De la independencia al humanismo mexicano

Llegó septiembre y con ello fechas importantes que nos permiten recurrir a nuestra memoria patria. Para quienes militamos en el Partido Acción Nacional en esta ocasión celebramos que hace 87 años, entre los días 14, 15 y 16 de este mes, se celebró la asamblea constituyente de esta institución que ha sido parte muy importante para la vida democrática y la política contemporánea del país.
Obviamente, celebramos que las calles de México se engalanan con los colores nacionales, por todos lados vemos el verde, blanco y rojo en banderas que ondean en viviendas, automóviles o bien,en figuras artesanales, y de la vestimenta ni se diga, particularmente el 15 y 16, mucha gente porta vestuarios típicos. Y aunque nuestro orgullo va más allá de la tradición, estos días nos hacen recordar esa parte tan valiosa de nuestra historia, pues es una época que evoca el Grito de Dolores, aquella gesta donde el cura Miguel Hidalgo convocó a romper las cadenas de la opresión colonial.
Son dos temas que para mi son de mucha importancia y ahora quiero aprovechar para enlazarlos por la coincidencia en fechas; además, al reflexionar sobre la lucha de Independencia y la trayectoria de nuestro partido, surge una convicción ineludible como son los ideales de libertad, justicia y orden, que solo cobran vida real cuando se traducen en buenos gobiernos, cercanos a la gente y con resultados comprobables, como lo han sido los gobiernos emanados de Acción Nacional.
Y si nos vamos a la historia, aquella lucha iniciada hace 216 años no buscaba sustituir solamente unas élites por otras esferas del poder, antes bien, en ese tiempo la exigencia era acabar con los privilegios mal habidos y el deseo de construir una nación con justicia social, precisamente es la mística que inspira al Partido Acción Nacional y sus gobiernos, que se destacan por su humanismo.
Queda claro que la verdadera mística transformadora no se improvisa, se demuestra todos los días desde la trinchera del servicio público, el contacto y diálogo directo con ciudadanas y ciudadanos, respondiendo con eficacia a las familias. De ahí que frente a las ocurrencias o a las promesas vacías, la experiencia de los gobiernos emanados de Acción Nacional ha demostrado que el humanismo político no es un discurso, sino un método de trabajo basado en la subsidiariedad, el respeto a la dignidad de la persona y la eficiencia administrativa.
Así es que, mientras el gobierno de la 4T ha apostado por la centralización y el abandono de las regiones, los gobiernos locales del PAN han sabido construir comunidades seguras, ordenadas y con dinamismo económico. Ejemplo de esto es Aguascalientes y específicamente la Capital, en donde se puede constatar que cuando hay orden, planeación financiera y vocación de servicio, los servicios públicos funcionan, la obra pública beneficia a quien más lo necesita y la confianza ciudadana se refrenda con hechos cotidianos.
Por ello es que, al conmemorar nuestra historia y nuestros principios en estas fechas patrias, nos recuerda que la democracia se construye desde lo local, fortaleciendo el tejido social cuadra por cuadra y colonia por colonia y sí, podemos celebrar nuestra soberanía y nuestra identidad partidista, y a la vez convocar a no bajar la guardia, a defender el Aguascalientes de libertades que hemos construido juntos y a seguir demostrando que los panistas tenemos una forma de gobernar con orden, capacidad y visión de futuro.
Ahora la invitación es a que sigamos honrando nuestra historia tanto de México como del Partido Acción Nacional, generando resultados que verdaderamente transformen la vida de las familias de todas y todos los aguascalentenses.







