Instituto Guadalupe Victoria cumple 220 años: memoria, nuevos espacios y el reto de educar hacia el futuro

Un colegio que ya funcionaba cuando México era todavía Nueva España acaba de estrenar un acceso con velaria y un vestíbulo nuevos. El contraste resume la pregunta de fondo: qué significa que una escuela llegue a los 220 años y qué hace falta para que esa herencia siga teniendo sentido para quienes hoy ocupan sus aulas.
Según el boletín del Gobierno del Estado fechado el 19 de octubre de 2026, el Instituto Guadalupe Victoria, en la ciudad de Aguascalientes, celebró su aniversario con Honores a la Bandera, reconocimientos a estudiantes y la inauguración de ambos espacios, en una ceremonia encabezada por la gobernadora Tere Jiménez.
Una institución y varias generaciones
La historia comienza con las religiosas de la Compañía de María, también llamadas de la Enseñanza. Según la historiadora Emilia Recéndez Guerrero, que se apoya en trabajos previos, llegaron a Aguascalientes en 1807, abrieron un colegio y atendieron primero a niñas pobres. A mediados del siglo XIX era ya la institución más prestigiada en educación femenina.
El camino no fue recto. Recéndez documenta que el colegio cerró en 1859 con las Leyes de Reforma, que en 1902 llegaron diez religiosas desde Barcelona para restaurarlo y que, durante el conflicto entre Estado e Iglesia de los años veinte, una inspección derivó en una nueva clausura y en la confiscación del edificio. Las clases continuaron en la clandestinidad. En 1942 reabrió gracias a una casa donada por familias en la calle Allende, primero como Colegio Hidalgo y después con el nombre actual. En 1954 se sumó una escuela Normal, que cerró en 2020.
Queda una precisión pendiente. Las fuentes académicas consultadas sitúan la fundación en 1807, y 220 años contados desde 2026 llevan a 1806. Puede deberse a que fundar el colegio fue un proceso largo, pues un artículo publicado en 2008 habla de sus «vicisitudes», pero no encontramos una explicación oficial. El boletín tampoco menciona un dato relevante para lo que sigue: según la información pública del propio plantel, es un colegio particular vinculado a la Compañía de María.

Los nuevos espacios
El boletín informa que se inauguraron la nueva velaria del acceso principal y el vestíbulo «para beneficio de la comunidad escolar». Es todo lo que dice de las obras. No precisa costo, superficie, empresa constructora, fecha de inicio ni quién las financió, y tampoco cuántas personas las usarán.
Lo que sí puede decirse es genérico: una velaria es una cubierta tensada que da sombra y resguardo, y un vestíbulo es un espacio de recepción. Que ordenen la entrada y salida o protejan del sol y la lluvia es una inferencia razonable, no un resultado medido. No hay datos para hablar de mejoras en seguridad, asistencia o aprendizaje.
Acompañaron a la gobernadora Luis Enrique Gutiérrez Reynoso, director general del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA); el diputado Emanuelle Sánchez Nájera, presidente de la Mesa Directiva del Congreso; Lucía de León Ursúa, presidenta de la Comisión de Educación y Cultura; la diputada Arlette Muñoz Cervantes; J. Jesús Lara Ramírez, director general del Instituto de Infraestructura Física Educativa del Estado, y la madre Josefina Domínguez Ovalle, del equipo directivo. La presencia del titular de infraestructura educativa no demuestra por sí sola que hubiera recursos públicos en las obras. Es una pregunta abierta que el IEA o el propio instituto podrían aclarar.
La comunidad escolar
El acto reunió a estudiantes, docentes, directivos y familias, y se entregaron reconocimientos a alumnas y alumnos destacados de preescolar, primaria, secundaria y bachillerato. El boletín no da nombres ni explica los criterios de selección.
A nombre del alumnado habló Ariadna Ivonne Sánchez Romo, de bachillerato. Dijo que festejar 220 años «no es solo mirar al pasado», y habló de las experiencias, amistades y oportunidades que le ha dado la escuela, incluida la posibilidad de conocer lugares que ampliaron su forma de ver el mundo. Es un testimonio personal, valioso como tal. No sustituye la evidencia sobre lo que viven los demás estudiantes ni funciona como aval de ninguna política.
