POTENCIAL DE AGUASCALIENTES PARA ESCALAR EN LA ECONOMÍA GLOBAL EN EL 1ER ENCUENTRO EMPRESARIAL TECNOLÓGICO 2026
MENSAJE EVENTO CELA-REF
Es un honor dirigirme a ustedes aquí en San Francisco de los Romo —uno de los enclaves industriales más dinámicos de Aguascalientes— en un momento que responde a una trayectoria histórica que, con el paso de los siglos, dio forma a nuestro estado como articulador de rutas, intercambios y oportunidades.
Por más de 300 años, el Camino Real de Tierra Adentro estructuró un corredor de 2 mil 600 kilómetros que articuló el centro del país con lo que hoy es Estados Unidos, dando forma a economías, asentamientos y circuitos comerciales. En ese contexto, Aguascalientes se consolidó como punto estratégico de enlace, resguardo y tránsito.
Aquella condición delineó una vocación permanente: vincular territorios y facilitar flujos.
Con la irrupción del ferrocarril en el siglo XIX, esa vocación adquirió escala y dirección. La infraestructura no solo modificó la geografía del estado, sino que detonó procesos de industrialización y transformó su dinámica social. Aguascalientes dejó de ser únicamente un punto de paso para constituirse en un nodo logístico de relevancia nacional.
El tránsito se convirtió en desarrollo, y el enlace, en ventaja competitiva.
Sobre esa base, el siglo XX consolidó una diversificación progresiva.




La industria vitivinícola y agroindustrial aprovechó las condiciones del territorio; después, el sector textil sostuvo el empleo y la actividad; más tarde, la industria automotriz redefinió de manera integral la plataforma industrial del estado.
La instalación de Nissan en 1982 marcó un punto de inflexión, al impulsar la transición hacia un esquema industrial con vocación exportadora.
Con el paso del tiempo, ese proceso dio lugar a una plataforma más compleja, en la que la fortaleza manufacturera convive con un sector de servicios dinámico que sostiene la operación, la logística y la articulación industrial.
Esa trayectoria se refleja con claridad en su desempeño hoy en día.
Durante los últimos 18 años, Aguascalientes ha registrado un crecimiento acumulado de exportaciones del 210%, alcanzando en 2025 un volumen superior a los 13 mil millones de dólares. De ese total, el 98% corresponde a manufacturas, lo que evidencia un alto grado de especialización.
Las importaciones, que ascienden a casi 8 mil millones de dólares, muestran el nivel de insercióndel estado en cadenas internacionales, particularmente en sectores estratégicos como el automotriz.
Este posicionamiento no se explica solo por la dinámica del comercio exterior, sino también por la solidez de su base empresarial y las capacidades que la respaldan.
Aguascalientes cuenta con una población económicamente activa de 689 mil personas, donde 6 de cada 10 se ubican en el sector servicios, 3 en la manufactura y 1 en el sector primario, lo que confirma una estructura diversificada con base industrial.
Además, existen más de 41 mil empleadores, con un crecimiento anual del 6.2%, reflejo de un clima de estabilidad y paz social que favorece la inversión nacional y extranjera.
Sin embargo, este desempeño contrasta con un dato que define el reto estructural: Aguascalientes participa con apenas el 2% del total de exportaciones nacionales.
Ahí se dimensiona, con toda claridad, el tamaño de la oportunidad.
Desde esa perspectiva, el desafío no consiste en sostener lo alcanzado, sino en escalar con visión estratégica.
Ante este escenario, Aguascalientes está llamado a pensar en grande, retomando la esencia de su origen: ser un espacio que enlaza y proyecta más allá de sus fronteras.
Esto implica reconocer que las condiciones actuales permiten dar ese siguiente paso: consolidar una mayor integración logística, incorporar tecnología a procesos productivos y fortalecer su presencia en los mercados internacionales.
Y esa base ya está presente:
Un aeropuerto internacional que movilizó más de 984 mil pasajeros en 2025.
Un libramiento carretero poniente -que cruza los municipios de Aguascalientes, Jesús María y donde hoy estamos, San Francisco de los Romo- por el que transitan más de 7 mil vehículos diarios, en su mayoría transporte de carga.
Así como más de 60 instituciones de educación superior formando perfiles altamente calificados y un entorno industrial que ha demostrado flexibilidad operativa y eficiencia.
Todo lo anterior abre la oportunidad de construir una nueva etapa de transformación económica, en sintonía con el proyecto que encabeza nuestra presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, a través del Plan México, que coloca en el centro la prosperidad compartida, el bienestar social y el crecimiento con inclusión.
En ese marco, hace algunas semanas, en la Primera Convención Hidrocálida, se construyó de manera colectiva un decálogo de anhelos del pueblo hidrocálido rumbo al periodo 2027–2033, como hoja de ruta para alinear el desarrollo del estado con esa visión nacional.
Parte de una base clara: la fortaleza industrial no es el límite, es el punto de partida.
El siguiente paso está definido: diversificar la actividad, integrar tecnología y escalar en las cadenas internacionales a partir de la creación de dos Polos de Desarrollo para el Bienestar que articulen inversión, infraestructura y perfiles competitivos a nivel internacional.
Para lograrlo, se requieren factores concretos: Certeza para el capital nacional y extranjero; Infraestructura carretera, ferroviaria y aeroportuaria que refuerce la conectividad regional, nacional e internacional; Perfiles especializados para la nueva economía.
No se trata de sustituir un esquema, sino de llevarlo a una nueva etapa que responda al futuro.
Señoras y señores:
La historia de Aguascalientes es una línea de continuidad, pero también de transformación y capacidad de adaptación.
De un territorio que vinculaba rutas, a un estado que consolidó una base productiva; y hoy, a una entidad con la posibilidad de ampliar su presencia en las dinámicas actuales.
Aguascalientes no está cambiando su modelo económico, lo está llevando hacia una etapa de mayor alcance y proyección.
Si en el pasado fuimos un punto de encuentro, hoy estamos en condiciones de ser una plataforma de proyección internacional.
El futuro no será producto del azar, sino de decisiones compartidas entre el sector empresarial, las instituciones educativas, los sindicatos y el gobierno.
Aguascalientes tiene con qué dar el siguiente paso; ahora corresponde estar a la altura de lo que ésepaso exige.
Muchas gracias.

