Es tiempo de que los sueños vuelvan a dormir con nosotros, pero en “habitacione separadas”

Es tiempo de que los sueños vuelvan a dormir con nosotros, pero en “habitacione separadas”

He leído esta semana una respuesta del poeta Luis García Montero, en donde se responde a si mismo sobre lo que le significó hace muchos años el expulsar a los sueños de su vida; volvere duro, no creer en nada, palabras más palabras menos el poeta granadino afirma hoy que llegó el tiempo de pedir a los sueños que regresen a dormir con nosotros. Pero: “En habitacione separadas -agrega-, para que puedan vigilarnos”.

Habla con énfasis de su encuentro con la poesía en su lejana infancia granadina y repasa su vida, su experiencia como militante de izquierda que para el es un compromiso de encontrarse con la verdad a la vez que un proceso de análisis crítico. Habla también de su crítica a algunas actitudes de ciertas izquierdas, de su rechazo al totalitarismo y su oposición férrea a la represión y los crímenes cometidos en nombre de la justicia.

[bctt tweet=»sea capaz de convocar otra vez los sueños, y que los sueños atiendan el llamado. Que vengan a dormir de nuevo a casa, a vigilarnos, durmiendo con nosotros,» username=»crisolhoy»]

“El territorio sagrado de la poesía es no engañarse. La verdad no es creerse en posesión de la verdad, es comprometerte a no mentir, a respetar la fraternidad y la libertad”.

De pronto lo recuerdo diciendo su poesía y luego hablando con el público hace ya algunos años durante una de sus visitas a Aguascalientes. Ahí justamente en el patio del Museo Posada, y no me pregunto como pasa el tiempo, pero quizá hace un poco más de 20 años.

Lo leo en la entrevista, escucho otra vez sus versos y lo reencuentro por fortuna hoy en la entrevista de Anaxtu Zabalbescoa publicada hace un par de día,en Babelia, y donde habla sobre “Habitaciones separadas”, quizá su mejor libro y uno de los más importantes escrito en los últimos 20 años en lengua española y también uno de los más leídos. Habla de esos versos, de las corazas con que se vistió, del precio que pagó en años duros por extraviar su diálogo en búsqueda de la verdad: “Por eso el libro le pide a los sueños que regresen a dormir en habitaciones separadas, para vigilarnos”. Habla de los cínicos y de la ausencia de pensamiento crítico que está derrumbando a la humanidad entera: “Es un cretino quien se mete con la ciencia y la técnica. Pero también lo es quien se mete con las humanidades: se te muere alguien y la lavadora no te consuela”, dice el poeta y escritor, granadino, profesor y académico, que ha cumplido sus 62 años y casi 2 años al frente del Instituto Cervantes.

 

Habla de la recepción inusitada que “Habitaciones separadas”, tuvo entre los lectores y más allá en toda la sociedad española y el mundo iberoamericano. Ya se dijo, uno de los poemarios más leídos de la lengua castellana actual; “Hasta Aznar dijo que lo leyó -recuerda García Montero-, se lo llevó a una sesión de investidura, lo fotografiaron leyéndole y agotó dos ediciones”. 

Amigo de Alberti, marido de Almudena Grandes e íntimo de Joaquín Sabin, Joan Manuel Serrat Enrique Morente, se dice que su ideología es como su poesía, “tiene un pie en la calle y es a la vez crítica y sentimental.

Responde a todo lo que le tiran y cuando le preguntan de cómo fue su adolescencia, responde que fue la única que pudo haber tenido un muchacho que ha salido de izquierdas en una familia de derechas. Tuve una adolesencia rebelde, afirma: “Mi madre me decía: “Vas a ser un desgraciado, de lo que tienes que tener cuidado es de las mujeres con las que te juntas”, y recuerda un poema que le dedicó; “Madre / No guardaste mucho para ti / Ni siquiera una noche, una ciudad o un viaje. / Tu tiempo se sentaba en nuestra mesa y había que partirlo como el pan / entre tus hijos y tu miedo”.  

Habla  y responde sin cortapisas sobre política, de su militancia de izquierda y su postulación hace algunos años a  un cargo a una diputación, justo cuando Izquiera Unida se encontraba en su momento más bajo: “El sentido de la disciplina me llevó a apoyar una organización que estaba en crisis. Acepté para perder, pero si hubiera ganado me hubiera llevado una alegría. Creo en la dignidad de la política”, responde

Poco espacio para comentar sobre este poeta que defiende el justo derecho de hacer más que diplomacia cultural desde el Instituto Cervantes, como él lo ha hecho. 

No podía pasar dejar pasar el tema de la memoria histórica y de Federico García Lorca.  Anaxtu le interroga sobre el poeta sacrificado por la Falange, y García Montero responde:

“Cuando tenía 15 años fui a buscar la fosa donde estaba enterrado. Para mí es territorio sagrado. Hasta el punto de que cuando fui a presentar a Almudena a mis padres y amigos, la llevé al barranco y le dije que ahí estaban mis muertos”.

Mucho que comentar sobre este poeta  que afirma que desde el Instituto Cervantes se puede y se debe hacer más allá de diplomacia cultural. Mucho se queda por decir y por repensar, mucho, Hay que leerlo

Imperdible. Lo he reencontrado justo en estos momentos de incertidumbre, pasados en la cavilación entre inumerables paredes de tristeza a lo Vallejo. Seguro sus palabras y sus versos deberán de ayudarme a que sea capaz de convocar otra vez los sueños, y que los sueños atiendan el llamado. Que vengan a dormir de nuevo a casa, a vigilarnos, durmiendo con nosotros, a la manera de García Montero,  en “Habitaciones separadas. Lo celebro e invito a su lectura, lo demás vendrá solo.

P. ¡Qué le dijo su padre cuando le contó que quería ser poeta?

R. Que no había nada más importante: “Inténtalo”.

 

* Publicado en “Hidrocálido”.   10.06.2020

 

Armando Alonso de Alba

Poeta y periodista hidrocálido.

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