Ideología política en México 2025: entre la autoubicación, la percepción económica y el sentimiento social (Massive Caller)

Ideología política en México 2025: entre la autoubicación, la percepción económica y el sentimiento social (Massive Caller)

 

La empresa demoscópica Massive Caller, ha publicado recientemente un estudio titulado: Encuesta Ideología Política Mexicana noviembre 2025, la cual ya circula en las redes sociales y en el portal de dicha empresa.

La encuesta se realizó el 13 de noviembre de 2025, a nivel nacional, entrevistando a 2 mil personas, aún que no aclaran la forma de recolección de datos se infiere que por tratarse de Massive Caller, el ejercicio debió haber sido telefónico; dicha empresa reconoce que su estudio cuenta con margen de error de ±2.2%.

El estudio inicialmente revela que 55.2% de los encuestados se identifica con la ideología de izquierda, mientras que 44.8% lo hace con la derecha. Esta distribución, lejos de ser neutra, se entreteje con percepciones económicas, afectos hacia la élite, valoraciones sobre el papel del Estado y el mercado, y niveles de satisfacción vital.

Este ensayo se propone analizar estos resultados desde una perspectiva multidisciplinaria, comparándolos con estudios nacionales e internacionales, y articulando una interpretación crítica a partir de teorías sociológicas, antropológicas.

Es importante manifestar que la autoubicación ideológica de los ciudadanos constituye uno de los indicadores más complejos y reveladores de la cultura política de una sociedad. En México, país marcado por profundas desigualdades sociales, una historia política autoritaria reciente y una transición democrática incompleta, la forma en que los individuos se identifican con la derecha o la izquierda no solo refleja preferencias políticas, sino también experiencias vitales, memorias colectivas, pertenencias sociales y expectativas económicas.

1. Marco teórico: ideología como constructo social, cultural y jurídico

Parafraseando a Pierre Bourdieu (1989), quien conceptualizó la ideología no como una adhesión racional a un programa político, sino como una manifestación del habitus, es decir, del conjunto de esquemas incorporados de percepción, apreciación y acción que los agentes adquieren en su trayectoria social. Nos permite abordar el hecho desde una perspectiva, que permite al sujeto comportarse como agente racional, al menos en n el imaginario de la misma persona, y auto ubicarse ideológicamente, ello no como una elección libre del sujeto si no más bien como una una expresión de la posición en el espacio social, determinada por el volumen y la composición del capital (económico, cultural, simbólico) del sujeto en juego.

Por otra parte el sociólogo Zygmunt Bauman (2000) argumentó que en las sociedades posmodernas, la política se ha convertido en un acto de consumo más que de adhesión. Las ideologías ya no son marcos coherentes de interpretación del mundo, sino etiquetas desmontables, cambiantes, a menudo incongruentes con las prácticas reales. En este contexto, la autoubicación ideológica puede ser más afectiva que racional, más performativa que programática.

La encuesta muestra que el 42.6% de los izquierdistas está de acuerdo con que “para que a la mayoría de los mexicanos les vaya mejor, a los ricos les tiene que ir peor”, mientras que sólo el 14.1% de los derechistas comparte esta visión. Completa do el cuadro el 78.1% de los de izquierda no les alegra que a los ricos la pasen mal.

Esto habla de que es posible que no sea verdad que la sociedad mexicana se encuentra polarizada en dos grandes bloques entre ricos y pobres, chairos vs fifis. Questas supuesta gran división entre aspiracionistas e invidiosos es completamente artificial producto de la polarización del discurso de los partidos políticos y los actores públicos, en busca de un escenario político favorable para ellos en la estrategia de polarización, ya que siempre sus campañas políticas se han enfocado en tratar de polarizar en lugar de crear consensos.

En otras palabras, se esta generando una nueva identidad de izquierda y derecha, las cuales no responden a los paradigmas tradicionales del siglo XVII y XVIII. Formando una de ideología líquida, donde los sujetos adoptan posturas moralmente ambivalentes, propias de una política expresiva más que estratégica.

Esto lleva a colación lo que el sociólogo británico Anthony Giddens (1991) sostuvo cuando señala que las sociedades son reflexivas, y en ella los individuos construyen su identidad política de forma más autónoma, desligada de las estructuras tradicionales (clase, religión, familia). Sin embargo, esta reflexividad no es igualitaria: depende del acceso a recursos simbólicos y tecnológicos.

La alta insatisfacción con la vida observada en el estudio existente en México, alcanza un 78.1% para aquellos que se identifican con la ideología de izquierda y un dramático 91.0% para la ideología de derecha, según la encuesta de noviembre de 2025, puede deberse a una compleja interacción de factores económicos, perspectivas sobre el rol del gobierno y la percepción de la estabilidad personal.

Un factor fundamental que podría explicar la insatisfacción generalizada es la percepción negativa sobre la evolución económica reciente.