El director general del instituto, César Gonzalo Núñez Rosas, agradeció el respaldo de la gobernadora y mencionó la apertura de escuelas, las becas y el equipamiento de planteles. Es la valoración de quien dirige el plantel, no una evaluación independiente. La gobernadora, por su parte, dijo a los estudiantes que trabaja para que puedan vivir felices en Aguascalientes y alcanzar sus metas profesionales.
El desafío de educar hacia el futuro
Algunas cifras oficiales ayudan a ubicar la escala. Según el INEGI, en 2020 el grado promedio de escolaridad en Aguascalientes era de 10.3 años y el analfabetismo de 2.1%, frente a 8 años y 4.8% en el año 2000. La SEP reporta para el ciclo 2024-2025 un sistema estatal con 418 050 alumnos, 26 561 docentes y 2 290 escuelas, de los cuales 59 504 cursan educación media superior, el nivel de la estudiante que tomó la palabra. Su estimación de la tasa neta de escolarización entre los 15 y los 17 años se mueve entre 60.3% y 62.7% en los ciclos que publica, calculada con proyecciones de población de Conapo.
Estas cifras no dicen nada sobre el instituto. No encontramos indicadores públicos de aprendizaje, permanencia o inclusión de este plantel, de modo que cualquier afirmación sobre su calidad actual sería especulación.
Aquí está el punto central: la infraestructura es una condición importante, pero no suficiente. Una escuela se sostiene también con docentes bien formados, con condiciones para atender la diversidad de sus estudiantes, con convivencia sana y con oportunidades reales de aprendizaje. Recéndez describe un modelo histórico apoyado en la disciplina, la memorización y la competencia por reconocimientos, que se fue adaptando a las reformas educativas. Cabe preguntarse qué queda hoy de esa tradición y qué conviene conservar o cambiar. También, quiénes pueden acceder a una escuela particular y qué mecanismos de becas existen.
Doscientos veinte años dan para sentirse orgulloso, sobre todo por el trabajo de generaciones de docentes que mantuvieron abiertas las aulas en épocas adversas. Pero la memoria educativa no se conserva con aniversarios ni con edificios. Se sostiene si la escuela sigue siendo útil para quien llega hoy: si enseña, si incluye y si rinde cuentas. Una velaria cubre la entrada; lo que ocurra del otro lado de la puerta será lo que determine el sentido de esta herencia para las próximas generaciones.
FUENTES CONSULTADAS•
1. Gobierno del Estado de Aguascalientes: boletín «Tere Jiménez celebra 220 años del Instituto Guadalupe Victoria e inaugura nuevos espacios educativos», 19 de octubre de 2026: https://informacion.aguascalientes.gob.mx/news/tere-jim%C3%A9nez-celebra-220-a%C3%B1os-del-instituto-guadalupe-victoria-e-inaugura-nuevos-espacios-educativos•
2. Recéndez Guerrero, E. (2024): «Resistiendo el control estatal: el Instituto Guadalupe Victoria de Aguascalientes, institución formadora de maestras católicas y urbanas». Anuario Mexicano de Historia de la Educación, 4(1), 51-61: https://doi.org/10.29351/amhe.v4i1.625•
3. Moreno Ramos, V. (2008): «Bicentenario del Colegio de la Enseñanza: las vicisitudes del proceso de fundación en Aguascalientes», Caleidoscopio (UAA): https://bibliotecadigitalconeicc.iteso.mx/handle/123456789/8958•
4. INEGI: «En Aguascalientes somos 1 425 607 habitantes: Censo de Población y Vivienda 2020»: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/EstSociodemo/ResultCenso2020_Ags.pdf•
5. SEP, Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa: Estadística e indicadores educativos, Aguascalientes, ciclo 2024-2025: https://planeacion.sep.gob.mx/Doc/estadistica_e_indicadores/EstIndEntFed2024/01_AGS.pdf







