Estudiar sin dejar a la familia atrás: la apuesta de la Universidad Intercultural para la Igualdad

En San Francisco de los Romo, la UNITI mantiene abierta su convocatoria 2026 con guardería, estancia para personas adultas mayores, comedor y lavandería comunitaria, pensados para que el cuidado familiar no obligue a nadie a dejar de estudiar.
Para algunas personas, elegir entre estudiar y cuidar de su familia no es una decisión académica: es una necesidad cotidiana. Cuando los horarios, las labores domésticas y el cuidado de hijas, hijos u otros familiares chocan con la escuela, continuar una carrera puede parecer imposible.
En Aguascalientes, la Universidad Intercultural para la Igualdad (UNITI) propone una respuesta distinta: adaptar la institución a esa realidad, en lugar de pedirle a la persona que se adapte a la institución. La convocatoria de admisión 2026 permanece abierta hasta el 15 de septiembre, y el registro se realiza en sice.uniti.edu.mx/registro.html.
Cuando estudiar y cuidar de la familia parecen caminos incompatibles
No todas las personas que buscan continuar sus estudios enfrentan las mismas condiciones. Para una parte de ellas, sin embargo, combinar la escuela con el trabajo, la crianza, las labores domésticas o el cuidado de un familiar mayor puede convertirse en un obstáculo difícil de resolver dentro de los modelos educativos convencionales, pensados para horarios fijos y sin apoyos de cuidado.
Ese es el punto de partida que la UNITI señala como propio: un modelo que reconoce que las responsabilidades de cuidado no desaparecen cuando alguien decide volver a las aulas, y que busca ofrecer condiciones para que ambas cosas puedan sostenerse al mismo tiempo.
Una universidad diseñada para una realidad distinta
La UNITI es, de acuerdo con la información publicada por el Gobierno del Estado, la única universidad en Aguascalientes que cuenta con guardería infantil, estancia para personas adultas mayores, comedor y lavandería comunitaria, servicios pensados para que madres, padres y personas responsables del cuidado de su familia puedan estudiar y prepararse profesionalmente.
La institución se ubica en el municipio de San Francisco de los Romo, cuenta con aulas equipadas y laboratorios, y su modelo educativo busca que, desde las aulas, se trabajen soluciones a necesidades reales de las comunidades, de modo que el estudiantado obtenga tanto preparación profesional como herramientas para mejorar su entorno.
La igualdad también significa poder permanecer en la escuela
Hablar de igualdad educativa no significa únicamente ofrecer a todas las personas exactamente lo mismo. También puede significar reconocer que las personas parten de circunstancias distintas —económicas, familiares, de tiempo disponible— y diseñar condiciones que ayuden a superar las barreras que esas circunstancias generan.
Bajo esa lógica, una universidad puede ser accesible en el papel y, al mismo tiempo, inalcanzable en la práctica para quien no tiene con quién dejar a sus hijas e hijos durante el horario de clases. Incorporar servicios de cuidado dentro del propio campus es, en ese sentido, una forma concreta de acercar la igualdad de oportunidades a la permanencia escolar, más allá del acceso inicial.
El cuidado como una de las barreras invisibles para estudiar
Las responsabilidades de cuidado —de menores, de personas adultas mayores o de familiares con alguna dependencia— pueden influir en la asistencia, los horarios disponibles y, en algunos casos, en la decisión de posponer o abandonar los estudios. No se trata de una condición que enfrenten todas las personas estudiantes, pero para quienes sí la enfrentan, suele ser un factor determinante.
Históricamente, esas tareas de cuidado han recaído de manera desigual sobre las mujeres, lo que también las coloca, con más frecuencia, ante la disyuntiva entre continuar formándose o hacerse cargo de su familia. Una política educativa que reduce esa disyuntiva no resuelve por sí sola la desigualdad en el reparto del trabajo de cuidado, pero sí puede ampliar el margen de decisión de quienes lo realizan.
¿Qué ofrece la Universidad Intercultural para la Igualdad?
Para quienes están considerando inscribirse, esto es lo que la fuente oficial detalla sobre la oferta y el proceso de la UNITI para el ciclo 2026:
- Carreras y programa: Licenciatura en Economía Social Solidaria; Licenciatura en Programación e Innovación Digital, disponible en modalidad escolarizada y sabatina; y Bachillerato Comunitario Intercultural.
- Ubicación: municipio de San Francisco de los Romo, Aguascalientes.
- Servicios de apoyo al cuidado: guardería infantil, estancia para personas adultas mayores, comedor comunitario y lavandería comunitaria.
