La boleta como destino, Aguascalientes como trofeo
La desbandada en Economía y el caso de Salma Luévano
El reacomodo que habla por sí solo
El 30 de abril de 2026 la Secretaría de Economía emitió el Comunicado 036. No era un anuncio de inversión, ni una cifra de empleo generado, ni una estrategia frente a la revisión del T-MEC. Era una lista de bajas. Santiago Nieto, Wilfrido Márquez, Héctor Ochoa Moreno, Salma Luévano Luna, Omega Vázquez Reyes, Humberto Hernández y Julio Benavides Serrano dejaban sus cargos, según el comunicado oficial, para «realizar actividades de índole político«. Siete funcionarios. Una misma dirección: las boletas electorales de 2027.
El secretario Marcelo Ebrard, con la fórmula protocolar que conoce bien, agradeció la labor de los que se van y deseó éxito a quienes asumirán nuevas responsabilidades. Nada extraordinario en el lenguaje. Lo extraordinario es el momento.
México cerró el primer trimestre de 2026 con una contracción del PIB del 0.8%, la mayor caída trimestral desde 2024. El país, según cálculos de Oxford Economics, perdió 17 mil 400 millones de dólares en inversión por efecto de la incertidumbre arancelaria. La revisión del T-MEC se cierne como un horizonte que nadie puede leer con claridad. Y en ese contexto, el equipo de la secretaría encargada de capturar inversión y sostener la planta productiva del país tomó el camino sin resultados positivos medibles de la vanidad personal de las precampañas.
La administración económica de Ebrard perdió siete cuadros en un solo comunicado. Lo hizo mientras el PIB caía y los aranceles presionaban.
Salma Luévano en Aguascalientes: presencia sin huella
Entre los nombres de la lista, uno tiene pertinencia particular para Aguascalientes: Salma Luévano Luna, identificada en el propio comunicado de la SE como «responsable del sector de Economía de Inclusión y representante de la Secretaría en Aguascalientes«. Ese cargo, que en la estructura federal equivale a lo que antes se denominaba delegada o subdelegada estatal, es precisamente el puente entre la política económica nacional y el territorio local. Es el rostro de la federación frente a las cámaras empresariales, los parques industriales, los municipios, los emprendedores.
La pregunta que Aguascalientes puede hacerse sin incomodidad es simple: ¿qué pasó durante la gestión de Luévano en ese cargo? La respuesta, buscada en registros de inversión, eventos de promoción económica, ferias de empleo, acuerdos con cámaras o anuncios de proyectos productivos vinculados a su representación, es una ausencia. No hay en el registro público estatal ni en la cobertura periodística local una sola inversión anunciada que lleve su firma como gestora. No hay una feria de empleo convocada desde la representación de Economía bajo su coordinación. No hay un acuerdo de cadena de valor, un programa de desarrollo de proveedores, un proyecto de polo productivo que pueda asociarse a su trabajo territorial en la entidad.
Esto no es un juicio de intenciones. Es una constatación de resultados. El cargo que Luévano ocupó en Aguascalientes existe para conectar al estado con los instrumentos de política económica federal: el Fondo Nacional Emprendedor, los programas de financiamiento para PYMES, las misiones de atracción de inversión extranjera directa, los corredores industriales. Nada de eso dejó rastro visible durante su gestión.
Ni una feria de empleo. Ni un anuncio de inversión. Ni una peluquería que se pueda atribuir a su gestión como representante federal en Aguascalientes.
De la inacción al destape
El 27 de febrero de 2026 en entrevista con la periodista Azucena Uresti, Luévano destapó públicamente su aspiración a la gubernatura de Aguascalientes por Morena para 2027. Las declaraciones tienen algo revelador en su tono: habló de la falta de agua en el estado, de la inseguridad, de que la derrama económica no se refleja en la calidad de vida de la población. Diagnósticos válidos, sin duda. Pero el problema no es que los enuncie. El problema es que los enunció mientras era, precisamente, la representante federal del área responsable de la política económica en ese mismo territorio. En otras palabras ¿desde tu posición que hiciste para resolver o gestionar soluciones?
Si la inversión no se refleja en el bienestar de los aguascalentenses, y si la representante de Economía en el estado diagnostica esa falla desde adentro, la pregunta no puede evitarse: ¿qué hizo la representante de Economía para corregirlo? ¿Qué propuesta llevó a la federación? ¿Qué alianza construyó con el sector privado local? ¿Qué proyecto articuló con los municipios?
La ambición electoral no es en sí misma un defecto. Todos los políticos tienen ambiciones, y el proceso democrático existe para que esas ambiciones se sometan al juicio ciudadano. Lo que sí es un problema es la secuencia: primero la inacción en el cargo, luego el diagnóstico de lo que no funciona, y finalmente la candidatura como si el diagnóstico fuera mérito. Como si señalar el problema desde adentro, sin haberlo atacado, fuera suficiente credencial para aspirar a gobernarlo.
