El Gigante Transporta: cuando llegar a la terapia también es parte del tratamiento

Un programa del DIF Estatal ofrece taxis gratuitos para que personas con discapacidad o enfermedades crónicas lleguen a sus terapias, consultas y sesiones de hemodiálisis. Las cifras oficiales hablan de miles de traslados. Falta saber cuántas personas piden el servicio, cuántas no logran obtenerlo y qué cambia, en su tratamiento, cuando llegan.
El viaje que empieza antes de la terapia
En el boletín oficial del 21 de septiembre de 2026, el Gobierno de Aguascalientes cuenta el caso de una mujer de 76 años que asiste a terapias de rehabilitación y a consultas de nutrición en la Dirección de Servicios Médicos del DIF Estatal. Llega en taxi gratuito. Al terminar, un taxista pasa por ella, la ayuda a subir y a bajar del vehículo y guarda su andadera en la cajuela.
La escena sirve para plantear la idea que ordena este reportaje: el tratamiento no comienza necesariamente dentro del consultorio. Para algunas personas comienza intentando llegar hasta él.
Cuando llegar también se vuelve un problema
Un trayecto médico tiene más pasos de los que aparecen en la receta: salir de casa, esperar o conseguir transporte, subir al vehículo, llegar a la clínica o al centro de rehabilitación, entrar, esperar, recibir la terapia o la consulta, y volver. Para una persona con discapacidad o una enfermedad crónica, cada paso puede requerir ayuda, tiempo o dinero.
La literatura en salud pública ha documentado que la falta de transporte retrasa la atención. En Estados Unidos, un estudio con datos de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud estimó que en 2017 unos 5.8 millones de personas (1.8%) pospusieron atención médica por no tener cómo trasladarse, y que quienes tenían una limitación funcional mostraron mayores probabilidades de reportar esa barrera (Wolfe et al., 2020). Una revisión de 61 estudios concluyó que el transporte es un obstáculo relevante sobre todo para personas con menos ingresos o sin seguro (Syed et al., 2013, citado en Wolfe et al., 2020).
Gigante Transporta: qué es y cómo funciona
Quién lo opera: El Sistema DIF Estatal. El trámite de ingreso se hace en su Dirección de Gestión Social. Desde abril de 2026, la Agencia (o Coordinación General) de Movilidad participa en la asignación de servicios mediante bitácoras [VERIFICAR el rol exacto y el nombre vigente de la dependencia].
Qué hace: Traslados gratuitos en taxi hacia terapias de rehabilitación, consultas médicas y sesiones de hemodiálisis. Un comunicado de junio de 2026 añadió centros educativos entre los destinos.
Quién puede usarlo: El boletín del 21 de septiembre de 2026 habla de personas enfermas o con discapacidad. Los comunicados de 2025 y 2026 mencionan a personas con discapacidad y pacientes con enfermedades crónicas, entre ellos pacientes con insuficiencia renal.
Alerta de alcance: En abril de 2026 se anunció «Taxi Solidario», una ampliación basada en una reforma al artículo 124 de la Ley de Movilidad, que según lo reportado suma como posibles usuarios a adultos mayores, pacientes en tratamiento, mujeres que acuden a instancias de justicia, usuarios de programas sociales y población migrante.
Requisitos: El comunicado de septiembre de 2026 no los enumera. La lista publicada en noviembre de 2025 incluía identificación oficial, CURP, comprobante de domicilio reciente, diagnóstico médico y una carta de la institución médica con días y horarios de atención.
Dónde y cómo: El comunicado del 21 de septiembre de 2026 indica la Dirección de Gestión Social del DIF Estatal, en avenida de los Maestros s/n, esquina con avenida de la Convención Sur, colonia España, y el teléfono 449 910 25 85, extensión 6567.
Voces por buscar: Voces por buscar: taxistas participantes (motivación, dificultades, cuántos viajes hacen), y la directora de Gestión Social del DIF, identificada en la cobertura de junio de 2026, para explicar la operación diaria.










