El fomento a la lectura IV

Ya lo señalaba. Desconozco hasta ahora si el gobierno federal, específicamente la SEP, tiene algún programa de fomento de la lectura. Debiera ser una de sus funciones más allá de las conocidas, pero por lo menos en el Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum no alude nada a ello, quizá con ello corrobora nuestra presunción. Si en cambio reconoce lo realizado al respecto el Fondo de Cultura Económica, a partir de la creación de más de 20 mil clubes de lectura en todo el país.
En sentido directo no es una función de una editora como el FCE ni de su titular Paco Ignacio Taiabo II, pero que bueno que así sea, por cierto, en conjunción con la Brigada para Leer en Libertad AC, dirigida por la esposa de éste, Paloma Saiz, desde antes incluso que se asumiera el cargo público.
Un acierto de la 4T es el nombramiento del escritor, padre de Belascoarán Shaine, como titular del FCE, que se ha convertido en una editorial más ligada a la gente, y no lo digo a las iniciativas para conformar clubes de lectura en todo el país, sobre todo en los lugares más deprimidos y alejados, sino por la transformación editorial, con distintas medidas.
Se ha podido revitalizar las colecciones tradicionales del Fondo, como Breviarios y Colección Popular, más allá de las de Historia o Economía. Pero también han surgido otras como la Colección Vientos del Pueblo (retomado del famoso poema de Miguel Hernández), que nos ha permitido de conocer excelentes textos a bajo costo (entre 12 y 20 pesos cada uno). Otra iniciativa es 25 en 25. Colección de autores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo pasado, de distribución gratuita y sobre todo para jóvenes, que se distribuye en Latinoamérica.
Actualmente hay aproximadamente cien librerías del Fondo, las cuales se han fusionado con las de Educal, más allá de las unidades móviles que ha promovido el FCE. La intención es poner los libros al acceso de la gente, en su distribución, en el precio e incluso en la temática tratada. Recuerdo que en alguna entrevista con Paco Ignacio Taibo II manifestó que no hay censura, lo que no quiere decir que no se elija imprimir textos de autoestima, muy socorridos para un círculo de lectores consumistas y no necesariamente que busquen el cultivo cultural e intelectual.
Otro aspecto que de alguna manera ya comentamos es la actitud solidaria del FCE, que no ve su función a partir de la teoría del mercado, como lo aplica el capitalismo, sino a partir de otra visión y concepción, así se explica la actitud solidaria hacia la Editorial ERA, anunciada prácticamente en bancarrota.
Finalmente, están las gran cantidad de espacios abierto en los medios públicos, todos ellos dedicados al fomento a la lectura, como República de lectores, Desde el Fondo y Leer, una hora inesperada, Libro que ladra, no muerde, entre otras iniciativas.
La política seguida y defendida por Paco Ignacio Taibo II es necesario por reconocer.







