La Paradoja del Algoritmo: Cuando la «tristeza» digital se traduce en músculo político
31 de enero 2025
En la era de la posverdad, el dato crudo es el único refugio, pero el dato sin contexto es una trampa mortal. El reciente ejercicio de sondeo realizado por Diálogos en Pluralidad (enero 2026), sobre los aspirantes de Morena a la alcaldía de Aguascalientes es el ejemplo perfecto de cómo una lectura superficial puede llevar a conclusiones catastróficas, mientras que un análisis de minería de datos revela una realidad política ineludible.

A primera vista, un consultor novato vería en el tablero de estadísticas una crisis: la reacción predominante es «Me entristece» (😢). En el manual tradicional de gestión de crisis, esto sería una señal de rechazo, un termómetro de desaprobación social. Sin embargo, al cruzar la arquitectura de la encuesta con los metadatos de interacción, la narrativa cambia radicalmente.
Ese 😢 no es llanto; es un voto duro. Y tiene nombre y apellido: Aldo Ruiz.
La hegemonía de la interacción compleja
El hallazgo más fascinante desde la perspectiva del comportamiento del usuario (User Behavior) es la barrera de entrada. En Facebook, dar «Like» (👍) es un acto reflejo, pasivo y de bajo costo energético; es la opción por defecto. Sin embargo, reaccionar con «Me entristece» requiere una acción intencional: mantener presionado el botón, navegar el menú de emojis y seleccionar una opción específica.
Que Aldo Ruiz haya capitalizado el 65.4% de la intención de voto (280 de 428 reacciones) obligando al usuario a realizar una acción más compleja que la de sus competidores (Martha Márquez tenía el camino fácil del «Like»), habla de una estructura digital disciplinada. No estamos ante un fenómeno de simpatía casual, sino ante una movilización digital efectiva. En términos de engagement, el voto de Ruiz vale doble: por volumen y por intencionalidad.

El caso se Alejandra Peña (😘), al asignarse una emoción que no se encuentra de forma directa en las opción directas de Facebook, limita la posibilidad de reacciones, lo que puede representar un potencial error metodológico del diseño del sondeo, se requiere nuevas mediciones para poder conocer si es la dificultad de los usuarios para manifestarse en favor de Alejandra Peña o si simplemente a pesar de su posición en el Congreso de Aguascalientes no cuenta con una estructura de apoyo en la Facebook. Su registro por el momento es de 0.0%.
Rompiendo la Cámara de Eco
Pero el dato que debería tener nerviosos a los cuartos de guerra de la oposición no es el resultado nominal, sino el alcance orgánico. Las métricas del backend revelan una anomalía estadística: el 91% de las visualizaciones provino de no-seguidores.
Esto destroza la teoría de la «cámara de eco». El contenido no se quedó circulando entre la militancia cautiva de la página; rompió el algoritmo y salió a la calle digital. Una viralidad de esta magnitud, alcanzando a casi 10,000 personas en un espectro demográfico de tomadores de decisiones (35-54 años), sugiere que el tema de la sucesión en la alcaldía ya está en la mesa de discusión de la ciudadanía general, no solo del círculo rojo.
Perfil Etario de la Audiencia: La Madurez Política Digital
El análisis de los segmentos de edad revela que la discusión sobre la sucesión municipal en Aguascalientes no es un tema de «jóvenes ociosos» en redes, sino que ha captado la atención del núcleo productivo y familiar de la entidad. La distribución no es aleatoria; sigue una curva de interés político muy definida.

