Crónica de la experiencia de Gobiernos Divididos en Aguascalientes” 30 aniversario parte 3/5
Introducción
La experiencia legislativa de la LVI Legislatura del Congreso de Aguascalientes puede ser analizada desde la perspectiva de la Teoría de la Estructuración de Anthony Giddens, la cual plantea que la sociedad no es producto exclusivo de estructuras ni de agentes individuales, sino de la interacción recursiva entre ambos. En este sentido, los acuerdos políticos, el diálogo y la negociación no deben entenderse como simples resultados de una correlación de fuerzas, sino como prácticas sociales estructuradas que reproducen y transforman el orden institucional.
La dinámica legislativa descrita en el texto revela cómo los actores políticos, al enfrentarse a una nueva configuración de poder, activaron mecanismos de negociación que permitieron la producción de consensos. Estos consensos no fueron espontáneos ni automáticos, sino el resultado de prácticas deliberativas que, al mismo tiempo que respondían a las estructuras normativas del Congreso, contribuían a su reproducción y legitimación. Así, el consenso legislativo se convierte en una forma de agencia estructurada, donde los actores, conscientes de sus limitaciones y posibilidades, optan por estrategias cooperativas que permiten la gobernabilidad.
Este enfoque permite comprender que la alta productividad legislativa, la aprobación por unanimidad de la mayoría de las iniciativas, y la disposición al diálogo entre fuerzas políticas diversas, no son meros indicadores de eficiencia institucional, sino expresiones concretas de cómo las estructuras políticas son constantemente reconfiguradas por la acción de los sujetos. En términos giddensianos, el poder no se ejerce únicamente desde la coacción, sino desde la capacidad de los actores para reproducir el orden social mediante prácticas consensuadas.
Diego de Alba Casillas
Crónica de la experiencia de Gobiernos Divididos en Aguascalientes” 30 aniversario parte 3/5
DIALOGO Y NEGOCIACIÓN:
El núcleo de la política es el diálogo para llegar a acuerdos. Esa es su parte esencial.
La nueva correlación de fuerzas en la LVI Legislatura, obligó a privilegiar el diálogo y la negociación para producir los acuerdos necesarios para el funcionamiento del Congreso, los cuales debían respetarse.
Cada uno de estos acuerdos, era el punto de partida para el siguiente. Lo anterior contribuye a explicar no solo la ausencia de parálisis legislativa, sino en los resultados y la productividad legislativa que esta legislatura aportó.
En esta tesitura, se tuvo claro que la disyuntiva no era adoptar una postura del juego de suma cero, perder todo o ganar todo, sino dejar de ganar algo para que todos ganaran.
El factor de consenso, por excelencia, fue la negociación de la agenda legislativa, conformada por las prioridades de las principales fuerzas políticas, así como los temas de interés del gobierno del Estado y del municipio de Aguascalientes y, eventualmente, el manejo de coyunturas,
Los resultados de los tres años de la LVI Legislatura, fueron muy significativos.
En ese lapso, se discutieron y aprobaron alrededor de 130 iniciativas para crear o modificar leyes, de las cuales el 80% fue aprobado por unanimidad, el resto por mayoría, usualmente el PRI con el PRD, PT y el FCRN.
El ejecutivo dejó de ser el iniciador predominante de leyes: de las 130 iniciativas, cerca del 40% fueron promovidas por el gobernador, y el 60% restante, correspondieron a los diputados.
Dos hechos sin precedentes se agregan a esta experiencia. Fue la primera ocasión en que se desechó una iniciativa del Ejecutivo, respecto a un impuesto.
También fue la primera ocasión en que el Ejecutivo recurrió al derecho del veto, que le confiere la Constitución, de una ley sobre lo contencioso administrativo.
Se afirma que el comportamiento predominante de los grupos parlamentarios fue la disposición en construcción del consenso, validando la concepción positiva del poder. Un poder que no se sostiene por medio de la coacción, sino por consenso.
Los vectores del cambio, no podía ser otros.
Alfonso Lujambio figura relevante de Acción Nacional y exsecretario de Educación Pública en Gobiernos divididos en once estados de la federación mexicana destacó que;
“El partido del gobernador no es ni siquiera la mayoría más grande. En 72 de las piezas de legislación que hasta 1996 esa legislatura ha aprobado, lo ha hecho por unanimidad. Con la gran coalición, el PRI ha logrado evitar quedar fuera del juego parlamentario, al tiempo que ha evadido el desgaste político del gobernador al tener que ejercer el veto a iniciativas apoyados por la oposición. La unanimidad Hidrocálida, ha sido un experimento en verdad novedoso, complejo, de extraordinaria artesanía política. Otto Granados. Viaje a la memoria. Un recuento personal

