Las desventajas de los partidos políticos locales

Leía el viernes pasado (3 de julio), una nota donde se señalaba que se acababa de otorgar el registro a ocho nuevos partidos locales en cinco entidades, con lo cual se registraban actualmente 73 en todas las entidades de la República, lo cual me refuerza la conclusión que hay situaciones desiguales para estas agrupaciones, que pretenden participar en las elecciones del 2027, donde por cierto, en 17 estados se renovaría su Poder Ejecutivo.
Varias razones hay que llegar a esa conclusión, lo que nos llevaría a la necesidad de buscar alternativas que garanticen condiciones al amparo del peso de cada partido pero no estrictamente igualitarias en relación a los partidos considerados como grandes o hegemónicos. Los factores que actúan en detrimento de los pequeños partidos son los siguientes:
Primero. Todo aquel agrupamiento que aspire a conseguir su registro legal como partido, sea nacional o local, debe presentar entre otros requisitos, afiliaciones en cantidad mayor al .26 por ciento del padrón electoral, que para el ámbito federl es una cifra mayor al cuarto de millones de ciudadanos y ciudadanas. Y en los estados, conforme al tamaño de su padrón. Con una baja participación ciudadana en los partidos, este porcentaje no es menor y más cuando no se cuentas con recursos económicos suficientes.
Segundo. Los partidos que acaban de obtener su registro, tanto nacional como locales, no podrán hacer alianzas con ninguna agrupación legal y alcanzar por lo menos el tres por ciento de votos para refrendar su registro, lo que los pone en condiciones de desventaja en relación a los otros contendientes. Vale la pena recordar que el PRD perdió su registro nacional en 2024, pero mantiene el registro legal en 13 entidades de la República y que una parte de sus antiguos militantes se fueron a Somos México. Al parecer el PAN, al cual se había aliado, prácticamente ha decidido irse solo en las próximas elecciones, por lo que únicamente le queda el PRI para llegar a un acuerdo con ello o depender de sus propias fuerzas para mantenerse en los estados señalados.
Tercero. No hay piso parejo. Los partidos llamados grandes tienen coberturas aseguradas en los medios de comunicación convencionales y éstos incluso los buscan. Tendrán o no estrategias mediáticas, pero hay espacios asegurados, además de recursos. En el caso de Aguascalientes, la gente podrá conocer al PRD, que tenía 25 años de funcionar como partido nacional, pero quienes conocen a los otros tres partidos que tienen registro local.
Cuarto. La hegemonía orgánica, en tiempo de operación, en recursos y manejo mediático, de parte de los llamados partidos grandes, apachurra a los pequeños. Pongo el caso de la experiencia del Partido Revolución Popular Zacatecas, que logró alcanzar su registro local para participar en las elecciones del 2024, a partir de cumplir con los requisitos, integrar una buena estructura orgánica, tener cuadros con capacidad política y de trabajo, fueron al final fueron avasallados por la inercia de Morena no alcanzando el porcentaje mínimo necesario.
Debiera buscarse una verdadera transformación al sistema de partido, que garanticen la mayor participación ciudadana y la representación real de la fuerza qque representa cada partido. Así como estamos hasta ahora, no se puede.







