Animales, ciencia y ética. ¿Ciencia Frankenstein?.

Animales, ciencia y ética. ¿Ciencia Frankenstein?.

I La experimentación en animales. Algunas consideraciones.

¿Realmente necesitamos usar animales para la investigación médica o simplemente somos culpables de especismo? Los partidarios del uso de animales en la investigación argumentan que los animales no pueden considerarse iguales a los seres humanos (ideología especista). Por lo tanto, los beneficios que los humanos obtienen en términos de los datos producidos a partir de animales utilizados en investigaciones científicas superan cualquier daño hecho a los animales.

Para evitar abusos, se han tenido que crear leyes para proteger a los más vulnerables. En el caso de los animales no humanos, de igual forma es necesario crear leyes para su protección, sin embargo, si estas leyes continúan creyendo que los humanos podemos explotarlos y usarlos para nuestros fines sin considerar los intereses de los animales no humanos, de poco servirán. Hasta el momento, las leyes mexicanas solo prohíben la extrema crueldad.

Abusar de los animales se trata de un ejercicio de poder, ya que los animales humanos estamos en condiciones de dominar a otras especies biológicas. La misma situación de una sociedad esclavista donde la raza dominante “cree” o “le conviene creer” que los miembros de su raza o género, valen más que el otro género dominado o la raza esclavizada (a los cuales incluso se les puede considerar objeto y no sujeto), lo que les permite dañarlos, abusarlos, explotarlos y hasta matarlos sin ningún cargo de conciencia.

Así la especie humana explotadora y voraz, comercializa con la vida de los animales, un ejemplo, de esto es la experimentación con animales. En los siguientes párrafos, destacaré en negritas palabras que resaltan por su concepción mercantilista, es decir haciendo objetos a sujetos (animales con capacidad de sentir como nosotros los humanos).

Un mercado lucrativo que prevé que el mercado mundial de animales de laboratorio aumentará a un ritmo considerable durante el periodo 2024 a 2030, pudiendo elevar las ganancias proyectadas si se adoptan las estrategias adecuadas por parte de los actores clave (investigadores, políticos, farmacéuticas etc). Por poner un ejemplo, cada año, el Centro de Animales de Laboratorio de Shanghai, produce alrededor de 1,5 millones de ratones, lo que representa el 15% del mercado interno de animales de laboratorio con un volumen de ventas de casi 30 millones de yuanes.

Toda una industria como la que anuncia por ejemplo JANVIER LABS productor de ratones, ratas, hámsteres y jerbos, quien ofrece una amplia gama de modelos de roedores para apoyar su investigación. Cada uno de nuestros modelos se beneficia de los mismos estándares: salud, estabilidad genética, una única microbiota, en condiciones de cría que garantizan el bienestar animal. Condiciones de reproducción estrictas para garantizar modelos de investigación homogéneos que garanticen resultados repetibles para su investigación a lo largo del tiempo.

En cuanto a leyes, la NORMA Oficial Mexicana NOM-062-ZOO-1999; Especificaciones técnicas para la producción, cuidado y uso de los animales de laboratorio, en su apartado 9.2.2.2. Criterios de elección para métodos de eutanasia dice: “El método seleccionado para la eutanasia depende de varios factores, entre los que se destacan la naturaleza del estudio, la especie animal involucrada y su número. Dependiendo de la especie, el procedimiento debe ser individual. Sin importar el tipo de grupo animal destinado para eutanasia se establece que el procedimiento seleccionado debe cumplir invariablemente con lo siguiente: Inducir la muerte sin producir signos de pánico o ansiedad en los sujetos. Inducir la inconsciencia de los animales en un tiempo mínimo. Ser un método confiable y reproducible. Ser seguro para el personal involucrado en su uso. Poseer compatibilidad con los requerimientos y el propósito del estudio. Tener un impacto ambiental mínimo. Ser a prueba de fallas. Localizarse en un sitio apartado de los cuartos de animales”.

La legislación sobre experimentación con animales en las sociedades modernas se basa en el supuesto de que ésta es éticamente aceptable cuando se cumplen determinadas exigencias formales (por ejemplo, logísticas, técnicas) y principios éticos más o menos definidos hasta para matarlos.

Pero en el mundo de la investigación con animales, al final todos mueren ya por los efectos del estudio científico o por el término del mismo y por eso hay que normar el tipo de eutanasia al final de la investigación, como lo indica la ley.

