Cuando la universidad se convierte en aliada: lo que está detrás del acercamiento entre la UAA y el IMMA

Cuando la universidad se convierte en aliada: lo que está detrás del acercamiento entre la UAA y el IMMA

La visita del rector de la UAA al Instituto Municipal de la Mujer no fue un simple recorrido protocolario. Forma parte de un convenio firmado apenas dos meses antes y responde a una pregunta de fondo: qué pasa cuando una universidad deja de ver la violencia de género como un problema ajeno a sus aulas.

El 6 de agosto, la directora general del Instituto Municipal de la Mujer de Aguascalientes (IMMA), Karla Paola Ávila Rentería, recibió en las instalaciones del instituto al rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), Juan Carlos Arredondo Hernández. El recorrido, en apariencia protocolario, tuvo un propósito concreto: que la máxima casa de estudios del estado conociera de primera mano los programas y servicios que opera el IMMA, la instancia municipal encargada de atender a mujeres en situación de violencia, orientarlas jurídica y psicológicamente, y promover su desarrollo integral.

No fue un primer acercamiento. Dos meses antes, en junio, ambas instituciones habían formalizado un convenio de colaboración orientado a la prevención e identificación de conductas violentas, la promoción de los derechos humanos y la construcción de entornos educativos más seguros y equitativos, como parte del Plan Institucional para la Cultura de Paz de la UAA. La visita de agosto puede leerse, entonces, no como el inicio de una relación, sino como un paso para llevar ese convenio del papel a la operación cotidiana.

Una alianza que lleva la política pública a las aulas

La lógica detrás de este tipo de vinculación no es nueva en el discurso de las políticas de igualdad, pero sí lo es su aterrizaje concreto en Aguascalientes. Ávila Rentería sostuvo durante el recorrido que este tipo de visitas contribuye a la promoción del desarrollo integral de las mujeres, al fortalecimiento de la igualdad sustantiva y a una vida libre de violencia, también para las universitarias. La funcionaria adelantó tres líneas de trabajo: que estudiantes de la UAA realicen prácticas profesionales en el IMMA, el fortalecimiento de los mecanismos de atención y canalización para casos de violencia dentro de la comunidad universitaria, y la construcción de espacios más seguros, incluyentes e igualitarios.

Estas líneas no surgen de la nada. Coinciden con lo que el rector Arredondo Hernández planteó al firmar el convenio de junio: que la violencia de género es un tema que exige atención colectiva y constante, y que corresponde a las instituciones educativas asumir una responsabilidad directa en su prevención. Por su parte, Ávila Rentería explicó entonces que el acuerdo permitiría ampliar los programas del IMMA enfocados en reeducación y prevención, además de sumar iniciativas de salud dirigidas a mujeres en situación de vulnerabilidad frente al cáncer de mama.

Ese convenio, a su vez, no partió de cero: dio continuidad a una colaboración previa entre la Defensoría de los Derechos Universitarios de la UAA y el IMMA, que incluyó campañas institucionales, jornadas de sensibilización y cursos para personal universitario. Es decir, la visita de agosto se inserta en una cadena de decisiones documentadas —no en un hecho aislado— que va de la colaboración informal a la firma de un convenio, y de ahí a su implementación práctica.

Por qué las universitarias necesitan políticas de atención integral

Para dimensionar la relevancia de este acuerdo conviene mirar los números. De acuerdo con el Departamento de Estadística Institucional de la UAA, la universidad reportó en marzo de 2026 una población de 20,308 estudiantes, de los cuales 11,668 son mujeres: el 57.4% de la matrícula. La presencia femenina es mayoritaria en el bachillerato, con 2,359 mujeres, y también en centros académicos como el de Ciencias de la Salud (1,778 alumnas) y el de Ciencias Sociales y Humanidades (1,795). En el posgrado la proporción es más equilibrada, con un 49% de participación femenina.