*Tanto la izquierda como la derecha informan que su situación económica es peor que hace un año.

*El 49.5% de quienes se identifican con la izquierda consideran que su situación económica es PEOR.

*Un porcentaje ligeramente mayor, el 50.3% de la derecha, también considera que su situación económica es PEOR que hace un año.

*En ambos grupos, solo una minoría considerablemente pequeña indica que su situación económica ha MEJORADO (16.6% para la izquierda y 15.8% para la derecha).

La sensación de estancamiento o retroceso económico compartido por la mitad de la población de ambas ideologías es un motor probable de la infelicidad o insatisfacción con la vida actual.

Las actitudes hacia la dependencia económica del gobierno exponen una fuente crucial de ansiedad y preocupación, especialmente para la derecha, lo que podría explicar su mayor índice de insatisfacción (91.0%).

*Ideología de Derecha: Un abrumador 62.3% se siente PREOCUPADO O CON INCERTIDUMBRE si su estabilidad económica depende del gobierno [2]. Solo el 24.3% se siente tranquilo o seguro.

*Ideología de Izquierda: Aunque también hay preocupación, la izquierda se siente significativamente menos preocupada que la derecha, con un 37.7% sintiéndose PREOCUPADO O CON INCERTIDUMBRE. La mayoría (56.3%) de la izquierda se siente *TRANQUILO O SEGURO con dicha dependencia.

Dado que la ideología de derecha tiende a favorecer a la iniciativa privada (75.7%) sobre el gobierno (16.6%) como el actor más eficiente para generar riqueza o prosperidad, cualquier percepción de que la estabilidad actual está ligada a la intervención gubernamental generaría gran incertidumbre, contribuyendo a la alta tasa de insatisfacción de este grupo.

Latinobarómetro 2023

La Autoubicación ideológica en perspectiva comparada

Según el Latinobarómetro 2023, México es uno de los países de América Latina con mayor autoidentificación de izquierda (48%), por debajo de Chile (52%) y por encima de Brasil (38%) y Colombia (35%). Esta tendencia se ha consolidado desde 2018, coincidiendo con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, lo que sugiere un efecto de identificación presidencial (Baker & Greene, 2020).

Comparación regional: % que se autoubicó en la izquierda (2023-2024)

En Europa, según el Eurobarómetro 2024, la autoubicación ideológica está más equilibrada: 35% izquierda, 35% derecha, 30% centro. Sin embargo, en Europa occidental la izquierda está asociada a valores posmaterialistas (Inglehart & Welzel, 2005), mientras que en México está más vinculada a demandas materiales (redistribución, protección social, antiempresarialismo).

Los estudios de Inglehart y Welzel (2005) muestran que las generaciones más jóvenes tienden a valores posmaterialistas, lo que se traduce en mayor apoyo a causas progresistas (ambientalismo, derechos LGBTQ+, feminismo). Sin embargo, en México esta tendencia es más débil. Según la encuesta Parametría 2024, los jóvenes de 18-29 años se identifican con la izquierda en 52% de los casos, pero su principal motivación es la corrupción y la falta de oportunidades, no causas identitarias. Esto sugiere que la izquierda mexicana está más anclada en una lógica materialista que posmaterialista.

La encuesta muestra que entre los que se identifican con la izquierda, el 62.3% cree que el gobierno es más eficiente que la iniciativa privada para generar prosperidad. En cambio, entre los de derecha, el 75.7% prefere la iniciativa privada. Esta división refleja una fractura de clase profunda: la izquierda mexicana está compuesta por sujetos que no confían en el mercado, mientras que la derecha no confía en el Estado. Esta polarización recuerda la tesis de Lipset (1960) sobre la política como expresión de intereses de clase.

Aunque la encuesta no desglosa por región, estudios previos (CIDE-INEGI, 2022) muestran que la izquierda es más fuerte en el sur y centro-sur del país (Oaxaca, Guerrero, Chiapas), donde la pobreza es más alta y la presencia histórica del Estado más débil. En cambio, la derecha se concentra en el norte y el centro-norte (Nuevo León, Jalisco, Querétaro), donde la economía es más dinámica y la clase media más amplia. Esta división territorial refleza desigualdades estructurales que se han traducido en culturas políticas contrapuestas.

Contrario a lo esperado, en México no se observa una correlación lineal entre educación y autoubicación ideológica. Según la encuesta INEGI-ENPE 2023, los niveles más altos de educación están asociados a desideologización, es decir, a un rechazo a las etiquetas tradicionales. Esto se explica por una crisis de representación: los sujetos educados no ven en los partidos (ni en la izquierda ni en la derecha) una opción creíble. Esta tendencia se alinea con la tesis de Easton (1965) sobre la crisis de legitimidad de los sistemas políticos.

