Alternativa de Sistema de Pensiones sin banqueros ricos y sin crisis económica

Uno de los temas centrales de la actual coyuntura política, que es también económica y social, lo constituye el debate nacional respecto al tema de las pensiones, o sea, el futuro de la sociedad mexicana.
Desafortunadamente no se ha logrado encontrar salidas. Los actores solo dan opiniones parciales, incluyendo al gobierno, y a pesar de la saturación y de la intensidad de los debates y las publicaciones, nadie ha ofrecido soluciones realistas y prácticas de corto y largo plazo.
La seguridad social es hoy en día una de los derechos básicos e indispensables de la política social de todos los Estados modernos, pero con evidentes contrastes en su profundización. En algunos países con economías sólidas, con finanzas públicas sanas y con pequeñas empresas solventes y prosperas, tienen un sistema universal, mientras que en los países en crisis económica o quebrados, el único remedio propuesto por los neoliberales fue la privatización de estos derechos sociales, como en México, donde el gobierno o las empresas no tienen la capacidad de pagar pensiones, concluyen que los ahorros de cada trabajador individualmente los administren los privados.
Estos saldos negativos que dejó la voracidad del capitalismo salvaje, que aparte de quebrar a países enteros con su nociva y torpe globalización, y con su falta de regulación (modelo neoliberal), desde los años 1980, ha buscado sacar más ganancia para los bancos (como el aumento de las deudas externas de todos los países) a partir de las pobrezas y de las quiebras, y mantener las tasas de ganancia a través de: debilitar los derechos laborales; de contraer contratos colectivos, y de frenar la organización sindical, y en general, de sabotear la lucha de las y los trabajadores por sus derechos.
La lucha por sentar las bases de un sistema de pensiones justo, es un debate determinante para todos los mexicanos, y de manera sustantiva, para las y los jóvenes, para las próximas generaciones. Lo que ahora se resuelva, afectará a sus condiciones de vida en el corto, mediano y largo plazo. Lastima que de eso no tengamos una precisa conciencia colectiva.
Pero los conservadores no descansan. Hemos explicado, en insistentes artículos, como los oligarcas manipulan a la política, la psicología social y las leyes para conservar sus privilegios.
La otra parte es responsabilidad sustantiva del gobierno, que busca mostrar un rostro de fortaleza económica para demostrar estabilidad política y social, en lugar de aceptar que no estamos creciendo como economía interna desde hace más de quince años como de manera evidente lo señalan los diversos indicadores como la formación bruta de capital, la caída de la inversión pública, y el bajo promedio de crecimiento de todos estos años y que es urgente iniciar una verdadera transformación económica y social del país, partiendo de reconocer la necesidad del crecimiento de la economia, como base para poder pagar las pensiones dignas que merecemos todos los mexicanos
Si no partimos de reconocer la enfermedad, jamás daremos el tratamiento para curarnos.
No podemos seguir sin asumir que somos una gran economía maquiladora y que la fortaleza de las exportaciones industriales es de empresas extranjeras, al igual que las grandes cadenas de valor en las que supuestamente participamos, son también de los inversionistas extranjeros que vinieron a nuestro país a instalarse para aprovechar la mano de obra barata, las muy escasas regulaciones y las diversas facilidades que les otorgaron los gobiernos neoliberales anteriores, y que en consecuencia, no debemos contarlas como propias.
Necesitamos fortalecer nuestra industria nacional, principalmente a las pequeñas y medianas empresas que son las que más empleos crean y desarrollan, crear cadenas internas de valor regionales y sectoriales, que favorezcan los ingresos de los mexicanos para lograr consolidar un ciclo interno que fortalezcan los ingresos de la población y además las finanzas públicas nacionales. Si todo ello se logra a través de un Plan Nacional de Desarrollo construido desde abajo sería formidable.
No podemos continuar pensando cómo gobernantes neoliberales que el desarrollo solo se logra con inversiones extranjeras. Los malos resultados están a la vista. Por el contrario es necesario establecer condiciones y requisitos para el establecimiento de las inversiones extranjeras en función de nuestro desarrollo nacional como hicieron los coreanos y los chinos. Entre otros requisitos la transferencia de tecnología y condiciones que favorezcan a nuestras pequeñas y medianas empresas que deben convertirse por ley en proveedoras de esas grandes corporaciones y consorcios.
