Del Fantasma a la Confesión: La crisis del Sistema Anticorrupción de Aguascalientes
Actualización editorial tras las declaraciones de la Dra. Marcela López Serna
5 de febrero de 2026
Prólogo: Cuando el Fantasma Tiene Nombre
Hace cuatro días publiqué un análisis crítico sobre la suspensión del proceso de selección del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción de Aguascalientes. En aquel momento, escribí sobre «el fantasma de la corrupción en el anticorrupción», sobre sospechas, rumores de «trampas de andar rolando exámenes», y sobre una institucionalidad que optaba por suspender procesos ante la «percepción pública» sin investigar formalmente.
Hoy, ese fantasma tiene nombre y apellido. Y lo que era sospecha se ha convertido en confesión pública documentada.
El 3 de febrero de 2026, la Dra. Marcela Leticia López Serna, recién designada como presidenta del Comité Coordinador del Sistema Estatal Anticorrupción, hizo públicas las declaraciones que cambian radicalmente la narrativa de esta crisis. Lo que documentó no es una percepción, no es un rumor, no es una sospecha sin fundamento. Es una confesión directa del comisionado Salvador Vázquez Caudillo de haber filtrado el examen del proceso de selección.
Este ensayo actualiza mi análisis original con los hechos ahora documentados, presentando la cronología completa de los acontecimientos y analizando sus implicaciones para el futuro del combate a la corrupción en Aguascalientes.
I. Cronología de una Crisis Anunciada
29 de enero de 2026: El día de la revelación
Durante la Junta de Gobierno del Comité de Participación Ciudadana, ocurrió lo que cambiaría el curso de los acontecimientos. Según relata la Dra. López Serna en su video del 3 de febrero:
«Llegó una denuncia anónima vía WhatsApp de un número desconocido, acompañada de un correo electrónico con archivos anexos. En estos documentos se denunciaba la filtración del examen para la selección del nuevo Comisionado del CPC. Las evidencias incluían capturas de pantalla de conversaciones en Telegram que identificaban a dos presuntos involucrados, siendo el principal el comisionado Salvador Vázquez Caudillo.»
Inmediatamente después de la sesión, López Serna confrontó directamente al comisionado acusado. La primera reacción de Salvador Vázquez Caudillo fue negar las acusaciones. Sin embargo, la estrategia cambió cuando se decidió involucrar a la Comisión de Selección en una conversación grupal.
Fue en ese momento, ante varios integrantes del Comité y de la Comisión de Selección, que ocurrió lo impensable: Salvador Vázquez Caudillo admitió públicamente haber filtrado el examen.
Esta confesión no fue producto de una investigación exhaustiva, ni de presión legal, ni de evidencia forense irrefutable. Fue una admisión directa, voluntaria, ante testigos múltiples, que destruyó cualquier posibilidad de negar la corrupción del proceso.
Primera reunión con la Comisión de Selección
Se convocó una reunión vía Zoom con la Comisión de Selección. En esta sesión, Salvador Vázquez Caudillo reafirmó su admisión de culpabilidad. La evidencia era ya innegable:
• Denuncia anónima con evidencia digital
• Capturas de pantalla de Telegram
• Confesión pública inicial
• Reafirmación ante la Comisión de Selección
La conclusión fue unánime: el proceso estaba viciado de origen. Sin embargo, no se tomó una decisión definitiva en ese momento, convocándose a una reunión extraordinaria para el mismo día por la noche.
Segunda reunión nocturna: La ausencia del culpable
En la reunión extraordinaria convocada para la noche del 29 de enero, Salvador Vázquez Caudillo no se conectó. Su ausencia fue elocuente.
Fue en esta sesión donde el Comité de Participación Ciudadana tomó una postura formal, exigiendo:
1. Reposición completa del proceso de selección
2. Presentación de denuncias administrativas
3. Presentación de denuncias penales
4. Deslinde de responsabilidades
Se informó a las autoridades superiores, incluyendo al H. Congreso del Estado y al Ministerio Público.
30 de enero: La Comisión de Selección suspende el proceso
Un día después de la confesión, la Comisión de Selección emitió el Acuerdo CS-A-04/2026, suspendiendo el procedimiento de selección.
El documento, presidido por la licenciada Sandra Guadalupe Hernández Salas, utilizó una redacción particularmente reveladora. Reconoció que los «diversos señalamientos en el ámbito público» carecían de «fundamento probatorio» ante ella. Esta precisión es fundamental: no había fundamento probatorio presentado formalmente a la Comisión, pero sí existía una confesión pública del perpetrador ante múltiples testigos.
