El PRI que viene: renovarse o desaparecer

El PRI que viene: renovarse o desaparecer

El proceso interno terminó. La reconstrucción apenas comienza. El reciente proceso interno del PRI en Aguascalientes más allá de su resultado de quién quedó fuera de la competencia y quién de forma irracional llegó a la dirigencia.  

Lo realmente importante es lo que dejó al descubierto. Existe un PRI inconforme. Existe militancia que quiere participar. Existen liderazgos que consideran agotada la manera en que durante los últimos años se ha conducido al partido. Y existe, sobre todo, una oportunidad para construir una nueva etapa.

El PRI de Aguascalientes enfrenta una disyuntiva histórica: renovarse o continuar administrando su propia reducción política.

A) EL MAYOR RIESGO ES LA FRACTURA

Después del proceso interno, el peor escenario sería dividir al partido entre vencedores y vencidos. El PRI ya ha perdido demasiado para seguir perdiéndose a sí mismo.

Ha perdido posiciones electorales, presencia territorial, militantes, simpatizantes y capacidad para conectar con nuevas generaciones. Una nueva fractura solamente aceleraría su debilitamiento.

Pero la unidad tampoco puede confundirse con silencio o subordinación. La verdadera unidad se construye reconociendo diferencias, abriendo espacios de participación y estableciendo reglas que permitan competir, disentir y volver a encontrarse.

El reto de la dirigencia encabezada por Kendor Macías será demostrar que puede conducir a todo el priismo y no solamente a quienes respaldaron su proyecto. Y el reto de Tagosam Salazar y de quienes participaron en la expresión alternativa será demostrar que su movimiento tenía un propósito mayor que disputar una dirigencia.

B) DE UNA CANDIDATURA A UNA CORRIENTE POLÍTICA

El movimiento generado durante este proceso no debería desaparecer. Pero tampoco debería convertirse en un grupo dedicado exclusivamente a confrontar a la dirigencia.

Su verdadera oportunidad consiste en evolucionar hacia una corriente modernizadora del PRI en Aguascalientes. Una corriente abierta, democrática y plural que tenga presencia en los once municipios, que recupere estructuras territoriales y que convoque tanto a quienes tienen décadas de experiencia como a quienes nunca han encontrado un espacio para participar.

Pero, fundamentalmente, una corriente de ideas. Porque si solamente se organiza para obtener candidaturas en 2027 habrá repetido exactamente aquello que pretende cambiar. Debe construirse para discutir qué PRI necesita Aguascalientes durante los próximos diez años.

C) NO SE TRATA DE REGRESAR AL VIEJO PRI

La nostalgia no constituye un proyecto político. El PRI debe reconocer su historia y reivindicar las aportaciones de quienes gobernaron Aguascalientes, pero no puede pretender reconstruirse mirando permanentemente hacia atrás.

  • La sociedad cambió.
  • Cambió la manera de comunicarse.
  • Cambió la forma de hacer política.
  • Cambió la relación de los ciudadanos con los partidos.
  • Y cambiaron también las causas que preocupan a las nuevas generaciones.

Una corriente modernizadora tendría que colocar en el centro una nueva agenda para la instrumentación  de politicas públicas por parte del Estado en materia de: vivienda accesible, seguridad, agua, movilidad, desarrollo urbano, oportunidades para los jóvenes, empleo, medio ambiente, igualdad, innovación, transparencia y gobiernos eficientes.

El PRI debe volver a hablar de los problemas de la gente y dejar de hablar solamente de sus propios problemas. Un partido de causas, que de respuesta a las legitimas exigencias y anhelos de la ciudadania. 

D) RECUPERAR EL TERRITORIO

No existe reconstrucción partidista desde una oficina. El PRI necesita regresar a colonias, comunidades rurales, municipios, universidades, organizaciones sociales, cámaras empresariales y sectores productivos. Necesita escuchar antes de intentar convencer.

Durante décadas, una de sus principales fortalezas fue su organización territorial. Recuperarla no significa reconstruir mecánicamente las estructuras del pasado.

Significa construir una nueva organización política para una sociedad diferente. Una organización que combine territorio y redes sociales; experiencia y juventud; estructura y participación ciudadana.

E) ABRIRLE LA PUERTA A UNA NUEVA GENERACIÓN

Otro de los grandes desafíos será evitar que la renovación sea solamente un discurso. Renovarse significa ceder espacios y permitir que aparezcan nuevos liderazgos, incorporando jóvenes, mujeres, profesionistas, empresarios, trabajadores, líderes sociales y ciudadanos que probablemente nunca han militado en un partido.

