¿Qué es la informalidad y que representa en la sociedad mexicana?
En México se ha desarrollado un capitalismo dependiente, con un proceso de industrialización truncado y múltiples malformaciones estructurales.
Informalidad fue el nombre que se le impuso a uno de estos temas complejos que aquejan a nuestra economía y sociedad mexicana seguramente porque lo primero que lo distingue en su fachada es la ausencia de permisos legales de funcionamiento y el pago de impuestos. Pero el tema es mucho más complejo y tiene una configuración mucho más diversa y complicada.
Nuestro punto de partida y de llegada, es que enfrentamos un desproporcionado sector de trabajadores (alrededor del 60 %)con empleos precarios,sin estabilidad laboral y ningún tipo de seguridad social. Algo se tiene que hacer con urgencia. No es posible que en pleno Siglo XXI mantengamos un porcentaje tan alto de la población en este nivel de orfandad social.
Su crecimiento fuera de toda proporción y su fundamento económico y social, representan una deuda permanente, que venimos arrastrando en las diferentes etapas ó fases del proceso de desarrollo nacional.
Es importante describir cómo se ha conformado este complejo tema y su problemática actual. Existen diversas vertientes que aportaron a su configuración presente. Son procesos y causas históricas y diversas razones de claro interés económico.
En 1940 México era una economía agroexportadora. El 70% de ella, vivía y trabajaba en el campo. En los 30 años siguientes este dato cambió de forma radical. El país experimentó un proceso de migración campo-ciudad que nos modificó de manera radical la realidad de la estructura económica y poblacional. En 1970 ya la mayoría de la población era urbana.
La incorporación de la población rural a la vida urbana generó esquemas y cambios profundos en el total del universo de la población. La industria de la construcción fue la que absorbió a esta nueva fuerza la de trabajo, en primera instancia, en razón del bajo nivel de calificación que exige.
A partir de este inicio y con el fuerte desarrollo industrial que nuestro país vivió en estos años
la población se insertó en la vida de los grandes centros urbanos e industriales en las formas más diversa, donde se podía y como se podía. Seguramente muchos en actividades formales y regulares y otros tantos en lo que ahora conocemos cómo actividades informales.
Como el desarrollo del modo de producción capitalista es desigual y combinado, sus actividades seguramente siguieron ese mismo patrón. En este crecimiento caótico y desordenado las ocupaciones e incorporaciones a la actividad productiva prefiguran desde su inicio la magnitud de este problema en la actualidad.
Se tenía previsto que de manera gradual aumentaría la calificación de su trabajo y los ingresos en la pirámide salarial y este sector de la informalidad se redujera igual de forma gradual. Sin embargo, las secuelas de la crisis de 1972: freno a la expansión del ciclo industrial de los 50’s y 60’s; aumentó el endeudamiento público; y generó inflación . Primero esta afectación al crecimiento industrial que es la condición base para la generación de empleos y el pago de las pensiones. Posteriormente la crisis de 1982 y los 40 años de modelo económico neoliberal, combinados expandieron la informalidad a los niveles que conocemos actualmente.
Su crecimiento acelerado se explica por la combinación de estas causas: La informalidad surge cuando los costos de pertenecer al marco legal y regulatorio de un país superan sus ganancias; La falta de una adecuada política pública de promoción y regulación de estas pequeñas y medianas empresas; la inexistencia de un marco regulatorio sólido y estable; que propicio la aplicación laxa y poco rigurosa, con una ineficacia recaudatoria que permitió la desviación de recursos públicos no depositados en la tesorería y con ello una enorme corrupción; y finalmente el tipo de relación que el Estado establece con su contraparte privada mediante la regulación, la supervisión y la provisión de servicios públicos.
Finalmente: Esta macro bolsa de actividades que están contenidas dentro de lo que se denomina como Informalidad, la podemos desagregar para efectos de análisis riguroso y adecuado en las siguientes apartados:
1. Las que pertenecen al sector social de la economía: servicio público de mercados; pequeños y medianos negocios propiedad de sus trabajadores; ejidatarios y comuneros; pueblos originarios y organizaciones afines. Talleres familiares.
2. Actividades industriales: Talleres maquinadores, trabajo a domicilio, producción clandestina y pirata diversa ( textiles, artículos publicitarios, serigrafía licores…)
3. Servicios: Transporte en diferentes niveles (carga, mudanzas, transporte público, taxis diversos, turismo
4. Auto empleo, Profesionistas independientes, oficios diversos y freelance.
5. Tianguis, comerciantes callejeros, ambulantes y expendedores callejeros de alimentos.
La informalidad e sin duda un obstáculo estructural al desarrollo sano y vigoroso de nuestro país y de la sociedad mexicana y a estas alturas ya deberíamos contar con una estrategia para combatirlo y superarlo.
Pero sigue aquí y no tenemos una idea precisa de ¿hasta cuando. ?
velagj@economia.unam.mx