La Comisión admitió que los señalamientos habían generado «un clima de percepción que podría afectar la legitimidad social del proceso». Esta frase, que analicé críticamente en mi artículo original, adquiere ahora un significado aún más grave: no se trataba solo de percepción, sino de hechos confesados que la Comisión prefirió no investigar formalmente.
31 de enero: El CPC declara sin efectos la convocatoria
El Comité de Participación Ciudadana, que no forma parte del Comité Coordinador ni de la Secretaría Ejecutiva del SEA, emitió el Acuerdo CS-A-05/2026, mediante el cual «SUSPENDE de manera definitiva el procedimiento de designación de integrantes del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción del Estado de Aguascalientes que se encontraba en trámite, derivado de la convocatoria pública emitida con fecha 01 de diciembre del 2025. Se declara sin efectos dicha convocatoria y todas las actuaciones realizadas en el marco de la misma.»
Este acuerdo también anunció que la Comisión de Selección emitiría «una nueva convocatoria pública ‘en el plazo más breve posible’.» Una promesa vaga, sin compromisos concretos ni mecanismos de supervisión externa.
1 de febrero: Mi análisis original
Publiqué mi ensayo «El fantasma de la corrupción en el anticorrupción: La crisis de legitimidad del SEA Aguascalientes» en Diálogos en Pluralidad. En ese momento, trabajé con la información pública disponible:
• Los acuerdos CS-A-04/2026 y CS-A-05/2026
• La publicación de Cyntia Macías sobre las «trampas de andar rolando exámenes»
• El historial de irregularidades de 2018 y 2022
• La ausencia de investigación formal a pesar de los señalamientos
Mi crítica central fue que la Comisión de Selección suspendía el proceso no por irregularidades comprobadas, sino por «percepción pública», optando por el «borrón y cuenta nueva» en lugar de investigar y sancionar.
No sabía entonces que existía una confesión pública documentada. La opacidad del proceso había ocultado el hecho más grave.
3 de febrero: Marcela López Serna rinde protesta y revela los hechos
En la XIX Sesión Extraordinaria del Comité Coordinador del Sistema Estatal Anticorrupción, la Dra. Marcela Leticia López Serna rindió protesta como nueva Presidenta del Comité Coordinador para el período 2026-2027.
En su toma de protesta, López Serna se refirió al oficio CPCSEA/012/2026 del 30 de enero de 2026, suscrito por integrantes del Comité de Participación Ciudadana, y explicó las acciones que el Comité Coordinador tomaría:
1. Hacer del conocimiento del Ministerio Público los hechos señalados
2. Informar al Órgano Interno de Control del H. Congreso del Estado
3. Determinar si existe responsabilidad administrativa o penal que amerite ser investigada
4. Hacer un llamado respetuoso a la Comisión de Selección para que adopte medidas que garanticen integridad, honradez, legalidad, imparcialidad, transparencia, objetividad, equidad, profesionalismo y respeto a los derechos humanos
Ese mismo día, López Serna publicó un video explicando detalladamente lo ocurrido el 29 de enero. Fue en este video donde reveló la confesión pública de Salvador Vázquez Caudillo.
II. De la Sospecha a la Confesión: Lo Que Cambia
La revelación de la confesión pública de Salvador Vázquez Caudillo transforma radicalmente la naturaleza de esta crisis. Lo que parecía ser otro episodio de «percepción pública» e irregularidades difusas resulta ser un caso documentado de corrupción admitida por su perpetrador.
La ironía se vuelve obscenidad
En mi ensayo original escribí: «Hay ironías que duelen. Y luego están aquellas que, por su crudeza, resultan casi obscenas. La suspensión del procedimiento de designación […] representa precisamente una de estas últimas.»
Ahora sabemos que la ironía es aún más obscena de lo que imaginé. No se suspendió por percepción, sino ante una confesión pública documentada. El órgano anticorrupción no se suspendió «para preservar su credibilidad» ante rumores, sino porque uno de sus propios comisionados admitió públicamente haber corrompido el proceso.
El Acuerdo que ahora habla por lo que oculta
Escribí que el Acuerdo CS-A-04/2026 era «notable no por lo que dice, sino por lo que insinúa». Ahora es notable por lo que oculta deliberadamente.
