Niñez e inteligencia artificial: el reto de aprender a vivir seguros en el mundo digital

Niñez e inteligencia artificial: el reto de aprender a vivir seguros en el mundo digital

Aguascalientes conectó a un foro a estudiantes, funcionarios y especialistas para hablar de riesgos digitales y niñez. La verdadera pregunta empieza donde termina el boletín: ¿qué va a cambiar de verdad en la vida de las familias?

Hay una escena que se repite todos los días en miles de casas de Aguascalientes y que casi nunca aparece en los boletines oficiales: una niña de nueve años recibe su primer celular «solo para emergencias» y, un mes después, ya tiene tres aplicaciones que sus padres no saben usar. O un adolescente que le pide a un chatbot que le ayude con la tarea de historia y, sin darse cuenta, le comparte datos que nunca compartiría con un desconocido en la calle. O una madre que, una noche, encuentra en el teléfono de su hijo una conversación con un perfil que no es quien dice ser. Esas escenas -no el nombre de un foro- son el verdadero punto de partida de este reportaje.

El 14 de septiembre, la gobernadora de Aguascalientes, Tere Jiménez, participó en el Instituto Tecnológico de Aguascalientes (ITA) en el foro «Inteligencia Artificial, Entornos Digitales Seguros y Políticas Públicas con Perspectiva de Niñez y Adolescencia», organizado por la Comisión de Derechos de la Niñez del Congreso del Estado. El encuentro reunió ponencias sobre ciberseguridad y riesgos digitales, derechos de la infancia en entornos digitales, inteligencia artificial y juventudes, seguridad pública, justicia y mediación, y el trabajo del C5i, el centro de videovigilancia e inteligencia del estado. El director del ITA, José Luis Gil Vázquez, entregó a la gobernadora un reconocimiento con un chip desarrollado por la institución orientado a la protección de datos, según información publicada por el Gobierno del Estado.

Un foro, sin embargo, no es una política pública. Y ahí empieza la pregunta que de verdad importa.

¿Está preparada Aguascalientes para proteger a su niñez sin negarle la tecnología?

No hay una respuesta simple. Hay avances documentables -infraestructura educativa, un ecosistema de protección con reconocimiento nacional, un foro que puso varios temas urgentes sobre la mesa- y hay pendientes igual de reales: no existe información pública que permita saber si habrá presupuesto, metas, capacitación docente sistemática o mecanismos de evaluación después del evento. Este reportaje intenta ordenar lo que sí puede sostenerse con evidencia, lo que es declaración oficial, lo que dicen especialistas y lo que todavía es una pregunta abierta.

La infancia ya vive en internet

La conversación sobre «proteger a la niñez en internet» parte de un hecho que ya no es debatible: la infancia mexicana está conectada, y cada año lo está más. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024 del INEGI, en el país había 22.9 millones de personas de 6 a 17 años usuarias de internet, equivalentes al 87.7% de ese grupo de edad; entre niñas y niños de 6 a 11 años la proporción fue de 79.7%, y entre adolescentes de 12 a 17 años llegó a 95.1%. La misma fuente documentó que, ese año, el 23% de los menores de edad del país -unos 6 millones- aún no tenían internet en su hogar, una brecha que ha disminuido con fuerza desde 2015, cuando alcanzaba el 51.6%.

Los datos más recientes, correspondientes a 2025 y difundidos por el INEGI, muestran que el 85.4% de los niños de 6 a 14 años en México ya son usuarios de la red, cifra que sube a 97.6% entre jóvenes de 15 a 24 años. El tiempo de conexión también crece con la edad: los niños de 6 a 11 años pasan en promedio 2.6 horas diarias conectados, mientras que entre los 12 y 17 años el promedio sube a 4.5 horas.

Estos números no son solo estadística. Son el tamaño real del desafío: no se trata de decidir si la niñez va a usar tecnología, sino de qué tan preparados están los adultos, las escuelas y las instituciones para acompañar ese uso.

El foro que puso el tema sobre la mesa

El encuentro en el ITA no nació como una ocurrencia aislada del Ejecutivo estatal. Según lo documentado por medios locales, fue convocado por la Comisión de Derechos de la Niñez del Congreso de Aguascalientes, luego de que niñas, niños y adolescentes participantes del Parlamento Infantil 2026 pidieran a las y los diputados mayor protección frente a la violencia y la inseguridad en entornos digitales. La legisladora a cargo señaló, de acuerdo con la cobertura periodística, que Aguascalientes y Durango son referentes nacionales en protección de derechos de la niñez por contar con centros especializados de atención a víctimas.