El PRI no puede pretender recuperar a la sociedad si primero no es capaz de abrirse a ella. La experiencia de sus antiguos cuadros continúa siendo valiosa, pero debe convertirse en acompañamiento para una nueva generación, no en un mecanismo para impedir su llegada.

F) KENDOR TIENE LA DIRIGENCIA; AHORA NECESITA CONSTRUIR LA UNIDAD

Kendor Macías tendrá una responsabilidad fundamental. Puede interpretar el resultado del proceso como el final de una disputa o como el comienzo de una reconstrucción.

Si opta por cerrar espacios, excluir voces críticas o administrar exclusivamente la estructura existente, las diferencias internas probablemente se profundizarán.

Pero si abre el partido, incorpora expresiones distintas y establece mecanismos de diálogo y participación, puede convertir un proceso controvertido en una oportunidad política.

La responsabilidad de construir unidad comienza por quien conduce. Pero no termina ahí.

G) TAGOSAM Y SU GRUPO TAMBIÉN TIENEN UNA RESPONSABILIDAD

La expresión política que se articuló alrededor de Tagosam Salazar enfrenta igualmente una definición.

  • Puede quedarse en la protesta.
  • Puede abandonar el partido.
  • Puede convertirse en una oposición permanente a la dirigencia.
  • O puede hacer algo políticamente mucho más trascendente: organizarse, permanecer y construir.

Y ese es el tema medular, construir una corriente con principios. Que defina una agenda, que tenga presencia municipal, y algo importante que fomente la formación política de nuevos cuadros. 

Algo importante es desarrollar propuestas de gobierno, con mecanismos democráticos para tomar decisiones. Y, sobre todo, con vocación de convertirse en una alternativa para la sociedad y no únicamente para los priistas.

H) 2027 NO PUEDE SER EL ÚNICO OBJETIVO

Existe una tentación natural de medir cualquier movimiento político por las candidaturas que consiga en la siguiente elección.

Ese el error, pues mientras unos siguen pensando en la repartición de lo que queda por herencia histórica y alineación al mandato vertical, otros pensamos que el PRI necesita pensar en tres etapas para concretar sus estrategias, en 2027, pero también en 2030 y 2033.

La reconstrucción de un partido que ha perdido una parte importante de su presencia electoral no ocurrirá mediante una sola elección, es un proceso de tiempo que requieres paciencia, territorio, organización, formación de cuadros y nuevas causas.

Las candidaturas deberán ser consecuencia de ese trabajo, no su razón de existir. Y mucho menos, una decisión sobre familias y apellidos, el verdadero priismo se vive desde un principio básico RAZONAR EL FUTURO DE UN PARTIDO FUERTE, DEMOCRATICO Y PARTICIPATIVO. 

I) LA GRAN PREGUNTA

Durante mucho tiempo la discusión interna ha sido:¿Quién controla al PRI? Me parece que la Ñ pregunta debería ser otra: ¿Para qué necesita Aguascalientes al PRI?

Si el partido encuentra una respuesta convincente, podrá reconstruirse. Si no la encuentra, simplemente  ninguna dirigencia, alianza o candidatura será suficiente. Porque los partidos no desaparecen únicamente cuando pierden elecciones.

Comienzan a desaparecer cuando dejan de representar causas, cuando dejan de formar nuevos liderazgos y cuando sus discusiones internas resultan más importantes que los problemas de la sociedad.

El proceso entre Kendor Macías y Tagosam Salazar dejó heridas, diferencias y cuestionamientos. Pero también dejó algo que puede resultar mucho más importante: demostró que todavía existe priismo dispuesto a participar.

Ahora hay que convertir esa participación en organización.

  • La inconformidad en propuesta.
  • La experiencia en formación.
  • Las diferencias en pluralidad.
  • Y la historia en futuro.

El PRI de Aguascalientes todavía puede reconstruirse. Pero hacerlo exige comprender que el verdadero adversario no está dentro del partido.

El verdadero adversario es la irrelevancia. El PRI que viene tendrá que ser distinto al PRI que tenemos. Porque para un partido que necesita recuperar la confianza de la sociedad, permanecer igual ya no es una opción.

Renovarse o desaparecer. Esa es la verdadera elección que hoy enfrenta el PRI en Aguascalientes.

Mario Antonio Guevara Palomino

Abogado por la UAA. Servidor Público. Diputado local con mandato concluido. Delegado de INFONAVIT en Aguascalientes durante el sexenio de Enrique Peña Nieto

Mario Antonio Guevara Palomino

Abogado por la UAA. Servidor Público. Diputado local con mandato concluido. Delegado de INFONAVIT en Aguascalientes durante el sexenio de Enrique Peña Nieto

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