Cuando la Comisión de Selección escribió que los señalamientos carecían de «fundamento probatorio» ante ella, estaba siendo técnicamente correcta pero fundamentalmente deshonesta. No tenía fundamento probatorio formal porque no lo solicitó, no lo investigó, no lo documentó. Pero existía una confesión pública que podría haber convertido en evidencia formal con una investigación mínima.
La Comisión optó por la estrategia del «no preguntes, no investigues, no documentes». Así puede afirmar honestamente que no tiene pruebas, mientras evita deshonestamente la responsabilidad de obtenerlas.
La «justicia básicamente» se revela como injusticia fundamental
Analicé la frase de Cyntia Macías «se hizo justicia básicamente» como reveladora de una «justicia a medias, una solución de compromiso que satisface a algunos sin enfrentar realmente el problema».
Ahora que sabemos de la confesión pública, la expresión «justicia básicamente» no es solo inadecuada —es completamente falsa. No hubo justicia alguna. Hubo:
• Una confesión pública ignorada
• Una investigación formal evitada
• Evidencia digital no procesada formalmente
• Un proceso suspendido sin sanciones
• Un culpable confeso sin consecuencias (hasta donde sabemos)
Esto no es «justicia básicamente». Es impunidad sistemática.
III. El Patrón Sistémico Confirmado y Agravado
En mi análisis original documenté un patrón preocupante de irregularidades en el SEA Aguascalientes: 2018, 2022, y ahora 2026. La revelación de la confesión pública no solo confirma este patrón —lo agrava significativamente.
2018: Irregularidades sin consecuencias
Durante la primera designación del CPC, hubo:
• Designación directa por el fiscal del estado
• Supuestos tintes partidistas en la votación
• Integrantes con militancia partidista reciente (violando el requisito de cuatro años sin militancia)
• Violación documentada de los propios acuerdos de la Comisión de Selección
Consecuencia: Ninguna. El SEA continuó operando sin cambios estructurales.
2022: El caso Brenda Macías
Brenda Ileana Macías de la Cruz, comisionada en el Instituto de Transparencia del Estado (ITEA), fue permitida avanzar en el proceso de selección del CPC a pesar de que:
• La convocatoria prohibía expresamente participar a integrantes de organismos públicos con cargos no honoríficos
• Su cargo como comisionada del ITEA era claramente no honorífico
• La contradicción era tan evidente que medios locales la documentaron
Consecuencia: «Borrón y cuenta nueva». Se corrigió el error específico sin investigar cómo ocurrió ni sancionar a los responsables.
2026: Confesión pública sin consecuencias (hasta ahora)
Salvador Vázquez Caudillo: confesó públicamente ante múltiples testigos haber filtrado el examen del proceso de selección. Existe evidencia digital. Existe testimonio documentado. Existe admisión de culpabilidad.
Consecuencia hasta el 5 de febrero de 2026: Suspensión del proceso. Ninguna información pública sobre:
• ¿Fue destituido Salvador Vázquez Caudillo de su cargo como comisionado?
• ¿Se presentaron las denuncias penales prometidas?
• ¿Se presentaron las denuncias administrativas?
• ¿Se identificó al segundo involucrado mencionado en las evidencias?
• ¿Se investigó a quiénes recibieron el examen filtrado?
• ¿Se descalificó a los beneficiarios de la filtración?
La escalada de la impunidad
El patrón es claro y aterrador. Cada episodio es más grave que el anterior, y en cada ocasión las consecuencias son las mismas: ninguna.
2018: Irregularidades probables → Sin investigación → Sin sanciones
2022: Irregularidades evidentes → Sin investigación → Sin sanciones
2026: Corrupción confesada → ¿? → ¿?
Esta escalada revela algo fundamental: la impunidad no solo se tolera, se institucionaliza. Cada vez que el sistema evita investigar y sancionar, establece un precedente que normaliza la corrupción y emboldena a futuros transgresores.
IV. El Liderazgo de Marcela López Serna: ¿Ruptura o Continuidad?
La Dra. Marcela Leticia López Serna asume la presidencia del Comité Coordinador en el momento más crítico de la historia del SEA Aguascalientes. Su actuación hasta ahora y sus acciones futuras determinarán si esta crisis marca un punto de quiebre o simplemente otro capítulo de simulación institucional.
Lo que ha hecho bien
Es importante reconocer las acciones correctas que López Serna ha tomado:
1. Confrontación directa: No evadió el problema. Confrontó directamente a Salvador Vázquez Caudillo el mismo día que recibió la denuncia.
