La inflación no es homogénea en el país
México Cómo Vamos, con datos oficiales destaca que, en enero de 2026, los estados con mayor inflación anual fueron Quintana Roo y Oaxaca con 4.9% y 4.7% respectivamente, seguidos por Campeche y Jalisco (ambos con 4.5%) y Ciudad de México, Nayarit y Aguascalientes, con una inflación anual de 4.4%. Las entidades con menor inflación anual fueron Baja California (2.2%), Baja California Sur y Tlaxcala con 2.3%, Sinaloa (2.6%), así como Tabasco (2.7%).

En el vecindario regional tenemos desde los 3 puntos de Zacatecas hasta los 4.5 de Jalisco, pasando por los 3.5 de Querétaro y Guanajuato, hasta los 4.2 y 4.4 de San Luis Potosí y Aguascalientes. En general la región presenta una inflación mayor que la nacional de 3.79%.

¿Qué es lo que más preocupa?
- El componente subyacente –donde actúa la política monetaria– se mantiene por encima del rango de variabilidad del Banco de México de 3 +/-1% en 4.52%, su nivel más alto desde marzo de 2024. En su interior, las mercancías aceleraron y alcanzaron su mayor incremento anual desde diciembre de 2023.

La inflación subyacente (o núcleo) es el componente del índice de precios (INPC/IPC) que excluye bienes y servicios volátiles como alimentos no elaborados y energía, reflejando la tendencia estructural de los precios a largo plazo. Mide las presiones inflacionarias internas, como mercancías, servicios y vivienda, siendo clave para las decisiones de política monetaria de los bancos centrales.
Características y Componentes Principales:
- Exclusión: Alimentos no elaborados y productos energéticos (gasolina, electricidad), los cuales sufren fluctuaciones temporales intensas.
- Componentes incluidos:
- Mercancías: Alimentos procesados, bebidas, tabaco y bienes no alimenticios.
- Servicios: Vivienda, transporte, educación, ocio y turismo.
- Estabilidad: Es más estable que la inflación general, lo que permite detectar tendencias a medio y largo plazo.
- Objetivo: Ayuda a los bancos centrales a evaluar si la inflación proviene de choques temporales o de presiones de demanda interna, facilitando el ajuste de tasas de interés.
Causas de variación en la subyacente:
- Demanda agregada: Aumentos en el consumo y la inversión.
- Costos de producción: Incremento en salarios o materias primas.
- Expectativas: Previsiones de inflación futura por parte de los agentes económicos.
En resumen, la inflación subyacente elimina el «ruido» de corto plazo de los precios volátiles para mostrar la verdadera presión inflacionaria sobre el consumidor.
El componente no subyacente de la inflación incluye bienes y servicios con precios más volátiles, no determinados directamente por la oferta y demanda de mercado, sino por factores climáticos, estacionales o administrativos (tarifas gubernamentales). Se subdivide principalmente en productos agropecuarios (frutas y verduras) y energéticos/tarifas autorizadas, siendo difícilmente influenciable por la política monetaria.
Características y Componentes Principales:
- Alta Volatilidad: Sus precios suelen cambiar drásticamente en corto tiempo, a diferencia del componente subyacente.
- Agropecuarios: Productos agrícolas sensibles al clima, sequías o temporadas de cosecha (ej. tomate, cebolla).
- Energéticos y Tarifas: Precios de gasolinas, gas doméstico, electricidad y servicios autorizados por el gobierno.
- Impacto de la Política Monetaria: Tienen poco efecto directo ante ajustes en las tasas de interés, lo que hace que su comportamiento sea más incontrolable para los bancos centrales.
- Influencia Externa: Factores internacionales, como el precio del petróleo, también afectan este componente.
En el contexto mexicano, la inflación no subyacente actúa a menudo como un factor de inestabilidad, pudiendo incluso «contaminar» a la inflación subyacente si los incrementos en energéticos o alimentos son muy pronunciados.
La canasta básica, hasta diciembre del 2025, se ubicó en 4 mil 818.14 pesos por persona en el ámbito urbano y 3 mil 451.13 pesos en el ámbito rural, lo que representan las cifras más elevadas desde1992, año en que las inició Coneval.
Además, en el 2025, la inversión en infraestructura física alcanzó su nivel más bajo desde 2021, con una caída real de 28.4% respecto a 2024, se trata de uno de los rubros con mayor potencial para detonar crecimiento económico. Este debilitamiento de la inversión pública se vio acompañado por una contracción de la inversión privada de 4.9% durante los primeros once meses de 2025 (último dato disponible) en comparación con el mismo periodo de 2024. La caída simultánea de ambos componentes de la inversión contribuye a explicar el bajo crecimiento económico observado el año pasado, estimado en 0.7% según el INEGI.