En su intervención, la gobernadora Tere Jiménez destacó que se construye nueva infraestructura en el ITA para ampliar la oferta educativa en carreras vinculadas a estas tecnologías y llamó a las juventudes a prepararse para los cambios que vienen. Ese es un hecho verificable: hubo un foro, hubo ponentes, hubo un mensaje institucional de respaldo a la formación tecnológica. Lo que todavía no puede documentarse -porque la información pública disponible no lo detalla- es qué ocurre después: si habrá seguimiento, indicadores o un plan de acción con fecha y responsables. Como en cualquier foro, la actividad no equivale automáticamente a política pública, ni la política pública equivale automáticamente a resultado.

Los riesgos que ya existen

Hablar de «riesgos digitales» sin especificarlos sirve poco. Estos son los que la evidencia disponible documenta con mayor claridad en México:

Ciberacoso y grooming. El grooming -el proceso mediante el cual una persona adulta gana la confianza de un menor, generalmente con fines de abuso sexual- es identificado por organismos especializados como una de las principales puertas de entrada a otros delitos digitales contra la niñez. Especialistas citados por medios nacionales advierten que, durante la pandemia, la disminución del acompañamiento parental coincidió con un mayor tiempo de exposición sin supervisión.

Sextorsión. Es, hoy, uno de los delitos digitales con mayor crecimiento documentado. El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México reportó un incremento de 56.28% en los casos atendidos entre 2023 y 2024 (de 167 a 261), y contabilizó cerca de 1,376 niñas, niños y adolescentes víctimas de este delito en el país entre 2021 y 2026. El mismo organismo documentó que, entre víctimas de 6 a 11 años, el 77% son niñas; entre los 16 y 17 años, la proporción entre hombres y mujeres se iguala. La Fiscalía de la Ciudad de México ha advertido además sobre el uso de imágenes generadas con inteligencia artificial para extorsionar a las víctimas, un fenómeno relativamente nuevo dentro de este delito.

Explotación sexual y pornografía infantil en línea. Académicas de la UNAM han señalado, con cifras atribuidas a Unicef y a la organización Ecpat, estimaciones de miles de menores víctimas de explotación sexual cada año en México, con las adolescentes como el grupo más vulnerable; se trata, en todos los casos, de cifras que los propios especialistas califican como «cifras negras», es decir, estimaciones sobre un fenómeno que tiende a subregistrarse.

Deepfakes e imágenes íntimas manipuladas con IA. Es el riesgo de más reciente aparición y el que menos marco normativo específico tiene todavía. La generación de imágenes falsas de carácter sexual mediante herramientas de inteligencia artificial ya se usa, documentadamente, como mecanismo de extorsión.

Otros riesgos con menor cuantificación pública pero identificados por especialistas: robo de identidad, phishing dirigido a adolescentes, exposición de datos personales y de ubicación, algoritmos de recomendación que amplifican contenido dañino, desinformación, uso problemático de dispositivos y videojuegos con mecanismos de contacto con desconocidos.

Es importante decirlo con claridad: no existe información pública específica sobre cifras de estos delitos digitales en Aguascalientes en particular disponible al cierre de este reportaje. Lo que sí existe es el patrón nacional, y no hay razón para suponer que el estado esté exento de él.

Inteligencia artificial: oportunidad y desafío

La inteligencia artificial generativa -los sistemas capaces de producir texto, imágenes o audio a partir de instrucciones- ya forma parte de la vida escolar de buena parte de los adolescentes mexicanos, así sea para resolver tareas, practicar idiomas o resumir lecturas.

Sus beneficios educativos son reales: puede personalizar el aprendizaje, facilitar el acceso a explicaciones en distintos formatos y apoyar a estudiantes con necesidades específicas. Pero conviene no caer en el discurso de que «la IA es buena» o «la IA es mala»: la realidad tiene matices.

Entre los riesgos identificados por especialistas destacan tres. Primero, la privacidad: muchas plataformas de IA conversacional almacenan lo que los usuarios escriben, y un menor puede compartir, sin saberlo, datos personales, escolares o familiares sensibles. Segundo, la desinformación: estos sistemas pueden producir información incorrecta con apariencia de autoridad, y un usuario joven sin pensamiento crítico entrenado puede no distinguirlo. Tercero, la generación de contenido falso -incluidas imágenes- que ya se ha usado, como se documentó arriba, con fines de extorsión contra menores.