Solo consolidando nuestro ciclo interno, intensificando la productividad nacional, salvando e incorporando al campo mexicano, y cómo consecuencia de ello, lograr tener finanzas sanas podremos tener condiciones para solucionar el tema de las pensiones dignas.
Este gobierno debe prescindir de seguirse apoyando en equipos de economistas neoliberales como Mario Delgado y algunos de los equipos de las Secretarías de Hacienda y Economía que poco tienen que aportar al nuevo modelo. No se criticaba en el gobierno de AMLO a los ITAM,s y a los egresados de Universidades extranjeras, de formación tecno burocrática ?
Pero finalmente, estos, se mantuvieron, y hoy vemos que siguieron aplicando el mismo modelo económico, sin una política antimonopolio y sin una política industrial, y el resultado es un país con cero crecimiento y más endeudado.
Muchos de estos ideólogos económicos fueron artífices de los saqueos que condujeron a la quiebra de nuestro país, como parte del equipo de Carlos Salinas de Gortari, quien nos vendió a los yanquis para quebrar a nuestras pequeñas empresas, y que inició y condujo la venta del patrimonio nacional a través de venta de las empresas estatales.
Y en cambio, poco se hace referencia al creciente e insultante volumen de ganancias que año tras año acumulan los propietarios de las Administradoras de Fondos de Retiros (AFORES), que también maneja la banca nacional, por medio de la cual igualmente obtiene cuantiosas utilidades económicas.
El viernes pasado (19/06/2026), La Jornada publicó que, en los primeros cinco meses del año, las empresas que gestionan los ahorros pensionarios de los trabajadores, tuvieron ganancias sin precedente por 7 mil 653 millones de pesos, una cantidad superior en 21.4 por ciento en términos nominales –sin considerar la inflación– y de 16.6 por ciento real respecto a igual periodo de 2025 (https://t.ly/SlOhd). Sus utilidades no bajan de esos niveles, en tanto que la expectativa de pensión para las y los trabajadores de México es de alta precariedad.
¿Realmente el país requiere a estos intermediarios financieros para mal administrar los 8.5 billones de pesos que constituyen los ahorros de los trabajadores mexicanos?
Nuestra óptica señala que, este gobierno debe proponer un Gran Organismo Público que ataque la monumental tarea pendiente de inclusión social que pueda bien administrar, sin corrupción las enormes ganancias que actualmente se llevan estas AFORES, y revertirlas en favor de las próximas generaciones. Convocando para ello a un gran debate nacional del que deriven soluciones de fondo a la verdadera problemática que enfrenta nuestra realidad.
No se puede seguir solapando el exagerado enriquecimiento de los banqueros y de los grandes monopolios y grupos de oligopolios que controlan la economía popular e imponen precios en plena crisis.
También es importante atacar el tema de la recaudación fiscal (con programas de incorporación de la economía informal y con el combate a la elución y evasión de los grandes empresarios) además de empezar a diseñar una reforma hacendaria integral .
Esta estratégica propuesta de inclusión social, debe iniciar buscando salir de la crisis económica, incorporando a la informalidad, impulsando la producción industrial, crecer la productividad y combatiendo la usura bancaria, que son los obstáculos que impiden las pensiones dignas.
Debemos comprender que lo que antes hacíamos en comunidad, como el sistema solidario, hoy está mercantilizado y forma parte de lo que el fracasado capitalismo en su etapa neoliberal privatizó e individualizó, como el sistema actual de pensiones.
Asumiendo que la seguridad social es hoy un derecho humano fundamental, consagrado en las diversas Constituciones, Tratados y Declaraciones Universales. Se debe conocer que existe la experiencia de que muchos países han revertido la privatización de la seguridad social y de las cuentas individuales, entre ellos: Argentina, Bolivia, Polonia y Hungría, Bulgaria, Croacia, República Checa, Eslovaquia, Estonia, Kazajistán, Letonia, Lituania, Macedonia, Nicaragua, Rumania y Rusia. Otros han intentado modelos novedosos de carácter mixto, entre los que se cuentan: Ecuador, Uruguay, Suecia y Países Bajos, y por cierto, este último es considerado uno de los mejores Sistemas de Pensiones a nivel mundial, junto con Islandia y Dinamarca.
Es necesario y urgente revisar y analizar y derivar conclusiones de estas estas experiencias exitosas De como estas naciones lograron consolidar sus finanzas públicas, fortalecer sus empresas nacionales, y regular la usura de los bancos
velagj@economia.unam.mx







