Delirios de Poder

Delirios de Poder

Para los seguidores del afán de poder, el concepto abarca en diversas situaciones un sinfín de interpretaciones y formas de ejercerlo. Sin embargo para aquellos que nacieron prescindiendo de él; la perspectiva es otra.

Maquiavelo concebía el poder ejecutado desde las sombras, aconsejando a aquél en el trono de manera cínica y audaz. No negaremos queridos lectores, que la capacidad de mantener el poderío a toda costa es una constante dentro de su más grande obra “El príncipe”. Afirmaba además que “hay que preocuparse de cómo viven los hombres y no de cómo deberían vivir; quien abandona el estudio de lo que se hace para indagar lo que debería hacerse está preparando su ruina más que su preservación”.

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En algún momento de nuestras vidas hemos utilizado el término Maquiavélico, haciendo alusión a algo maléfico u siniestro. Es ahí donde realmente encontramos esa línea delgada que hace a Nicolás un hombre impredecible, al final de cuentas el propio Napoleón agregaría años más tarde que “el fin justifica los medios”. La fuerza y el orden son otros dos pilares que prevalecen en su pensamiento político.

A pesar de lo brillante qué es en lo teórico, la práctica es algo que exhorta al escribir El príncipe, pues toma en cuenta que no todos los gobiernos son iguales ni los integrantes de la sociedad con respecto al contexto espacial y moral. Maquiavelo por otro lado, jamás ocupó posiciones como líder, siempre estuvo aun lado de quiénes tomaban las decisiones, a este tipo de poder lo considero: “Detrás de los reflectores”.

Foucault veía la otra cara de la moneda afirmando que el poder “no es una institución y no es una estructura, no es cierta potencia de la que algunos están dotados: Es el nombre que se presta a una situación estratégica compleja en una sociedad dada” eliminado los dominantes y los dominados, viéndolo como una forma de emanar desde abajo en los estándares de la sociedad. No lo culpo, el francés nunca estuvo ligado al poder ni a la política, pero sí, al estudio general de ambas definiciones. Hasta este punto de la lectura, se puede comprender cómo el análisis cambia, aquí no se busca eternizarse dentro del poder sino únicamente obtenerlo por un periodo de tiempo y con fines totalmente sociales, siendo el tipo “Luchador popular”.

Karl Marx es otro de los autores que evidentemente contribuyeron históricamente para llevar al poder hacia otro rumbo, inmerso totalmente en el ámbito económico y la repartición justa de los recursos provenientes del pueblo. Un tipo de poder totalmente “Comunista”.

Felipe López Rosado en su obra de Economía Política, advertía acerca de ¿Qué es lo que pasaría si un Presidente muere? Afirmando que inmediatamente al día siguiente este ya tendría sucesor, pero ¿Si un economista muere? La respuesta sería la desestabilización nacional por un periodo de tiempo, dando origen a: “El Inversionista”.

Alejados de la ficción y apegados a la realidad, podemos definir que quién controla el pasado, controla el futuro ¿Saben hacia dónde voy? Sí, la escuela también contribuye en nuestro ser-actuar futuro. Creando “La Academia” un poder formativo.

Vale la pena señalar, que para aquellos que nacieron en el poder, muchas veces es motivo de desdicha. Quiero ser preciso en estas líneas, verán los autores y figuras de arriba de alguna u otra forma utilizaban su influencia para persuadir o convencer a los demás. Pero para algunos, el poder los ha seguido sin pedirlo o exigirlo, simplemente está presente en sus vidas y escapar de él resulta casi imposible. Siendo un poder acuñado como “La élite”. Existen aún más interpretaciones del poder como el religioso, pero no es particularmente nuestro tema aquí.

Ahora es momento de que analicen a su alrededor y vislumbren cuál poder ha estado más presente en nuestro país, si alguna vez lo han tenido o si quisieran tenerlo ¿cuál preferirían?

Bibliografía:

-Revista de Ciencias Sociales, Vol. XVIII, No. 2, 2012-

Carlos Sinoe Rodríguez Medina

Joven políticamente apasionado, intelectualmente productivo. Estudiante de Derecho en la Escuela Bancaria y Comercial Aguascalientes

Carlos Sinoe Rodríguez Medina

Joven políticamente apasionado, intelectualmente productivo. Estudiante de Derecho en la Escuela Bancaria y Comercial Aguascalientes

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