Frente a esto, el SIPINNA nacional ha sostenido en fechas recientes que la responsabilidad no puede recaer solo en las familias: sostiene que la tecnología «debe diseñarse para proteger a la niñez y no para generar dependencia», en el marco de la discusión abierta por la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el uso de dispositivos y plataformas digitales entre la niñez mexicana, y respaldó una consulta de la Secretaría de Educación Pública con docentes sobre el tema, realizada en agosto de 2026. Esa discusión nacional es el telón de fondo sobre el que ocurre el foro de Aguascalientes.

Derechos de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital

El marco jurídico mexicano ha ido incorporando, de forma gradual, el entorno digital como un espacio donde también aplican los derechos de la infancia. De acuerdo con información difundida por el propio SIPINNA, reformas recientes a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA) establecen la obligación del Estado de promover el uso seguro de internet, con mecanismos de prevención, protección y sanción. A ello se suma la llamada Ley Olimpia, que aunque no está dirigida específicamente a menores de edad, es transversal y protege a toda persona frente a la violencia digital, incluida la difusión no consentida de contenido íntimo.

Ese marco, sin embargo, convive con una tensión que este reportaje no puede resolver por el lector, pero sí puede explicar: la protección de la niñez en línea puede entrar en conflicto con su derecho a la privacidad, a la libertad de expresión y a una autonomía que debe crecer conforme crece la edad del menor. Vigilar de forma absoluta el teléfono de un adolescente no es, necesariamente, lo mismo que protegerlo; puede, incluso, erosionar la confianza que permite que ese adolescente acuda a un adulto cuando algo sale mal.

Familia: acompañar antes que solamente vigilar

La pregunta que más divide a madres, padres y especialistas es esta: ¿hay que vigilar el celular de los hijos o hay que enseñarles a tomar decisiones responsables?

No existe una respuesta única ni una fórmula válida para todas las edades. Lo que coincide entre especialistas en protección infantil es que el control parental por sí solo, sin diálogo, tiende a perder eficacia conforme el menor crece y encuentra formas de evadirlo; y que el acompañamiento -hablar de lo que se ve en redes, establecer límites explicados y no solo impuestos, generar confianza para que el menor cuente cuando algo lo incomoda- funciona mejor a mediano plazo.

Vale la pena decir algo que rara vez se dice: muchas familias mexicanas enfrentan hoy una brecha de conocimientos tecnológicos frente a sus propios hijos. No es negligencia; es que la tecnología cambia más rápido que la capacidad de muchos adultos para entenderla. Culpar a los padres por no saber lo que sus hijos ya dominan no resuelve el problema; entender esa brecha, sí ayuda a diseñar mejores soluciones.

Escuela: enseñar ciudadanía digital

La pregunta aquí es directa: ¿la escuela está enseñando solamente a usar la tecnología, o también está enseñando a vivir responsablemente dentro de ella?

A nivel nacional, la discusión sobre el uso de celulares en las aulas ya llegó a los congresos estatales. En Baja California Sur, por ejemplo, el Congreso exhortó en 2025 a su SIPINNA y a la Secretaría de Educación estatal a emitir lineamientos para propiciar entornos digitales seguros en las escuelas, incluyendo restricciones al uso de dispositivos salvo fines educativos o de emergencia. A nivel federal, la SEP realizó en agosto de 2026 una consulta con docentes sobre el uso de dispositivos y plataformas digitales, respaldada por el SIPINNA nacional.

No se encontró información pública suficiente para comprobar si el Instituto de Educación de Aguascalientes cuenta, a la fecha de este reportaje, con un protocolo propio, específico y publicado, de ciudadanía digital o de atención al ciberacoso escolar. Si existe, no fue posible documentarlo con las fuentes consultadas; si no existe todavía, el foro del 14 de septiembre puede representar una oportunidad para impulsarlo.