Por otro lado, un protocolo de investigación publicable debe decir que animales uso, por ejemplo: Se adquirieron un total de 25 ratas macho Sprague-Dawley (SD) de grado libre de patógenos específicos (SPF) (peso, 200-250 g; edad, 8 semanas) de Changzhou Cavens Lab Animal Co., Ltd., China. número de licencia: SCXK (Xiang) 2016- 0002]. Las ratas (Jiangsu Sinorda Biomedicine Co., Ltd.) se mantuvieron a 20–26 °C con 40–70 % de humedad, ciclos de luz/oscuridad de 12 h y libre acceso a comida y agua. Todos los métodos fueron aprobados por el Comité de Ética del Hospital Tongde de la provincia de Zhejiang.(es decir que éticamente, se aprueba matar animales pues domina el pensamiento especista en la sociedad). Cabe resaltar que a menudo las revistas no publican datos que no se han obtenido con las consideraciones éticas adecuadas.

Hay una diferencia importante al día de hoy entre la consideración que se permite a los sujetos potenciales y reales usados en los experimentos, dependiendo de si son animales humanos o no humanos. Pocas personas hoy apoyarían la experimentación en seres humanos de formas perjudiciales y, de hecho, resulta indicativo de esto que dicha investigación esté fuertemente restringida por la ley, si no directamente prohibida. Resulta evidente que las principales razones por las que serían perjudiciales para los seres humanos son las mismas por las que serían perjudiciales para los animales no humanos: el gran dolor, angustia emocional y la muerte. Pero la ley de protección animal simplemente no existe.

Cuando se permite la experimentación en humanos, es siempre en un contexto de individuos que la consienten, por los beneficios personales que les sirven como incentivos. No es el caso de los animales no humanos. Este doble estándar es porque que los animales no humanos no son tenidos en consideración moral.

Se dice que una de las cuestiones fundamentales en la investigación científica es considerar la ética en la experimentación con animales. La investigación con animales ha tenido una contribución fundamental a una gran cantidad de avances científicos del siglo pasado y continúa ayudando a nuestra comprensión de diversas enfermedades. Sin embargo, la experimentación en animales, especialmente en el campo de la investigación médica y científica, ha llevado a situaciones de sufrimiento extremo para los animales. Esto ha incluido pruebas de productos químicos, medicamentos y procedimientos invasivos que causan dolor y sufrimiento innecesarios.

Por otro lado, dentro del cuestionamiento ético a la experimentación con animales está el hecho de que los resultados no se pueden extrapolar del todo a la salud humana y se requiere que, de todos modos, se realice investigación en seres humanos. Un ejemplo de los peligros de extrapolar fue lo que ocurrió con la Talidomida en los años 60 y 70. Esta droga apareció en el mercado al final de los años 50 en Alemania, después de ensayos realizados en miles de animales para comprobar su seguridad. Fue vendida como un sedante para las mujeres embarazados o lactantes y, a pesar de las pruebas de seguridad, por lo menos 10.000 niños de madres que la consumieron nacieron con deformidades severas. El Clioquinol fue una droga fabricada en los años 70 y vendida como un remedio seguro para la diarrea. No sólo no funcionó contra la diarrea, como se prometió a los pacientes, sino que, de hecho, acentuó los síntomas. A causa de la dispensa del Clioquinol al público, 30.000 personas quedaron ciegas y/o paralíticas y miles más murieron.

A pesar de todo esto, a aquellos que están en contra de la experimentación animal se les ha llamado misántropos y si se cuestiona la investigación con animales se les tacha de anti ciencia, anti humano, anti progreso, anti viviseccionista y radical.

Cabe aclarar que “vivisección” significa literalmente “cortar vivo a un animal”, esta palabra ha ampliado su significado en el lenguaje habitual para aludir a cualquier tipo de uso invasivo en laboratorio de un animal con el propósito de obtener información médica, científica o educativa, tiene sus raíces en la antigüedad. Los primeros registros de vivisección datan de la antigua Grecia, donde se llevaron a cabo experimentos en animales para comprender la anatomía. En el siglo II a.C., el médico griego Herófilo realizó estudios anatómicos en animales, aunque hay controversia sobre si practicaba la vivisección. Durante la Edad Media, la vivisección disminuyó debido a restricciones éticas y religiosas, pero resurgió durante el Renacimiento con figuras como Andreas Vesalius, quien realizó disecciones en animales para avanzar en la comprensión de la anatomía y fisiología. A medida que avanzaba la historia, la vivisección se volvió más común en la investigación científica.