- Instalaciones: aulas equipadas, laboratorios y espacios para el desarrollo de habilidades profesionales, tecnológicas y sociales.
- Registro: en línea, en sice.uniti.edu.mx/registro.html.
- Plazo: inscripciones abiertas hasta el 15 de septiembre de 2026.
- Informes sobre licenciaturas: teléfono y WhatsApp 449 586 28 80.
- Informes sobre el Bachillerato Comunitario Intercultural: teléfono y WhatsApp 465 109 34 74.
La fuente consultada para este ciclo de admisión no detalla requisitos de ingreso, costos ni apoyos económicos específicos para la convocatoria 2026; ese es un dato que conviene confirmar directamente con la institución antes de iniciar el trámite (ver apartado de observaciones editoriales).
Educación, autonomía y nuevas oportunidades
Volver a estudiar, o hacerlo por primera vez en la edad adulta, puede representar para algunas personas la posibilidad de retomar un proyecto personal, concluir estudios pendientes, cambiar de trayectoria profesional o adquirir nuevas capacidades. La educación superior suele asociarse con mejores condiciones de empleabilidad, ingreso y autonomía, aunque no las garantiza de forma automática: estudiar una carrera no asegura, por sí solo, conseguir empleo o mejores ingresos.
Lo que un modelo como el de la UNITI plantea es distinto: que tener hijas, hijos o familiares que cuidar, o sostener un trabajo, no tenga que significar necesariamente renunciar a seguir formándose. La educación, en ese planteamiento, se adapta a las distintas etapas de la vida de quien estudia, en lugar de exigir que la vida se adapte primero a la educación.

La apuesta del Gobierno de Aguascalientes
La UNITI fue impulsada por el Gobierno del Estado durante la administración de la gobernadora Tere Jiménez, y su construcción y apertura han sido presentadas por esa administración como parte de su política educativa. La primera piedra de la institución se colocó en 2023 y su entrega oficial se realizó en septiembre de 2025, con actividades académicas que comenzaron ese mismo año.
Al entregar la universidad, la propia gobernadora describió el proyecto en estos términos:
“Aquí nadie tendrá que elegir entre estudiar o cuidar a sus seres queridos, porque hay estancia infantil, atención para adultos mayores, comedores, lavandería comunitaria”, Tere Jiménez, gobernadora de Aguascalientes.
En ese mismo acto, autoridades educativas locales y federales —entre ellas representantes del Instituto de Educación de Aguascalientes y de la Secretaría de Educación Pública— acompañaron la inauguración, lo que sitúa al proyecto dentro de una coordinación entre el gobierno estatal y autoridades educativas federales.
La administración estatal ha incorporado, de acuerdo con esta información, la igualdad y la ampliación de oportunidades educativas dentro de sus políticas dirigidas a la población, con el cuidado familiar como uno de los ejes explícitos del proyecto.
La igualdad educativa también se mide por quienes logran permanecer
Abrir una universidad con estos servicios es un primer paso, pero la igualdad educativa no termina con la apertura de las puertas. Sostenerla a lo largo del tiempo exige, además, permanencia estudiantil, calidad académica, acompañamiento, titulación, vinculación laboral para quienes egresan e infraestructura que se mantenga adecuada conforme crece la matrícula.
Estos elementos no son señalados aquí como fallas del proyecto, sino como los retos permanentes de cualquier política educativa de este tipo, y como los indicadores que, con el tiempo, permitirán evaluar si el modelo cumple lo que se propone: matrícula, permanencia, egreso, titulación, satisfacción estudiantil, incorporación laboral y, de forma específica, la proporción de estudiantes con responsabilidades de cuidado que logran continuar y concluir sus estudios.
Una puerta abierta para quienes pensaban que ya no podían estudiar
Detrás de una institución educativa hay presupuesto, infraestructura, personal docente, programas académicos y decisiones administrativas. Pero su impacto real se mide, finalmente, en la vida cotidiana de quienes antes veían la escuela como algo fuera de su alcance por no tener con quién dejar a su familia mientras estudiaban.
La convocatoria 2026 de la UNITI sigue abierta hasta el 15 de septiembre para quienes quieran conocer si este modelo se ajusta a su situación.
La noticia detrás de la UNITI no es, en el fondo, que exista una nueva universidad en Aguascalientes. Es que la educación también puede diseñarse tomando en cuenta la vida real de las personas que la cursan. Cuando alguien puede estudiar sin tener que abandonar sus responsabilidades familiares, la educación deja de ser una puerta reservada para quienes cuentan con tiempo y condiciones ideales, y se acerca un poco más a ser una herramienta de igualdad de oportunidades.







