Cómo un pequeño grupo de personas puede cambiar a una sociedad. Club Kavka

En el recorrido de la vida cada persona tiene su propia experiencia que va relativizando para crear un camino o ¿Varios caminos? La cultura, la religión, la familia y en contexto de la persona genera expectativas, cambios, deseos diversos, muchas veces seguidos de la corriente que produce el hecho de ser o estar en un momento de estudio o producción de la propia existencia. Sin embargo, ¿Te has detenido a reflexionar si es la vida que deseas vivir? ¿pagar la hipoteca de siempre? ¿obedecer a un jefe de lunes a sábado? ¿Estar con la familia los domingos por la tarde? ¿Crees en lo que siempre has creído?
Las reflexiones más profundas vienen cuando estás en crisis o simplemente no te ajustas a una realidad que ya no es de ti, sino de algo o de alguien más. ¿Patrones de pensamiento?¿Comodidad aprendida? ¿Miedo al salto? ¿Misma rutina? ¿Mis mismos amigos? ¿Has vivido fuera de la misma localidad?
El pensamiento y la acción no están del todo asociadas. Menos en una sociedad capitalista que exige a un pequeño grupo en el poder político y económico.
¿Qué hacer frente a una fuerza que parece incontenible? En el papel que cada quien desee jugar, el rol en que te encuentras puede de alguna manera influir para captar, idear y proyectar en pequeños círculos de influencia. Las grandes revoluciones de siglos pasados se forjaron en el manto de la clandestinidad, en lugares ocultos, en tavernas a media luz, en sitios configurados con una contraseña, gestados desde la mística de crear para evolucionar.
En la actualidad existen cámaras empresariales, clubes sociales, grupos académicos de estudio, partidos políticos, peñas deportivas, entre otros, casi todos ellos se comparten de manera heterogénea, son casi siempre los mismos miembros participando activamente. La necesidad de crear es patente en el ser humano, en las sociedades abiertas, es por ese motivo que hasta hace poco tiempo nació el Club Social Kavka, una agrupación de hombres de distintas profesiones, oficios e intereses que ha construido un círculo de influencia con cuatro pilares fundamentales como lo son ético-moral, intelectual, espiritual y el social. La dinámica del grupo es dentro del marco de un speakeasy en el centro de Aguascalientes con vinilos seleccionados, cena con maridaje de vinos selectos para discutir temas como la construcción de una mejor sociedad, una mejor elección de puestos públicos, una crítica del arte, como usar de forma inteligente la tecnología, que elementos componen a un hombre espiritual y ético en el siglo XXI.
En suma, no solo se debe ser crítico, también se puede y debe generar acuerdos y acciones desde grupos de actores que en lo discreto han sido punto de inflexión para el logro de una mejor sociedad.








Sobre el Club Social Kavka. Cierto es que en medio de gruesas paredes centenarias, si no es que algunas milenarias, en el interior de laguno que otro mesón se forjaron las mejores y más profundas aspiraciones de libertad. En Francia y en algunos otros países de la Europa continental. Ideas que tomaron la forma en que hoy vivimos. Sin embargo aún falta mucho por explorar dentro del cerebro y del pensamiento. Para acabar de cerrar el círculo virtuoso dentro del cual el hombre postmoderno tendrá que glorificarse algún día ya no mucho más lejano. Los mesones antiguos tienen en sus cavidades, energías de entidades que han pasado dentro de sus muros. Ejemplos hay muchos. En la muy noble y leal ciudad de Queretaro de Santiago de Arteaga. En lo que hoy es el museo de la Restauracion, (calle Gerrero) etc. Donde han quedado para siempre las sublimes acciones espirituales, eticas y morales de nuestros primeros padres de la patria mexicana. De ahi que dentro de recintos centenarios o de edificios históricos, se gestaron sublimes pensamientos que hicieron avanzar a la sociedad. El espiritu poderoso de aquellos, nos potencia para tan trascendente tarea. De este Club Social «Kavka». Conjuntar a los mejores cuadros de la sociedad aguascalentense, que está llamada a elevar la vida de todos nosotros los ciudadanos. En sus propias manos, dada la conjuncion de sus capacidades de todo orden. En las manos de la sociedad, se juega su propia vida. Urge hacerlo para no retroceder a la oscuridad medieval. Por eso un recurso como Kavka es imperativo. Hoy ya no hay vuelta de regreso, o explota o implota nuestra historia como aguascalentences. La sociedad autocapacitada, en núcleos como éste, es su propia mentora, su propia luz y su propia turora.
Espíritu, Ética, Inteligencia y Sociedad. Rosa de los cuatro Vientos. ¡Avante!