Aulas, fábricas y patrullas: así construye Aguascalientes una cultura de prevención vial que ya llegó a más de 21 mil personas

En un país donde los accidentes de tránsito se ubican entre las principales causas de muerte y donde, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2024 se registraron 17,082 muertes por accidente de transporte, la apuesta por la educación vial desde edades tempranas ha dejado de ser un complemento discursivo para convertirse en una política pública con metas concretas. En Aguascalientes, esa apuesta tiene nombre, estructura y continuidad: el programa de pláticas de prevención de accidentes que opera el Departamento de Educación Vial de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).
De acuerdo con información difundida por la Sala de Prensa del Municipio de Aguascalientes, esta dependencia mantiene activas sus jornadas informativas dirigidas a empresas e instituciones educativas, con el propósito de fortalecer, mediante la prevención y la educación, una cultura de movilidad segura y responsable entre la población.

Un programa que llega a todas las edades
Las pláticas, encabezadas por la policía Blanca Cecilia Campos Gómez, no se limitan a un solo público. Según el reporte municipal, estas actividades han llegado a preescolares, Centros de Desarrollo Infantil (CENDIS), primarias, secundarias, preparatorias, universidades, empresas y cursos de verano, llevando un mensaje preventivo a niñas, niños, jóvenes y adultos.
Esta amplitud de cobertura no es un detalle menor. La evidencia internacional en materia de seguridad vial sostiene que los mensajes preventivos deben repetirse y adaptarse a lo largo de las distintas etapas de la vida, porque los comportamientos de riesgo —desde cruzar la calle sin precaución hasta conducir bajo distracciones— se aprenden y se corrigen de forma gradual. Por ello, que el programa impacte simultáneamente a un preescolar, un estudiante universitario y un trabajador de una empresa habla de una estrategia pensada como un continuo formativo, no como una acción aislada.
Durante 2025, de acuerdo con la información oficial, el programa logró impactar de manera positiva a 21 mil 442 personas, una cifra que refleja el alcance operativo del Departamento de Educación Vial y que, según la propia dependencia, reafirma el compromiso permanente de la corporación con la seguridad vial y la reducción de accidentes.
Los temas centrales: velocidad, celular y respeto al peatón
En las sesiones informativas se abordan de manera prioritaria tres ejes de riesgo que coinciden con los factores que distintos organismos internacionales han identificado como determinantes en la siniestralidad vial:
Respeto al peatón como prioridad
Se promueve el respeto al peatón como prioridad en la vía pública, un principio que también está recogido en la Ley de Movilidad del Estado de Aguascalientes, la cual establece que los peatones tendrán derecho de preferencia sobre otros usuarios de la vía en distintos supuestos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha documentado que más de la mitad de las muertes por accidentes de tránsito en el mundo ocurren entre peatones, ciclistas y motociclistas, lo que explica por qué este tema ocupa un lugar central en las pláticas.
Límite de velocidad de 60 km/h
Otro de los mensajes centrales es la importancia de respetar el límite de velocidad, fijado en 60 km/h dentro del municipio según lo reportado en la nota oficial. El exceso de velocidad es, junto con la conducción bajo los efectos del alcohol y la falta de uso de dispositivos de protección, uno de los factores de riesgo que la OMS identifica como determinantes en los accidentes mortales a nivel mundial.
Uso del celular al conducir
Las pláticas también advierten sobre los riesgos de usar el teléfono celular mientras se conduce, un factor considerado como uno de los principales elementos de riesgo en los hechos de tránsito, de acuerdo con la información municipal. Distraerse con un dispositivo móvil reduce el tiempo de reacción del conductor y compromete su capacidad de anticipar el comportamiento de peatones, ciclistas y otros vehículos.

