El salario que no alcanza parejo: Aguascalientes reduce su pobreza laboral a un mínimo histórico mientras la comida se encarece más rápido que todo lo demás

El salario que no alcanza parejo: Aguascalientes reduce su pobreza laboral a un mínimo histórico mientras la comida se encarece más rápido que todo lo demás
El INEGI actualizó en agosto las Líneas de Pobreza por Ingresos: la canasta alimentaria urbana volvió a subir por encima de la inflación general. El boletín no dice nada de Aguascalientes en particular, pero otros indicadores oficiales sí: la entidad redujo su pobreza laboral a un mínimo histórico, aunque sus salarios promedio continúan por debajo del referente nacional y de sus vecinos del Bajío.
- En julio de 2026, la canasta alimentaria que define la pobreza extrema por ingresos costó $2,545.72 al mes por persona en zonas urbanas y $1,894.69 en zonas rurales, según el boletín 486/26 del INEGI. La canasta completa (Línea de Pobreza por Ingresos) llegó a $4,884.09 urbana y $3,494.78 rural.
- El costo de la canasta alimentaria urbana subió 3.8% anual, por encima de la inflación general del país (3.12% anual en julio de 2026, según el INPC). En el ámbito rural, en cambio, el alza de la canasta alimentaria (2.0%) fue menor que la inflación general: el patrón de «los alimentos suben más que todo lo demás» que dominó la primera mitad de 2026 se moderó hacia julio, sobre todo en el campo.
- El INEGI no publica un desglose estatal de estas Líneas de Pobreza; solo existen cifras nacionales por ámbito rural y urbano. Cualquier cifra específica para Aguascalientes debe construirse con otras fuentes —lo que este reportaje hace de forma explícita y separada.
- Aguascalientes cerró el primer trimestre de 2026 con una pobreza laboral de 27.2%, la más baja de su serie histórica desde 2016, y por debajo del 30.7% nacional. Un año antes (primer trimestre de 2025) el indicador estatal era de 33.6%: una caída de 6.4 puntos porcentuales.
- Pese a ese avance relativo, el salario promedio de quienes cotizan al IMSS en Aguascalientes ($627.76 diarios en marzo de 2026, equivalentes a $18,832 mensuales) sigue por debajo del promedio nacional ($663.45 diarios) y de referencias regionales como Querétaro ($715.72) y San Luis Potosí ($664.90).
- En pobreza multidimensional (medición 2024, la más reciente y de periodicidad bienal), Aguascalientes se ubicó en 17.1%, la décima entidad con menor porcentaje del país, y en pobreza extrema (0.6%) ocupó el tercer lugar más bajo, solo detrás de Baja California y Nuevo León.
- Dentro del Bajío, Aguascalientes (17.1%) y Querétaro (16.3%) presentan los niveles más bajos de pobreza multidimensional; Jalisco (18.6%) está cerca; Guanajuato (26.0%), San Luis Potosí (30.4%) y Zacatecas (36.4%) muestran niveles considerablemente más altos.
- La cifra de «salario insuficiente» no es solo un dato agregado: organizaciones sindicales locales, como la Federación de Sindicatos del Estado de Aguascalientes (FEDESA), han declarado públicamente que salarios cercanos a $15,000 mensuales no alcanzan frente al costo de vivienda en la entidad. Esto es una declaración documentada, no una medición oficial de pobreza, y así se trata en este reportaje.
- La masa salarial real de los hogares aguascalentenses (la suma de ingresos laborales de todas las personas ocupadas) creció 49.8% anual en el primer trimestre de 2026, hasta 5,000.18 millones de pesos, un ritmo de recuperación salarial notablemente más rápido que el promedio nacional.
- No existe evidencia oficial suficiente para calcular una «canasta familiar propia de Aguascalientes» comparable a la LPEI/LPI nacional; este reportaje evita construir esa cifra y, en su lugar, contrasta los ingresos disponibles en la entidad contra el referente monetario nacional, dejando explícita esa limitación metodológica.