En la actualidad la experimentación en animales no humanos es obligatoria conforme a los códigos de ética para la investigación biomédica. Según el Código de Nuremberg, cualquier experimento hecho en seres humanos “debe ser diseñado y basado en resultados de investigación animales”. La Declaración de Helsinki, adoptada en 1964 por la XIII Asamblea Médica Mundial, indica también que la investigación médica en sujetos humanos “debe estar basada en pruebas de laboratorio adecuadamente realizadas y en experimentación con animales”. Parece que los organismos que regulan la experimentación simplemente no desean un cambio.

Cabe comentar que las diferencias por la especie y grupo de animales usados pueden producir que los resultados no predigan con exactitud los efectos en seres humanos. También puede hablar problemas derivados de que la población de animales usados sea homogénea, mientras que la población de seres humanos es bastante diversa. También pueden provocar una inexactitud en los resultados las diferencias entre la manera en que los materiales probados son administrados en el laboratorio, y la manera en que son ingeridos y absorbidos por los seres humanos.

Actualmente el número de animales usados en experimentación animal es, sin duda, más pequeño que el de animales usados en otros ámbitos como las granjas o la industria pesquera, pero se estima que más de 150 millones de animales son usados cada año, lo cual es un número importante.

Las formas en que estos animales pueden ser dañados en procedimientos experimentales, también conocidos como vivisección, varían. Sin embargo, en casi todos procedimientos los animales sufren de manera importante, y en la mayoría de ellos terminan con la muerte de los animales.

Algunas razones de porque se usa animales en investigación pueden ser:

  1. Existe sencillamente una tradición de pruebas en animales, y, con las relaciones y procedimientos ya establecidos, concurre la inercia de mantenerla cuando no hay resistencia activa a cambiarla.
  2. Quienes realizan los experimentos pueden tener intereses financieros en las pruebas con animales
  3. La experimentación en animales es percibida como confiable por muchas personas, a pesar de existir otros métodos efectivos para la realización de experimentos. Por esta razón, quienes realizan las pruebas pueden sentir que la experimentación en animales reducirá su responsabilidad por los efectos no previstos que los productos químicos pueden tener en los seres humanos.

II ¿En dónde se utilizan animales de experimentación?

Experimentación biomédica en animales

Hay diferentes propósitos por los que se usan y matan animales en el campo de la investigación biomédica, incluyendo los siguientes: Estudio de enfermedades, Desarrollo de nuevas drogas, Pruebas de sensibilización de la piel, Pruebas de carcinogenicidad, Pruebas de problemas cardíacos, Pruebas de parálisis, nausea, dolor de cabeza, Toxicidad, Estudios metabólicos, Pruebas de histocompatibilidad, Nuevos medicamentos, Desarrollo de vacunas, Investigación de patógenos, Neurobiología y neurociencias (para comprender el funcionamiento del sistema nervioso, estudiar trastornos neurológicos y desarrollar tratamientos para enfermedades cerebrales) y estudios de comportamiento y psicológicos.

Se afirma también que incluso aunque los seres humanos y los animales no humanos pueden desarrollar en muchos casos problemas de salud similares, los mecanismos fisiológicos son diferentes. Esta sería la razón por la que una extrapolación de datos a partir de los experimentos en animales no resulta epistemológicamente sólida.

Experimentación con nuevos materiales en animales

Toda una serie de materiales que van a ser empleados en contacto con los seres humanos son testados para examinar lo que se conoce como su biocompatibilidad. Los tests de biocompatibilidad miden la manera en que el material interactúa con los sistemas biológicos para asegurar que su uso no causará daño a los humanos. Esta práctica abarca la línea entre las preocupaciones de la industria, la investigación biomédica y la investigación de biomateriales para propósitos médicos. Algunos ejemplos de nuevos biomateriales que son examinados de manera habitual son aquellos materiales usados en cirugía bypass, marcapasos, placas en operaciones de traumatología, materiales dentales, etc. Se usan pruebas in vitro, in vivo y ensayos clínicos.

Cuando las pruebas de uso se hacen con humanos, se llaman habitualmente pruebas clínicas. En teoría, los dos tipos de procedimiento podrían ser básicamente el mismo; sin embargo, en la práctica no lo son. Los humanos son tratados con respeto, y los riesgos son reducidos. Este no es el caso con los animales no humanos, quienes son usados de la manera que sea necesaria, con mucha menos consideración por el dolor que sufren, además, de matarlos de manera rutinaria con posterioridad a la prueba lo cual no tiene nada que ver con la prueba en sí misma.