2. Documentación con testigos: Aseguró que la confesión ocurriera ante múltiples testigos, en conversaciones grupales documentables.
3. Exigencia formal de consecuencias: Demandó públicamente la reposición del proceso y la presentación de denuncias administrativas y penales.
4. Notificación a autoridades superiores: Informó al Ministerio Público, al Órgano Interno de Control del Congreso, y a otras instancias relevantes.
5. Transparencia pública: Hizo pública la información a través de su video del 3 de febrero, rompiendo con la opacidad que había caracterizado el proceso.
Estas acciones contrastan marcadamente con la pasividad de la Comisión de Selección y con la historia de evasión del SEA Aguascalientes.
Lo que falta por hacer
Sin embargo, buenas intenciones y acciones iniciales correctas no son suficientes. El verdadero test del liderazgo de López Serna será si logra resultados concretos:
1. Destitución de Salvador Vázquez Caudillo: Un comisionado que confesó haber corrompido un proceso no puede continuar en su cargo. Su permanencia sería la señal más clara de que nada ha cambiado.
2. Denuncias formales presentadas: No basta prometer denuncias. Es necesario hacerlas públicas, con números de carpeta de investigación verificables.
3. Identificación de cómplices: Las evidencias mencionaban dos involucrados. ¿Quién es el segundo? ¿Se investigó a quienes recibieron el examen filtrado?
4. Reforma del proceso de selección: La nueva convocatoria debe incorporar salvaguardas adicionales verificables, no solo promesas genéricas de «transparencia e imparcialidad».
5. Veedurías ciudadanas independientes: La credibilidad perdida no se recupera con declaraciones, sino con supervisión externa verificable.
El perfil importa, pero los resultados definen
López Serna tiene un perfil académico sólido:
• Doctorante en Derecho por la Universidad de Guanajuato
• Maestra en Derecho por la UNAM
• Especialista en derechos humanos y perspectiva de género
• Experiencia previa como comisionada del CPC
• Compromiso público con la transparencia
Este perfil es importante y necesario. Pero en el contexto del SEA Aguascalientes, donde comisionados con credenciales impecables han presidido sobre la normalización de irregularidades, el perfil académico es solo un punto de partida.
Lo que definirá el legado de López Serna no será su currículum, sino si logra romper con el patrón de impunidad que ha caracterizado al SEA desde su creación.
V. Las Preguntas que Exigen Respuesta
La ciudadanía de Aguascalientes merece respuestas claras, verificables y públicas a las siguientes preguntas:
Sobre Salvador Vázquez Caudillo
1. ¿Continúa Salvador Vázquez Caudillo como comisionado del CPC?
2. Si continúa, ¿bajo qué justificación legal o ética puede un comisionado que confesó corrupción seguir en su cargo?
3. Si fue suspendido o destituido, ¿cuándo ocurrió y bajo qué procedimiento?
4. ¿Por qué no renunció inmediatamente después de admitir públicamente haber corrompido un proceso?
Sobre las investigaciones
5. ¿Se presentaron formalmente las denuncias penales ante el Ministerio Público?
6. Si es así, ¿cuál es el número de carpeta de investigación?
7. ¿Se presentaron las denuncias administrativas correspondientes?
8. ¿Qué acciones tomó el Órgano Interno de Control del Congreso tras ser informado?
9. ¿En qué plazos se espera que estas investigaciones produzcan resultados?
Sobre los cómplices y beneficiarios
10. ¿Quién es el segundo involucrado mencionado en las evidencias iniciales?
11. ¿A quiénes se filtró el examen?
12. ¿Participaron los beneficiarios de la filtración en el proceso suspendido?
13. ¿Fueron formalmente descalificados para participar en futuras convocatorias?
Sobre el nuevo proceso
14. ¿Cuándo se emitirá la nueva convocatoria?
15. ¿Qué salvaguardas específicas se incorporarán para evitar futuras filtraciones?
16. ¿Se permitirá la participación de veedurías ciudadanas independientes?
17. ¿Se modificará la composición de la Comisión de Selección para incluir mayor supervisión externa?
18. ¿Cómo se garantizará que los exámenes no sean accesibles a los comisionados actuales?
Estas preguntas no son retóricas. Son exigencias legítimas de una ciudadanía que ha visto cómo su sistema anticorrupción se corrompe repetidamente sin consecuencias.
