María Teresa, la artesana que preserva el patrimonio cultural del deshilado de Aguascalientes

En Rincón de Romos, María Teresa Guerrero da vida cada día a piezas de deshilado, la técnica textil que desde el siglo XIX distingue a Aguascalientes. Su historia, aprendida de niña junto a su madre en Calvillo, es hoy testimonio del esfuerzo por conservar un oficio artesanal que enfrenta el reto de encontrar nuevas manos que lo continúen.
María Teresa Guerrero es una artesana originaria del municipio de Calvillo que actualmente radica en Rincón de Romos, Aguascalientes. Desde niña aprendió a deshilar observando a su madre, y con el paso de los años convirtió ese aprendizaje en el oficio que hoy define su vida. Su historia, difundida por el Gobierno del Estado de Aguascalientes, resume el valor de una tradición textil que forma parte del patrimonio cultural de la entidad: el deshilado, técnica que consiste en retirar hilos de una tela para crear diseños calados, transmitida de generación en generación desde el siglo XIX. Para el estado, relatos como el suyo representan no solo la permanencia de una técnica artesanal, sino la memoria viva de comunidades que encontraron en el hilo y la aguja una forma de identidad.
Un oficio aprendido entre hilos
De acuerdo con el comunicado oficial del Gobierno del Estado de Aguascalientes, la historia de María Teresa comenzó cuando era niña, mientras vivía con su familia en el municipio de Calvillo. Fue ahí donde conoció el deshilado a través de su madre, a quien le gustaban mucho la costura y esta técnica. «Yo aprendí viendo a mi mamá, a ella le gustaba mucho la costura y el deshilado. Se sentaba con las señoras en la banqueta, platicaban y bordaban mientras nosotros jugábamos y veíamos cómo hacían el deshilado», recuerda la artesana. Con apenas siete años comenzó a practicar la técnica, involucrándose poco a poco en el trabajo que su madre realizaba para surtir los pedidos que recibía. El comunicado oficial no precisa la edad actual de María Teresa, el número de años que lleva dedicada al oficio de manera profesional, ni si ha recibido premios o reconocimientos formales, por lo que estos datos no pueden consignarse en este reportaje.
Así nació una pasión que con el tiempo se convirtió en parte fundamental de su vida. «Para mí el deshilado significa mucho. Quiero que la gente lo aprecie, que valore toda esta labor que se hace con las manos, desde cortar el primer hilo. Quiero que esta tradición siga y que no se pierda», expresó María Teresa, de acuerdo con el comunicado oficial.



