Nuestra Múltiple y compleja forma de existir
INTRODUCCIÓN
Acabo de pasar por un problema burocrático muy fuerte que me ha hecho reflexionar sobre quiénes somos.
Hace mes y medio, fui a sacar mi INE que se encontraba ya vencido y que no había podido actualizar sobre todo por un cáncer que sufrió mi esposa Esther (del cual por fortuna, ya está saliendo) y por efecto de la pandemia.
Debo aclarar que nací en Aguascalientes (Ags.) y que me siento orgulloso de ser hidrocálido, pero que desde hace muchos años vivo en la Ciudad de México en donde trabajo en la Universidad Autónoma Metropolitana (Iztapalapa). Por eso el trámite lo realicé en la Ciudad de México.
Me enfrenté a varios problemas, pero el principal provenía de mi nombre. Yo me llamo Juan y siempre he usado este nombre pero mi nombre en el acta de nacimiento es Jean Claude. Mi padre, quien fue muy conocido en Aguascalientes, era de origen francés y yo nací en1942, a mitad de la Segunda Guerra Mundial. A mi padre al fervor de la guerra, se acordó de dos hermanos mayores de él, que murieron en la Primer Guerra en Verdún; uno se llamaba Jean y el otro Claude y así me llamaron Jean Claude en mi acta de nacimiento. El caso es que yo desde el kínder, usé el nombre de Juan.
Al entrar a la UNAM a estudiar hacemuchos años (en Aguascalientes no había universidades), me encontré con el problema de que todos mis documentos escolares venían a nombre de Juan, a diferencia de mi acta de nacimiento que decía Jean Claude. Un buen abogado de Aguascalientes hizo un adendum a mi acta de nacimiento diciendo que Jean Claudehabía sido conocido social y familiarmente con el nombre de Juan. Ese arreglo funcionó adecuadamente durante décadas, hasta hace mes y medio., pues me dijeron que ese adendum no tenía una validez obligatoria legal y que por ende, Juan Castaingts T., no existía.
Tomé consciencia y me entró un estrés muy fuerte. Mis títulos académicos, mi trabajo, mis propiedades, mis cuentas bancarias, mi declaración deimpuestos, mi ISSSTE, mi seguro médico, etc.. no tenían ninguna validez legal y que yo, a pesar de estar vivo, estaba muerto legal y burocráticamente.
Por fortuna, además de la existencia burocrática tenemos una existencia social en la cual la amistad es un componente muy importante de la misma. Así recurrí a mi amigo Jesús Eduardo Martín Jáuregui, que es un excelente jurista y un Notario Público en Aguascalientes, y él mostró ante el Registro Civil del Estado de Aguascalientes que en la fecha en que se hizo el adendum del nombre “Juan”, había una ley que legitimaba totalmente el procedimiento y que por lo tanto, el nombre de Juan era totalmente legal. Debo reconocer que el Registro Civil de Aguascalientes se mostró siempre amable y eficiente y que por lo tanto, mi nombre de Juan ya es legal.
Dice un dicho que lo que termina bien, está bien. Pero la pandemia y la enfermedad de Esther habían provocado un estrés largo que dejó consecuencias en mi mentalidad, lo cual me predispuso para mi inexistencia legal y burocrática.
La angustia y el estrés me impulsaron a la reflexión y en ella me encontré que no tenemos un yo sino tres. Somos al mismo tiempo un yo individual y mental, un yo social y un yo legal y burocrático. Estos tres yo, se relacionan entre sí en forma compleja, son interdependientes y su interacción no siempre es harmónica sino que también se generan tensiones y contradicciones; pero en la vida individual, social y organizativa, los tres yo, se integran para vivir.
Este artículo tiene dos partes. En la primera de ellas presento en forma sencilla mis argumentos sobre lo que consisten cada uno de nuestros tres yo. En la segunda parte, se hace un análisis un tanto más profundo sobre las tres personalidades para aquel lector que tenga interés en ahondar un poco sobre el tema.
PRIMERA PARTE. VERSIÓN SINTÉTICA DE NUESTROS TRES YO.
1.- El yo biológico y mental.
El cerebro está integrado por varios componentes, entre ellos se encuentran las neuronas que son células especializadas en funciones voluntarias e involuntarias de nuestro organismo el cual les contiene por varios miles de millones de ellas. El cerebro y el cuerpo humano forman un todo, se necesitan mutuamente e interactúan sin cesar.
