Fomento a la lectura VI

El pasado viernes 18 de septiembre, en la Mañanera se dio un anuncio valioso y saludable por parte de la Secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza. Anunció la tasa cero en los libros, además del apoyo a editoriales y bibliotecas, a partir de la inversión de doscientos millones de pesos, en una iniciativa que arrancaría el lunes 21 del mismo mes.
En la conferencia realizada en Guanajuato, la funcionaria federal recordó que, esta tasa existía hace 20 años para las editoriales, pero no incluía el rubro de distribución. Reconociendo el mérito de la iniciativa de la Cámara de la Industria Editorial Mexicana, a colectivos como la Brigada para Leer en Libertad, además del titular del Fondo de Cultura Económica. Paco Ignacio Taibo II.
Sin duda es una iniciativa que hay que saludar en todo lo que representa, para lo cual habríamos de estar esperando los resultados que vayan dándose, todo ello en beneficio de las editoriales, hoy que viven en un momento de crisis, de las bibliotecas públicas, pero sobre todo de los lectores, que es un universo potencial que tiene muchas necesidades todavía por cubrir y satisfacer.
La iniciativa demuestra que se pueden atender las cosas y abordar retos como el de cómo estimular la lectura, además de cómo se deben atender de manera integral este problema. El único obstáculo es la autolimitación y la falta de imaginación, el exceso de abulia y de ganas por no hacer las cosas.
Curiel nos ha recordado que en el país hay actualmente 26 mil clubes y salas de lectura que han impulsado el Fondo de Cultura Económica (FCE), esperándose llegar a 250 mil participantes a finales de 2026. Dato ambicioso manifestó la funcionaria, refiriéndose a su cumplimiento para el resto del sexenio y no para fines del presente año.
Lo importante es la intención y la decisión de implementar iniciativas que para mí, implica la manifestación reiterada del dicho del prócer cubano José Martí: “un pueblo culto es un pueblo libre”. Refiere además una concepción del país que queremos, aquel al que aspiramos tener.
El punto es que, más allá de una iniciativa en este caso de carácter federal, a nivel estatal o incluso municipal, debiera de adoptarse medidas que replique lo anunciado la semana pasada y todos juntos abonar hacia el cumplimiento del mismo objetivo. Se puede, lo que se requiere es voluntad política. También debiera ser una demanda y elemento que se integre en los programas de acción de la izquierda mexicana.
No debemos quedarnos con el saludo y reconocimiento de esta iniciativa, tenemos que darle seguimiento, pero sobre todo, aquellos que nos preocupa este tema, dar el aporte a la manera de nuestras posibilidades. Aportar nos llevaría avanzar, no solo a partir de los impulsores señalados.
Sin embargo, como ya lo habíamos anotado en la entrega anterior, brilla por su ausencia en esta iniciativa la Secretaría de Educación y su titular, Mario Delgado, olvidándose que el fomento de la lectura es parte de sus obligaciones.







