Lenin. Acerca del Estado

Una observación inicial, que no veredicto, el libro paradigmático de Lenin El Estado y la Revolución, es la exposición ¿especulativa?, acerca de la supuesta inevitabilidad de una revolución violenta realizada por los trabajadores para erradicar el Estado Burgués e implantar, en su lugar, una república democrática de los trabajadores. En parte profecía, en parte aspiración ideológica genuina, en parte realista dada la situación imperante en las primeras décadas del siglo 20, la guerra entre potencias capitalistas y la catástrofe social.
Todo ello propició, las perspectivas optimistas de la revolución bolchevique de 1917 (que en rigor fue un “golpe de Estado” ante la debilidad del gobierno de Kerensky, pero que abrió la promesa y la ilusión de que era posible una república socialista [que luego devino en una brutal autocracia, es otro tema], en parte ilusión ideológica impulsada por la conjunción de diversos acontecimientos (crisis del capitalismo consecuencia de la Primera Guerra, rebeliones sociales en muchos países de Europa, la Revolución China de 1910, la Revolución en Turquía en 1910, la Revolución Mexicana, entre muchos más] que parecía que se cristalizaban las tesis de Marx y Engels.

No está por demás añadir que la Rusia de 1917 no era potencia industrial (al contrario, rezagada en relación a sus contrapartes de Europa occidental), sino predominantemente era una sociedad rural en donde prevalecían la servidumbre y formas de feudalismo, si bien ya existía un proletariado numeroso. De modo tal que no eran las condiciones histórico-sociales que supuso Marx para una revolución proletaria. Tal vez esto explique las circunstancias que hubo de enfrentar la Revolución de 1917. La cual, entre paréntesis, fue financiada por Alemania para lograrla paz en el frente ruso, durante la Primera Guerra, y así concentrar sus esfuerzos bélicos en un único frente: Francia-Inglaterra. Ante la posibilidad real de que Alemania lograra imponerse, obligó la intervención de Estados Unidos habiendo concentrado más de un millón 700 mil soldados. Ello decidió la suerte de Alemania y posicionó a Estados Unidos como potencia mundial. Durante la segunda guerra Estados Unidos pasó de potencia mundial a potencia hegemónica. Lukács en el epílogo de Asalto a la Razón abunda sobre este tema.
Ahora bien, cuáles fueron las tesis y reflexiones de Lenin sobre el Estado, la revolución y la situación mundial en 1919, habiéndose ya realizado el golpe de Estado que dio inicio a la Revolución bolchevique y la instauración del tipo de socialismo que, supuso Lenin, era posible y viable en la Rusia semifeudal.
En el prólogo a El Estado y la revolución, publicado por la Fundación Federico Engels, Madrid, 2009, se indica que la doctrina marxista del Estado y las tareas del proletariado en la revolución fue escrita por Lenin en la clandestinidad entre agosto y septiembre de 1917, cuando se ocultó de las persecuciones del Gobierno Provisional. En otoño de 1916 y a comienzos de 1917, Lenin estaba exiliado en Zurich. En ese período estudió las obras de Marx y Engels dedicadas al Estado. Recopiló fragmentos y citas de libros y artículos de Kautsky, Panneckoek y Bernstein con notas críticas, deducciones y generalizaciones. El libro apareció en 1918. La segunda edición del libro El Estado y la Revolución fue publicado en 1919. El autor introdujo al segundo capítulo el apartado Cómo planteaba Marx la cuestión en 1852.
En la Conferencia dictada en la Universidad Sverdlov en julio 11 de 1919 (Biblioteca Virtual OMEGALFA 2019), Lenin expuso algunas ideas centrales sobre su filosofía política. Destacó las tesis de Marx respecto del Estado, para quien éste “es una máquina para que una clase reprima a otra … para el sometimiento a una clase de otras clases subordinadas. Esta máquina puede presentar diversas formas”. (Pp. 14-15)
El desarrollo del capitalismo mediante el comercio a escala regional y posteriormente global, condujo “a la formación de la nueva clase de los capitalistas. El capital se conformó como tal al final de la Edad Media, cuando, después del descubrimiento de América, el comercio mundial adquirió un desarrollo enorme, cuando aumentó la cantidad de metales preciosos, cuando la plata y el oro [subrayo: el saqueo colonial, sobre todo en México, Perú y Bolivia] se convirtieron en medios de cambio y la circulación monetaria permitió a ciertos individuos acumular enormes riquezas. (17)
Asienta Lenin que es un problema “embrollado y complicado”, que incumbe principalmente a “los fundamentos de la ciencia económica”, así como a “los intereses de las clases dominantes”. De ahí que La teoría del Estado, desde la perspectiva burguesa, “sirve para justificar los privilegios sociales, la existencia de la explotación”, característicos –acoto– de toda formación social, pero “sobresaliente en el capitalismo” (4).
Explica que “no siempre existió el Estado. Hubo un tiempo en que no había Estado. Este aparece en el lugar y momento en que surge la división de la sociedad en clases, cuando aparecen los explotadores y los explotados … “los grupos especiales de hombres armados, las cárceles y demás medios para someter por la fuerza la voluntad de otros, todo lo que constituye la esencia del Estado” (6-7).