Un trabajador que gana el salario promedio con el que cotizan los aguascalentenses ante el IMSS —$18,832 pesos mensuales en marzo de 2026— gana menos que el salario promedio nacional y menos que sus contrapartes en Querétaro o San Luis Potosí. Sin embargo, ese mismo estado exhibe, según cifras oficiales, la pobreza laboral más baja de su historia reciente: 27.2% de la población con ingreso insuficiente para comprar la canasta alimentaria, frente a 33.6% hace un año. Las dos cifras son ciertas al mismo tiempo. Entender por qué no se contradicen —y qué le dicen a una familia aguascalentense sobre su capacidad real de cubrir lo básico— es el objetivo de este reportaje.
Contexto nacional: lo que dice el boletín de agosto
El 11 de agosto de 2026, el INEGI publicó el Boletín de Indicador 486/26, correspondiente a julio de 2026. El documento actualiza las Líneas de Pobreza (LP), el referente monetario que usa el país para saber si el ingreso de una persona alcanza para comprar una canasta de bienes básicos. Existen dos versiones: la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), que mide solo el costo de la canasta alimentaria, y la Línea de Pobreza por Ingresos (LPI), que suma esa canasta alimentaria más una canasta no alimentaria —vivienda, transporte, salud, educación, vestido, entre otros rubros—. Ambas se calculan por separado para el ámbito rural y el urbano, porque los patrones de consumo y los precios relativos difieren entre ambos entornos, y se actualizan cada mes con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
En julio de 2026, la LPEI se ubicó en $1,894.69 mensuales por persona en el ámbito rural y $2,545.72 en el urbano. La LPI —el umbral más amplio— llegó a $3,494.78 en zonas rurales y $4,884.09 en zonas urbanas. El dato que más le interesa a un reportero no es el nivel absoluto de esas cifras, sino su velocidad de cambio: el costo de la canasta alimentaria aumentó 2.0% anual en el ámbito rural y 3.8% en el urbano. La inflación general del país en julio de 2026 fue de 3.12% anual, de acuerdo con el propio INEGI. Es decir, en las ciudades, comer se encareció más rápido que el resto de los precios; en el campo, ocurrió lo contrario.
Ese matiz importa porque contradice, parcialmente, una narrativa que se repitió durante buena parte de 2026: la de una «inflación de los pobres» en la que los alimentos suben sistemáticamente más que todo lo demás. En mayo de 2026, por ejemplo, la canasta alimentaria había subido 6.3% en el ámbito rural y 6.9% en el urbano, muy por encima de la inflación general de ese mes (3.9%). Para julio, la brecha se cerró e incluso se invirtió en el campo. Los boletines mensuales de INEGI identifican de forma recurrente a un grupo reducido de productos frescos —jitomate, papa, cebolla, limón— y a los alimentos consumidos fuera del hogar como los de mayor incidencia en estas variaciones; son productos cuyo precio es sensible a factores climáticos y estacionales, lo que explica buena parte de la volatilidad mes a mes.

El caso Aguascalientes
Nota de transparencia obligatoria: el INEGI no publica un desglose estatal de las Líneas de Pobreza mensuales; el indicador se calcula únicamente a nivel nacional, por ámbito rural y urbano. Ninguna cifra de este apartado sustituye o iguala esas líneas nacionales; se trata de indicadores estatales distintos, con metodologías propias, que se usan aquí para contextualizar —no para replicar— el boletín de agosto.
