México en movimiento: Las reformas de género que redefinen el país
Una marea que no retrocede
Cada 8 de marzo, las calles de México se tiñen de morado y verde. Aguascalientes no es la excepción. Las voces de millones de mujeres se hace escuchar, resuenan desde las Glorietas que las mujeres ocupan, y alzan la voz para visualizar a las Mujeres que Luchan hasta los rincones más apartados del país. Pero este año el grito que recorre las avenidas no solo viene acompañado de la urgencia y la rabia legítima ante una realidad aún injusta: también lleva consigo el peso de reformas concretas, de leyes que, en el bienio 2025-2026, han transformado el andamiaje jurídico del Estado mexicano en materia de género, incompletas y tarde llegan, pero poco a poco se conquista un espacio y un reconocimiento que no existía.
No se trata de retórica. Se trata de normas que modifican vidas. De derechos que por primera vez, tienen respaldo legal explícito. De instituciones que al menos en el papel —y progresivamente en la práctica—, deben responder ante las mujeres de este país con mayor rigor y compromiso que en cualquier época anterior. Pero también en la deficiencia en muchos caso del legislador se quedan corta por contentarse sólo con el reflector del momento mediático sin completar en la legislación todas las aristas que el hecho pueden tener.
«Las mujeres no pedimos favores. Exigimos derechos. Y los derechos se conquistan, se legislan y se defienden.»
Las reformas que marcaron el período 2025-2026
El balance legislativo de este bienio es, sin precedente en décadas recientes, uno de los más prolíficos en el reconocimiento de derechos para las mujeres mexicanas. A continuación, las reformas de mayor trascendencia:
▸ Perspectiva de género en 17 leyes federales: La Cámara de Diputados aprobó un dictamen que modifica 17 leyes simultáneamente, incorporando la perspectiva de género como eje transversal del Estado. La reforma fortalece la Ley General para la Igualdad Sustantiva y consolida a la Secretaría de las Mujeres como instancia rectora con autoridad real en salud, educación, justicia y vivienda.
▸ Igualdad salarial vinculante: Entró en vigor la obligatoriedad estricta del principio «salario igual por trabajo igual». Las empresas e instituciones donde las mujeres perciban menos que los hombres en el mismo puesto enfrentan sanciones legales. Esta norma cierra décadas de brecha salarial estructural tolerada por la omisión del Estado.
▸ Ley Silla: Obliga a todos los centros de trabajo a contar con asientos suficientes para que las personas trabajadoras puedan descansar sin reducción salarial ni sanciones. Una medida aparentemente simple que protege de forma desproporcionada a millones de mujeres en empleos de servicios, comercio y manufactura. Pero que también beneficia a los varones.
▸ Perspectiva de género en seguridad pública: La reforma a los artículos 21 y 73 constitucionales obliga a todas las instituciones de seguridad pública y procuración de justicia a regir su actuación bajo una perspectiva de género, garantizando la igualdad sustantiva. Por primera vez, la Constitución habla directamente a las policías y fiscalías del país en estos términos.
▸ Ley 3 de 3 contra agresores: Ninguna persona con sentencia firme por violencia familiar, delitos sexuales o deuda alimentaria puede aspirar a cargos de elección popular ni a empleos en el servicio público. La ley cierra una de las paradojas más hirientes del sistema político mexicano: la de agresores que legislaban sobre violencia.
▸ Ley Malena — Violencia con ácido: La tipificación de los ataques con sustancias corrosivas como tentativa de feminicidio ya es vigente en 15 estados. Surgida de la lucha de María Elena Ríos —la saxofonista atacada en 2019—, esta ley es la demostración de que la movilización social puede convertirse en norma.
▸ Despenalización del aborto en avance: Campeche, Yucatán y Tabasco avanzaron legislativamente en la despenalización del aborto hasta las 12 semanas durante 2025. La Suprema Corte invalidó la penalización en Chihuahua y Tlaxcala por ser inconstitucional. El mapa de la autonomía reproductiva en México sigue expandiéndose. Aún que Aguascalientes encabeza la lista de los estados que no responden con igual contundencia.
