Encalla en Aguascalientes el buque insignia de Morena

A menos de un año de la elección, el triunfo de Morena para arrebatarle al PAN la gubernatura luce complicado porque históricamente los resultados le han sido adversos desde siempre, y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el buque insignia del partido fundado por López Obrador, se ha quedado atorado en las arenas del rechazo de los ciudadanos de Aguascalientes.
De acuerdo con la más reciente encuesta semestral julio 2026 de Acenta-Radiogrupo, la ingeniera del segundo piso de la cuarta transformación viene de caídas importantes, y aunque en esta ocasión no fue a nivel escandaloso, la colocan otra vez en la resbaladilla del infierno.
En febrero de 2025 le dieron la bienvenida con un 7.3 de calificación, incluso la volvieron a subir en julio de ese año para otorgarle la más alta de 7.5, pero un año después —el desgastado poder y las promesas incumplidas— la vuelven a deslizar, ahora, un décima, para otorgarle el 6.6.
La debacle de Sheinbaum Pardo, en buena medida, es porque los representantes de las dependencias federales en Aguascalientes son de adorno, como las macetas del corredor, pero la ligereza de su trabajo a favor de Aguascalientes: de los 50 y tantos representantes, 40 fueron colocados por la matriarca del grupo en el reparto del botín para familiares, cuates, cuatas y aliados de temporal.
Los funcionarios públicos nombrados —salvo muy honrosas y contadas excepciones—, continúan sin observar los principios de objetividad, profesionalismo, eficacia, eficiencia y racionalidad en el uso de los recursos públicos, ordenados por el artículo 7 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas; además de ser unos talentosos y perfectos ignorantes de la buena gestión pública, donde los resultados medibles y tangibles sucumben ante la mediocridad y la inexperiencia.
En materia de seguridad, la percepción anotada en la encuesta semestral de Acenta-Radiogrupo sube dos décimas para alcanzar el reprobado 5. La corporación federal es la peor calificada en la entidad.
Otro punto negativo es la corrupción gubernamental, pues los escándalos del gobierno de López Obrador, sumados a los de la administración de Sheinbaum Pardo, siguen incrementando la percepción del lodazal y la opacidad.
El discursito oficial de que los morenos habitan en el castillo de la pureza y los que se fueron vivían en la isla de los malditos pasó a mejor vida para los aguascalentenses. En febrero de 2025, el 65.4 por ciento de los encuestados consideraba corrupto al gobierno de la presidenta, ahora en julio de 2026 subió a 76 por ciento.
La salud pública goza de cabal defunción en el IMSS y el ISSSTE, donde están más que reprobados: en febrero de este año la calificación fue de 5, seis meses después baja una décima, para quedar en 4.9. Los pacientes de la sanidad pública, ante la extrema tardanza de las citas y la atención médica, están solicitando que le avisen la fecha y la hora de consulta con los galenos… en el panteón.
Los apoyos económicos no permean en el ánimo de los aguascalentenses favorecidos, porque ya les quedó claro que el dinero recibido no sale del bolsillo de los apóstoles de Morena, sino de los millones de contribuyentes, como usted y como yo, por ejemplo.
El buque insignia de Morena encalla en Aguascalientes por los pésimos resultados entregados por la administración de la presidenta Sheinbaum Pardo. Ni más. Ni menos
Porque alguien tiene que escribirlo: El cielo del Gigante de México se está cayendo a pedacitos. El Órgano Superior de Fiscalización está escudriñando debajo de las alfombras del Centro de Atención Municipal (CAM), porque los trabajos de construcción —durante primera administración de la alcaldesa María Teresa Jiménez Esquivel—, se iniciaron sin estar todavía escriturada la propiedad a favor del Ayuntamiento de Aguascalientes.
Los entonces secretarios del Ayuntamiento, Jaime Gerardo Beltrán Martínez —hoy flamante magistrado presidente del Tribunal de Justicia Administrativa—, y Alfredo Martín Cervantes García, secretario de Finanzas Municipal, quien hoy funge como secretario de Finanzas del gobierno estatal y es regidor con licencia del cabildo capitalino, deberán responder a semejante irregularidad, porque en la edificación del CAM se aplicaron recursos federales.
Esta información se agrega a la difundida por el citatorio girado por la Fiscalía General de la República para ordenar la comparecencia de los entonces funcionarios municipales involucrados en la nauseabunda contratación de Next Energy en la entidad: Rodolfo Téllez Moreno, secretario de Servicios Públicos; Luis Alberto Rivera Vargas, síndico Procurador; Mónica Marcela Díaz Aranda, secretaria de Administración; y los celebres pero impresentables, Jaime Gerardo Beltrán Martínez, secretario del Ayuntamiento, y Alfredo Martín Cervantes García, secretario de Finanzas.
El lunes del próximo agosto continuarán las hostilidades judiciales del caso Next Energy.
Como suele ocurrir en el ocaso de algunos períodos gubernamentales, la basura asoma las orejotas y los involucrados en la manufactura empiezan a temblar.
Que Dios los agarre confesados.
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