15 DE MAYO

15 DE MAYO

Desde tiempos inmemoriales, tres profesiones han sido respetadas y casi veneradas por todos los pueblos, al menos hasta hace pocos años, principalmente en las zonas rurales y en las que, como dice el pueblo mismo, están más dejadas de la mano de Dios: Los sacerdotes, los médicos y los maestros.

Estos tres personajes comparten además, el recibir un título que pocas veces tienen.

A los sacerdotes suele llamárseles: curas; y cura sólo es el rector de una parroquia, es decir el párroco. Lo de “padre” es tema de otra discusión.

A los médicos se les llama genéricamente: doctores, sin que tengan en muchos casos un Doctorado.

Y así, a los profesores, sin la Maestría correspondiente se les llama: Maestros. Y hasta hace algunos años ni siquiera tenían el grado de licenciatura, pasando directamente de la Secundaria a la Normal. Así que, se podría decir, antes los profesores eran “técnicos en Educación”.

Estas tres profesiones han sido fuente de inspiración de muchos cineastas y se han filmado miles de películas teniendo como protagonista a un médico, a un sacerdote o a un profesor… o a dos de estos, o a los tres.

Ni el espacio ni el tiempo alcanzarían para ahondar en el tema de cada uno, así que dada la fecha, centrémonos en la figura del profesor… o del profe, como diría el mimo de México, Cantinflas.

Entre las muchas películas que se han hecho sobre maestros, es todavía recordada: “Al maestro con cariño” (1967) con Sidney Poitier; un ingeniero desempleado que acepta el puesto docente en una escuela en lo que recibe alguna oferta de trabajo en su campo; luego de un curso, descubre que su vocación está en las aulas corrigiendo a los ‘incorregibles’.

La escuela del desorden” (1984) con Nick Nolte, Ralph Macchio y Richard Mulligan, que nos muestra que hay que estar loco para ser un buen maestro (literalmente), o cómo ‘vivir’ la historia.

Ganas de triunfar” (1988) con Edward James Olmos y Lou Diamond Pillhips; película basada en la historia real de Jaime Escalante, un indocumentado sudamericano que con tesón, esfuerzo y mucho talento, logra el reconocimiento de ser considerado un gran maestro de matemáticas en Estados Unidos.

Inolvidable también, “La sociedad de los poetas muertos” (1989) con Robin Williams, que nos lleva a descubrir como la rebeldía puede ser un bálsamo cuando la rigidez de las normas es excesiva.

Los coristas” de 2004, (en México se exhibió como: “Los chicos del coro”) película francesa que además de ser una gran película por su historia, lo es también por las hermosas interpretaciones corales. En ella vemos como la línea que separa la mera dedicación del maestro con la pasión por su profesión, es muy delgada.

Y muchas más, como “El profesor Chiflado” con Jerry Lewis.

México también ha abordado el tema en múltiples ocasiones, directa o indirectamente.

En 1966, Eulalio González ‘Piporro’ filma con Alma Delia Fuentes, “Alias, El rata”, en la que un ratero en su huida, casualmente llega a un pueblo donde es confundido con el nuevo profesor, que no había llegado al sufrir un accidente. El tema del magisterio aquí es circunstancial, pero igual nos da un mensaje positivo hacia la figura del maestro.

La maestra inolvidable” (1969) con la actriz española María Rivas, que llegó de España a nuestro país para quedarse. En dicha película, ella ha perdido al amor de su vida. Por intrigas pierde su trabajo y luego la vida. El pueblo que la condenó le rinde ahora los honores.

Hasta Pedro Infante tuvo la oportunidad de personificar a un maestro, aunque sólo de nombre porque no se le ve en las aulas, sino entrando al mundo del espectáculo sin ganas. Estamos en 1950 y la película es: “También de dolor se canta”.

Hay en el cine mexicano muchísimas más películas donde figura algún maestro, pero el tema central de esas películas está muy lejos de su magisterio.

Si hablamos de profesores y de cine mexicano, es imposible no mencionar a Cantinflas. Éste, además de su película “El Profe” (1971), hace un homenaje al magisterio en algunas otras de sus cintas: en “Puerta joven” (1950), además de la tullida Silvia Pinal, el tema gira en torno a la bonhomía y altruismo del profesor que además de su labor docente, debe lidiar con la burocracia impuesta por el ‘Patronato’ de aristócratas que quieren saber que se hace con “su” dinero. Caso parecido en “El Analfabeto” (1961), donde igualmente se pone la labor del profesor en su lugar. En las dos anteriores, el papel del maestro recae en Carlos Martínez Baena. En “Si yo fuera diputado” (1952) y en “Un quijote sin mancha” (1969), la situación es idéntica: el personaje de Cantinflas recibe clases de sendos abogados, muy pobres pero muy honrados (quizá pobres por honrados), que lo preparan para alcanzar sus metas: diputado uno, abogado el otro. Y en la mencionada “El Profe”, encarna a uno en toda su magnitud, dedicación y fortaleza. Del humor, ni se diga.

Pero para mí gusto personal, la mejor película que sobre maestro alguno se haya filmado, es “Simitrio” (1960), dirigida por Emilio Gómez Muriel, con José Elías Moreno, María Teresa Rivas y Carlos López Moctezuma, entre otros. Es la mejor principalmente porque no es la historia de él, ni de Simitrio que nunca existió; es la historia de todos los maestros rurales que han sido ‘Don Cipriano’, y de toda la niñez mexicana, que ha sido alguna vez ‘Simitrio’. Es la alegoría del pueblo defendiendo sus raíces, es la alegoría de las Autoridades que desconocen la realidad del campo mexicano, es la alegoría de la segunda paternidad depositada en el maestro… Es la alegoría mejor explicada del amor a la profesión.

Con respeto, admiración y enorme gratitud a mis maestros.

Con todo afecto para mis compañeros docentes y para todos quienes lo son, lo fueron y ahora mismo se preparan para serlo.

¡Feliz día del Maestro!

Jesús Consuelo Tamayo

Estudió la carrera de música en el Conservatorio Las Rosas, en Morelia. Ejerce la docencia desde 1980 Dirigió el Coro de Cámara Aguascalientes desde 1982, hasta su disolución, el año 2003. Fue Coordinador de la Escuela Profesional Vespertina, del Centro de Estudios musicales Manuel M. Ponce de 1988 a 1990. Ha compuesto piezas musicales, y realizado innumerables arreglos corales e instrumentales. Ha escrito los siguientes libros: Reflejos, poesía (2000); Poesía Concertante, (2001); Guillotinas, poesía (2002); A lápiz, poesía (2004); Renuevos de sombra, poesía (inédito); Detective por error y otro cuentos (2005); Más cuentos (inédito); Bernardo a través del espejo, teatro (2006); Tarde de toros, poesía (2013).

Jesús Consuelo Tamayo

Estudió la carrera de música en el Conservatorio Las Rosas, en Morelia. Ejerce la docencia desde 1980 Dirigió el Coro de Cámara Aguascalientes desde 1982, hasta su disolución, el año 2003. Fue Coordinador de la Escuela Profesional Vespertina, del Centro de Estudios musicales Manuel M. Ponce de 1988 a 1990. Ha compuesto piezas musicales, y realizado innumerables arreglos corales e instrumentales. Ha escrito los siguientes libros: Reflejos, poesía (2000); Poesía Concertante, (2001); Guillotinas, poesía (2002); A lápiz, poesía (2004); Renuevos de sombra, poesía (inédito); Detective por error y otro cuentos (2005); Más cuentos (inédito); Bernardo a través del espejo, teatro (2006); Tarde de toros, poesía (2013).

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