1. El Bloque Dominante: «Los Decisores» (35 a 54 años)
• Volumen conjunto: 53.2% del total de la audiencia.
• 35-44 años: 29.5% (El pico más alto de la gráfica).
• 45-54 años: 23.7%.
Interpretación Política: Este es el dato más valioso para los precandidatos. La mayoría de quien vio e interactuó con el sondeo pertenece a la Población Económicamente Activa (PEA). Son ciudadanos que probablemente son jefes de familia, pagan impuestos y sufren directamente las problemáticas municipales (servicios públicos, seguridad, agua). Que el sondeo haya resonado aquí indica que el voto no es «emocional adolescente», sino un voto racional y exigente.
2. La Generación de Relevo (25 a 34 años)
• Volumen: 19.6%.
Interpretación: Casi una quinta parte de la audiencia son jóvenes adultos, profesionales o trabajadores en etapa temprana. Es un segmento crítico porque suele ser el más volátil y difícil de convencer. Su presencia sugiere que la renovación de cuadros en Morena es un tema de interés para esta generación que busca representación.
Al mismo tiempo llama la atención que en el análisis de población que participa en el sondeo de preferencia para candidato a gobernador por parte de Morena, este grupo no se observa tan ampliamente representado, mientras que en la discusión para definir candidato a la alcaldía es el segundo grupo de edad interesado en participar. Al parecer alguno de los perfiles de este sondeo atraen con mayor fuerza a dicho grupo. ¿Es una llamada de atención? ¿o simple confidencia? (ver: La Arquitectura de la lealtad digital: Gerontocracia y estructura en la sucesión de Aguascalientes 2027).
3. Los Ausentes (18-24 años y +65 años)
• Volumen: 27.2% (Agrupados en «Otros»).
Jóvenes (18-24): La baja incidencia (inferida, ya que no son el grupo dominante) es típica en Facebook, una red que ha envejecido. Para llegar a los primeros votantes, este sondeo hubiera necesitado réplica en Instagram o TikTok.
Adultos Mayores (+65): Aunque son la base leal del Lopezobradorismo (pensiones del bienestar), su menor alfabetización digital explica que no dominen las estadísticas de interacción en este formato específico.
El Voto de la «Generación Sándwich»: ¿Por qué Aldo capitaliza y Martha se estanca?
La concentración del interés en el segmento de 35 a 54 años no es neutral; actúa como un filtro de calidad que impacta de forma dispar a los dos punteros.
Para Aldo Ruiz, este grupo etario representa su fortaleza natural. Hablamos de jefes y jefas de familia que, en su rol de «generación sándwich» (cuidan hijos y padres mayores), tienen una conexión pragmática con la estructura de Bienestar que Ruiz encabezó. Su victoria con la reacción compleja (😢) sugiere que este demográfico valora la continuidad de la política social federal y lo identifica como el operador legítimo de la 4T.
En contraste, para Martha Márquez, la madurez de la audiencia se convierte en una barrera de escepticismo. Este segmento posee memoria histórica política: recuerdan su trayectoria previa en la oposición (PAN). Al obtener mayoritariamente «Likes» (👍) —la interacción de menor compromiso—, se evidencia que, aunque es una figura conocida, su cambio de camiseta partidista genera reservas en un electorado maduro que penaliza la incongruencia ideológica. Mientras Ruiz moviliza lealtades estructurales en este grupo, Márquez apenas logra un reconocimiento superficial.
El error de UX que costó una candidatura
Finalmente, una lección de alfabetización digital para los equipos de campaña: el caso de Alejandra Peña. Su nula presencia en el marcador no necesariamente refleja falta de apoyo en tierra digital de Facebook, ya que puede ser un error de diseño de interfaz (UX) puesto en manifiesto por los resultados. Asignar reacciones complejas o que varían según el dispositivo (como el «Me importa» o besos) invisibiliza al candidato. En la guerra de datos, si no facilitas el clic, no existes.
( . . . )
Los números son fríos, pero las tendencias queman. Si este sondeo fuera una elección constitucional, Aldo Ruiz no solo ganaría; arrasaría con una ventaja de 3 a 1 sobre su competidor interno más cercano.
Lo que vimos esta semana en redes no fue tristeza. Fue una demostración de fuerza bruta digital que, si logra trasladarse del servidor a la urna en 2027, definirá el futuro de Aguascalientes. Al final, en el big data electoral, un emoji de lágrima puede pesar más que mil sonrisas.
Desde este medio se pretende continuar con los ejercicios de sondeo de forma periódica, contar con su participación en ellos.

