EL FOMENTO A LA LECTURA X

La entrega pasada hablábamos de las ferias de libros, muy en boga en la actualidad, lo cual está muy bien, pero habría que abundar sobre el tema a partir de la complejidad que prácticamente todas ellas ha ido adquiriendo afortunadamente. No son ahora la simple colocación de stand de las distintas empresas editoriales, que ya de por si sería un elemento saludable para la materia y de manera específica alientan a la lectura.
Ahora van mucho más allá, a partir de una serie de actividades adicionales formativas, de difusión cultural, presentación de nuevas ediciones, debate político, manifestación artística e incluso esparcimiento con acciones para todo tipo de público. No son entonces meras acciones comerciales.
Tienden a ser manifestaciones del pensamiento libre, crítico, elaborador y reflexivo, con elementos que van más allá de lo discursivo, para convertirse en una expresión en sentido político, donde más allá de la entidad promotora u organizadora, como pudiese ser la que año con año se lleva a cabo en la Casa de la Cultura de Aguascalientes, se corre hacia la izquierda. Y es normal, la derecha no tiene la menor intención de promover el libre pensamiento ni la lectura.
De tal manera que la predominancia es la otra, la ligada hacia una postura claramente política y está bien, pues no hay que caer en la demagogia como aquellos periodistas que se jactan de ser imparciales y por lo mismo objetivos, cuestión que no es cierta, porque la objetividad no es producto de la imparcialidad. En cambio, yo soy de la idea de que no hay que engañar, hay que mostrar lo que cada quien es y piensa. Ahora, quienes se vanagloriaban de su presunta imparcialidad, como personajes como Aguilar Camín, demuestran hoy su real cara.
Volviendo a las ferias de los libros. Saludo la complejidad de las mismas, en tanto no solo es la oferta editorial, también correspondería a múltiples actividades que fomentan el debate político a partir de varios páneles sobre temas de la coyuntura nacional e internacional; la apertura para la presentación de expresiones mediáticas y de medios sobre todo de redes sociales; así como piezas musicales y teatrales. Esto fue la particularidad de la reciente concluida Feria del Zócalo capitalino organizada por la Brigada para Leer en Libertad.
Y más allá de los organizadores, también se pudo ver una manifestación ciudadana de solidaridad sobre todo con Cuba y contra el bloqueo; repudio al genocidio en Gaza, apoyo a Lula da Silva en la próxima segunda vuelta de las elecciones de Brasil, entre otros aspectos.
La ferias de libros en sus nuevas características han magnificado lo que con simpleza concebíamos como fomento a la lectura, que en el pasado correspondía “poner a modo los libros”, para que la gente los comprara y leyera. Las cosas han trascendido de ese primer paso, para mostrar todos los aspectos que pudiesen hacer atractivo un texto. Ahora hay un cúmulo de acciones que nos llevan a ese objetivo. Bienvenido sea.