Aguascalientes llega a este momento con una fotografía laboral inusualmente favorable dentro del panorama nacional. Según el más reciente Boletín de Pobreza Laboral del INEGI (con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, ENOE), en el primer trimestre de 2026 el 27.2% de la población aguascalentense tenía un ingreso laboral insuficiente para comprar la canasta alimentaria —el mismo concepto que mide la LPEI, pero aplicado al ingreso laboral real de los hogares—. Un año antes, esa cifra era de 33.6%: una caída de 6.4 puntos porcentuales, la mayor reducción de todo el país después de Oaxaca y Morelos en ese periodo específico. El propio INEGI describió el resultado como el nivel más bajo desde que existe la serie estadística, en 2016. A nivel nacional, la pobreza laboral en ese mismo trimestre fue de 30.7%, por lo que Aguascalientes se ubicó por debajo del promedio del país.
Detrás de esa reducción hay un motor identificable: el ingreso laboral. La masa salarial real de la entidad —la suma de los ingresos laborales de todas las personas ocupadas, ajustada por inflación— llegó a 5,000.18 millones de pesos en el primer trimestre de 2026, un incremento anual de 49.8% frente a los 3,336.83 millones de un año antes. Ese ritmo de crecimiento no es casualidad aislada: en el segundo trimestre de 2025, Aguascalientes ya figuraba entre las tres entidades con mayor aumento del ingreso laboral real del país (9.5% anual), y en 2024 CONEVAL había registrado incrementos trimestrales de hasta 17.9% y 20.8% en el ingreso laboral real per cápita estatal, de los más altos del país en esos periodos.
Ese dinamismo del ingreso convive, sin embargo, con un nivel salarial que sigue rezagado frente al resto del Bajío. De acuerdo con cifras del IMSS reportadas en marzo de 2026, el salario promedio de quienes cotizan ante el instituto en Aguascalientes fue de $627.76 pesos diarios ($18,832 al mes), un 9.5% más alto que un año antes, pero todavía por debajo del promedio nacional de $663.45 diarios y de estados vecinos como Querétaro ($715.72), San Luis Potosí ($664.90) y Jalisco ($650.24). Solo Guanajuato, entre las entidades del Bajío comparadas en distintas fuentes de 2026, reportó salarios promedio más bajos que Aguascalientes.
Esta combinación —pobreza laboral a la baja, pero salario absoluto rezagado frente a la región— explica por qué la percepción ciudadana y la estadística oficial no siempre coinciden. La pobreza laboral mide si el ingreso alcanza para la canasta alimentaria, el umbral más básico posible; no mide si ese ingreso alcanza para vivienda, transporte o ahorro. Es consistente con ambos hechos que la Federación de Sindicatos del Estado de Aguascalientes (FEDESA) haya declarado públicamente, en el contexto de la coyuntura laboral de 2026, que salarios cercanos a $15,000 mensuales resultan insuficientes frente al costo de vivienda en la entidad. Se trata de una postura sindical, no de una medición oficial de pobreza —y este reportaje la presenta como tal—, pero es consistente con la brecha salarial documentada frente a otras entidades del Bajío.
El dinamismo económico ayuda a entender el contexto: Aguascalientes creció 1.2% en 2025, el doble del promedio nacional (0.6%), apoyado en una estructura productiva donde la industria manufacturera —particularmente automotriz y de autopartes— concentra buena parte del empleo formal, seguida de comercio y servicios. Al cierre de marzo de 2026, la entidad sumaba 365,354 trabajadores registrados ante el IMSS, tras generar 3,569 nuevos empleos formales solo en el primer trimestre del año; para junio, el estado acumulaba 15,984 patrones registrados y 19,483 nuevas fuentes de trabajo desde el inicio de la actual administración estatal.

