TRES CUESTIONABLES CUESTIONES DEL EJECUTIVO FEDERAL

TRES CUESTIONABLES CUESTIONES DEL EJECUTIVO FEDERAL

El segundo tema que quiero tratar es la opinión/relación de México con respecto al gobierno de los Estados Unidos, que sin duda tiene sus “asegunes”, independientemente de que, formalmente, haya mejorado en relación al antecesor de López Obrador, donde prevaleció el seguidismo, entreguismo y la desconsideración del gobierno norteamericano ante el nuestro.

[bctt tweet=»No podemos opinar sobre lo que sucede en otro país, entonces, ¿por qué el gobierno de ese país opina sobre cuestiones que sólo competen a los mexicanos?”.» username=»»]

El tema resurge nuevamente cuando en el transcurso de una de las conferencias mañaneras, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, brinca sobre un informe norteamericano sobre derechos humanos en nuestro país. En esa ocasión mencionó que, “para empezar, nosotros no nos metemos a opinar sobre violaciones de derechos humanos en Estados Unidos; somos respetuosos. No podemos opinar sobre lo que sucede en otro país, entonces, ¿por qué el gobierno de ese país opina sobre cuestiones que sólo competen a los mexicanos?”.

No creo que la apreciación del Presidente sea ingenua. Desconocedora de la historia del país vecino y de su política exterior y hacia otras naciones, tampoco pensamos que sea una declaración sin considerar nuestras experiencias con ellos. La actitud norteamericana megalómana, intervencionista, de creerse sin que nadie se los pida policía del mundo, de baluarte de la democracia (y para todo mostrar a la Estatua de la Libertad como símbolo), la tenemos por lo menos desde la primera mitad del siglo XIX con la Doctrina Monroe y eso lo sabemos todos los mexicanos, incluso aquellos que son filogringos y aman el american way of live.

Salvo formas, la esencia ideológica entre los demócratas y los republicanos sigue siendo la misma. Entre ambos hay matices en su nacionalismo, pero no en su concepción capitalista y sus principios imperialistas, donde primero son ellos que el resto del mundo entero, donde sus intereses están por sobre todos los países del orbe.

Las dos invasiones a nuestro país por parte de los norteamericanos, la de mediados del siglo XIX y la de 1914, tuvieron causas expansionistas y en defensa de sus intereses económicos, respectivamente. Y esto está claro para cualquier mexicano que se precie de conocer algo de la historia sobre la relación de nuestros dos países. López Obrador no es la excepción.

Recuerdo un libro que leí hace poco, de la periodista Dolía Estévez, que lleva el título de Así nos ven. Entrevistas inéditas con embajadores estadounidenses en México, donde sobresale prácticamente en todos, que en el centro de la relación con nosotros estaban nuestros recursos naturales, principalmente el petróleo, su seguridad nacional a partir del control migratorio y considerarnos su patio trasero. Saquemos de aquí todas las lecciones que sean necesarias.

Durante casi dos siglos el gobierno de Washington no ha cejado de sus actitudes injerencionistas, se cree con ese derecho, así ha actuado siempre, se reivindica como el adalid de la democracia, aunque su país subsista la desigualdad, la discriminación y el sobajamiento de sus minorías, como es el caso de su población originaria. El bloqueo económico a la Cuba socialista es una afrenta a la soberanía de ese país. El plan Patriota o el Mérida, son expresiones de la intromisión en otros países, como Colombia y México. Así se pueden suceder caso de invasiones como las de Granada, República Dominicana o Panamá.

Todos los países podrán ser respetuosos hacia los Estados Unidos, pero eso no produce en nada reciprocidad. No hay la menor actitud autocrítica por su parte, ven la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio. Abusan con el débil y hostigan de manera permanente a quien no piensan como ellos ni les son dóciles. Eso sí, se van con tiento con quienes los ven como iguales. Son perversos pero no tontos.

Por ello, cuando López Obrador se pregunta porqué el gobierno norteamericano se mete en asuntos internos y cuestiona la situación nacional en cuanto a derechos humanos, está asumiendo una postura pasiva. Nos sorprende, porque habría muchos hechos que soportarían porqué actúan así el gobierno norteamericano. Estamos claros que siendo representante de la administración pública federal (cualquiera), se requiere asumir una postura no contestataria, respetuosa, diplomática, pero firme y nada ingenua. Pero no podemos esperar que Estados Unidos hagan lo mismo.

En consecuencia de lo anterior, no tiene mucho sentido la afirmación de López Obrador sobre los dichos del gobierno norteamericano. Así como reviró en la alusión a la periodista Sanjuana Martínez (que por cierto habría que analizar más objetivamente su caso), lo mismo debió de haber hecho con las afirmaciones norteamericanas sobre los derechos humanos en México.

Entre menos lazos que nos ciñan económicamente con Estados Unidos (recordemos que somos el principal comprador suyo y éramos hasta hace poco el principal vendedor, pues al parecer nos suplió China), además de tener un gobierno fuerte, digno e independiente, entonces tendremos un mejor trato por parte de Washington, aunque no desistan en sus afanes megalomaníacos.

No son entonces cuestiones de asombrarnos por lo que hace el gobierno norteamericano, mejor preocuparnos por lo que hacemos nosotros y exigir un trato de iguales y sin intromisiones, sin vulnerar nuestra soberanía, denunciar lo que amerite hacerlo, cuando afecte a terceros, que es el modus operante del imperialismo norteamericano,

En la tercera y última entrega comentaremos el tema faltante.

Daniel Carlos García

Aguascalentense de nacimiento, comunista por convicción y médico por estudios en la UNAM. Militante activo de la izquierda marxista desde la década de los 70’s; fue miembro y dirigente de los partidos: PCM, MAUS, PSUM, PMS Y PRD. Periodista por vocación y colaborador de diversas publicaciones. Ha escrito diversos libros, entre ellos: “Fulgor rebelde. La guerrilla en Aguascalientes”, “El perredismo en Aguascalientes” y el “Diccionario de la Izquierda en Aguascalientes”, “Historia y situación del cooperativismo en el DF” y “Las mujeres en la Revolución Mexicana”. Fue Director de Capacitación para el Empleo del Gobierno del Distrito Federal (2000-2005); asesor del Srio. de Gobierno del GDF y Director de Estudios y Estadísticas del Trabajo (GDF 2007-2012). Actualmente es Gerente de Saludo en CENFES, AC, así como organizador y dirigente del Movimiento Comunista Mexicano (MCM).

Daniel Carlos García

Aguascalentense de nacimiento, comunista por convicción y médico por estudios en la UNAM. Militante activo de la izquierda marxista desde la década de los 70’s; fue miembro y dirigente de los partidos: PCM, MAUS, PSUM, PMS Y PRD. Periodista por vocación y colaborador de diversas publicaciones. Ha escrito diversos libros, entre ellos: “Fulgor rebelde. La guerrilla en Aguascalientes”, “El perredismo en Aguascalientes” y el “Diccionario de la Izquierda en Aguascalientes”, “Historia y situación del cooperativismo en el DF” y “Las mujeres en la Revolución Mexicana”. Fue Director de Capacitación para el Empleo del Gobierno del Distrito Federal (2000-2005); asesor del Srio. de Gobierno del GDF y Director de Estudios y Estadísticas del Trabajo (GDF 2007-2012). Actualmente es Gerente de Saludo en CENFES, AC, así como organizador y dirigente del Movimiento Comunista Mexicano (MCM).

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