Aguascalientes frente al desafío: fortalezas y pendientes

Aguascalientes cuenta con un elemento que otros estados no tienen: fue señalado, junto con Durango, como referente nacional en protección de derechos de la niñez y la adolescencia por contar con centros especializados para atender a víctimas de violencia, según lo expresado por la propia Comisión de Derechos de la Niñez del Congreso local. EI SIPINNA estatal, además, ha documentado en reportes de buenas prácticas federales una Estrategia 360° para la seguridad de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital, aplicada en al menos dos municipios del estado con equipos de maestros capacitados, y una encuesta diagnóstica aplicada a 6,400 niñas, niños y adolescentes en los 11 municipios de la entidad para construir un programa estatal basado en evidencia.

Eso es lo comprobable. Lo que todavía no puede afirmarse, porque la información pública disponible no lo permite, es si existe una coordinación sistemática y permanente entre el Gobierno del Estado, el SIPINNA, la Fiscalía, el C5i, el Poder Judicial, el Congreso y las escuelas frente a los riesgos digitales, o si cada institución actúa, en la práctica, por separado y se coordina solo en ocasiones puntuales como este foro. Tampoco existe información pública que permita conocer indicadores de resultado -reducción de casos, aumento de denuncias atendidas, nivel de conocimiento digital adquirido por los estudiantes- asociados específicamente a estas acciones.

El chip del ITA: lo que se sabe y lo que falta por saberse

El Gobierno del Estado informó que el director del ITA entregó a la gobernadora un chip desarrollado por la institución, orientado a la protección de datos, como reconocimiento a su respaldo. Es, hasta ahora, la única información pública disponible sobre este desarrollo.

Con la evidencia documental accesible al cierre de este reportaje, no puede establecerse con certeza: qué tecnología específica utiliza el chip; qué problema técnico concreto resuelve; qué investigadores o estudiantes participaron en su desarrollo; si existe un prototipo funcional o una prueba de concepto en etapa temprana; si existe solicitud o registro de propiedad intelectual; si se han realizado pruebas de seguridad o auditorías independientes; ni si existe una ruta hacia la comercialización o hacia su aplicación real en algún sistema del estado.

Esto no significa que el proyecto carezca de mérito. Significa, simplemente, que la distancia entre «se desarrolló un chip» y «existe un producto funcional que protege datos» todavía no está documentada públicamente. Un prototipo académico, un proyecto de investigación y un producto listo para proteger datos reales de personas son tres cosas distintas, y confundirlas -a favor o en contra de la institución- sería impreciso. Este reportaje no afirma que el dispositivo garantice la protección de datos, porque la evidencia disponible no lo demuestra ni lo desmiente.

De los foros a las políticas públicas

Un foro puede generar conocimiento, visibilidad y voluntad política. No es, por sí mismo, una política pública. La diferencia importa porque de ella depende si lo discutido el 14 de septiembre se traduce en protocolos escolares, capacitación docente sostenida, presupuesto etiquetado o mecanismos de evaluación, o si queda como un evento más en el calendario institucional.

Las preguntas que, en rigor, deberían tener respuesta pública en los próximos meses son: ¿qué acuerdos concretos surgieron del encuentro? ¿qué institución asumirá qué responsabilidad? ¿existe presupuesto etiquetado? ¿habrá capacitación para docentes y para familias, y con qué alcance? ¿se implementarán protocolos escolares de atención al ciberacoso digital? ¿cómo se medirá, en un año, si la niñez de Aguascalientes está más protegida que hoy? Con la información disponible al momento de esta publicación, esas respuestas todavía no existen de forma pública. Es una pregunta abierta, no una crítica: es, literalmente, lo que un reportaje de seguimiento debería verificar en los próximos meses.

Brecha digital: no todos los niños viven el mismo internet

Hablar de «la niñez y la tecnología» como si fuera una experiencia uniforme oculta una desigualdad real. El sociólogo Pierre Bourdieu hablaba de capital cultural para explicar cómo el entorno familiar transmite -o no- las herramientas para aprovechar ciertos recursos; el mismo concepto, aplicado al mundo digital, ayuda a entender por qué dos adolescentes con el mismo teléfono pueden tener experiencias radicalmente distintas de internet, según si en casa hay quien les enseñe a usarlo con criterio.

El sociólogo Manuel Castells describió hace años que la desigualdad digital ya no se mide solo por el acceso a la conexión, sino por la capacidad de aprovecharla. Los datos de INEGI lo confirman de forma indirecta: en 2024, el 23% de los menores de edad del país no tenían internet en casa, pero incluso entre quienes sí lo tienen, la diferencia entre un hogar donde un adulto puede acompañar el uso de la tecnología y otro donde no puede hacerlo -por falta de tiempo, de conocimientos o de ambos- es, en la práctica, otra forma de brecha digital, tan real como la falta de conexión misma.

