PRIMERAS IMPRESIONES SOBRE LA REFORMA ELECTORAL II
Aunque la semana pasada ya se pudo conocer la Iniciativa de reforma electoral presentada al Poder Legislativo por parte de la Presidenta Claudia Sheinbaum, en esta segunda entrega seguiremos abordando apreciaciones generales que, contextualizarían un tema lleno de aristas, donde algunos aspectos quizá no son considerados como centrales por parte de los actores políticos.
Un primer aspecto que quiero señalar es que la Presidenta se conforma con que, con la presentación de la Iniciativa, se cumplió con una demanda popular, plasmada en sus cien compromisos, de tal manera que, con su decir, muestra como irrelevante si es aprobada o no la propuesta, cuando no es una cuestión de conciencia, sino de real avance democrático. En todo caso, a su partido le quedaría la obligación de convencer y por qué no, ceder en aspectos que no necesariamente están relacionados con la llamada partidocracia. Al parecer no hay voluntad política de ninguno de los protagonistas de este proceso.
Mal hace la Comisión Presidencial, los partidos políticos (todos ellos), además de las cabezas de los grupos parlamentarios de no transparentar el proceso, el cual se ha pervertido a partir de la definición de buenos y malos, no de propuestas que puedan definir cuales son los puntos reales del debate. Lo anterior no queda explicado debidamente con el Decálogo presentado por Claudia Sheinbaum en una de las mañaneras, que en todo caso explicaría el soporte de la propuesta presentada.
Sin embargo, hay varias cosas que desde mi punto de vista quedan sueltas. La propuesta pretende limitar a los partidos políticos en materia presupuestal, pero no en otros aspectos que debieran romper con la exclusividad participativa, de tal manera que queda fuera la ciudadanización de la política, en tanto el punto ocho del Decálogo (Democracia participativa), queda circunscrito a las consultas, pero no a la participación en si.
Y no obstante a que la propuesta mantiene el sistema partidocrático, no prevé los apoyos presupuestales a los nuevos partidos, por lo menos en ello la propuesta no es explícita, lo cual no es una cuestión menor, en tanto, por lo menos este año se podría dictaminar por parte del INE, la aceptación del registro legal de por lo menos tres agrupaciones. Salvo que quieran salvar el punto en la reforma a las leyes secundarias, sin incluirla en la Constitucional.
La Presidenta por lo menos ha reculado en una cuestión, independientemente de la desaparición de los OPLEs, que ahora se mantienen. Nos referimos al PREP (Programa de Resultados Electorales Preliminares, figura que había anunciado desaparecería de la iniciativa, para días después mantenerla. Seguramente le informaron lo valioso de la medida, con la argumentación que no podría ser suplida por los conteos rápidos ni los de salida. Y aún cuando se proponga que los cómpitos distritales no esperen hasta el miércoles sino empiecen inmediatamente después de cerrada la casilla (supongo que inmediatamente después que el paquete llegue al comité distrital, este procedimiento no pudiese suplir al PREP, que correspondería a una muestra estadística de objetiva validez.
Hay entonces mucho que esperar y señalar, a partir de la revisión pormenorizada de la Iniciativa.