Ingresos y salarios frente a los umbrales monetarios
Puesto en perspectiva frente al referente nacional, el salario mínimo general vigente desde el 1 de enero de 2026 es de $315.04 diarios ($9,582.47 mensuales), fijado por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI). Ese monto, por sí solo, supera ampliamente la LPI urbana nacional de julio de 2026 ($4,884.09 por persona), lo cual tiene sentido porque el salario mínimo está pensado como ingreso de una sola persona, no como ingreso per cápita de un hogar completo. El ejercicio relevante para una familia es distinto: si un hogar de cuatro integrantes depende de un solo ingreso de salario mínimo, el ingreso por persona ($2,395.62 mensuales) queda por debajo de la LPI urbana nacional y muy cerca de la LPEI urbana ($2,545.72); si ese hogar tiene dos perceptores de ingreso similar, la situación cambia sustancialmente. Esta aritmética no sustituye una medición oficial de pobreza —que además exige evaluar carencias sociales, no solo ingreso—, pero ilustra por qué el número de perceptores por hogar es una variable tan determinante como el nivel salarial mismo.
El salario promedio de cotización ante el IMSS a nivel nacional —que incluye a trabajadores con ingresos superiores al mínimo— alcanzó un máximo histórico de $671.3 pesos diarios en mayo de 2026 (equivalente a unos $20,432 mensuales), de acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. En Aguascalientes, ese mismo indicador se ubicó en $627.76 diarios en marzo de 2026: por debajo del promedio nacional, aunque con un crecimiento anual (9.5%) superior a la inflación general del periodo (5.2%, según la misma fuente), lo que representa una ganancia real de poder adquisitivo para quien percibe ese salario promedio.
El costo de vivir: lo que el boletín documenta y lo que no
El boletín 486/26 identifica con precisión qué productos explican el alza de la canasta alimentaria en julio de 2026: los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, la papa y la cebolla figuran entre los rubros de mayor incidencia. Se trata, de nuevo, de productos sensibles a factores estacionales y logísticos más que a una tendencia estructural de precios.
Sobre otros componentes del costo de vida —vivienda, transporte, educación— este reportaje no encontró en fuentes oficiales verificables un desglose específico para Aguascalientes con el mismo nivel de detalle que existe para la canasta alimentaria nacional. El INPC sí registra un índice de precios para la ciudad de Aguascalientes, que en la primera quincena de julio de 2026 mostró una variación quincenal de -0.09%, por debajo del promedio nacional (+0.07% quincenal), lo que sugiere que, en ese periodo específico, la capital del estado contuvo mejor sus precios que el promedio de las ciudades del país. Esta es una comparación de índices de precios, no de niveles de precios absolutos, y no debe leerse como que «la vida es más barata en Aguascalientes que en el resto del país»: el INPC mide variación, no nivel.
No se encontró información oficial comparable y actualizada sobre el costo específico de renta de vivienda, transporte público o educación en Aguascalientes que permita construir una canasta local con el rigor metodológico que exige este reportaje. Por eso no se presenta una cifra propia de «costo de vida aguascalentense»: hacerlo violaría la regla editorial de no convertir estimaciones en datos oficiales.
Comparación con el Bajío
La comparación con Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Jalisco y Zacatecas se justifica por cercanía geográfica, integración económica regional (cadenas de proveeduría automotriz e industrial compartidas) y por ser los estados con los que Aguascalientes compite de forma más directa por inversión y talento. En pobreza multidimensional —la medición más completa disponible, correspondiente a 2024— el panorama regional muestra dos grupos claramente diferenciados: Querétaro (16.3%) y Aguascalientes (17.1%) están cerca del bloque de entidades con menor pobreza del país; Jalisco (18.6%) se ubica poco después; y Guanajuato (26.0%), San Luis Potosí (30.4%) y Zacatecas (36.4%) presentan niveles considerablemente más altos, este último incluso por encima del promedio nacional (29.6%).
En materia salarial, sin embargo, el orden se invierte parcialmente: con datos de marzo de 2026, Querétaro paga en promedio más que Aguascalientes ($715.72 frente a $627.76 diarios), y San Luis Potosí y Jalisco también superan el salario promedio aguascalentense pese a tener niveles de pobreza multidimensional más altos (SLP) o similares (Jalisco). Esto sugiere que la relación entre salario promedio y pobreza multidimensional no es lineal: factores como el acceso a seguridad social, vivienda y servicios de salud —que también entran en el cálculo de pobreza multidimensional— pesan tanto como el nivel salarial. De hecho, entre 2022 y 2024 Querétaro, Guanajuato y Zacatecas registraron las mayores reducciones nacionales en carencia por acceso a seguridad social, mientras que San Luis Potosí fue una de las pocas entidades donde ese indicador empeoró (de 48.2% a 51.2%).