Estas cifras no dicen nada por sí solas sobre violencia o vulnerabilidad; lo que sí muestran es la escala del universo al que una política de atención integral tendría que llegar. Cuando más de la mitad de la comunidad estudiantil de la UAA son mujeres, cualquier mecanismo de prevención, canalización o acompañamiento que se instale dentro de la universidad tiene, en teoría, un radio de impacto amplio. Esa es la premisa detrás del interés del IMMA en formar parte de la vida universitaria: no se trata únicamente de atender crisis, sino de estar presentes en un espacio donde miles de mujeres jóvenes construyen su trayectoria profesional, su autonomía económica futura y, en muchos casos, sus primeras experiencias de vida fuera del entorno familiar.

Del convenio a la prevención

Uno de los puntos que más se repite en el discurso de ambas instituciones es el de las prácticas profesionales de estudiantes de la UAA dentro del IMMA. El valor de esta medida, si se concreta con protocolos claros de supervisión, va más allá de sumar manos a la operación del instituto. Para las y los estudiantes que participen, representa una oportunidad de formación con perspectiva social: aprender de cerca cómo opera una institución pública especializada en género, familiarizarse con procesos de atención a víctimas y desarrollar sensibilidad ante un fenómeno —la violencia de género— que probablemente encontrarán, de una u otra forma, en su vida profesional y personal.

El IMMA, por su parte, ya cuenta con una estructura de atención sobre la cual construir esta colaboración. Según cifras difundidas por el propio instituto a finales de 2025, durante ese año brindó más de 4,500 atenciones que incluyeron trabajo social, acompañamiento psicológico, asesoría jurídica y canalización a redes institucionales. El instituto opera cuatro Casas de la Mujer en distintos puntos de la ciudad, donde ofrece asesoría psicológica y jurídica gratuita y confidencial, y mantiene en una de ellas —ubicada en Villas de Nuestra Señora de la Asunción— un servicio de Fiscalía Móvil que facilita el acceso directo a personal de la Fiscalía del Estado. De acuerdo con declaraciones previas de Ávila Rentería, el instituto recibe más de 500 solicitudes de apoyo al mes, y ha identificado que la depresión y la ansiedad son, actualmente, las problemáticas más recurrentes entre las mujeres que buscan ayuda, seguidas por la violencia de género.

Es sobre esa infraestructura ya existente donde se apoyaría cualquier esquema de prácticas profesionales o capacitación conjunta con la UAA. La pregunta pendiente —y que ninguna de las dos instituciones ha respondido públicamente hasta ahora— es cómo se documentará y evaluará ese componente formativo: cuántas y cuántos estudiantes participarán, con qué duración, bajo qué supervisión y con qué mecanismos de seguimiento.

Cuando la universidad se convierte en un espacio de protección

El segundo eje que ambas instituciones han subrayado es el fortalecimiento de los mecanismos de atención y canalización para casos de violencia que puedan presentarse dentro de la comunidad universitaria. Aquí conviene ser precisos sobre lo que ya existe: la UAA cuenta con una Defensoría de los Derechos Universitarios y, desde 2025, con un Plan Institucional para la Cultura de Paz aprobado por el Consejo Universitario, que por primera vez se alineó con el Estatuto de la Ley Orgánica de la institución y con su Plan de Desarrollo Institucional 2025-2033. Ese plan incluye protocolos de acción ante situaciones de acoso, discriminación y violencia, además de foros, diplomados y capacitaciones.

La incorporación del IMMA a ese ecosistema no sustituye esos protocolos internos; los complementa con una instancia externa especializada, con experiencia operativa en canalización de víctimas y con vínculos directos hacia la Fiscalía y otras redes institucionales. En un modelo de atención a la violencia, contar con una ruta clara —quién recibe el reporte, a dónde se canaliza, qué acompañamiento se ofrece y en qué plazo— suele ser tan determinante como la existencia misma del servicio. Que una universidad y un instituto especializado en género compartan esa ruta reduce, al menos en el papel, el riesgo de que una estudiante en situación de violencia no sepa a quién acudir o encuentre respuestas fragmentadas entre distintas instancias.

Igualdad sustantiva: más allá del discurso

El término «igualdad sustantiva» aparece de forma recurrente en el discurso institucional, pero vale la pena detenerse en su significado. La igualdad formal es la que existe en la ley: hombres y mujeres tienen, sobre el papel, los mismos derechos y obligaciones. La igualdad sustantiva es otra cosa: se refiere a que esos derechos se traduzcan en condiciones reales y equivalentes de acceso, participación y resultados, eliminando las barreras económicas, culturales, de seguridad que en la práctica impiden que hombres y mujeres ejerzan esos derechos en igualdad de circunstancias.

