Aguascalientes, la entidad que cada vez más mexicanos eligen para empezar de nuevo

Hace algunos años, miles de familias decidieron dejar su estado de origen y comenzar de nuevo en Aguascalientes. No aparecen en ninguna estadística con nombre y apellido, pero sí están contenidas en un número: el noveno lugar que la entidad ocupa a nivel nacional en Saldo Neto Migratorio Interno durante el periodo 2020-2025, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El dato, difundido el 22 de septiembre de 2026 por el Gobierno del Estado, confirma una tendencia que ya se observaba desde hace más de una década: Aguascalientes recibe más población de la que expulsa. Pero el número, por sí solo, no explica nada. Detrás de él hay decisiones de empleo, de vivienda, de seguridad, de redes familiares y de expectativas de vida que millones de personas han tomado, una por una.
¿Qué mide realmente el Saldo Neto Migratorio Interno?
El Saldo Neto Migratorio Interno (SNMI) es la diferencia entre quienes llegan a vivir a una entidad procedentes de otros estados de la República y quienes salen de esa entidad hacia otras partes del país. Cuando el saldo es positivo, llegan más personas de las que se van.
El secretario de Desarrollo Económico, Ciencia y Tecnología del Estado, Esaú Garza de Vega, explicó que el indicador refleja precisamente esa diferencia entre quienes llegan procedentes de otras entidades y quienes se van a radicar a otra parte del país. Según el funcionario, el dato muestra la capacidad de una entidad para atraer población de otras regiones y permite observar las condiciones económicas y sociales que ofrece para establecerse y desarrollarse.
Es importante no confundir este fenómeno con otros tres que suelen mezclarse en la conversación pública:
- Migración internacional: personas que llegan de otro país, no de otro estado.
- Crecimiento natural: el aumento de población por nacimientos menos defunciones, sin relación con la movilidad.
- Población flotante o visitantes: quienes trabajan, estudian o pasan temporadas en la entidad sin cambiar su lugar de residencia habitual. Un turista o un trabajador de paso no forma parte del saldo migratorio.
El lugar de Aguascalientes en el mapa nacional
De acuerdo con el Gobierno del Estado, Aguascalientes ocupa el noveno lugar nacional en Saldo Neto Migratorio Interno durante el periodo 2020-2025, solo por debajo de Baja California Sur, Quintana Roo, Querétaro, Hidalgo, Baja California, Nuevo León, Yucatán y Nayarit. Esta posición no debe leerse como una clasificación de «mejores estados para vivir», sino estrictamente como el lugar que ocupa la entidad en este indicador demográfico específico.
El fenómeno no es nuevo. En el corte de la Encuesta Intercensal anterior (2010-2015), Aguascalientes ya registraba un saldo neto migratorio positivo de 21,534 personas, resultado de 42,569 inmigrantes frente a 21,035 emigrantes, según datos de INEGI recopilados por la Semarnat. Es decir: la entidad lleva más de una década consolidándose como un destino neto de atracción de población, y el dato de 2026 confirma que la tendencia no solo continúa, sino que mejoró de posición en el ranking nacional.
¿De dónde llegan?
La fuente oficial de esta semana no desglosó por estado de origen los flujos migratorios del periodo 2020-2025; ese desglose detallado de la Encuesta Intercensal 2025 aún debe consultarse directamente en los tabulados de INEGI cuando estén disponibles a nivel de microdatos.
Lo que sí documentan estudios previos basados en censos de INEGI es que los principales estados de origen de quienes llegan a vivir a Aguascalientes han sido, de manera constante, los vecinos geográficos: Zacatecas y Jalisco, seguidos por el Estado de México. Un análisis de datos censales previos encontró que Zacatecas aportaba cerca de una quinta parte de los migrantes internos que llegaban a la entidad, Jalisco alrededor de una sexta parte, y el Estado de México aproximadamente una décima parte del total.
Reportes locales más recientes han señalado que, en años recientes, decenas de miles de zacatecanos se han sumado a la población residente en Aguascalientes, en un contexto en el que la inseguridad en su estado de origen se menciona como un factor adicional de expulsión.
Esto sugiere que buena parte del fenómeno migratorio hacia Aguascalientes se explica por cercanía geográfica y redes familiares o de paisanaje tanto como por oportunidades económicas: mudarse a un estado vecino, donde ya hay conocidos o familiares, reduce el costo —económico y emocional— de la decisión.
El motor económico: el clúster automotriz
Si hay un factor que la evidencia respalda con más fuerza que cualquier otro, es el peso de la industria automotriz en la economía estatal. Aguascalientes cerró 2025 como el segundo mayor productor de vehículos ligeros del país, con 594,717 unidades ensambladas, solo por detrás de Guanajuato. De acuerdo con el Mapeo de la Industria Automotriz en Aguascalientes 2025, el sector concentra 296 empresas automotrices y 120 plantas Tier 1, 2 y 3 instaladas en la entidad, representa cerca de 37% del PIB estatal, genera 85% del valor exportado del estado y sostiene alrededor de 159,000 empleos directos e indirectos.
El peso de Nissan —con más de cuatro décadas de presencia y dos plantas en la entidad— es central en esta ecuación. La decisión de la armadora de trasladar a Aguascalientes la producción que antes se realizaba en su planta de Morelos, cerrada a inicios de 2026, ya generó la llegada de más de dos decenas de nuevas empresas proveedoras y de más de un centenar de proveedores adicionales a la cadena de suministro local.
