La doble cara del poder: Toño Arámbula y el uso estratégico de “Voces Hidrocálidas”
Un análisis sobre las fronteras difusas entre la función pública y la construcción de capital político personal en Aguascalientes
El domingo 1 de febrero de 2026, mientras miles de aguascalentenses se preparaban para iniciar una nueva semana laboral, Antonio Arámbula López reunió a cerca de 4 mil personas en el Auditorio Hermanos Carreón. No lo hizo como Secretario General de Gobierno —el segundo cargo más importante del gabinete estatal—, sino como presidente de “Voces Hidrocálidas A.P.E.”, una asociación política que lleva 20 años operando en la entidad y que recibe financiamiento público.

Este acto, aparentemente <inocuo> bajo el disfraz de “formación ciudadana”, revela una de las prácticas más sofisticadas y preocupantes de la política mexicana contemporánea: la construcción de estructuras políticas paralelas financiadas con recursos públicos, dirigidas por funcionarios en activo, y diseñadas para acumular capital político personal al margen de los partidos tradicionales.
El traje de civil del funcionario público
Arámbula ha construido su carrera política dentro del Partido Acción Nacional, ocupando cargos de elección popular durante casi dos décadas: diputado local, diputado federal, tres veces presidente municipal de Jesús María (siendo el primero en lograr la reelección) y ahora Secretario General de Gobierno (Gobierno del Estado de Aguascalientes, 2025). Sin embargo, paralelamente ha cultivado “Voces Hidrocálidas”, una organización que él mismo define como una “escuela de formación política” destinada a “llevar gente de bien a puestos públicos” (Redacción, 2026).
La pregunta es inevitable: ¿formación ciudadana para quién y con qué propósito? Cuando un funcionario en activo, con acceso privilegiado a información, recursos y redes de poder, dirige una asociación política que busca explícitamente colocar personas en cargos públicos, la línea entre servicio público y clientelismo político se vuelve peligrosamente difusa.
El financiamiento público: ¿inversión democrática o subsidio al proyecto personal?
Las asociaciones políticas estatales, como Voces Hidrocálidas, tienen derecho a recibir financiamiento público. Los datos disponibles en Internet sin exigir el derecho a la transparencia, muestran que en 2016 recibió $145 mil 728 pesos (Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes [IEE], 2016) y en 2020, $397 mil 478 pesos (IEE, 2020). Aunque no conocemos las cifras recientes, la lógica del sistema electoral sugiere que ha continuado recibiendo recursos año con año.
Esto significa que los ciudadanos de Aguascalientes están financiando, con sus impuestos, una estructura que responde a los intereses y el liderazgo de un funcionario público en activo. No se trata de un partido político sujeto a controles más estrictos, ni de una organización genuinamente independiente, sino de una entidad híbrida que opera en la penumbra regulatoria.
El crecimiento de 700 a 4 mil 000 miembros que Arámbula celebra con orgullo no ocurrió en el vacío (Redacción, 2026). ¿Cuánto de ese crecimiento se debe a la capacidad de convocatoria que otorgan los cargos públicos que ha ocupado y que ocupa actualmente? ¿Cuántos de esos 4 mil 000 “ciudadanos comprometidos” son también beneficiarios, directos o indirectos, de programas gubernamentales, contratos públicos o empleos municipales durante sus tres administraciones en Jesús María?
La estrategia: construir un ejército electoral propio
Lo que Arámbula está construyendo con Voces Hidrocálidas no es una escuela de ciudadanía, sino una red clientelar sofisticada que cumple varias funciones estratégicas:
Primero, le permite mantener una base de poder independiente de su partido. En un escenario donde las dirigencias partidistas cambian, donde las candidaturas se negocian y donde las lealtades son frágiles, tener 4 mil personas organizadas y movilizables es un activo político invaluable (Panebianco, 1990). ¿Se prepara para romper o para tomar el poder a la fuerza?, ¡parece que Toño Martín del Campo no es el único que amenaza con romper con el PAN si la decisión no lo favorece!.