La propia Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Aguascalientes recoge este principio como uno de los rectores de la política pública estatal en la materia, junto con el respeto a la dignidad humana, la no discriminación, la promoción del desarrollo integral de las mujeres y la incorporación de la perspectiva de género en las decisiones de las autoridades. La ley establece, además, la coordinación entre el gobierno estatal y los gobiernos municipales para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. En ese marco es donde se inserta jurídicamente la actuación del IMMA como instancia municipal, y donde una alianza con la UAA adquiere sentido como mecanismo de coordinación interinstitucional, no solo como gesto de buena voluntad.

Aplicado al caso concreto: no basta con que una universidad tenga reglamentos que prohíban la violencia de género. La igualdad sustantiva exigiría, por ejemplo, que una estudiante que sufre acoso sepa exactamente a dónde acudir, que el proceso de atención no la revictimice, que exista acompañamiento psicológico accesible y que las medidas preventivas —talleres, campañas, capacitación docente— lleguen a toda la comunidad y no solo a quienes ya buscan ayuda por iniciativa propia.

Leonardo Montañez y una política municipal basada en la vinculación

La alianza con la UAA no es la única acción documentada del gobierno municipal de Aguascalientes, encabezado por Leonardo Montañez, en materia de atención a mujeres. En marzo de 2026 se inauguró una nueva Casa de la Mujer en la zona centro de la ciudad, ampliando la red de cuatro espacios que ya operaba el IMMA. Ese mismo mes, el municipio encabezó, junto con la gobernadora del estado, el Foro ERES 8M, y realizó una jornada de la mujer en la comunidad de Cañada Honda, como parte de un esquema de atención descentralizada hacia las delegaciones.

En el balance de actividades del IMMA correspondiente a 2025, el instituto reportó, además de las más de 4,500 atenciones ya mencionadas, la apertura de una nueva sala dentro de la Red de Lactarios Municipales en la Secretaría de Servicios Públicos, cursos y talleres en la Casa de la Mujer Insurgentes que beneficiaron a 200 mujeres, y la campaña «En Amor a tu Vida», que entregó 200 apoyos —entre prótesis externas de mama, mangas para linfedema y pelucas oncológicas— a mujeres en tratamiento contra el cáncer de mama, junto con mastografías gratuitas de detección temprana. El municipio también reportó una colaboración con el Colegio de Contadores Públicos para brindar asesoría administrativa a proyectos productivos de mujeres emprendedoras.

Estas acciones, tomadas en conjunto, describen una estrategia con varios componentes: atención directa a víctimas de violencia, salud preventiva, apoyo económico y ahora, con el acercamiento a la UAA, vinculación educativa. Es sobre esa base documentada —no sobre adjetivos— que puede sostenerse que existe una línea de política pública municipal en la materia, más allá de un evento aislado.

Una estrategia que puede dejar capacidades instaladas

El valor de largo plazo de una alianza como esta no se mide en la firma del convenio ni en la fotografía del recorrido, sino en si logra instalar capacidades que sobrevivan a los cambios de administración: protocolos escritos, rutas de canalización conocidas por la comunidad universitaria, un programa de prácticas profesionales con continuidad año tras año, y datos que permitan saber si el mecanismo funciona.

Aquí es donde el análisis periodístico debe ser más cauto que celebratorio. Ni la nota original ni las declaraciones públicas disponibles hasta ahora especifican indicadores concretos de seguimiento. No se ha informado, por ejemplo, cuántas estudiantes realizarán prácticas profesionales en el IMMA, cuántas capacitaciones se impartirán a la comunidad universitaria, cuántos casos han sido canalizados desde que se firmó el convenio de junio, ni en qué tiempos se atiende a quien reporta una situación de violencia. Tampoco existen, públicamente, mediciones de satisfacción de las usuarias del servicio ni evaluaciones de impacto de las campañas de sensibilización.

