Las terapias del DIF ayudan a Isaac a ganar movilidad y nuevas posibilidades

Las terapias del DIF ayudan a Isaac a ganar movilidad y nuevas posibilidades

Isaac tiene cuatro años. Hace unos meses, abrir y cerrar las manos era un movimiento que su cuerpo no le permitía hacer con facilidad. Hoy lo hace, y para su mamá, Paulina Castellano Nava, ese gesto -tan simple para cualquier otra persona- representa uno de los avances más importantes que ha visto en su hijo en mucho tiempo.

Isaac vive con síndrome de Down. Además, después de una neumonía que padeció a los cinco meses de edad, presentó una lesión cerebral y epilepsia que afectaron su movilidad. Durante mucho tiempo, la rigidez de su cuerpo le impidió realizar ciertos movimientos con las piernas y las manos. Desde hace aproximadamente seis meses, Isaac recibe atención en la Unidad de Terapia Pediátrica y en el Tanque Terapéutico del DIF Estatal de Aguascalientes, y su familia ha comenzado a observar cambios: mayor flexión en las piernas, más apertura y cierre de manos, mayor movilidad general.

La historia de Isaac es, al mismo tiempo, dos historias. Una es la de un niño y una familia que encuentran significado en cada movimiento nuevo. La otra es la de un servicio público -terapia física, rehabilitación pediátrica, un tanque de hidroterapia- que otras familias de Aguascalientes con niñas o niños con discapacidad pueden conocer y consultar.

Para Isaac, cada movimiento cuenta

Explicar lo que ha vivido Isaac exige cuidado. Su condición no es un obstáculo que deba «vencerse» ni una tragedia que narrar con dramatismo; es un punto de partida real desde el cual una familia busca, con ayuda profesional, ampliar la movilidad y la autonomía de un niño. En ese sentido, los propios avances que reporta la familia -flexionar las piernas, abrir y cerrar las manos- no deben leerse como una recuperación médica completa, sino como lo que son: pasos funcionales que, en la vida cotidiana de un niño con dificultades de movilidad, tienen un peso considerable.

«Son avances que para nosotros significan muchísimo», dice Paulina, quien celebra cada movimiento nuevo de su hijo. Ese lenguaje -el de la familia, no el de un comunicado institucional- es el que mejor retrata lo que está en juego: no una cura, sino una ganancia progresiva de posibilidades.

Cómo una red de madres llevó a Paulina hasta las terapias

Antes de llegar al DIF Estatal, Paulina no sabía que ese servicio existía. Lo conoció durante sus visitas al Hospital Miguel Hidalgo, donde coincidií con otras mamás de niñas y niños con discapacidad. En un grupo de WhatsApp donde estas familias comparten información y experiencias, alguien le habló de las terapias físicas que ofrece la Dirección de Servicios Médicos del Sistema DIF Estatal. Paulina buscó información y decidió llevar a Isaac.

Es un patrón que se repite con frecuencia en el acceso a servicios públicos de salud y rehabilitación: una familia se entera de una opción no por un anuncio oficial, sino por la recomendación de otra familia que ya transitó ese camino. Estas redes informales -grupos de sala de espera, chats de WhatsApp, encuentros en pasillos de hospital- no sustituyen la valoración médica ni la orientación profesional, pero cumplen una función real: acortan la distancia entre un servicio que existe y una familia que no sabía que podía pedirlo. En el caso de Isaac, esa red fue la puerta de entrada; lo que vino después fue trabajo clínico y seguimiento profesional.

Seis meses de terapia y nuevos avances

Desde que Isaac comenzó a recibir atención en el DIF Estatal, han pasado alrededor de seis meses. En ese tiempo, la familia ha identificado cambios concretos: mayor flexión de las piernas y más capacidad para abrir y cerrar las manos. Son avances que, en el vocabulario de la rehabilitación, se describen como funcionales: no implican que una condición desaparezca, sino que ciertas tareas motrices se vuelven más accesibles.

Es importante no perder de vista lo que esto significa y lo que no. La familia reporta avances en la movilidad de Isaac después de seis meses de terapia; eso es lo que puede afirmarse con la información disponible. No hay elementos para sostener que las terapias «curaron» nada, ni que eliminaron la lesión cerebral o el síndrome de Down: ninguna terapia lo hace, y ninguna familia debería esperar eso de un proceso de rehabilitación. Lo que sí puede decirse es que el proceso de rehabilitación forma parte de las herramientas que Isaac y su familia utilizan para trabajar su movilidad, con resultados que ellos mismos describen como significativos.

Junto con su esposo y el resto de la familia, Paulina acompaña a Isaac en cada sesión. También destaca el papel de las terapeutas que le han dado seguimiento, entre ellas Cristina, cuyo trabajo -según describe la familia- ha combinado atención profesional con paciencia y cercanía. Ese componente humano, más allá de la técnica, suele ser determinante en procesos de rehabilitación infantil que requieren constancia durante meses.

¿Qué terapias ofrece el DIF Estatal?

El caso de Isaac se atiende en dos espacios concretos de la Dirección de Servicios Médicos del Sistema DIF Estatal: la Unidad de Terapia Pediátrica y el Tanque Terapéutico.

El Tanque Terapéutico es un servicio de fisioterapia acuática, también llamada hidroterapia. Consiste en realizar ejercicios dentro de un tanque con agua tibia, a una temperatura de entre 34 y 38 grados centígrados. Según ha explicado el propio Gobierno del Estado, las propiedades del agua permiten disminuir el impacto sobre las articulaciones, facilitar el movimiento y favorecer la relajación muscular, lo que hace posible realizar ejercicios que fuera del agua resultarían más difíciles o dolorosos. El servicio está dirigido a niñas, niños y personas adultas con secuelas de traumatismos, cirugías, parálisis o condiciones del neurodesarrollo, entre ellas el síndrome de Down, el autismo o la parálisis cerebral. Dependiendo del caso, el cuerpo puede permanecer parcial o totalmente sumergido, siempre bajo supervisión de personal especializado; no es un servicio de acceso libre, sino una terapia que se indica y se dosifica según cada paciente.