Los resultados de la encuesta apuntan a una ideología afectiva, donde la autoubicación no depende de programas políticos coherentes, sino de emociones, experiencias vitales y pertenencias simbólicas. La izquierda mexicana no es tanto una ideología redistributiva como una moral de la resentida (en el sentido nietzscheano), que canaliza el descontento social sin necesariamente proponer una alternativa sistémica. En cambio, la derecha mexicana funciona como una ideología de la satisfacción, que legitima el statu quo a través de la autopercepción de éxito individual.

Esta polarización afectiva tiene consecuencias jurídicas: debilita el consenso constitucional, erosiona la deliberación pública y favorece la judicialización de la política. En este sentido, la ideología ya no es un lenguaje común, sino una frontera moral que impide la traducción de demandas sociales en políticas públicas.

EN MÉXICO: UN PANORAMA ACTUA

La izquierda mexicana actual está anclada en la experiencia de la precariedad económica, no en valores posmaterialistas. Su autoubicación ideológica es más una reacción a la inseguridad que una adhesión a un proyecto transformador.

EN MÉXICO: UN PANORAMA ACTUA

La derecha mexicana se construye sobre la satisfacción individual y la confianza en el mercado, pero no necesariamente sobre una crítica al Estado. Es una derecha liberal en lo económico, pero conservadora en lo moral.

EN MÉXICO: UN PANORAMA ACTUA

La ideología en México ya no es un marco cognitivo compartido, sino una frontera afectiva que separa a quienes se sienten excluidos de quienes se sienten incluidos. Esta polarización afectiva erosiona el espacio público y dificulta la construcción de consensos constitucionales. Pero hay que aclarar que con las cifras mostradas, es mucho menor la polarización entre la población que lo que los partidos políticos opositores y sus líderes quieren hacer creer al electorado.

La autoubicación ideológica no es un predictor fiable del comportamiento electoral, ya que está desanclada de programas políticos coherentes. Esto explica la volatilidad electoral reciente (2018, 2021, 2024) y la crisis de representación partidista.

Porcentaje de la población mexicana que identifica su orientación política como de izquierda o de derecha en 2024

La marcha de la Generación Z no es un giro a la derecha; es una re-definición de la izquierda en clave pos-material + anti-concentración de poder. La Generación Z incluye a personas nacidas aproximadamente entre 1997 y 2012, lo que significa que en 2025 tienen entre 13 y 28 años. Lo que hemos visto en las fotos de las marchas del 15 de noviembre de 2025 supuestamente organizada por integrantes de esta generación, muestra personas de un grupo de edad mucho mayo. En base a las encuestas del INEGI, esta muestra que la mayoría de los jóvenes aún se autoposicionan a la izquierda, pero ya no en el morenismo clásico. Por lo anterior para Sheinbaum, el desafío no es «ganar la calle»; es reconvertir el capital político de la izquierda en legitimidad institucional antes de que la «ideología líquida» la disuelva.

Satisfacción con la vida actual (%)

Fuente: Encuesta nacional 13-nov-2025

La izquierda mexicana necesita reinventarse como proyecto posmaterialista si quiere sobrevivir a la próxima generación. De lo contrario, corre el riesgo de convertirse en una ideología del resentimiento, sin capacidad de articular una alternativa hegemónica.

Referencias

Baker, A. & Greene, K. (2020). The Latin American Left’s Mandate: Understanding the Electoral Performance of Leftist Parties. Cambridge University Press.

Bauman, Z. (2000). Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica.

Bourdieu, P. (1989). La distinción: Criterio y bases sociales del gusto. Taurus.

CIDE-INEGI. (2022). Desigualdad regional y cultura política en México. Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Easton, D. (1965). A Systems Analysis of Political Life. University of Chicago Press.

Eurobarómetro. (2024). Public Opinion in the European Union. Comisión Europea.

Giddens, A. (1991). Modernity and Self-Identity. Stanford University Press.

Inglehart, R. & Welzel, C. (2005). Modernization, Cultural Change, and Democracy. Cambridge University Press.

Latinobarómetro. (2023). Informe de Opinión Pública en América Latina. Corporación Latinobarómetro.

Lipset, S. M. (1960). Political Man: The Social Bases of Politics. Anchor Books.

Parametría. (2024). Generaciones y valores políticos en México. Parametría SA de CV.

Pew Research Center. (2023). Global Attitudes Survey. Pew Research Center.

World Bank. (2023). Income Inequality in Latin America. Banco Mundial.

Diego de Alba Casillas

Dr. en Ciencias Antropológicas por la UAM-I. Sociólogo de profesión por la UAA. Aprendiz de reportero. Licenciado en Derecho.

Diego de Alba Casillas

Dr. en Ciencias Antropológicas por la UAM-I. Sociólogo de profesión por la UAA. Aprendiz de reportero. Licenciado en Derecho.

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