Investigación ecologista

Se mata y se hace sufrir a los animales para estudiar el impacto que los químicos pueden tener en el medioambiente. Algunas de las organizaciones ecologistas más importantes han estado presionando a favor de esta práctica, en muchos casos con éxito, pese a la oposición de quienes defendemos a los animales.

Experimentación de cosméticos y productos del hogar

La experimentación animal para la producción de cosméticos es uno de los campos en los que los animales son usados. Supone la muerte de millones de animales en diferentes países, animales que son perjudicados de manera muy diferentes en el proceso. Se usan conejos, cobayas, ratones y ratas de manera habitual para la experimentación animal. Son quemados, mutilados, envenenados y gaseados, y si consiguen sobrevivir al proceso, son matados para que sus cuerpos puedan ser estudiados o bien son sometidos al mismo tormento de nuevo. Los procedimientos que incluyen el uso de animales pueden variar, pero es habitual probar productos en membranas mucosas, como los ojos, que pueden terminar quemados (Las pruebas son polémicas. Son vistas como crueles y poco científicas por críticos debido a las diferencias entre los ojos de los conejos y los humanos, y la naturaleza subjetiva de las evaluaciones visuales).

En otros casos, se quema la piel del animal, provocando úlceras, sangrado y otros daños. Otras se aplican químicos Cancerígenos, estudios de Toxicocinética (experimentos se usan para determinar la velocidad a la que los químicos tóxicos se mueven por el cuerpo. Determinados químicos se vuelven más tóxicos al metabolizarlos el cuerpo. Un químico puede administrarse al animal mediante la ingestión forzada, la inhalación o la inyección).

Cabe resaltar que el 15 de abril de 1980, el New York Times publicó un llamativo anuncio a toda página. Justo en el centro aparecía la imagen de un conejo blanco con ambos ojos vendados junto a dos recipientes de laboratorio. En lo alto del anuncio, tres líneas en una robusta tipología en negrita formulaban una sencilla pregunta: «¿A cuántos conejos ciega Revlon en nombre de la belleza?. Esto se debió al activista Henry Spira. Antes de que acabara el año, Revlon accedió a donar 750.000 dólares a la Universidad Rockefeller para financiar un proyecto de investigación de tres años orientado a descubrir alternativas a las pruebas de cosméticos en los ojos de conejos que no implicasen a animales. Fue el primer paso hacia la proliferación de la etiqueta «No probado en animales» en los productos cosméticos. Spira también ganó casos a Avon, Bristol-Myers, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos y Procter & Gamble.

Gracias a estas presiones, en las pruebas cosméticas hay un gran número de métodos estandarizados que no suponen el uso de animales en laboratorios. Hay empresas dedicadas a este fin. Esto se debe en buena medida a la situación en la Unión Europea, donde las empresas de cosméticos han pasado mucho tiempo desarrollando sus métodos de experimentación. Aunque la prohibición permanente no tuvo lugar hasta 2013, se decidió en 2003 que la prohibición entraría en efecto diez años más tarde (tras una discusión que tuvo lugar desde inicios de los años 90).

Los métodos de experimentación que no usan animales incluyen la experimentación in vitro, el uso de modelos genómicos e informáticos, y el uso de voluntarios humanos. También puede recogerse información mediante el uso de estudios de población, a partir de estudios previos y a partir de la investigación realizada durante décadas.

Uso de animales en la educación.

Según PETA (Personas por la Ética en el Trato a los Animales) cada año matan en Estados Unidos unos 20 millones de animales en sesiones escolares que involucran su disección o su vivisección. El uso de ranas para disecciones ha sido común durante décadas en las clases de biología en la educación secundaria. Sin embargo, se diseccionan muchos otros animales no humanos, incluyendo fetos de cerdos y muchas especies diferentes de invertebrados, como saltamontes y lombrices. Otra práctica consiste en la incubación de huevos hasta que eclosionan para observar el proceso.

No se considerará nunca aceptable utilizar personas para estudiar la anatomía humana y su fisiología. ¿Por qué con los animales no humanos si?. En las clases de Ciencias Naturales no sólo se aprende Biología o Anatomía, igualmente se aprenden las actitudes morales que subyacen a la práctica de la ciencia misma, es decir el desprecio por la vida de los animales

En otros casos, se utilizan animales como “mascotas” de clase, generalmente enjauladas y cuidadas de manera colectiva por la clase. Estos animales viven confinados en espacios de los que no pueden salir ni estar en contacto con otros animales. Pueden experimentar estrés y miedo por estar rodeados constantemente por una gran multitud de niños haciendo mucho ruido. En muchos casos, no se les cuida debidamente y, como consecuencia, su vida es normalmente corta.

