Fomento a la lectura VII

En la entrega pasaba señalaba la necesidad de que así como federalmente había surgido iniciativas tendientes al fomento a la lectura en el ámbito de los gobiernos estatales, a los pocos días pude encontrar una nota que va en este sentido que, se denomina Un libro por Aguascalientes.
Se conoció los resultados que hasta ahora ha tenido este programa, cuando se llevó a cabo recientemente un evento donde se entregaron reconocimientos a los principales donadores de libros en el presente año. Entre ellas destacan la Coordinación General de Salud del Municipio de Aguascalientes, la Universidad Panamericana Campus Bonaterra, Coordinación General de Delegaciones Urbanas y Rurales del Municipio, Instituto Municipal de Planeación y Evaluación, INEPJA, el periódico El Heraldo de Aguascalientes, así como algunos ciudadanos en particular. Como se ve, ninguna instancia perteneciente al Gobierno del Estado participó el el Programa, no obstante que las autoridades son del mismo partido.
Conforme nota periodística, durante el cierre de la campaña 2026, la titular del Secretariado de Enlace Ciudadano del Municipio capital, Sylvia Garfias Cedillo, reconoció la participación de las instituciones, empresas, organizaciones y ciudadanos que realizaron aportaciones.
La meta del Programa para el presente año eran 14 mil ejemplares y hasta ahora se habían recopilado más de 17 mil. Lo que no se ha señalado es cuántos círculos de lectura se han formado a partir del programa referido y si ello no está incluido, habría que preguntar porqué. Lo anterior en el entendido de que esa medida se cerraría el círculo y daría un elemento más para la mejor calificación del mismo.
Como lo criticamos en el ámbito federal por el desdén de la Secretaría de Educación para su participación, a nivel estatal plantearíamos la misma consideración y cuestionamiento, además de abrir la puerta para que se replique el programa a nivel del resto de los municipios del Estado. No son suficientes iniciativas como la celebración del ya tradicional Feria del Libro, inaugurada el pasado fin de semana y organizada por el Instituto Cultural de Aguascalientes, además de recordar que hace días se llevó a cabo un evento similar convocada por la UAA.
Son saludables todas las iniciativas que puedan surgir, aunque sean parciales, pero siempre hay que buscar la integralidad de las mismas, en la intención de lograr mayores resultados. Y en este caso, quedan algunas hebras sueltas, que dejan evidentes deficiencias que habrían que atender.
Todo ello porque en el centro no está en si la lectura como una práctica cotidiana en este caso de los aguascalentenses, sino el afianzar en ellos y ellas el principio del pensamiento crítico, la practica permanente y cotidiana de buscar información, de analizarla, confrontarla con otros datos, a fin de llegar a conclusiones propias, no de supuestas verdades que los grupos hegemónicos te quieran vender o imponer. Para ello es fundamentar la lentura, el fomento de la misma, el convertirla en una práctica natural y auto obligada.
Habrá que darle seguimiento al programa “Un libro para Aguascalientes” e ir mucho más allá.