El cerebro tiene estructuras internas diversas que son fundamentales para las múltiples funciones que realiza. Entre ellas hay conexiones complejas que forman mapeos cerebrales. El número enorme de neuronas permite una enorme diversidad de conexiones y mapeos. Desde el nacimiento, el cerebro es tan complejo que prácticamente o existen dos cerebros iguales en el mundo, pero al crecer se forman mapeos cerebrales muy distintos lo cual configuran mapeos cerebrales en cada individuo que le son propios y distintos a todos los demás; hay semejanzas y parecidos pero no igualdad. Cada uno de nosotros tiene su propio yo.
Cada uno de nosotros recibe las sensaciones del mundo externo e interno y las coordina por medio de la homeostasis.Hay que indicar la existencia de la homeostasis que es vital.Se trata de un sistema regulador que todos los seres vivos tienen y que consiste en la capacidad para mantener una estabilidad relativa del medio interno a pesar de las constantes fluctuaciones del medio ambiente. La homeostasis no se refiere a un estado estático o sin cambio, se trata en realidad, de un estado de equilibrio dinámico en el cual las condiciones internas varían, pero siempre dentro de límites estrechos. Se trata de la existencia de un espacio delimitado en lo inferior y en lo superior dentro del cual, la vida se desarrolla y se reproduce en forma normal y adecuada. Si se tienen variaciones por abajo o por encima de este espacio delimitado, hay problemas para la vida y por eso se establece un proceso de regulación que hace que el organismo realice acciones para bajar los niveles excesivos o para subir los niveles insuficientes.
Todos tenemos un conjunto de memorias, creencias, emociones, pasiones, imaginaciones, miedos, deseos y esperanzas y todas éstas, se integran, se relacionan entre sí en forma compleja para configurar nuestra personalidad.
Así tenemos un yo propio configurado por nuestra personalidad.
2.- El yo social.
Pero el yo no existe aislado, ya que se relaciona continuamente con muchos otros yo,
Al nacer tenemos la capacidad de hablar y comprender un lenguaje, pero depende de dónde nacemos, Alemania, Inglaterra, México, China, para determinar qué tipo de lenguaje aprendemos. Nuestro lenguaje es social.
La riqueza del lenguaje depende dela enseñanza, de la calidad de la misma y delos esfuerzos y gustos del yo que lo impulsen a la lectura y el aprendizaje. No se piensa ni se actúa de la misma manera con un lenguaje pobre en palabras y en gramática que con uno rico.
Una buena parte de la forma en que concebimos la sociedad y el mundo que nos rodea es por medio de la cultura. Pero la cultura la adquirimos de la sociedad en que vivimos. Es cierto que nuestro yo individual no integra para sí la cultura tal y como se la proponen, sino que el yo individual puede seleccionar las partes que más le interesan y con ellas puede configurar diseños muy variados, pero su selección y diseño estarán influidos fuertemente por lo social. El académico francés Edgar Morin decía con mucha razón quesomos totalmente individuos y totalmente sociales.
Las creencias religiosas del yo individual dependen mucho del yo social. Si nacemos en EUA o en Alemania o en Inglaterra, nuestra probabilidad de ser protestantes es elevada. En cambio, si nacemos en España o América Latina, la probabilidad de ser católicos es más elevada. Si nacemos en la India, Japón o China, difícilmente seremos cristianos.
Las creencias profanas (no religiosas), también tienen una relación muy fuerte con lo social.
El razonamiento que es vital en y para el ser humano, tiene mucho del yo individual y del yo social. Pienso que el ser humano tiene distintas formas de razonar que se pueden sintetizar en 11. Las cuales son:1) su capacidad de ser inteligente, 2) la ciencia que tiene disponible y que conoce, 3) los métodos lógicos que conoce y que pone en práctica, 4) su capacidad imaginativa, 5) la información disponible, 6) sus creencias religiosas o mágicas, 7) la ideología que sustenta, 8) las emociones que siente, 9) las representaciones sociales, 10) las creencias, 11) los símbolos dominantes. Todas estas formas de pensar y razonar se combinan en procesos complejos según las condiciones estructurales y circunstanciales que vive un individuo en su sociedad y cultura.
Una visión más amplia de las formas de razonar del ser humano se encuentra en la revista Crisol. Hoy del mes de noviembre del 2020; una versión mucho más completa y desarrollada, aparecerá en la nueva edición que estoy terminando de preparar de mi libro ““Antropología simbólica y Neurociencia. Editorial Anthropos y UAM-I (se consigue en Amazon).