Estos no son datos que se puedan inventar ni suponer: son áreas de evaluación recomendables para que la alianza UAA-IMMA se convierta en política pública verificable y no solo en una declaración de intenciones. Un convenio firmado y una visita institucional son el inicio de un proceso, no su culminación. La pregunta que planteaba este reportaje —qué cambia cuando una universidad y un instituto municipal de la mujer dejan de trabajar de forma aislada— solo puede responderse con evidencia si, en los próximos meses, ambas instituciones hacen público cómo miden los resultados de lo que hasta ahora han anunciado.

La vinculación entre la UAA y el IMMA se sostiene, hasta este punto, sobre una base real: un convenio firmado, antecedentes de colaboración documentados, una estructura de atención municipal ya operando y una población universitaria mayoritariamente femenina que puede beneficiarse de mecanismos de prevención y acompañamiento más cercanos. Eso no es poco. Pero la trascendencia de una política pública de este tipo no se agota en firmar acuerdos o realizar recorridos institucionales. Se juega, sobre todo, en la etapa que todavía no ha comenzado a documentarse: convertir la colaboración en prácticas profesionales con seguimiento, en protocolos de atención conocidos por toda la comunidad universitaria, en campañas de prevención medibles y en resultados que puedan mostrarse, con cifras, dentro de un año. Ahí es donde se sabrá si esta alianza dejó capacidades instaladas para las mujeres universitarias de Aguascalientes, o si quedó como un episodio más en la agenda institucional.

Fuentes consultadas

  • Sala de Prensa Aguascalientes. (2026, 6 de agosto). Fortalecen alianza UAA e IMMA para impulsar el desarrollo integral de las mujeres universitarias. https://saladeprensags.com/2026/08/06/fortalecen-alianza-uaa-e-imma-para-impulsar-el-desarrollo-integral-de-las-mujeres-universitarias/
  • Universidad Autónoma de Aguascalientes. (2026, junio). La UAA y el IMMA formalizan alianza para construir una cultura de paz desde la educación. https://www.uaa.mx/portal/noticias/la-uaa-y-el-imma-formalizan-alianza-para-construir-una-cultura-de-paz-desde-la-educacion/
  • LJA.MX Noticias México. (2026, 13 de junio). La UAA y el IMMA formalizan alianza para construir una cultura de paz desde la educación. https://www.lja.mx/2026/06/la-uaa-y-el-imma-formalizan-alianza-para-construir-una-cultura-de-paz-desde-la-educacion/
  • Universidad Autónoma de Aguascalientes. (2025, junio/julio). Plan Institucional para la Cultura de Paz. https://www.uaa.mx/portal/gaceta_uaa/plan-institucional-para-la-cultura-de-paz/
  • Universidad Autónoma de Aguascalientes. (2026). UAA en Números [Portal de estadística institucional]. https://www.uaa.mx/dgpd/index.php/uaaennumeros/
  • CLG Noticias. (2026, marzo). Destaca presencia femenina en la comunidad de la Universidad Autónoma de Aguascalientes. https://www.clgnoticias.com/2026/03/destaca-presencia-femenina-en-la.html
  • Newsweek en Español. (2025, 25 de noviembre). Más de 4 mil 500 atenciones a mujeres por parte del IMMA en 2025. https://newsweekespanol.com/aguascalientes/mas-de-4-mil-500-atenciones-a-mujeres-por-parte-del-imma-en-2025
  • LJA.MX Noticias México. (2025, 15 de julio). IMMA reitera servicios gratuitos de asesoría para mujeres. https://www.lja.mx/2025/07/imma-reitera-servicios-gratuitos-de-asesoria-para-mujeres/
  • LJA.MX Noticias México. (2025, 7 de marzo). IMMA refuerza atención a mujeres en situación de violencia y salud emocional. https://www.lja.mx/2025/03/imma-refuerza-atencion-a-mujeres-en-situacion-de-violencia-y-salud-emocional/
  • Gobierno Municipal de Aguascalientes. Instituto Municipal de la Mujer de Aguascalientes [Portal de Transparencia]. https://www.ags.gob.mx/transparencia/imma/index.aspx
  • Congreso del Estado de Aguascalientes. Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Aguascalientes (última actualización 06/04/2026). https://congresoags.gob.mx/agenda_legislativa/leyes/descargarPdf/
Municipio de Aguascalientes

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