Lo que la tecnología está cambiando en la vida cotidiana

Más allá de los riesgos y las políticas públicas, hay una transformación silenciosa que vale la pena nombrar: una parte importante de cómo niñas, niños y adolescentes construyen amistades, resuelven conflictos, se informan y se entretienen ocurre hoy frente a una pantalla. No es, en sí mismo, algo negativo; es, simplemente, distinto a cómo crecieron sus padres. Entender esa diferencia -sin nostalgia y sin alarmismo- es parte de lo que este reportaje intenta ofrecer: no una condena de la tecnología, sino una invitación a mirarla con claridad.

Guía práctica: cómo proteger a niñas, niños y adolescentes en internet

  • Configura la privacidad de los perfiles en redes sociales y aplicaciones, y revísala periódicamente: las configuraciones cambian con las actualizaciones.
  • Usa contraseñas seguras y distintas para cada cuenta, y activa la autenticación de dos factores cuando esté disponible.
  • Habla, no solo prohíbas. Explica por qué ciertos contenidos o contactos representan un riesgo, en lugar de solo bloquear sin dar razones.
  • Evita compartir datos sensibles: ubicación en tiempo real, nombre completo de la escuela, horarios, fotografías que revelen el entorno del hogar.
  • Desconfía de contactos desconocidos que insisten en pasar a chats privados o que piden fotografías o videos.
  • Mantén los dispositivos actualizados y desconfía de enlaces sospechosos, incluso si parecen venir de un contacto conocido.
  • Enséñales a pedir ayuda sin miedo al castigo: muchos menores no cuentan lo que les pasa por temor a perder el celular o a ser regañados, lo que retrasa la atención.

Qué hacer si un menor es víctima de acoso, grooming, sextorsión o difusión no consentida de contenido

1. No respondas de forma impulsiva ni borres nada: la evidencia importa.

2. Nunca negocies ni pagues a quien extorsiona; ceder no suele detener la extorsión.

3. Conserva capturas de pantalla, nombres de usuario y fechas.

4. No reenvíes el material íntimo, ni siquiera para «mostrar pruebas» a alguien más.

5. Bloquea al agresor solo después de haber guardado la evidencia necesaria.

6. Informa de inmediato a un adulto de confianza.

7. Acude a la autoridad competente para presentar la denuncia correspondiente.

8. Busca acompañamiento psicológico: el impacto emocional de estos delitos es real y no debe minimizarse.

Nota: no se incluyen aquí líneas telefónicas ni enlaces específicos de denuncia en Aguascalientes porque no fue posible verificar, con las fuentes consultadas al cierre de este reportaje, cuáles se encuentran vigentes y operando actualmente. Se recomienda a las familias acudir directamente a la Fiscalía General del Estado o al SIPINNA Aguascalientes para confirmar los canales activos.

Preguntas frecuentes

¿¿Qué riesgos enfrentan con más frecuencia niñas y niños en internet?

¿Qué riesgos enfrentan con más frecuencia niñas y niños en internet?

Ciberacoso, grooming, sextorsión, exposición de datos personales y, más recientemente, manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial.

¿¿Qué es el grooming?

¿Qué es el grooming?

Es el proceso mediante el cual una persona adulta se gana la confianza de un menor, generalmente en línea, con el fin de abusar de él sexualmente o de obtener contenido íntimo.

¿¿Qué es la sextorsión?

¿Qué es la sextorsión?

Es el chantaje mediante el cual alguien amenaza con difundir imágenes o videos íntimos de la víctima si no recibe dinero u otras exigencias.

¿¿Cómo puede ayudar la inteligencia artificial a los estudiantes?

¿Cómo puede ayudar la inteligencia artificial a los estudiantes?

Puede personalizar el aprendizaje, ofrecer explicaciones adaptadas y facilitar el acceso a información, siempre que se use con supervisión y pensamiento crítico.

¿¿Qué riesgos tiene la IA para los menores de edad?

¿Qué riesgos tiene la IA para los menores de edad?

La exposición de datos personales, la desinformación con apariencia de autoridad y la generación de imágenes falsas usadas para extorsión.