Todos los hombres tenemos algo de los once elementos enunciados y todos juegan un papel en nuestra forma de razonar, aunque algunos elementos tienen un papel más importante que otros que sólo juegan un papel secundario. La cantidad y calidad de información tienen un papel esencial y la capacidad de utilizarla es una parte de la inteligencia.
Hay que agregar que todo el proceso de razonamiento sea cual fuese, está sujeto a manipulación con fines políticos, religiosos, mágicos o comerciales. La ciencia se puede falsear o usar en forma manipulativa; un uso mañoso de la lógica da lugar a las falacias (aseveraciones que parecen lógicas pero que en el fondo no lo son), la información se puede alterar, manipular, inventar, la religión se puede deformar o usar abusivamente con fines egoístas o políticos y aún la inteligencia se puede manipular usando información falsa o deformada, presentando mecanismos de compresión que seducen pero que son incorrectos, apelando a un uso incorrecto y deformante de las emociones, con relatos atrayentes que deforman la visión del mundo, etcétera.
Piénsese en cualquier forma o combinación de razonamiento de los 11 mencionados, y todos contienen elementos del yo individual y del yo social.
Nuestro yo individual está profundamente correlacionado con nuestro yo social.
3.- El yo administrativo y burocrático.
El caso es que el yo individual y el yo social no pueden existir adecuadamente sin el yo administrativo y burocrático.
Vivimos en un mundo en el que se requiere documentar una parte de nuestra vida. Son documentos sin los cuales tenemos serios problemas en nuestra vida social. Nuestro nacimiento se necesita documentar en el acta de nacimiento, la cual también es un documento obligatorio para certificar la nacionalidad.
Nuestra vida seguirá produciendo documentos administrativos y burocráticos que necesitamos vitalmente para poder existir.
Cada grado de estudios que realizamos, necesitamos documentarlo. La entrada a cualquier trabajo requiere de documentos y genera otros documentos.
Vivimos en el seno de organizaciones familiares, deportivas, escolares, de diversión, de trabajo, religiosas, bancarias, políticas, de seguridad médica, de diversos seguros, etcétera. Además, vivimos en el interior de un Estado, a él le debemos pagar impuestos; el Estado genera un sistema administrativo y burocrático para acreditar propiedades; si conducimos un vehículo necesitamos una licencia de conducir.
Toda organización de cualquier tipo, implica papeleo documentos que no solo constatan nuestra presencia y por ende nuestra existencia, sino también porque nos ubicaen la jerarquía interna que proyecta nuestra personalidad interna y externamente. Se suele decir: “fulano de tal que tiene tal puesto en la jerarquía detal organización”. Se busca el poder no sólo por el placer del mismo, sino por la personalidad que otorga. En mi entorno solía decirse “fulano, se subió a un ladrillito y se siente la mamá de los pollitos”.
Hay muchas personas que se sienten que son la manera como se visten y el puesto que ocupan.
Según Michels la mayor parte de las organizaciones tienden a formar una oligarquía y además la organización se autogenera y un papeleo da origen a otros papeleos.Toda organización requiere de una burocracia, no hay duda; el hecho es que, la burocracia suele retroalimentarse a sí misma y tiende a hacer que donde antes se necesitaba un documento, luego se necesite otro documento para legitimar el documento anterior y luego otro para completar los dos anteriores y así sucesivamente. De esta manera, un aparato organizacional que normalmente requeriría 10 personas, la retroalimentación burocrática hace que el personal suba a 15 o 20 y los miembros de la organización se dedique un tiempo a llenar papeles. Además, está la lucha por el poder dentro de la organización, ya que la burocracia es necesaria, pero ésta suele implicar lucha y concentración del poder en la cumbre. Esto lo señala Robert Michels; posiblemente sea exagerado, pero no está equivocado.
El hecho es que, en nuestro yo individual, tenemos un yo social y un yo administrativo-burocrático. Los tres se relacionan e interaccionan entre sí. Forman un sistema complejo.
Mi problema que ya se arregló, es que de pronto perdí el yo administrativo-burocrático sin el cual, ni el yo individual ni el social pueden funcionar adecuadamente y tienen trastornos muy severos.


De lujo. Siempre lei a Castaingts en Crisol, …en mi opinion, la mejor pluma que tuvo de colaborador Don Gus
Gracias por las estimulantes palabras