VI. El Significado Político Más Amplio
En mi ensayo original escribí que «el escándalo del SEA Aguascalientes no es un caso aislado. Es un síntoma sistémico de lo que ocurre cuando se crean instituciones con mandatos ambiciosos pero sin la fortaleza política ni la autonomía real para cumplirlos.»
La confesión pública de Salvador Vázquez Caudillo y la respuesta institucional (o falta de ella) confirman y agravan este diagnóstico.
La crisis nacional de los sistemas anticorrupción
El Sistema Nacional Anticorrupción, creado en 2015 con la reforma constitucional, prometió una nueva era de rendición de cuentas. Los datos actuales muestran el fracaso de esa promesa:
• El 81% de los organismos anticorrupción en México enfrentan crisis
• El 51.51% de los Comités de Participación Ciudadana (17 de 33) están incompletos
• En cerca de 10 estados, incluida la Ciudad de México, no existen comités de participación ciudadana
Aguascalientes no es una excepción —es ejemplar de una crisis nacional. Y lo que hace el caso aguascalentense particularmente revelador es que aquí tenemos la prueba más clara posible de corrupción (confesión pública del perpetrador) y aún así el sistema parece incapaz de responder efectivamente.
El mensaje a otros estados
Lo que ocurra en Aguascalientes enviará un mensaje al resto del país:
Si Salvador Vázquez Caudillo enfrenta consecuencias reales —destitución, sanciones administrativas, proceso penal— el mensaje será: «Incluso con confesión pública, la corrupción tiene costos.»
Si no enfrenta consecuencias, el mensaje será devastador: «Ni siquiera confesando públicamente la corrupción se enfrenta rendición de cuentas.»
En el segundo escenario, ¿qué incentivo tendrían funcionarios en otros estados para actuar con integridad? Si en Aguascalientes —con sociedad civil activa, medios vigilantes, y evidencia incontrovertible— no hay consecuencias, ¿dónde las habrá?
La legitimidad democrática en juego
Cité a Norberto Bobbio: «La democracia no se mide solo por sus instituciones formales, sino por su capacidad para corregir sus propios defectos.»
El SEA Aguascalientes está ante su test más definitivo de autocorrección. No porque sea el más grave (aunque podría serlo), sino porque es el más claro. No hay ambigüedad interpretativa, no hay falta de evidencia, no hay duda razonable. Hay una confesión pública.
Si el sistema falla en autocorregirse ante este escenario, la conclusión es inevitable: el SEA Aguascalientes no es capaz de autocorrección. Es una institución diseñada para simular combate a la corrupción, no para ejercerlo.
VII. Llamado a la Acción
Hace cuatro días concluí mi ensayo original con estas palabras:
«La suspensión del procedimiento de designación del CPC de Aguascalientes no es, al final, una muestra de fortaleza institucional, sino de su agotamiento. Cuando el anticorrupción debe suspenderse para sobrevivir, es señal de que la corrupción —o al menos la sospecha de ella— ha colonizado incluso los espacios destinados a combatirla. Y eso, más allá de cualquier ‘justicia básicamente’, es una tragedia que nos concierne a todos.»
Hoy, con la revelación de la confesión pública de Salvador Vázquez Caudillo, esas palabras adquieren un peso aún mayor. No era solo la sospecha de corrupción lo que había colonizado el sistema anticorrupción —era la corrupción misma, admitida por uno de sus propios comisionados.
Para la ciudadanía
Este no es momento para el cinismo pasivo. La revelación de los hechos por parte de la Dra. López Serna demuestra que la transparencia es posible, incluso dentro de un sistema comprometido.
La ciudadanía aguascalentense debe:
1. Exigir respuestas públicas a las 18 preguntas planteadas en este ensayo
2. Monitorear si se presentan formalmente las denuncias penales y administrativas
3. Verificar si Salvador Vázquez Caudillo continúa como comisionado
4. Demandar veedurías ciudadanas independientes en el nuevo proceso
5. Mantener presión pública constante hasta que haya resultados verificables
La experiencia de 2018 y 2022 muestra que sin presión ciudadana sostenida, el sistema simplemente esperará a que el escándalo se olvide y continuará operando como siempre.
Para la Dra. Marcela López Serna
Su transparencia inicial y sus acciones correctas merecen reconocimiento. Ha hecho lo que sus predecesores no hicieron: confrontar directamente la corrupción y hacerla pública.
Pero el reconocimiento por acciones iniciales no puede sustituir la exigencia de resultados finales. Su legado se definirá por una sola pregunta:
¿Logró que Salvador Vázquez Caudillo y sus cómplices enfrentaran consecuencias reales?