Evolución: lo que ha cambiado en los últimos años
La serie de pobreza laboral de Aguascalientes muestra una trayectoria descendente sostenida durante 2025 y el arranque de 2026: de 33.6% en el primer trimestre de 2025, el indicador bajó a 28.7% al cierre de 2025 y a 27.2% en el primer trimestre de 2026, su nivel más bajo desde 2016. En pobreza multidimensional, la comparación es de más largo plazo pero igualmente clara: la entidad pasó de 28.9% en 2016 a 17.1% en 2024, una reducción de casi 12 puntos porcentuales en ocho años, equivalente a que 126 mil personas menos estuvieran en esa condición pese al crecimiento poblacional del estado en el mismo periodo.
A nivel nacional, la pobreza multidimensional bajó de 36.4% en 2022 —el dato bienal previo— a 29.6% en 2024, una reducción de 6.8 puntos porcentuales, la mayor de la serie histórica 2016-2024. La CEPAL, en su informe Panorama Social de América Latina y el Caribe 2025, atribuye buena parte de esa mejora en México a la política salarial: de los tres puntos porcentuales de reducción de pobreza que el organismo calcula para el país en 2024, estima que dos puntos se explican por mejoras salariales impulsadas en gran medida por el incremento del salario mínimo. Ese mismo informe calcula que México aportó cerca de 60% de la reducción total de pobreza registrada en América Latina durante 2024, la mayor contribución de cualquier país de la región.
¿Qué significan los datos?
La lectura más honesta de esta investigación es que Aguascalientes no enfrenta, hoy, un problema de pobreza extrema comparable al del sur del país —la entidad está, de hecho, entre las tres con menor pobreza extrema de México—, y su mercado laboral ha mostrado una recuperación salarial más rápida que el promedio nacional en los últimos dos años. Al mismo tiempo, el nivel absoluto de los salarios que se pagan en la entidad sigue por debajo de referencias regionales como Querétaro, lo que deja un margen más estrecho para los hogares con más de un dependiente económico, especialmente en sectores no directamente beneficiados por el dinamismo de la industria automotriz.
Ninguno de los dos hechos anula al otro. La pobreza laboral que baja a mínimos históricos y el salario promedio que sigue rezagado frente al Bajío son, ambos, ciertos y verificables con fuentes oficiales distintas. Lo que no permite afirmar la evidencia recabada es que Aguascalientes esté «mejor» o «peor» que el resto del Bajío de forma unívoca: en pobreza multidimensional está entre los mejores de la región; en nivel salarial absoluto, entre los más bajos. La conclusión depende del indicador que se privilegie, y este reportaje ha optado por mostrar ambos en lugar de forzar una síntesis que los datos no sostienen.
El boletín de agosto de INEGI documenta un fenómeno nacional: la comida en las ciudades volvió a encarecerse por encima de la inflación general, aunque con menor intensidad que en meses anteriores de 2026, y en el campo la tendencia incluso se revirtió. Ese fenómeno no tiene, por diseño metodológico, un desglose para Aguascalientes. Lo que sí existe, y este reportaje lo documenta con fuentes propias, es una fotografía estatal de contrastes: una pobreza laboral en mínimos históricos, sostenida por el crecimiento más rápido del ingreso laboral real que ha tenido la entidad en años recientes, conviviendo con salarios promedio que siguen sin alcanzar a los de sus vecinos más prósperos del Bajío. Para una familia aguascalentense promedio, eso probablemente se traduce en una mejora real mes con mes en su capacidad de compra —pero desde un punto de partida más bajo que el de otras ciudades de la región, y sin margen para grandes sobresaltos en el precio de la comida.
