Mi nombre es: Bond… James Bond (Última parte)

¿Cuántos actores han protagonizado al agente secreto James Bond? Vamos a ver… Sean Connery, George Lazemby, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig… ¡Seis!, dirá usted, y yo tendré qué decirle que no. La verdad es que a este personaje le han dado vida diez actores, aunque dos han sido Falsos James Bond.
¿Quiénes son los cuatro actores que no están en su lista? El primero de ellos es Barry Nelson.

En los albores de la televisión comercial, en la década de los 50’ había en USA una serie llamada “Climax” en 1954, que era una especie de teleteatro en donde cada semana se presentaba una o dos historias diferentes. En una de esas historias, se representó la historia de Ian Fleming, Casino Royal en la que ya sabemos que la trama gira en torno a un agente secreto inglés, de nombre James Bond y con la clave: 007, con licencia para matar.
En la película Octopussy, hay un diálogo que sólo para quienes leímos las novelas de Fleming, tiene sentido: Octopussy le agradece a Bond el haber permitido que su padre hubiese tenido una “muerte digna”. No hay ninguna referencia en la película al contexto de este diálogo, pero en la novela, Bond atrapa a un espía británico traidor –el padre de Octopussy–, y le concede, para salvar su honor, la salida del suicidio, evitándole la ignominia de un deshonroso juicio.

Para 1967 la efervescencia por el personaje hizo que se filmara una comedia, más como ironía del 007 que como homenaje. Nuevamente se utiliza el ya conocido título de Casino Royal. En esta parodia, tenemos a un Bond cansado de su vida como espía, personificado por David Niven. Decidido a desaparecer de la vida pública y ante las amenazas de muerte que se ciernen sobre él, decide contratar a varias personas para que se hagan pasar por él, creando confusión y provocando los enredos propios de toda comedia. Entre los reemplazos están: Peter Sellers, quien pocos años más tarde se haría insuperable en su papel del Inspector Clouseau en la saga de La Pantera Rosa, y Terence Cooper. Estos dos son los “falsos” James Bond.
En la película “Sólo para tus ojos” vemos, al principio, que luego de una escena de acción dentro de un helicóptero manejado a control remoto, James Bond consigue deshacerse de su agresor aventándolo, silla de ruedas incluida, al tiro de una gigantesca chimenea industrial. Por la apariencia del personaje y por la silla de ruedas, además del gato que le acompaña, todo apunta a que es nada más y nada menos que el mismísimo Blofeld. ¿Cómo podría haber sobrevivido a semejante caída? ¡Quién sabe! Pero sobrevive y más aún; se cura de su paraplejia, porque en filmes posteriores vuelve a aparecer el personaje en cuestión prescindiendo ya de la silla automotriz.

Varios de los curiosos artefactos utilizados por Bond han sido puestos a prueba, y muchos han fracasado. En su mayoría artefactos explosivos a los que el cine les otorga un poder destructivo que no existe en la vida real; al menos no con las cantidades de materia que se utilizan en las historias. Aparatos de rayos láser que carecen de la fuente de poder necesaria para poder funcionar, relojes con imanes poderosísimos, mini tanques de oxígeno para bucear el mismo tiempo que con tanques normales, etc.
Pero hay otros aparatos que en verdad funcionan. El auto anfibio de “La espía que me amó”, los propulsores personales de “Operación trueno” si bien, su autonomía de vuelo es de unos cuantos minutos, cámaras fotográficas diminutas ocultas en los más insospechados lugares, el auto “invisible” de “Otro día para morir”, aunque por ahora la “invisibilidad” se ha conseguido en objetos más pequeños y con menos movimiento que un auto. Del mini jet que se queda sin combustible y baja a repostar en una gasolinera del camino, tengo mis dudas.
Hay un personaje que ha sido quizás injustamente tratado por los escritores de la saga. Felix Leiter, el agente americano, aparece en no pocas historias, y salvo una excepción, nunca fue representado por el mismo actor. Es posible que, con un poco de ingenio, hasta pudiera haber conseguido vida propia.

James Bond no ha envejecido, al contrario, está más joven que nunca y luego de su debut cinematográfico en 1962, volvió con: Otro día para morir. En teoría la película número 25 de la saga, aunque como ya sabemos, no se cuentan: “Casino Royal”, de 1954 (que no es película en realidad, sino capítulo para TV); “Casino Royal”, de 1967; ni “Nunca digas nunca jamás”, de 1983


Es pronto para saber si habrá una película Bond 26 (prometida está), pero en todo caso, ya no será con Daniel Craig.
¿Le gustaría a usted que el legendario espía fuese de color? ¿O de género femenino? Quizá nos sorprendan con una versión de orientación sexual diferente, en el mundo del cine todo es posible.










