Informalidad y pobreza laboral, dos caras de la misma moneda

México, ¿cómo vamos? Es un centro de pensamiento (think tank) económico independiente en México que evalúa variables socioeconómicas nacionales y locales. En su último reporte sobre Informalidad y Pobreza laboral, nos damos cuenta que son dos caras de la misma moneda. La Informalidad laboral nacional sube al 55.1% y pobreza laboral se ubica en 31.9% en el 2T2026. El semáforo económico de pobreza laboral se mantiene en amarillo.
Esta cifra implica que alrededor de 41.8 millones de mexicanas y mexicanos no pueden adquirir la canasta alimentaria para todos los integrantes del hogar con su ingreso laboral.
En el 2T2026, 13 entidades federativas mostraron un incremento anual en su porcentaje de población en situación de pobreza laboral, entre ellas Sinaloa (+3.7 puntos porcentuales), Coahuila (+2.6 pp), Michoacán (+2.4 pp), Durango (+2.3 pp), Quintana Roo y Tabasco (+2.2 pp en ambos casos).
La pobreza laboral afecta desproporcionadamente a las mujeres. En todas las entidades federativas del país hay más mujeres que hombres en situación de pobreza laboral. Al igual que en el trimestre previo, por cada 100 hombres en pobreza laboral en México, hay 114 mujeres en esta situación.
México Cómo Vamos define cuatro tipos de informalidad laboral, según el tipo de unidad económica donde se realiza la labor: 1) empleo informal en el sector informal de la economía, 2) empleo informal en empresas, gobierno e instituciones (sector formal de la economía), 3) empleo informal en el ámbito agropecuario y 4) empleo informal en el trabajo doméstico remunerado. Al desagregar el 54.8 % de población ocupada en un empleo informal, encontramos que 29.5 % se encuentra en el sector informal, 12.9 % en empresas, gobierno e instituciones, 8.7 % en el ámbito agropecuario y 3.7 % en trabajo doméstico remunerado. Esto quiere decir que no todo el empleo informal se concentra en el sector informal, sino que es un fenómeno que atraviesa a toda la economía en su conjunto.


Al comparar el costo de la canasta alimentaria más no alimentaria con el ingreso laboral per cápita, el equipo de México, ¿cómo vamos? estimaron que, en el segundo trimestre de 2026, el 60% de la población nacional no tiene ingresos suficientes para adquirir la suma de las canastas alimentaria y no alimentaria. Esto quiere decir que tres de cada cinco personas en México no pueden cubrir las necesidades básicas de alimentación y otros gastos esenciales no alimentarios, como transporte y vestido, con su ingreso laboral.
En siete estados el porcentaje de la población supera el 70%, siendo Chiapas la entidad con mayor proporción de su población (82.9%) sin ingresos suficientes para cubrir la suma de las canastas.
En el vecindario regional, el porcentaje de la población cuyo ingreso per cápita es menor a la suma de la canasta básica alimentaria y no alimentaria presenta diferencias notables entre Zacatecas con siete de cada diez habitantes de su población estatal no tiene ingresos suficientes, contra 50% en el caso de Querétaro. San Luis Potosí y Guanajuato están por arriba de la media nacional y Jalisco y Aguascalientes por debajo. Aguascalientes está en 57%.

Para el Banco Interamericano de Desarrollo BID, según informe reciente: Uruguay, Costa Rica y Chile se destacan como los tres países con mayor puntuación en cuanto a calidad del empleo, lo que coteja con otros indicadores. México se encuentra en 9° lugar de 17 países apenas cercano al promedio de América Latina.
El Índice de Mejores Trabajos evalúa los empleos de los países en dos dimensiones: cantidad y calidad. La cantidad incluye la participación laboral y la ocupación; la calidad, la formalidad y los salarios suficientes para superar la pobreza. El índice es la media ponderada de estos cuatro indicadores y varía de 0 a 100. México obtiene 58.6 puntos /100.
Componentes del Índice de Mejores Trabajos y PIB per cápita


El costo mensual de la canasta básica y no alimentaria en zonas urbanas de México rozó los 5,000 pesos por persona en la primera mitad de 2026, según datos del INEGI, lo que significa que la mayoría de los hogares no pueden acceder a ella.







