“Amanda Micheli” (“HALFTIME”)
En este documental, la cantante y actriz Jennifer Lopez nos somete a una súplica de hora y media por ser tomada en serio. Su carrera como actriz y cantante hablan por sí solas como para siquiera considerarlo, pero este trabajo realizado por su equipo en conjunto con la cinefotógrafa y realizadora Amanda Micheli (“Double Dare”) se empeña en presentarla como una mujer que debe remar contracorriente por su herencia étnica a la vez que busca validarse como figura auténtica amén de sus churros cinematográficos, sus poses de diva y canciones intrascendentes.

“Medio Tiempo” es una oda al narcicismo disfrazado de emprendimiento que muestra a una Jennifer Lopez sin maquillaje y en la intimidad pero de forma selectiva, carente de la crudeza narrativa que un relato como el suyo requiere para lograr una aproximación genuina, veraz y honesta sobre ella misma tal cual el documental desea, dejándonos una pregunta que incluso ella misma plantea en una escena: ¿Quién es Jennifer Lopez, la diva, la actriz, la cantante o el ícono fashionista? La respuesta jamás llega y el atravesar este camino donde el pretexto es su presentación en el medio tiempo del Súper Tazón LIV (según ella, el máximo logro en su carrera) para deshilvanar cronológicamente su senda profesional desde sus pininos como bailarina hasta su posible postulación al Óscar por su papel en “Estafadoras de Wall Street”, es en automático pues Micheli a todas luces se ha puesto a las órdenes de “Jenny From The Block” en la confección de este Eulogio con el fin de apoyar su agenda política (el documental le dedica varias escenas a las diatribas algo vacías de la Lopez despotricando a Trump desde perspectivas núbiles e infantiloides) y como paño de lágrimas por no obtener las preseas que ella quisiera.
Lamentables son los momentos en que la vemos llevando vida de reina mientras su hija se esmera por llamar su atención dedicándole forados abrazos o muestras de afecto para las cámaras mientras su rostro infantil luce afectado y distante. De hecho todo el proceso luce afectado y distante pues la narrativa se ciñe más al discurso panfletario que al de un documental que busca escudriñar o destripar los aspectos esenciales de su sujeto tema, lo que lamentamos ante las posibilidades de una rica trama construida por la exploración honesta de sus manías, amoríos truncos y motivaciones profesionales y creativas.
“Jennifer Lopez: Medio Tiempo” es un trabajo anodino, desabrido y falto de identidad al igual que la protagonista y su carrera.

