Doce días para contar una ciudad que no duerme: así arranca el Segundo Informe de Leo Montañez

El alcalde inició en la Plaza de la Patria la difusión de su segundo año de gobierno, pero eligió empezar por agradecer a quienes sostienen la ciudad cuando el resto de la población descansa.
Aguascalientes tiene un ritmo que casi nadie ve. Mientras la ciudad duerme, hay cuadrillas que recogen basura, técnicos que revisan el alumbrado, operadores que vigilan el suministro de agua y policías que patrullan calles vacías. Ese pulso invisible fue, la mañana de este miércoles, el punto de partida elegido por el presidente municipal Leo Montañez para arrancar la difusión de su Segundo Informe de Actividades al frente del gobierno de la capital.
No lo hizo en un salón cerrado ni ante un templete protocolario. Lo hizo en la Plaza de la Patria, al aire libre, frente al personal municipal convocado para la ocasión. La elección del lugar no fue casual: se trataba de que el mensaje llegara primero a quienes, según planteó el propio alcalde, sostienen con su trabajo diario el funcionamiento de la ciudad.

El mensaje: rendir cuentas, pero desde el trabajo de todos
Montañez explicó ante los trabajadores que los próximos doce días servirán para presentar los resultados de su segundo año de gestión, pero adelantó que el enfoque no sería el de un catálogo de obras. Buscó, en cambio, colocar en el centro a las personas que ejecutan el trabajo cotidiano del municipio: quienes recolectan residuos, mantienen el alumbrado, dan mantenimiento a vialidades y garantizan la operación de los servicios públicos básicos.
El alcalde subrayó que “esta es una ciudad viva las veinticuatro horas”, una idea que funcionó como eje de todo el mensaje: la capital no se detiene porque hay personal municipal operando en turnos que cubren la totalidad del día, incluidas las horas en que la mayoría de los habitantes no está activa. Esa continuidad operativa —de limpia, seguridad, mantenimiento y atención ciudadana— es, en la narrativa que propuso el alcalde, el verdadero sostén de la vida urbana.
La ciudad que no se detiene
Detrás de cualquier ciudad funcional hay una infraestructura de personas. En Aguascalientes, esa infraestructura incluye a quienes operan la recolección de basura, dan servicio a las redes de agua potable, atienden el alumbrado público, realizan bacheo, cuidan parques y jardines, y patrullan las colonias durante la madrugada. Son áreas que rara vez aparecen en portada, pero cuyo funcionamiento diario explica por qué la ciudad amanece con luz, agua y calles transitables.
Ese fue precisamente el ángulo que el alcalde decidió priorizar antes de entrar al terreno de las cifras: convertir el reconocimiento a los trabajadores municipales en el prólogo de su informe, no en una nota al pie.
Los resultados: lo que ya se sabe desde el primer año
El Segundo Informe se construye sobre la base sentada en el primer año de la administración 2024-2027, cuando el gobierno municipal reportó una inversión superior a 98 millones de pesos en vehículos y equipamiento —incluidos 17 camiones compactadores, grúas para alumbrado y retroexcavadoras— además de la incorporación de 212 nuevos elementos de policía. En materia de agua, se dio a conocer la puesta en marcha de 16 pozos adicionales y una inversión de 340 millones de pesos destinada a la rehabilitación de redes hidráulicas. En infraestructura vial, el municipio reportó la rehabilitación de 26 calles y avenidas.
Ese fue el punto de partida documentado en noviembre pasado. Ahora, con el arranque de la difusión del segundo ejercicio, la administración adelanta que el criterio para presentar resultados seguirá siendo similar: mostrar acciones verificables, entregadas en los formatos que exige el marco legal municipal, más que una narrativa exclusivamente triunfalista.




Contexto: por qué importa el trabajo operativo de un municipio
En cualquier gobierno local, buena parte del contacto directo entre la administración y la ciudadanía ocurre a través de servicios que rara vez se politizan: la recolección de basura, el suministro de agua, el estado de las calles, la iluminación nocturna. Son, además, las áreas donde los municipios mexicanos suelen concentrar el mayor número de empleados de base y personal operativo, lo que explica por qué el discurso de agradecimiento a los trabajadores no es solo un gesto simbólico, sino una forma de reconocer a la fuerza laboral que sostiene la operación cotidiana de cualquier ciudad capital.
El liderazgo municipal
Montañez encabeza una administración que, desde su primer informe, ha optado por presentar avances segmentados por rubro —seguridad, agua, vialidad, equipamiento— en lugar de cifras globales difíciles de verificar. El arranque de este Segundo Informe repite ese patrón: antes de entrar a los números, el alcalde eligió situarse como conductor de un equipo, no como protagonista único de los resultados. Es una decisión de comunicación política que, en los hechos, traslada parte del peso narrativo hacia la estructura operativa del municipio.
Qué representa el Segundo Informe
Más allá del acto simbólico en la Plaza de la Patria, la presentación de un informe de actividades es, para cualquier ayuntamiento, una obligación legal: debe entregarse por escrito a la Secretaría del H. Ayuntamiento en los plazos que marcan el Código Municipal y la Ley Municipal del Estado de Aguascalientes. Lo que Montañez inauguró este miércoles es la fase de difusión pública de ese ejercicio, que en el primer año se extendió durante varias semanas con presentaciones sectoriales y un acto central en el Centro de Convenciones.




Una ciudad que se sostiene entre todos
El mensaje central que dejó el alcalde fue simple: gobernar una ciudad es cuidarla, y cuidarla no depende de una sola persona. Esa frase resume el tono con el que arranca este Segundo Informe: doce días en los que el gobierno municipal buscará mostrar resultados, pero también recordar que detrás de cada servicio que funciona hay miles de personas trabajando, muchas veces en horarios que el resto de la ciudad ni siquiera percibe.