Por el contrario, según Theodora Capaldo: «Bajo la presión de una disección forzosa -o de cualquier otro uso nocivo de un animal-, la educación se ve frustrada. Cuando los estudiantes se ven obligados a utilizar animales en formas que ellos encuentran objetables, el estudiante se traumatiza e invariablemente aprende menos».

Deberíamos preguntarnos si es éticamente correcto el uso de animales con propósitos de aprendizaje y si es correcto matar ratas o conejos para ver su aparato digestivo, o matar ranas para constatar la respuesta de sus músculos a la electricidad o para saber cuáles son sus reflejos, entre otros muchos experimentos de laboratorio.

En educación, la tradición justifica la práctica; sin embargo, el mero hecho de que una práctica sea tradicional no justifica su continuación. Hay tradiciones buenas y malas, y la de usar animales en la educación debe justificarse previamente en términos pedagógicos y éticos. Puede haber mejores métodos de enseñanza que los que se han heredado de la tradición; el hecho de que la gente haya aprendido en el pasado usando animales no quiere decir que deba seguirlo haciendo así y que no haya mejores métodos de enseñanza.

En el caso de educación superior, existe un proceso de adoctrinamiento, que se va desarrollando poco a poco, primero disponiendo de ranas y ratones en la escuela, y luego de otro tipo de animales. Para cuando han completado los estudios, los alumnos han alcanzado un alto grado de desensibilización hacia la vida y el sufrimiento de los animales. ¿Realmente una educación científica deba generar investigadores completamente apartados de las situaciones de sufrimiento o de dolor, e incapaces de sentir algún tipo de empatía hacia otros seres vivos, sean estos animales o humanos?

Por otro lado, sería conveniente informarse sobre la fuente de la que proviene el animal, cómo fue capturado, transportado y manejado. Por ejemplo la Sociedad Mundial para Protección Animal (WSPA, por sus siglas en inglés) descubrió que dos mil especímenes de gatos que se usaron en escuelas de Estados Unidos para clases que involucraban disecciones, provenían de Mexicali (Baja California, México), donde se atrapaban gatos callejeros y se les mataba metiéndolos en un saco y después ahogándolos o asfixiándolos al conectar el saco al escape de un automóvil, luego se enviaban los cuerpos a Estados Unidos; el hombre que estuvo a cargo de capturarlos confesó después que muy probablemente muchos de ellos tenían dueño y la compañía estadounidense, Preparation of Animal Material for Scholarly Study (PARMEESA), hacía envíos de 1 500 gatos al mes a escuelas y había estado en operación por veinte años. Este tipo de situaciones lamentablemente siguen siendo comunes. Durante mi carrera de medicina veterinaria, se nos obligaba a capturar en la calle o comprar en los rastros, a los animales que servirían para nuestro aprendizaje de cirugía y anatomía. Tanto las escuelas como los estudiantes deben tener conocimiento de la fuente de la que provienen los animales. Acceder a participar en un proceso en el que se maltrató al animal al capturarlo, transportarlo o matarlo, implica aceptar que es correcto maltratar a los animales y no tomar en cuenta su bienestar.

Actualmente en muchos países, hay una tendencia hacia una transición hacia métodos sin animales. Un método actual para la enseñanza de anatomía y fisiología animal sin realizar disecciones utiliza gráficos de alta calidad con fotografías (y microfotografías) que muestran la anatomía de los animales al detalle. Otro es el uso de modelos de ranas en vinilo, muy detallados en los apéndices y órganos e incluso la estructura multiorgánica. Existen también programas de realidad virtual como V-Frog™, que permite no solo ver la anatomía de las ranas sino llevar a cabo una amplia variedad de disecciones virtuales sin dañar animal alguno.

Habrá que hacer más difusión sobre “La objeción de conciencia entre los alumnos” que consiste en no querer desarrollar cierta práctica por razones éticas. Aunque actualmente en nuestro país aún hay muchos tabúes entre el profesorado quienes ven en estas prácticas como un desafío a su autoridad.

