8 de marzo día internacional de la mujer y la rebelión de ¿las chicas machistas en Aguacalientes?

8 de marzo día internacional de la mujer y la rebelión de ¿las chicas machistas en Aguacalientes?

El ocho de marzo ha sido reconocido por las Naciones Unidas como el Día Internacional de la Mujer. La fecha no fue seleccionada al azar; en ella se recuerda a las víctimas de un incendio que consumió una fábrica en New York en 1911. Las víctimas en su mayoría mujeres y luego de las investigaciones del siniestro  se determinaron que las causas principales del siniestro fueron originadas por las precarias condiciones de seguridad e higiene existentes en la fuente laboral. A ello habría que sumarle salarios menores en relación a los que se pagaban en esos momentos a hombres por la misma jornada laboral.

Luego de otros hechos relacionados y como parte de una actitud de reconocimiento y visualización;  es que la ONU en 1975 comenzó a celebrar el 8 de marzo como el Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

La lucha por el reconocimiento a los derechos de la mujer es la historia de un sistema de organización que se ha basado en la división social del trabajo y sus consecuencias por más de 75 mil años de una especie aún en  evolución.

El proceso no ha sido fácil y menos aún con la velocidad que varias y varios quisiéramos. Nos encontramos en el momento histórico en el que como especie debemos crear un nuevo sistema de relaciones simbólicas y materiales entre todas y todos los integrantes de la misma.  Las opiniones de movimientos radicales que exigen la extinción del opresor generarán más represión y violencia y justifican ante una opinión pública aún dividida que la autoridad desconozca la importancia del reconocimiento de los derechos que fortalecerán el tejido social para crear nuevas estrategias de reproducción. Porque así como dice Simone Beauvoir  que la mujer no nace se hace, los hombres igual son el producto de relaciones simbólicas y paradigmas culturales que dictan desde la cultura normas y pautas de conducta. Por lo anterior tanto la mujer y el hombre no nace si no que se hace. Lo que urge entonces como sociedad es educación con contenidos que reconozcan las diferencias y generen equilibrios en las relaciones materiales, evitando abusos y fomentando la empatía entre todas y todos.

Acciones violentas y linchamientos públicos que aunque sean simbólicos, más la destrucción de espacios públicos como los que ocurrieron en Aguascalientes el pasado 7 de marzo de 2020; denotan por parte de sus actrices o actores el deseo no de justicia si no de venganza. Reproducen a la inversa los mismos patrones de violencia y degradación que la especie ha desarrollado al menos en los últimos 75 mil años. Investigadoras del fenómeno social del género como Ariel Levy describen lo anterior  como una actitud de CHICAS CERDAS MACHISTAS (Ver Crisol Hoy: Chicas Cerdas Machistas. La Lucha Feminista Como Idealismo En El Siglo XXI De Ariel Levy). Por muy válida que sean sus demandas, las mismas pierden fuerza y empatía cuando reproducen violencia y odio hacia otros. Insisto, es urgente establecer nuevos modelos de educación que eliminen la violencia, reconozcan las diferencias y reproduzcan empatía. Pero con acciones de odio no creo que el movimiento feminista encabezado por el colectivo feminista de Aguascalientes tenga mejor recepción en la atención de sus justas demandas.

Efectivamente los monumentos y espacios públicos se reparan, las mujeres asesinadas por crímenes de odio no. Pero el uso de la violencia provoca la legitimación para que el Estado pueda usar su violencia legítima para reprima y con ello se pierde y se detienen los logros obtenido de la lucha de mujeres y hombres por la igualdad y equidad en derechos para toda una especie.

Me sumo al reconocimiento y exigencia al derecho a una vida sin violencia, pero ello no debe ser exclusivo o patrimonio de un género o grupo vulnerable, si no el  de una especie que demanda nuevas estrategias de reproducción social. Ya no más feminicidios. Ya no más crímenes de odio. 

En cuanto al acoso sexual; producto de milenios de evolución la periodista Caitlin Moran, en su libro <<Cómo ser mujer>>, editorial ANAGRAMA, explica estrategias del género femenino que intencionalmente usan mujeres como el coqueteo y la doble relación de indirectas con contenido sexual para obtener ventajas en relación a sus competidores o competidoras, al tiempo que muestra cómo se abusa de esas estrategias. Un ejemplo sería el de la misma alcaldesa Teresa Jiménez que ante cualquier duda o crítica a la eficiencia o logros de su administración acusa a sus detractores de atacarla por ser mujer y no por las fallas de su administración. Espero pronto vivamos en una sociedad en la que se juzgue al político no por su género si no por la eficiencia de su administración, y que las mujeres en la política no se escondan en su género por la falta de visión y contundencia en el quehacer público. Para lo anterior que bien ha sido expresado por la maestra Socorro. Ver su videocolumna editorial:

https://www.facebook.com/340702356593042/posts/509923289670947/?vh=e&d=n

 

Demostremos que podemos como especie generar unidades culturales,   respuestas y alternativas diferentes que contesten la pregunta de Alain Touraine  ¿podremos vivir juntos?.

Diego de Alba Casillas

Dr. en Ciencias Antropológicas por la UAM-I. Sociólogo de profesión por la UAA. Aprendiz de reportero.

Diego de Alba Casillas

Dr. en Ciencias Antropológicas por la UAM-I. Sociólogo de profesión por la UAA. Aprendiz de reportero.

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