Segundo, la asociación le proporciona una plataforma para posicionarse como líder ciudadano más allá de su militancia panista. El discurso de “formación ciudadana” y “participación social” le permite tratar de construir la narrativa de presentarse como un constructor de ciudadanía, no como un operador político tradicional, aunque en los hechos esté haciendo exactamente eso, operación política que roza en los límites negativos de la moral y la ética.
Tercero, esta asociación sumando la información privilegiada con la que cuenta como Secretario de Gobierno, le permite mapear, reclutar y formar cuadros políticos leales a él personalmente. Cuando Arámbula habla de “llevar gente de bien a puestos públicos” (Redacción, 2026), eso suena a sus leales e incondicionales, colocarlos por medio de redes de relaciones en posiciones de poder. Claramente usa a la asociación como una fábrica de operadores políticos con el barniz de la participación ciudadana.
Cuarto, la asociación constituye una infraestructura electoral permanente y financiada con dinero público. Mientras los partidos políticos se activan principalmente en tiempos electorales, una asociación como esta mantiene operación continua, cultivando relaciones, generando lealtades y construyendo capital político incluso cuando Arámbula ocupa cargos que supuestamente le impiden hacer política abierta (Levitsky & Way, 2010).
El conflicto de interés estructural
La incompatibilidad ética y política de que un Secretario General de Gobierno —responsable de la coordinación política del gobierno estatal, del manejo de conflictos sociales y de la relación con actores políticos— presida simultáneamente una asociación política debería ser evidente. Sin embargo, en México hemos normalizado estas prácticas hasta el punto de que nadie cuestiona la legitimidad de este arreglo (Schedler, 2015).
Arámbula tiene acceso privilegiado a información sobre políticas públicas, presupuestos, programas sociales y decisiones gubernamentales. Tiene capacidad de influir en nombramientos, en la asignación de recursos y en la toma de decisiones que afectan a millones de personas. ¿Es razonable que alguien en esa posición dirija una organización que busca explícitamente posicionar personas en cargos públicos?
El argumento de que Voces Hidrocálidas “no es un partido político” (Redacción, 2026) ies una evasión semántica. Una organización que recibe dinero público, que agrupa a miles de personas con objetivos políticos explícitos y que busca influir en la ocupación de cargos públicos es, en la práctica, una estructura política, sin importar cómo se le clasifique legalmente. (Doping)
La narrativa del “ciudadano comprometido”
El discurso de Arámbula en la asamblea de refrendo es revelador: “Uno solo no puede cambiar el mundo, necesita gente comprometida y gente que trabaja” (Redacción, 2026). Es una narrativa seductora que apela al idealismo ciudadano, pero que oculta una realidad más prosaica: lo que Arámbula necesita no es “gente comprometida” en abstracto, sino gente comprometida con él, con su proyecto político personal, con su ascenso en la estructura de poder. Es la manifestación misma de la ambición personal por el poder sin contar con una meta social por lograr.
Cuando habla de “empoderar a los ciudadanos” desde su posición como uno de los funcionarios más poderosos del estado, hay que preguntarse: ¿empoderarlos para qué? ¿Para que piensen críticamente y cuestionen el poder? Difícilmente. Más bien para que se integren a una estructura de poder existente, para que se conviertan en operadores de un proyecto político particular (Bourdieu, 2001).
El escenario político de Aguascalientes: hacia dónde va esto
La trayectoria de Arámbula sugiere ambiciones que van más allá de su cargo actual. Tres periodos como presidente municipal, diputaciones federal y local, y ahora Secretario General de Gobierno dibujan la carrera de alguien que aspira a posiciones más altas. La gubernatura es el premio natural para las ambiciones personales de alguien con ese perfil.


En ese contexto, Voces Hidrocálidas no es una distracción o un hobby cívico, sino una pieza fundamental de su estrategia de largo plazo. Es su ejército personal, su base de operación, su red de apoyo en caso de que las cosas se compliquen dentro del PAN o en caso de que decida buscar candidaturas por otras vías.
