La verdadera historia de la fundación de Aguascalientes: No fue solo un papel firmado por hombres

MENSAJE 451 ANIVERSARIO
Hace 451 años, un 22 de octubre de 1575, se firmó en Guadalajara el documento que dio origen legal a esta ciudad. Lo firmaron hombres. Sus nombres están en la Plaza Fundadores y en el salón cabildo de la presidencia municipal, los cuales hemos repetido por generaciones.
Pero un papel no funda una ciudad. Ese documento le dio un nombre y un título; la fundación; la hicieron sus vecinas y sus vecinos.
En sus primeros años, la villa casi desapareció: hacia 1585 quedaban apenas dos vecinos (dos familias) y un puñado de soldados. Aguascalientes no nació en un día ni con una firma. Nació despacio,cuando la gente decidió quedarse. Cuando alguien levantó una casa, sembró, bautizó a un hijo, enterróaquí a sus seres queridos y volvió a empezar.
Una ciudad se funda cuando se vuelve hogar. Y un hogar no es una construcción. Es una manera de habitar. Es el lugar donde alguien te reconoce, donde tu nombre significa algo, donde hay quien decide, quien cuenta, quien recuerda.
Durante siglos, la historia de la fundación se contó con una sola voz. Las mujeres estaban ahí, pero no estaban en el relato.
Hoy, gracias al trabajo paciente de historiadoras e historiadores que revisaron libros parroquiales, testamentos y actas notariales, sabemos sus nombres. Y este año, decidimos que esos nombres también se escriban en letras doradas: Juana de la Cruz, Leonor Lozano, Mariana Suárez, María González, Bernabela González, Francisca de Castro, María Rodríguez, Francisca de Gabay, Ángela de Velasco y María de Isla.

Quiero detenerme en lo que sabemos de ellas, y de las mujeres de su tiempo, porque es más de lo que hemos imaginado.
Hay historias ya descubiertas y muchas aún por contar: la de la mujer que queda viuda con cinco hijos y fue nombrada responsable de los bienes de su familia; cuando la ley, sólo lo permitía si el marido así lo disponía; la historia de la que firmaba con su propia mano en una villa donde el único colegio era para hombres; la historia de la que se casó a los treinta y tres años… con su herencia ya en las manos; por decisión propia; la historia de la que fue madrina en los momentos más difíciles, cuando un recién nacido estaba en peligro; la historia de la que, al hacer su testamento, dejó a sus tres hijas como herederas por partes iguales.
Es decir: decidían. Administraban. Firmaban. Heredaban. Elegían a quién proteger y cómo. “Eso no es una nota al margen de la fundación”. Eso es la fundación.
No las recordamos solo por haber cuidado, como si cuidar fuera la medida de una mujer. Las recordamos porque miraron esta tierra con sus propios ojos y la abrazaron y la hicieron suya. Porque su mirada, su criterio, su trabajo, y también su amor; que es una forma de inteligencia; y no, una obligación; fueron construyendo lo que hoy llamamoscomunidad.
Y mientras reconocemos la importancia de reivindicar estos nombres, nunca olvidemos que en esos mismos libros aparecen mujeres indígenas, mujeres negras, mulatas, mestizas.
Aparecen también las que fueron propiedad de otros. Esa también es nuestra historia. La historia tiene partes que duelen, pero esas partes enseñan, esas partes retan, esas partes nos permiten construir un futuro distinto. Ninguna de esas mujeres fue igual a otra.
Esta ciudad no se hizo con una sola manera de sermujer, ni con una sola manera de ser persona. Se hizo con la diferencia. Esa diversidad no es un adorno de Aguascalientes; son nuestras raíces.
Por eso, inscribir estos nombres no es modificar una placa. Es corregir una idea. La idea de que una ciudad la fundan unos cuantos con una firma, y los demás solo la habitan.
Una ciudad, la fundan todos los días, quienes deciden quedarse, quienes la administran, quienes la sueñan distinta, quienes la miran con cariño y también con exigencia.
Hoy, 451 años después, la pregunta no es solo quién fundó la villa de lo que hoy es Aguascalientes. Es,quién se atreve a seguir fundándola…
Primero dios, éste es mi último aniversario como presidente municipal. Pero no vengo a despedirme.Vengo a decir lo que decidí.
Decidí trabajar por esta tierra, no por cálculo, no por inercia; sino por amor. Y el amor cuando es real no se jubila, no se acaba con un periodo, no cabe en un cargo.
Los cargos terminan. Las convicciones no.
Cada colonia que recorrí, cada persona que me enseñó algo, cada compañera y cada compañero que me ayudó en esta administración, cada integrante de este ayuntamiento, cada ciudadana y cada ciudadano que me ofreció generosamente acompañamiento: todo eso me lo llevo comomuestra de la generosidad y solidaridad que hay enAguascalientes.
Voy a seguir trabajando por Aguascalientes. Por todo Aguascalientes. Al igual que nuestro símbolo;el león alado, con alas grandes, sin pausa, con la misma convicción con la que llegué… y con más fuerza.
Esas diez mujeres, nos enseñan que nadie funda solo y que nadie termina de fundar.
Esta ciudad seguirá prosperando. Aguascalientes también;
Feliz aniversario Aguascalientes. Que esta tierra siga siendo nuestro hogar, sigamos construyendo nuestra historia.
Muchas gracias.