El arte de transformar la tela
El deshilado consiste, de manera general, en retirar hilos de la trama o la urdimbre de una tela para después bordar o rematar los espacios que quedan vacíos, dando lugar a diseños calados de carácter geométrico o floral. Se trata de un trabajo minucioso que exige paciencia y precisión: de acuerdo con el comunicado oficial, una pieza puede requerir entre dos y tres meses de elaboración, dependiendo del diseño y su complejidad, mientras que prendas como los rebozos pueden demandar hasta cinco meses de trabajo continuo. Con esta técnica se elaboran blusas, manteles, rebozos y otras piezas textiles que combinan funcionalidad y valor artístico.
María Teresa destacó que, más allá del tiempo invertido en cada pieza, lo que más disfruta de su labor es el reconocimiento de quienes valoran su trabajo: «Lo que más disfruto de ser artesana es que mucha gente reconoce y valora lo que uno hace», comentó, según el comunicado del Gobierno del Estado.
Más que una artesanía, una identidad
El deshilado no es una manifestación reciente. De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la tradición textil de Aguascalientes se remonta a centurias atrás y se enriqueció con la llegada de los españoles y con la Intervención Francesa durante el siglo XIX, periodo en el que se conjugaron distintas técnicas manuales, entre ellas el bordado Richelieu, el punto de cruz y el propio deshilado, tradicionales en el municipio de Calvillo. El INAH también documenta que, desde el siglo XIX, esta labor se convirtió en un sello de identidad para las mujeres hidrocálidas, cuya habilidad quedó plasmada en piezas que hoy resguardan espacios como el Museo Regional de Historia de Aguascalientes.
Ese carácter identitario explica por qué el oficio se ha sostenido, sobre todo, a través de la transmisión informal entre mujeres: madres, tías y vecinas que enseñaron la técnica a las nuevas generaciones en el entorno doméstico, como ocurrió en el caso de María Teresa. La Secretaría de Turismo del Gobierno de México ha reconocido públicamente al deshilado como una técnica catalogada como patrimonio cultural del estado, distinguida por su complejidad y su trabajo minucioso, lo que refuerza su relevancia dentro de la identidad regional de Aguascalientes.
El desafío de preservar la tradición
Como ocurre con otros oficios artesanales tradicionales, el deshilado enfrenta el reto de encontrar continuidad entre las nuevas generaciones. En su testimonio, María Teresa invitó a la población a conocer, aprender y valorar esta labor artesanal, con el fin de preservar una tradición que, señaló, ha trascendido generaciones. El comunicado no ofrece cifras sobre el número de artesanas activas ni sobre la evolución de la demanda de estas piezas en años recientes, por lo que este reportaje no puede precisar esos datos.
En ese esfuerzo de preservación participan también instituciones culturales del estado, que mantienen espacios de formación abiertos al público interesado en aprender la técnica desde sus fundamentos. La existencia de estos talleres responde a la misma lógica que impulsa a artesanas como María Teresa: que el conocimiento no se quede únicamente en la memoria de quienes ya lo dominan, sino que continúe transmitiéndose de manera activa.
Las manos que conservan la historia
La historia de María Teresa Guerrero ejemplifica lo que distintas instituciones han descrito como patrimonio vivo: un conocimiento que no reside en archivos o vitrinas, sino en el trabajo cotidiano de quienes continúan practicándolo. Cada pieza que sale de sus manos en Rincón de Romos es, en ese sentido, una extensión de lo que aprendió de niña en Calvillo, y un eslabón más en una cadena de transmisión que, según los registros históricos disponibles, tiene al menos siglo y medio de existencia en el estado.

El Gobierno del Estado de Aguascalientes ha utilizado espacios de difusión oficial para dar a conocer historias como la de María Teresa, en el marco de acciones orientadas a fortalecer el reconocimiento público hacia las personas artesanas. En el mismo comunicado se destaca el respaldo que la administración estatal ha dado a la promoción del deshilado, invitando a la población a consumir productos elaborados en Aguascalientes.

A la par, el INAH cataloga las expresiones del Patrimonio Cultural Inmaterial del estado, entre las que se incluyen técnicas artesanales tradicionales como el deshilado, con el objetivo de documentar su origen y favorecer su divulgación. Por su parte, la Secretaría de Turismo del Gobierno de México ha promovido el deshilado como parte de la oferta artesanal de Aguascalientes en espacios de exhibición y comercialización a nivel nacional, subrayando su complejidad técnica como uno de los atractivos culturales del estado. Este tipo de acciones institucionales inciden directamente en la economía creativa: al posicionar al deshilado como producto turístico y cultural, contribuyen a generar ingresos para las familias artesanas y a fortalecer la economía local de municipios como Calvillo, aunque el comunicado oficial revisado no ofrece cifras específicas sobre ventas o ingresos que permitan cuantificar ese impacto.
La historia de María Teresa Guerrero demuestra que conservar una tradición artesanal implica preservar parte de la memoria colectiva de Aguascalientes. Cada pieza de deshilado que elabora en Rincón de Romos concentra conocimiento transmitido de generación en generación, paciencia, identidad regional y un legado que, como documentan las instituciones culturales del estado, deberá seguir tejiéndose entre las manos de quienes decidan aprenderlo.
Fuentes oficiales consultadas
1. Fuente principal: Comunicado oficial del Gobierno del Estado de Aguascalientes, “María Teresa, las manos que mantienen vivo el deshilado de Aguascalientes”, publicado el 24 de julio de 2026 en el portal informativo del Gobierno del Estado de Aguascalientes (informacion.aguascalientes.gob.mx).
2. Fuentes institucionales complementarias: Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) — boletines “Catalogan las expresiones del Patrimonio Cultural Inmaterial de Aguascalientes” y “Exposición en el Museo Regional de Historia de Aguascalientes rescata la tradición textil estatal” (inah.gob.mx); Secretaría de Turismo del Gobierno de México, comunicado “La riqueza artesanal, gastronómica y turística de Aguascalientes llega a Punto México” (gob.mx/sectur).