▸ Derechos menstruales: La Ciudad de México incorporó el derecho a justificar ausencias escolares por dolor menstrual severo a partir del ciclo 2025-2026, reconociendo la dismenorrea como condición de salud. Un paso que nombra, por fin, una realidad que durante siglos fue invisibilizada.
▸ Red de Centros LIBRE: Se establecieron 678 Centros de Libertad, Igualdad, Bienestar, Redes comunitarias y Emancipación (LIBRE) en todo el país, con cobertura en las 32 entidades. Son espacios de atención, orientación legal y acompañamiento para mujeres en situación de violencia.
Su trascendencia: más allá del papel
La pregunta que siempre acompaña a las reformas legislativas en México es la misma: ¿qué tan lejos llega la ley? El país tiene una larga tradición de avances normativos que se diluyen en la implementación. Sin embargo, lo que distingue a este ciclo de reformas es su articulación sistémica: no son medidas aisladas, sino un conjunto que intenta ser coherente, que busca incidir desde el mercado laboral hasta las instituciones de seguridad, desde los espacios escolares hasta la representación política.
La paridad alcanzada en los poderes legislativos —y el hecho de que trece entidades federativas sean gobernadas por mujeres— no es un dato menor. Significa que quienes legislan sobre estas realidades son, en mayor proporción que nunca, quienes las han vivido. Eso tiene consecuencias en la profundidad y pertinencia de las normas aprobadas.
«La paridad no es un fin en sí mismo. Es el suelo desde el cual se puede construir justicia real.»
La trascendencia del período 2025-2026 radica también en lo simbólico: en el reconocimiento de que el cuerpo de las mujeres —su dolor menstrual, sus cicatrices de ácido, su autonomía reproductiva— es un asunto de Estado. Durante décadas, el Estado mexicano trató estas materias como privadas, íntimas, ajenas a su competencia. Las reformas de este bienio afirman lo contrario.
Los pendientes que el 8M no puede silenciar
Sin embargo, sería irresponsable detenerse únicamente en los avances. El 8 de marzo también es el día de la memoria y la exigencia. En México, el 13.1% de las mujeres que vivieron violencia física o sexual por parte de su pareja acudió a denunciar ante una autoridad. El resto no lo hizo: por miedo, por vergüenza impuesta, por desconfianza en instituciones que históricamente las han revictimizado.
El Sistema Nacional de Cuidados —acaso la reforma estructural más urgente para transformar de raíz la vida cotidiana de las mujeres mexicanas— sigue sin respaldo legal permanente. Las cifras de feminicidio continúan siendo inaceptables. La violencia digital, pese a su tipificación, carece aún de protocolos de atención eficaces en la mayoría de los estados. La brecha entre la norma escrita y la justicia real sigue siendo la grieta más profunda del sistema.
Legislar es necesario, pero no suficiente. La implementación requiere presupuesto, voluntad política sostenida y, sobre todo, el fin de la impunidad que ha sido históricamente el mayor aliado de los agresores.
El 8M de 2026: herencia y urgencia
Las mujeres que saldrán a marchar este 8 de marzo cargan con décadas de lucha y también con la conciencia de que las reformas conquistadas son el resultado de esa lucha, no una concesión del poder. Cada ley aprobada tiene un nombre detrás: el de las organizaciones que la demandaron, las investigadoras que la sustentaron, las sobrevivientes que pusieron el rostro.
Manifestarse con violencia esconde los triunfos poniendo el foco en los aspectos negativos de la reproducción de la violencia que se dice se quiere erradicar.
Este editorial no celebra al Estado por haber actuado: celebra a las mujeres que lo obligaron a actuar. Las reformas de género de 2025-2026 son, antes que nada, victorias de los movimientos feministas mexicanos. El 8M es el recordatorio de que esas victorias no tienen marcha atrás, pero sí tienen mucho camino por delante.
«No se puede deshacer lo que millones de voces han labrado en la conciencia de un país.»
Que la marea continúe.
Editorial publicado con motivo del Día Internacional de la Mujer · 8 de marzo de 2026