Cinturón, casco y otras medidas de protección
Aunque la nota oficial no detalla punto por punto cada dispositivo de seguridad abordado en las pláticas, la literatura técnica sobre educación vial —y la propia normativa estatal— coloca al cinturón de seguridad, el casco y los sistemas de retención infantil como herramientas centrales para reducir la gravedad de las lesiones en caso de un siniestro. La Ley de Movilidad del Estado de Aguascalientes define, por ejemplo, los sistemas de retención infantil como dispositivos de seguridad para limitar la movilidad del cuerpo de personas menores de doce años, a fin de disminuir el riesgo de lesiones en caso de colisión o desaceleración brusca del vehículo. Este tipo de disposiciones legales refuerzan, desde el marco jurídico, el mensaje que se transmite en las aulas y los centros de trabajo.
La capacitación en empresas: una cultura organizacional de prevención
Uno de los elementos distintivos del programa es que no se limita al ámbito escolar, sino que también llega a empresas e instituciones. Llevar las pláticas de educación vial a los centros de trabajo tiene un efecto que va más allá del empleado que recibe la capacitación: cuando una empresa incorpora la prevención vial como parte de su cultura organizacional, ese mensaje se traslada a los trayectos cotidianos de sus trabajadores, a sus familias y, en el caso de empresas con flotillas propias, a la operación diaria de sus vehículos.
Este enfoque es consistente con la lógica del llamado «sistema seguro» que promueve la OMS, según la cual las mayores reducciones en muertes viales se han logrado en contextos donde se aplica un enfoque que coloca a las personas y la seguridad en el centro de los sistemas de movilidad, involucrando no solo a las autoridades, sino a instituciones educativas, empresas y a la ciudadanía en su conjunto.
El contexto: la seguridad vial como problema de salud pública
Para dimensionar la relevancia de este tipo de programas, es necesario ubicar la magnitud del problema que buscan atender.
A nivel global, la OMS reportó que en 2021 murieron 1.19 millones de personas en accidentes de tráfico en todo el mundo, cifra que representa una reducción de apenas el 5% respecto a 2010, muy lejos de la meta internacional de reducir a la mitad las muertes viales para 2030. El organismo ha señalado además que los traumatismos causados por el tránsito son la principal causa de muerte entre niños y jóvenes de 5 a 29 años, lo que coloca a la población escolar como uno de los grupos más vulnerables y, al mismo tiempo, como un público prioritario para las estrategias de prevención.
En México, el panorama también es preocupante. De acuerdo con datos del INEGI, en 2024 se registraron cerca de 40 mil decesos por accidentes de transporte, y 17,082 de esas muertes correspondieron específicamente a accidentes de tránsito, según las Estadísticas de Defunciones Registradas del propio instituto. En cuanto a los siniestros en zonas urbanas y suburbanas, el informe ATUS de INEGI documentó que durante 2024 se registraron 374,949 accidentes de tránsito en este tipo de zonas, un 1.6% menos que el año anterior, lo que representó la primera reducción de esta estadística desde 2020, aunque la cifra sigue siendo la tercera más alta de los últimos cinco años. El mismo informe precisó que el 96% de los incidentes fueron provocados por el conductor, lo que subraya el peso determinante del factor humano —y, por lo tanto, el potencial de la educación vial— en la reducción de siniestros.
En el caso específico de Aguascalientes, el debate público sobre la magnitud del problema no es nuevo. En 2023, durante la discusión en Cabildo del nuevo Reglamento de Movilidad y Seguridad Vial del municipio, un regidor señaló públicamente que el municipio capital ocupaba el tercer lugar a nivel nacional en víctimas fatales por accidentes de tránsito, y que estos hechos se incrementaban hasta en 10% durante la temporada de la Feria Nacional de San Marcos. Se trata de una declaración política registrada por medios locales en ese momento, no de una estadística oficial verificada de forma independiente para este reportaje, pero que ilustra por qué la capital ha impulsado reformas normativas —como la homologación de límites de velocidad— y programas preventivos permanentes como el que aquí se documenta.
Más allá de las cifras, los organismos de salud pública coinciden en que el costo de los siniestros viales no se mide solo en vidas perdidas. Cada accidente implica gastos de atención médica y rehabilitación, pérdida de productividad, afectaciones psicológicas para las familias y, en muchos casos, discapacidades permanentes. Por ello, la Organización Panamericana de la Salud y la propia OMS han insistido en que la seguridad vial debe entenderse como un asunto de salud pública y de desarrollo urbano sostenible, no únicamente como un tema de tránsito o de infraestructura.

