LIA Lab 2026: cómo pueden capacitarse gratis en inteligencia artificial estudiantes de bachillerato en Aguascalientes

Estudiantes de 14 a 19 años de bachilleratos públicos pueden inscribirse hasta el 16 de octubre de 2026 en LIA Lab, un laboratorio en línea y gratuito de inteligencia artificial, liderazgo y empleabilidad del IEA, Fundación Santander y Bécalos. Las actividades empiezan el 19 de octubre y no se necesita saber programar. La pregunta de fondo va más allá del registro: qué pasa cuando aprender IA deja de ser un privilegio especializado y entra a la formación de los jóvenes.
Una puerta de entrada a la inteligencia artificial desde el bachillerato
Hace unos años, hablar de inteligencia artificial en una preparatoria sonaba a ciencia ficción. Hoy los estudiantes ya la encuentran en el teléfono, en las apps de idiomas y en los buscadores. La convocatoria del Gobierno del Estado propone ordenar ese contacto: aprender cómo funciona, para qué sirve y cómo usarla con responsabilidad. Aprender a usar la IA no equivale a entenderla, y entenderla no equivale a saber cuándo no hay que fiarse de ella.

Qué es LIA Lab 2026 y quiénes pueden participar
LIA Lab es el Laboratorio de Liderazgo, Empleabilidad e Inteligencia Artificial. Lo convoca el Instituto de Educación de Aguascalientes en alianza con Fundación Santander y Bécalos. Pueden participar jóvenes de 14 a 19 años que cursen en preparatorias o bachilleratos públicos. Es gratuito y se desarrolla por completo en línea; según el comunicado, se puede acceder desde cualquier lugar con internet, incluso desde un celular. No es una carrera ni un título universitario.
Aprender IA sin saber programar: qué significa realmente
La convocatoria aclara que no hace falta experiencia previa en programación ni en tecnología. El comunicado dice que los participantes aprenderán cómo funciona la IA, cuáles son sus principales aplicaciones y cómo usarla de forma responsable en actividades escolares, para desarrollar ideas y para resolver situaciones cotidianas. No publica un temario por módulos, ni la duración ni la carga semanal, y tampoco precisa si habrá proyectos o evaluaciones; por eso este reportaje no los da por hecho.
Del uso de herramientas al pensamiento crítico
Una cosa es escribir una instrucción y obtener un texto. Otra es preguntarse de dónde salen esos datos, qué se omitió y si la respuesta se puede comprobar. Un modelo de lenguaje calcula qué palabras son probables, no si son ciertas. Por eso la cadena que importa es usar, comprender, evaluar, aplicar con responsabilidad y, al final, crear. El comunicado menciona pensamiento crítico, creatividad, liderazgo, trabajo en equipo y toma de decisiones. No hay evaluaciones publicadas que midan si el programa las desarrolla.
Inteligencia artificial en el aula: oportunidades y límites
Imaginemos, como ejemplo hipotético, a una estudiante que no entiende un tema de química. Puede pedir a una herramienta de IA una explicación distinta, generar preguntas de repaso y contrastarlas después con su libro y su maestro. Lo que no debería hacer es entregar la respuesta tal cual. La IA puede apoyar la comprensión, la práctica de idiomas, la lluvia de ideas o la revisión de un texto, pero la comprensión, el criterio y la redacción final son del estudiante, y cada escuela y docente decide cuándo se permite usarla. Tampoco sustituye a los maestros: sin su guía, un estudiante puede aceptar errores bien redactados.
Privacidad, errores y uso responsable de la tecnología
Los sistemas de IA pueden inventar datos, repetir sesgos y guardar lo que se les escribe. Una regla útil: no introducir contraseñas, domicilios, teléfonos privados, documentos de identidad, expedientes escolares, información médica ni datos de otras personas sin su consentimiento, y verificar fechas, cifras y referencias antes de usarlas. Citar la fuente, decir cuándo se usó una herramienta y no difundir como cierto lo que no se comprobó son parte de la honestidad académica. El registro de LIA Lab solo pide, para menores, la CURP y la identificación de su madre, padre o tutor, y no hay evidencia de que recabe otros datos.
Capacitación digital y oportunidades académicas y laborales
El comunicado afirma que al concluir se recibirán constancias y certificados que pueden sumarse al currículum y al perfil académico. Esa frase conviene leerla con precisión. Un curso no es un empleo, una constancia no es un título y un certificado no demuestra por sí solo una competencia. Nada en la convocatoria promete contratación, salario o ingreso a la universidad. Lo que sí puede ofrecer es un primer acercamiento y evidencia de que el estudiante se interesó y completó una formación; el valor real depende de lo que aprenda y pueda mostrar.


La brecha digital: estudiar en línea no significa tener las mismas condiciones
Que algo sea gratuito y en línea no significa que todos partan en igualdad de condiciones. Según la ENDUTIH 2024 del INEGI, citada en medios, 95.1 % de los jóvenes de 12 a 17 años en el país usó internet; la cifra es nacional y no dice nada específico sobre la calidad de la conexión, los dispositivos o el tiempo disponible en Aguascalientes. Para un estudiante de un municipio alejado o con un solo teléfono compartido en casa, el obstáculo puede no ser el costo sino la conectividad, el equipo y un lugar tranquilo para estudiar. La modalidad en línea facilita el acceso, pero no lo garantiza. Tampoco sabemos quiénes se inscribirán: una cosa es la población a la que se dirige la convocatoria y otra quienes efectivamente participan.
El papel del IEA, Fundación Santander y Bécalos
El IEA es la institución pública que convoca a los planteles de educación media superior. Fundación Santander y Bécalos son organizaciones privadas. Bécalos es un programa que desde 2006 impulsan la Asociación de Bancos de México y Fundación Televisa, con becas y formación para jóvenes, según sus informes y comunicados históricos. El comunicado no detalla cómo se reparten las tareas entre las tres partes, ni aportaciones económicas, becas adicionales o convenios, y este reportaje no los supone. En 2026 hubo otras acciones estatales en la misma línea, como las 3 000 becas Santander dentro de El Gigante Digital y los convenios con Huawei y CENEVAL, que son iniciativas distintas y no se suman. La participación de organizaciones privadas en la formación pública es un tema que merece seguimiento y transparencia.

Cómo registrarse y qué deben saber las familias
El registro cierra el 16 de octubre. Los interesados entran a empleabilidad.becalos.mx/santander, proporcionan sus datos y revisan su correo para completar la inscripción; en el caso de menores, lo hace su madre, padre o tutor con la CURP del estudiante y una identificación oficial. Para las familias, algunas ideas: revisar el portal oficial, apoyar sin sustituir al estudiante, cuidar los datos personales, hablar de honestidad académica y enseñar a verificar resultados. El acompañamiento no es vigilancia absoluta ni reemplaza la responsabilidad de las escuelas.
La alfabetización en inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta importante para las nuevas generaciones cuando el acceso a la tecnología se acompaña de conocimiento, pensamiento crítico, responsabilidad y oportunidades reales de aprendizaje. Una sola capacitación no resuelve las desigualdades educativas ni garantiza una trayectoria profesional. LIA Lab 2026 abre una puerta; lo que cada estudiante haga al cruzarla, y lo que las escuelas y las familias hagan para acompañarlo, es lo que le dará sentido. La capacidad de pensar, verificar y decidir sigue siendo insustituible.