Matar conejos, ranas o ratones sólo para ver su aparato digestivo o para constatar lo que ya está en los libros de texto o en programas de cómputo, no es justificable desde un punto de vista ético, sobre todo cuando existen métodos alternativos de aprendizaje que no implican el uso de animales y que han probado ser tanto o más efectivos que los métodos tradicionales que sí los emplean. Según una extensa literatura de artículos aparecidos en revistas arbitradas, muchos estudios nos muestran que el aprendizaje con métodos alternativos es más -o en muchos casos por lo menos igualmente- efectivo, que el método tradicional que sí usa animales. Los métodos alternativos, además, no tienen efectos psicológicos negativos sobre los estudiantes, ni llevan implícito el mensaje moral de que las vidas animales no importan o no deben ser respetadas cuando los intereses humanos, por mínimos que sean, estén involucrados.

Investigación militar en animales

Uno de los objetivos del uso de animales como herramientas de experimentación es la investigación militar. Se desconoce hasta qué punto, ya que es muy difícil obtener información al respecto. Se sabe que una gran variedad de armas se prueba en animales. Como el uso de armas químicas y biológicas, explosivos, Otros utilizan animales, principalmente cerdos y cabras, en sus maniobras de entrenamiento médico militar, como el manejo quirúrgico de traumas que incluyen: vías aéreas difíciles, heridas penetrantes, heridas de bala y hemorragias por amputación. Estados Unidos también utiliza conejos para la práctica de inserción de drenajes torácicos y cirugías oculares, ratas para ejercicios de microcirugía y hurones para la práctica de intubación. Canadá también utiliza cerdos vivos en ejercicios de manejo de víctimas de agentes químicos. En otro tipo de experimentos, los animales son heridos de varias maneras para ver cuánto resisten ante ciertos tipos de situaciones extremas o los animales son dañados para entrenar a médicos en la curación de humanos.

Para terminar, cabe mencionar que actualmente, la sociedad se ha vuelto más sensible hacia el sufrimiento de los animales. Protocolos que fueron aceptados o no cuestionados hace veinte años, ahora causan escándalo y pueden dañar considerablemente a empresas e instituciones. Actualmente en varios países se deben cuidar las condiciones de alojamiento como poner luz 24 horas a animales nocturnos, aislar a animales sociables, mantenerlos con enriquecimiento ambiental aunado a evitar al máximo dolor, ya que todos estos factores afectan la calidad y resultados de la investigación.

Por ejemplo, en Noruega (Comité Nacional Noruego de Ética de la Investigación en Ciencia y Tecnología (NENT), el uso de animales de laboratorio se rige por el Reglamento relativo al uso de animales en investigación, que se deriva de la Ley de bienestar animal en donde el modelo de “Las tres R (Reemplazar, Reducir, Refinar)” son principios establecidos incluidos en la legislación.

Las valoraciones éticas relacionadas con el uso de animales en la investigación son amplias. Generalmente se piensa que en algunos casos puede ser necesario utilizar animales de laboratorio para crear mejoras para las personas, los animales o el medio ambiente. Al mismo tiempo, la opinión general es que los animales tienen un estatus moral y que nuestro trato hacia ellos debe estar sujeto a consideraciones éticas. Estas opiniones se reflejan en las siguientes posiciones:

– Los animales tienen un valor intrínseco que debe ser respetado.

– Los animales son criaturas sensibles con capacidad de sentir dolor y, por lo tanto, deben tenerse en cuenta los intereses de los animales.

– Nuestro trato hacia los animales, incluido el uso de animales en investigación, es una expresión de nuestras actitudes e influye en nosotros como actores morales.

Todas estas directrices reflejan estas posiciones y estipulan principios y consideraciones que pueden utilizarse como herramientas para equilibrar el daño y el beneficio.

Las evaluaciones de los daños y beneficios asociados con los experimentos con animales son particularmente exigentes, porque los experimentos pueden dar lugar a que los investigadores causen intencionalmente daños reales a los animales, mientras que los beneficios futuros suelen ser inciertos.

Dada la importancia de este modelo, se hace necesario hablar sobre las tendencias hacia el no uso de animales para investigación en la siguiente entrega, así como hablar de casos exitosos a favor de erradicar el uso de animales en investigación. Mientras tanto, comparto link de video alusivo.

Ana Romo jaulericavida1@outlook.e

Ana Romo G

Médica veterinaria y zootecnista, académica, escritora y bioeticista.

Ana Romo G

Médica veterinaria y zootecnista, académica, escritora y bioeticista.

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