una cultura de prevención vial que ya llegó a más de 21 mil personas
Educación vial: el complemento necesario de la infraestructura y la vigilancia
Ningún reglamento de tránsito, por robusto que sea, puede sustituir el cambio de comportamiento que produce la educación. La infraestructura vial segura —cruces peatonales bien señalizados, semáforos, reductores de velocidad— y la vigilancia policial son piezas fundamentales, pero su efectividad se multiplica cuando la ciudadanía comprende el porqué de cada norma. En este sentido, el trabajo del Departamento de Educación Vial de la SSPM se inserta en una lógica de prevención integral: no solo sanciona conductas de riesgo, sino que busca evitar que estas se produzcan desde su origen, formando criterios de autocuidado en niñas, niños, jóvenes y adultos.
Este enfoque coincide con los principios de la Estrategia Nacional de Seguridad Vial y con el espíritu del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas con el respaldo técnico de la OMS, que llama a los gobiernos locales a fortalecer la educación como una de las intervenciones más costo-efectivas para salvar vidas.
El papel del gobierno municipal
El programa de pláticas preventivas se enmarca en las atribuciones que la Secretaría de Seguridad Pública Municipal tiene en materia de tránsito y movilidad, bajo la administración encabezada por el presidente municipal Leonardo Montañez. La continuidad de estas jornadas —que, según lo reportado, se extienden de manera permanente durante todo el año, incluyendo los periodos de cursos de verano— refleja una decisión institucional de mantener activa la prevención como política pública, más allá de campañas puntuales o de temporada.
La propia SSPM ha reafirmado su compromiso con la prevención y la educación vial, e invita a la ciudadanía interesada en recibir estas pláticas a comunicarse con la Dirección de Movilidad Municipal a los teléfonos 449 994 66 20 y 449 550 76 03.
Una cultura permanente, no una acción aislada
La evidencia disponible —tanto internacional como nacional— sugiere que los programas de educación vial rinden frutos cuando se sostienen en el tiempo y llegan a distintos sectores de la población. Que las pláticas de Aguascalientes hayan alcanzado a preescolares, universidades y empresas por igual, y que hayan impactado a más de 21 mil personas solo en 2025, apunta en esa dirección: la de una política que no depende de un evento único, sino de una presencia constante en los espacios donde las personas conviven a diario con la movilidad.
Los datos oficiales, tanto de organismos internacionales como del propio INEGI, muestran con claridad que los accidentes de tránsito siguen representando una de las principales causas de muerte prevenible en México y en el mundo. Frente a ese panorama, la educación vial permanente —entendida no como una campaña esporádica, sino como una política pública sostenida— se perfila como una de las herramientas más eficaces para reducir la siniestralidad, especialmente cuando el propio INEGI documenta que la gran mayoría de los accidentes tienen como causa determinante la conducta del conductor.
El programa de pláticas preventivas que opera el Departamento de Educación Vial de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Aguascalientes, bajo la administración de Leonardo Montañez, se suma a este esfuerzo con una característica que vale la pena subrayar: su cobertura transversal, que atiende simultáneamente a la niñez, la juventud, el sector educativo y el sector empresarial. Sostener esta cultura de prevención en el tiempo —y no solo mantenerla activa, sino ampliarla— será la prueba de que la educación vial puede consolidarse como un pilar tan importante como la infraestructura o la vigilancia para proteger la vida de quienes transitan por las calles de la ciudad.
Fuentes consultadas: Sala de Prensa del Municipio de Aguascalientes; Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Estadísticas de Defunciones Registradas 2024 y Estadística de Accidentes de Tránsito Terrestre en Zonas Urbanas y Suburbanas (ATUS) 2024; Organización Mundial de la Salud (OMS), Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial 2023; Ley de Movilidad del Estado de Aguascalientes; Reglamento de Movilidad del Municipio de Aguascalientes.