Si la respuesta es sí, habrá roto con décadas de impunidad institucional en Aguascalientes. Si la respuesta es no, habrá sido simplemente una administradora más elegante de la misma simulación.
La historia juzgará su presidencia no por sus intenciones, sino por sus resultados.
Para el sistema anticorrupción nacional
Aguascalientes es un experimento en tiempo real. Si un sistema anticorrupción estatal no puede sancionar efectivamente a un comisionado que confesó públicamente haber corrompido un proceso, entonces el diseño institucional del SNA es fundamentalmente defectuoso.
Esto requiere reforma estructural a nivel nacional:
• Mayor autonomía real para los CPC
• Mecanismos de supervisión externa obligatorios
• Procedimientos de destitución expeditos para casos de corrupción confesada
• Sanciones automáticas para omisiones en investigación
• Transparencia obligatoria de todos los procesos de selección
Epílogo: El Fantasma Ahora Tiene Nombre
Cuando escribí sobre «el fantasma de la corrupción en el anticorrupción», usé esa metáfora porque estaba trabajando con sospechas, insinuaciones, y una suspensión sin investigación formal. El fantasma era real, pero difuso.
Hoy ese fantasma tiene nombre: Salvador Vázquez Caudillo. Y gracias al valor de la Dra. Marcela López Serna de hacer públicos los hechos, sabemos que no era un fantasma —era un comisionado de carne y hueso que admitió públicamente haber corrompido el proceso que se suponía debía vigilar.
La pregunta ya no es si existe la corrupción en el sistema anticorrupción de Aguascalientes. Esa pregunta fue respondida con una confesión pública.
La pregunta ahora es: ¿Tendrá consecuencias?
En las próximas semanas y meses sabremos si Aguascalientes marca un punto de quiebre en la lucha contra la corrupción en México, o si simplemente confirma que la impunidad es sistémica, institucional, e irreformable.
La historia está siendo escrita ahora. Y todos somos testigos.
***
Nota del autor: Este ensayo actualiza y amplía mi análisis original publicado el 1 de febrero de 2026. Los nuevos hechos revelados por la Dra. López Serna no invalidan mi crítica inicial —la agravan significativamente. Agradezco a todos los lectores que compartieron el artículo original y ayudaron a mantener este tema en el debate público. La presión ciudadana continua es lo único que puede garantizar que esta vez sea diferente.
Referencias
Bobbio, N. (1984). El futuro de la democracia. Fondo de Cultura Económica.
Comisión de Selección del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción de Aguascalientes. (2026). Acuerdo mediante el cual la Comisión de Selección, aprueba la suspensión del procedimiento de selección correspondiente a la convocatoria emitida en fecha 01 de diciembre del 2025 [CS-A-04/2026]. Sistema Estatal Anticorrupción de Aguascalientes.
Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción de Aguascalientes. (2026). Acuerdo número CS-A-05/2026 [31 de enero]. Sistema Estatal Anticorrupción de Aguascalientes.
De Alba Casillas, D. (2026, 1 de febrero). El fantasma de la corrupción en el anticorrupción: La crisis de legitimidad del SEA Aguascalientes. Diálogos en Pluralidad.
López, C. (2018, 26 de noviembre). Designación del CPC en Aguascalientes: La Comisión de Selección del SEA violó sus propios acuerdos. LJA.MX. https://lja.mx/2018/11/designacion-del-cpc-en-aguascalientes-la-comision-de-seleccion-del-sea-violo-sus-propios-acuerdos/
López Serna, M. L. (2026, 3 de febrero). Video explicativo sobre los acontecimientos del 29 de enero de 2026 [Archivo de video]. YouTube. https://youtu.be/vXyuv3ro_kU
Macías, C. (2026, enero). Publicación en Facebook sobre la suspensión del proceso de selección. Facebook. https://www.facebook.com/share/19pCZzCLUJ/?mibextid=wwXIfr
Noticen. (2022, 25 de enero). Comisión de Selección deja pasar a aspirante inelegible para el CPC del SEA. Noticen. https://noticen.com/2022/01/25/comision-de-seleccion-deja-pasar-a-aspirante-inelegible-para-el-cpc-del-sea/
Secretaría Ejecutiva del Sistema Estatal Anticorrupción de Aguascalientes. (2026, 3 de febrero). Comunicado sobre la XIX Sesión Extraordinaria del Comité Coordinador. Facebook.