Empleo, inversión y llegada de trabajadores están, en este caso, claramente conectados: una planta que ensambla vehículos de manera constante necesita operarios, ingenieros, personal logístico y toda una cadena de proveedores que, a su vez, contratan gente. No es casualidad que buena parte de los nuevos residentes de Aguascalientes provenga de estados con fuerte tradición migratoria laboral hacia zonas industriales del Bajío.
Dicho esto, atribuir el saldo migratorio positivo exclusivamente al empleo industrial sería una simplificación: la propia fuente oficial menciona también la educación, la salud, la infraestructura y las «condiciones de vida» como factores que —sin que existan mediciones que aíslen el peso de cada uno— pueden influir en la decisión de mudarse.
El otro lado de la moneda: vivienda y agua
Cada persona que llega necesita un techo, y ahí es donde el crecimiento demográfico empieza a tensionar la infraestructura de la ciudad. Solo en 2023, la capital del estado creció 453 hectáreas con 20 nuevos desarrollos inmobiliarios que se expandieron hacia zonas como El Sabinal, El Bosque de Cobos y La Pona, de acuerdo con reportes periodísticos basados en datos municipales.
Ese crecimiento urbano ocurre sobre un recurso limitado: el acuífero Valle de Aguascalientes —del que depende buena parte del abasto de agua de la ciudad— es uno de los 111 acuíferos que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reconoce como sobreexplotados en el país, de un total de 653 acuíferos identificados a nivel nacional. La propia gobernadora, Tere Jiménez, ha reconocido públicamente la necesidad de atender el tema hídrico frente al crecimiento industrial, señalando que el estado está construyendo líneas de reúso de agua tratada —conocidas como «líneas moradas»— y rehabilitando plantas de tratamiento para destinar agua reciclada al uso industrial y así liberar presión sobre el agua potable de uso doméstico.
El reto no es exclusivo de Aguascalientes: a nivel nacional, el número de acuíferos sobreexplotados pasó de 32 en 1975 a 114 en 2023, un incremento de 256% en cinco décadas, según cifras de Conagua citadas por medios nacionales. Pero en una entidad que crece por migración interna y por expansión industrial al mismo tiempo, la pregunta sobre la disponibilidad futura de agua deja de ser hipotética.
Metropolización: no todo pasa en la capital
El crecimiento poblacional no se concentra únicamente en el municipio de Aguascalientes. La zona metropolitana conformada por la capital, Jesús María y San Francisco de los Romo ha ido absorbiendo parte de la expansión urbana y de vivienda nueva, en un patrón consistente con lo que ocurre en otras zonas metropolitanas del Bajío que también reciben migración interna. Determinar con precisión cómo se distribuye la llegada de nuevos residentes entre estos tres municipios y el resto de la entidad —Calvillo, Rincón de Romos, Pabellón de Arteaga, entre otros— requiere el desglose municipal de la Encuesta Intercensal 2025, que INEGI publica de manera escalonada tras el corte estatal.
El noveno lugar nacional en Saldo Neto Migratorio Interno es, ante todo, una fotografía: muestra que, entre 2020 y 2025, más personas eligieron construir su vida en Aguascalientes de las que decidieron irse. Pero una fotografía no explica por sí sola el porqué. Lo que los datos disponibles sí permiten afirmar es que la entidad combina una economía industrial en expansión —con la producción automotriz como columna vertebral— con una cercanía geográfica que la conecta con estados de fuerte tradición migratoria, y con un crecimiento urbano que ya empieza a poner a prueba su capacidad de dotar de vivienda y agua a quienes llegan.
La pregunta que queda abierta —y que solo el trabajo periodístico de campo puede responder con nombres y voces propias— es qué significa, para cada una de esas miles de personas, dejar su estado y decidir que Aguascalientes será el lugar donde construir su proyecto de vida.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es el Saldo Neto Migratorio Interno?
Es la diferencia entre las personas que llegan a vivir a una entidad provenientes de otros estados y las que se mudan de esa entidad hacia otras partes del país. Un saldo positivo significa que llegan más personas de las que se van.
¿Qué lugar ocupa Aguascalientes en este indicador?
El noveno lugar nacional durante el periodo 2020-2025, según la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, por debajo de Baja California Sur, Quintana Roo, Querétaro, Hidalgo, Baja California, Nuevo León, Yucatán y Nayarit.
¿De qué estados llegan más personas a Aguascalientes?
Históricamente, Zacatecas y Jalisco han sido los principales estados de origen de la migración interna hacia Aguascalientes, seguidos por el Estado de México, de acuerdo con censos previos de INEGI.
¿El crecimiento poblacional pone en riesgo el abasto de agua?
El acuífero del que depende buena parte del abasto de la capital está clasificado por Conagua como sobreexplotado, uno de 114 a nivel nacional en esa condición. El gobierno estatal ha anunciado infraestructura de reúso de agua tratada para atender la presión, particularmente la industrial.
¿Es Aguascalientes el estado «más seguro» de México?
No hay evidencia de encuestas nacionales recientes (como la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana) que ubiquen a la capital del estado entre las ciudades con menor percepción de inseguridad del país. La seguridad se menciona como un factor de atracción en fuentes oficiales y locales, pero no está comprobada con ese tipo de mediciones comparativas.