Tabla de datos clave




Fuentes
• Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2026, 11 de agosto). Líneas de Pobreza (LP). Boletín de indicador 486/26. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/lp/lp2026_08.pdf
• Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2026, agosto). Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), julio de 2026. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/inpc/inpc_2q2026_08.pdf
• Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2026, 27 de mayo). Pobreza Laboral (PL). Boletín de indicador 334/26, primer trimestre de 2026. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/pl/pl2026_05.pdf
• Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2025, 13 de agosto). Pobreza Multidimensional (PM). Comunicado de prensa 118/25. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/pm/pm2025_08.pdf
• Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). (2024). Pobreza laboral al primer trimestre 2024. https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/Pobreza_laboral_1erTrim2024.aspx
• Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI). (2025, 9 de diciembre). Incremento a los Salarios Mínimos para 2026. https://www.gob.mx/conasami/articulos/incremento-a-los-salarios-minimos-para-2026
• Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). (2026, 9 de junio). Salario promedio afiliado al IMSS registra máximo histórico de 671.3 pesos diarios. https://www.gob.mx/stps/prensa/salario-promedio-afiliado-al-imss-registra-maximo-historico-de-671-3-pesos-diarios
• Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2025). Panorama Social de América Latina y el Caribe 2025.
• Heraldo de Aguascalientes. (2026, mayo). Baja pobreza laboral en Aguascalientes. https://www.heraldo.mx/baja-pobreza-laboral-en-aguascalientes/
• Gobierno de Aguascalientes / Sedecyt. (2026). Aguascalientes genera más de 3 mil 500 nuevos empleos en el arranque de 2026. https://informacion.aguascalientes.gob.mx/news/aguascalientes-genera-m%C3%A1s-de-3-mil-500-nuevos–empleos-en-el-arranque-de-2026
• Blackstone Magazine. (2026, agosto). Aumentan los empleadores y el empleo formal en Aguascalientes. https://blackstonemagazine.mx/aumentan-los-empleadores-y-el-empleo-formal-en-aguascalientes/
• Desde la Red. (2026, abril). Aguascalientes, el cuarto estado donde más suben los salarios. https://www.desdelared.com.mx/noticias/2026/02-notas/0414-aguascalientes-el-cuarto-estado-donde-mas-suben-los-salarios.html
• El Sol del Centro. (2026, abril). IMSS reporta aumento de empleo formal en Aguascalientes con más de tres mil nuevos puestos en 2026. https://oem.com.mx/elsoldelcentro/local/imss-reporta-aumento-de-empleo-formal-en-aguascalientes-con-mas-de-tres-mil-nuevos-puestos-en-2026-29464591
• Newsweek en Español. (2025, 14 de agosto). Aguascalientes, entre los tres estados con menor pobreza extrema en México. https://newsweekespanol.com/aguascalientes/aguascalientes-entre-los-tres-estados-con-menor-pobreza-extrema-en-mexico
• Líder Empresarial. (2025, agosto). ¿Qué hay detrás de los datos de la pobreza multidimensional en Aguascalientes? https://www.liderempresarial.com/que-hay-detras-de-los-datos-de-la-pobreza-multidimensional-en-aguascalientes/
• OPHI (Oxford Poverty and Human Development Initiative). (2025). Mexico MPI report 2024 (compilación de datos oficiales INEGI por entidad). https://ophi.org.uk/sites/default/files/2025-09/Mexico%20MPI%20report%202024.pdf
• Infobae. (2026, 11 de agosto). Comida en la calle, la papa y cebolla: los productos que dispararon la pobreza alimentaria en México durante julio. https://www.infobae.com/mexico/2026/08/11/comida-en-la-calle-la-papa-y-cebolla-los-productos-que-dispararon-la-pobreza-alimentaria-en-mexico-durante-julio/