El hecho de que pueda realizar asambleas con 4 mil personas mientras ocupa un cargo público es una demostración de poder. Es un mensaje a la clase política de Aguascalientes: “Tengo estructura propia, tengo base social, tengo capacidad de movilización”. Es una advertencia y una promesa al mismo tiempo.
¿Y la democracia?
Mientras tanto, la democracia aguascalentense se debilita. Cuando los funcionarios públicos construyen estructuras políticas personales con dinero público, cuando las fronteras entre lo público y lo privado, entre el servicio ciudadano y el proyecto personal se desdibujan, cuando normalizamos que quienes deben servir al interés general utilicen sus cargos para construir poder personal, estamos erosionando los cimientos mismos de la vida democrática (O’Donnell, 1994).
No se trata de cuestionar el derecho de Arámbula a tener ambiciones políticas o a construir redes de apoyo. Se trata de cuestionar que lo haga desde un cargo público, con dinero público, utilizando las ventajas que ese cargo le proporciona, y bajo el disfraz de la “formación ciudadana”.
La ciudadanía de Aguascalientes debería preguntarse: ¿estos 4 mil “ciudadanos comprometidos” están comprometidos con Aguascalientes o con Toño Arámbula? ¿El dinero público que recibe Voces Hidrocálidas está sirviendo a la democracia o a un proyecto de acumulación de poder personal? ¿Es compatible que el segundo funcionario más importante del gobierno estatal dirija una estructura política paralela? El marco legal con el que contamos permite estos actos y actitudes que linda. Como ya lo mencioné en el polo negativo de la ética y la moral, el una forma de conducta en nuestra democracia y estado que podemos llamar <<clientelismo institucionalizado>>. Cuando creemos que lo hemos visto todo, nuestros políticos nos enseñan nuevas y creativas formas de doblar la ley para lograr sus intereses personales. No son solamente las acusaciones de financiarse con recursos del municipio de Jesús María, también lo hace con recurso del Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes, y está última relación, cínicamente la acepta públicamente.

Las respuestas a estas preguntas dirán mucho sobre la calidad de nuestra democracia y sobre nuestra capacidad, como sociedad, de distinguir entre el servicio público genuino y la construcción sofisticada de cacicazgos modernos con retórica ciudadana (Meyer, 2013).
Antonio Arámbula es un político hábil que ha sabido navegar las complejidades del sistema político mexicano. Pero la habilidad política no es lo mismo que la virtud cívica, y el éxito personal no equivale al “bien común”. Voces Hidrocálidas es un caso de estudio perfecto de cómo, en México, seguimos confundiendo ambas cosas.
Referencias
Bourdieu, P. (2001). El campo político. Plural Editores.
Gobierno del Estado de Aguascalientes. (2025, 24 de enero). Toma de protesta del Secretario General de Gobierno. https://www.aguascalientes.gob.mx
Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes. (2016). Acuerdo sobre financiamiento público a asociaciones políticas estatales 2016. IEE Aguascalientes.
Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes. (2020). Acuerdo sobre financiamiento público a asociaciones políticas estatales 2020. IEE Aguascalientes.
Levitsky, S., & Way, L. A. (2010). Competitive authoritarianism: Hybrid regimes after the Cold War. Cambridge University Press.
Meyer, L. (2013). Nuestra tragedia persistente: La democracia autoritaria en México. Debate.
O’Donnell, G. (1994). Delegative democracy. Journal of Democracy, 5(1), 55-69. https://doi.org/10.1353/jod.1994.0010
Panebianco, A. (1990). Modelos de partido: Organización y poder en los partidos políticos. Alianza Editorial.
Redacción. (2026, 2 de febrero). Con “Voces Hidrocálidas” Toño Arámbula refrenda su fuerza ciudadana y proyecta un nuevo impulso para Aguascalientes. [Nota periodística sobre la Asamblea de Refrendo].
Schedler, A. (2015). En la niebla de la guerra: Los ciudadanos ante la violencia criminal organizada. Centro de Investigación y Docencia Económicas.
Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. (2019). Sentencia SUP-REC-1364/2018 y acumulados. TEPJF.