La Unidad de Terapia Pediátrica, por su parte, atiende específicamente a población infantil con dificultades de movilidad o del desarrollo motor, dentro del mismo esquema de la Dirección de Servicios Médicos del DIF Estatal.

Para acceder a estos servicios, de acuerdo con información publicada por el Gobierno del Estado, es necesario acudir primero a una valoración de medicina general; después se realiza un estudio socioeconómico para asignar la cuota de recuperación correspondiente y, una vez concluido ese proceso, se entrega una tarjeta de citas con los días de terapia programados. Los documentos que se piden son acta de nacimiento, identificación oficial, CURP y comprobante de domicilio reciente. Por la alta demanda, el horario de atención se amplió de 8:00 a 20:00 horas, de lunes a viernes.

¿Por qué la rehabilitación puede ser importante en la infancia?

La rehabilitación pediátrica es un conjunto de intervenciones -terapia física, terapia ocupacional, hidroterapia, estimulación motriz, entre otras- orientadas a ayudar a niñas y niños con alguna condición de salud o discapacidad a desarrollar o recuperar funciones motrices, y con ello ampliar su autonomía en actividades cotidianas. No cura condiciones de base como el síndrome de Down o una lesión cerebral, pero puede contribuir, según cada caso y bajo valoración profesional, a mejorar el rango de movimiento, la fuerza muscular o la coordinación.

La continuidad es un factor que la literatura médica y la práctica clínica señalan como relevante en estos procesos: los avances suelen construirse de manera progresiva, con sesiones sostenidas durante semanas o meses, y no como resultado de una intervención puntual. Por eso el seguimiento -como el que ha tenido Isaac durante seis meses- forma parte central del propio tratamiento, no solo un antecedente de él.

La familia también forma parte del proceso

Ningún proceso de rehabilitación depende únicamente de una institución o de un terapeuta. La familia -quien acompaña las sesiones, sostiene la rutina, identifica cambios en el día a día- es parte activa del proceso. En el caso de Isaac, eso se refleja en la manera en que Paulina y su esposo han incorporado las terapias a la vida familiar y en cómo han aprendido, según cuenta ella misma, «a mirar los logros de otra manera».

Ese acompañamiento no sustituye la intervención profesional, pero la complementa: constancia, paciencia y seguimiento cercano suelen ser condiciones necesarias para que los avances funcionales se sostengan en el tiempo.

Un servicio que otras familias pueden conocer

Paulina ha decidido compartir la experiencia de Isaac con la misma intención con la que otras madres compartieron información con ella: para que más familias sepan que este servicio existe. Las familias que tengan una niña o un niño con discapacidad que requiera terapia física pueden acercarse directamente a la Dirección de Servicios Médicos del Sistema DIF Estatal, ubicada en avenida Mahatma Gandhi, esquina con República de Paraguay, sin número, fraccionamiento Agricultura, en la ciudad de Aguascalientes. Para pedir informes, el teléfono es 449 910 25 85, extensión 1140 (el Gobierno del Estado también ha publicado la extensión 1143 para el área de fisioterapia acuática). Costos exactos, criterios específicos de admisión y disponibilidad de citas conviene confirmarlos directamente con el DIF Estatal, ya que pueden variar según cada caso y el resultado del estudio socioeconómico.

Del avance individual a una política pública de inclusión

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 del INEGI, en Aguascalientes viven 86 mil 639 personas con algún tipo de discapacidad, equivalentes al 5.8% de la población estatal, una proporción cercana al promedio nacional. A esa cifra se suman 233 mil 431 personas con al menos una limitación funcional. Son datos que sitúan la experiencia de Isaac dentro de un panorama estatal más amplio: miles de familias en Aguascalientes conviven con algún tipo de discapacidad o dificultad motriz, y una parte de ellas puede requerir, en algún momento, servicios de rehabilitación como los que ofrece el DIF Estatal.

Eso no significa que el caso de Isaac pueda generalizarse como evidencia de que la terapia funciona igual para todos los niños o todas las condiciones; cada proceso de rehabilitación depende del diagnóstico, la edad y las características de cada paciente, y debe ser evaluado por profesionales de la salud. Lo que sí ilustra la experiencia de Isaac es cómo una familia puede encontrar, en los servicios públicos de rehabilitación, una herramienta concreta para acompañar el desarrollo de un niño con discapacidad, y cómo la existencia de esos servicios -Unidad de Terapia Pediátrica, Tanque Terapéutico, personal especializado- forma parte de una política más amplia de atención e inclusión para personas con discapacidad en el estado.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de la que México es parte, reconoce el derecho de niñas y niños con discapacidad al más alto nivel posible de salud y a servicios de habilitación y rehabilitación que les permitan alcanzar la máxima independencia posible. Servicios como los que recibe Isaac se inscriben en ese marco: no como un favor institucional, sino como parte de una obligación de atención que el Estado debe garantizar.

Para Paulina, sin embargo, la dimensión inmediata sigue siendo la más concreta: un niño de cuatro años que hoy flexiona las piernas y abre y cierra las manos con más facilidad que hace seis meses. Un movimiento pequeño, para quien lo mira desde afuera. Un paso importante, para quien lo ha esperado en casa.

Redacción Diálogos en Pluralidad

Redacción Diálogos en Pluralidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles. El sistema de Cookies principal del sitio el proporcionado por Google Analytics.  POLÍTICAS DE PRIVACIDAD