EL DIVINO ARTE DE “PLANCHAR” VOTOS

Permítame contar a ustedes que alguna vez experimenté en carne propia el vergonzoso riesgo de practicar el antiguo y bello arte de “planchar”. Tales hechos acontecieron en una tarde lluviosa de verano, justamente a las puertas de la antes hermosa casa de la cultura bautizada con el nombre del ilustre abogado liberal, Don Jesús Terán Peredo, defensor de la Soberanía Popular, allí fue donde perdí la inocencia.
Y no me queda ninguna duda, que, si don Jesús Terán hubiera atestiguado tan bochornoso acto de “planchado”, el defensor de la Soberanía de México que impidió la victoria de la “intervención francesa” hubiera obligado a la autoridad policiaca para que no dejara impune tal hecho y que procediera a consignarme “Ipso facto” por haber cometido tal maldad en contra de las buenas costumbres de la “Bona Gens” de Aguascalientes.
La antigua mala costumbre de “planchar votos” en lo oscurito, o bien a plena luz del día frente a la honorable Casa Terán, ya no recibirá condena alguna pues para mi buena fortuna y la de mis colegas, todos los votos “planchados” serán sumados al ganador; en suma, las malas costumbres se han arraigado gracias al retorcido criterio procedimental de los consejeros electorales del INE.
En lo particular me parece una terrible falta de respeto a la memoria del intachable pensamiento liberal de mi querido hermano, Don Jesús Terán Peredo. Su filosofía de responsabilidad cívica con la democracia y la patria ha quedado en el olvido, de manera que el día de hoy cualquier acto público de “planchado de boletas electorales” quedará en absoluta impunidad legal.
En los tiempos de la IA (inteligencia artificial) ya nada debería sorprendernos. Estamos viviendo en una realidad virtual, alterna y “sui generis” donde la máxima autoridad sancionadora ha sepultado nuestra cultura de las buenas costumbres en Aguascalientes.
El Consejo General del Instituto Nacional Electoral, asumió que la hermosa cultura antigua de “contar las boletas planchadas” en nada afectará al resultado de los comicios del próximo 6 de julio de 2027. Esos sabios consejeros Electorales que todo lo pueden, han renunciado a condenar los estimulantes actos públicos de “planchado de Votos” denunciados “in fraganti”, por los más diversos partidos políticos en contienda.
Así las cosas, en el amanecer de este húmedo mes de septiembre de 2026, la corriente soberanista del INE ha despertado del letargo político de transición a la democracia:
En México, se impuso la razón de su Soberanía política.
En todo el territorio electoral se ha reivindicado la libertad que tendrán los actores políticos para “planchar los votos electorales”.
La Patria está de fiesta.
Hoy han sido superados las absurdas barreras morales propias de la ultraderecha inconforme.
Hoy se han impuesto las convicciones éticas alineadas con la renovada estrategia en defensa de la Soberanía nacional.
El decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación consigna que, de hoy en adelante, a menos que el Tribunal Electoral se atreva a corregirle el criterio al INE, en todo el País será imposible consignar a los terroristas “planchadores de votos”, que actuaran sin recato alguno ante la autoridad judicial correspondiente.
Leo y respondo sus comentarios: davidperezcalleja@gmail.com