¿¿Los padres deben vigilar todo el celular de sus hijos?

¿Los padres deben vigilar todo el celular de sus hijos?

No existe una fórmula única; especialistas coinciden en que el acompañamiento y el diálogo suelen ser más efectivos a mediano plazo que el control absoluto sin explicación.

¿¿Qué debe enseñar la escuela sobre ciudadanía digital?

¿Qué debe enseñar la escuela sobre ciudadanía digital?

A usar la tecnología con sentido crítico, a proteger la privacidad, a identificar riesgos y a saber a quién acudir cuando algo sale mal.

¿¿Qué hacer si un menor recibe amenazas por internet?

¿Qué hacer si un menor recibe amenazas por internet?

No responder impulsivamente, conservar la evidencia, no negociar con el agresor, informar a un adulto de confianza y acudir a la autoridad competente.

¿¿Es seguro que un menor use chatbots de inteligencia artificial?

¿Es seguro que un menor use chatbots de inteligencia artificial?

Puede serlo con supervisión, evitando compartir datos personales o sensibles y verificando la información que estas herramientas entregan, ya que pueden equivocarse.

¿¿Aguascalientes tiene protocolos específicos contra el ciberacoso escolar?

¿Aguascalientes tiene protocolos específicos contra el ciberacoso escolar?

No se encontró información pública suficiente para comprobar la existencia de un protocolo estatal específico y publicado a la fecha de este reportaje.

la tecnología no basta para proteger a la infancia

El verdadero desafío no consiste únicamente en mantener a niñas, niños y adolescentes alejados de los peligros digitales. Consiste en formar niñez informada, adolescentes con pensamiento crítico, familias que acompañen en lugar de solo vigilar, docentes preparados, instituciones coordinadas de verdad -no solo en un foro una vez al año- y tecnologías diseñadas, desde su origen, con responsabilidad hacia quienes las usan siendo menores de edad.

La pregunta ya no es si niñas, niños y adolescentes van a usar tecnología: eso ya ocurre, todos los días, en la mayoría de los hogares de Aguascalientes. La pregunta es si los adultos, las escuelas, las instituciones y la sociedad estarán preparados para enseñarles a habitar ese mundo sin perder sus derechos, su privacidad y su seguridad. La seguridad digital de la infancia no se construye solamente con tecnología para protegerla. También se construye enseñándole a comprender la tecnología que ya tiene en las manos.

Fuentes consultadas

  • Gobierno del Estado de Aguascalientes, «Promover Entornos Digitales Seguros y Proteger a la Niñez, Retos de la Era Digital», 14 de septiembre de 2026.
  • Comisión de Derechos de la Niñez, Congreso del Estado de Aguascalientes (cobertura de Talla Política).
  • Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2023 y 2024.
  • La Jornada, «Inegi: 85% de los niños de 6 a 14 años en México ya son usuarios de la red», 16 de agosto de 2026.
  • Blog Derechos Infancia México, análisis de acceso y uso de internet en la infancia con base en ENDUTIH 2015-2024.
  • Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, reporte «2023-2025 Sextorsión en la era digital: Impacto en niñas, niños y adolescentes».
  • Infobae México, «Sextorsión contra niñas, niños y adolescentes: qué hacer y dónde pedir ayuda en México», 14 de septiembre de 2026.
  • Infobae México, «Protección desde el diseño de plataformas: la propuesta en México para blindar a niños y jóvenes de los riesgos digitales», 20 de agosto de 2026.
  • Gobierno de México / SIPINNA, comunicados sobre buenas prácticas estatales y municipales, protocolo nacional de coordinación interinstitucional y cooperación internacional sobre uso seguro de internet.
  • Excélsior, reportaje sobre explotación sexual infantil con cifras atribuidas a UNAM, Unicef y Ecpat.
  • Congreso de Baja California Sur / CBCS, exhorto a SIPINNA y SEP estatal sobre lineamientos de entornos digitales seguros en escuelas, 2025.

Referencias académicas (APA)

Bourdieu, P. (1986). The forms of capital. En J. Richardson (Ed.), Handbook of Theory and Research for the Sociology of Education (pp. 241-258). Greenwood.

Castells, M. (2001). La galaxia Internet: Reflexiones sobre Internet, empresa y sociedad. Plaza & Janés.

Redacción Diálogos en Pluralidad

Redacción Diálogos en Pluralidad

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