Luévano ha declarado públicamente que se ha «preparado» y tiene «capacidad para gobernar» Aguascalientes. Puede ser. Pero la capacidad de gobernar no se demuestra con declaraciones de intención; se construye con resultados acumulados en el ejercicio cotidiano del cargo que ya se tiene. Y en el rubro de resultado en la evidencia pública Salma Luevano acumula declaraciones y escándalos mediáticos no soluciones y menos gestiones efectivas.
Quien no resuelve los problemas que diagnostica desde adentro, ¿con qué autoridad propone resolverlos desde afuera?
El síntoma sistémico
El caso de Luévano no es excepcional; es, precisamente, el más ilustrativo de un fenómeno más amplio. La desbandada en la Secretaría de Economía reproduce una lógica que la clase política mexicana ha normalizado: el cargo federal como trampolín, el territorio como mercado electoral, la función pública como currículum de campaña.
No es un problema exclusivo de Morena, ni de esta administración. Pero sí es un problema que esta administración reproduce sin autocrítica, en un momento en que la economía del país no puede permitirse que los operadores de política económica estén pensando en su próxima candidatura mientras negocian el T-MEC.
La Secretaría de Economía es, en este momento, una de las instancias más estratégicas del gobierno federal. Enfrenta la revisión de un tratado que define el modelo exportador del país, una caída de inversión de más de 17 mil millones de dólares por incertidumbre, y una contracción del PIB que coloca a México como la economía más vulnerable del grupo analizado por Oxford Economics ante los choques externos. En ese contexto, perder siete cuadros en un comunicado de fin de mes, porque prefirieron las boletas, no es un dato menor de la burocracia. Es una señal de las prioridades reales.
Aguascalientes como trofeo
Lo que queda para Aguascalientes es una reflexión incómoda. El estado va a recibir candidatos que llegan con el peso de cargos federales que no tradujeron en resultados locales tangibles. Salma Luévano no es la única, pero es el ejemplo más nítido de una aspiración que no pasa por la rendición de cuentas. Nadie le pregunta qué logró como representante de Economía en el estado. Nadie le exige una memoria de gestión. La narrativa salta directamente de la identidad política a la candidatura, como si el puente entre ambas fuera innecesario.
Aguascalientes merece candidatos que hayan construido algo antes de pedir el voto. Que puedan señalar, con nombre y número, lo que generaron en el cargo que tuvieron. Que tengan la honestidad de decir: esto hice, esto no pude hacer, y esto aprendí. Lo que no puede sostenerse, ni política ni moralmente, es la ambición sin autocrítica: la incapacidad de mirarse con los mismos ojos con que se mira el estado que se pretende gobernar.
Aguascalientes no es un trofeo disponible para quien llegue primero con el aval de un partido. Es un estado con problemas concretos, agua con un problema ecológico que probablemente tengamos que cambiar hábitos en su uso y bañarse diario no sea posible por un estrés hídrico al cual Salma no se ve que esté co conciente, inversión productiva que no tiene evidencia de gestión, desigualdad territorial que solo su narrativa personal sin sustento documental alcanza para demostrar, instituciones bajo presión que requieren soluciones construidas desde la experiencia real de haberlas enfrentado. No desde el escritorio de quien las diagnosticó sin actuar.
Referencias
Expansión. (2026, 29 de abril). Incertidumbre cuesta 17,400 mdd a México y pone en riesgo 30,200 mdd más en 2026. Expansión. https://expansion.mx
El Financiero. (2026, 30 de abril). PIB de México sufre en primer trimestre de 2026: Se contrae 0.8% por caída de agricultura y manufactura. El Financiero. https://elfinanciero.com.mx
El Financiero. (2026, 30 de abril). La Secretaría de Economía anuncia nombramientos. El Financiero. https://elfinanciero.com.mx
Infobae. (2026, 27 de febrero). Salma Luévano buscará la gubernatura de Aguascalientes, podría competir con Arturo Ávila en la encuesta interna de Morena. Infobae. https://infobae.com
Infobae. (2026, 1 de mayo). Santiago Nieto y Salma Luévano, entre los funcionarios que renunciaron a la Secretaría de Economía para ir a la elección de 2027. Infobae. https://infobae.com
Secretaría de Economía. (2026, 30 de abril). Comunicado 036. Gobierno de México. https://www.gob.mx/se
Sentido Común. (2026, 30 de abril). Desbandada en Secretaría de Economía para buscar candidaturas. Sentido Común. https://consentidocomun.mx
SDP Noticias. (2026, 27 de febrero). Salma Luévano buscará la gubernatura de Aguascalientes en 2027; sería la primera gobernadora trans. SDP Noticias. https://sdpnoticias.com

