PELIGRO: “MASIOSARES” TRABAJANDO

PELIGRO: “MASIOSARES” TRABAJANDO

(NECROLÓGICA.- Milton Ludgerio Morales Figueroa, desde jovencito, me dicen sus amigos, tenía la vocación que le costó la vida. De familias muy estimables y arraigadas en nuestra comunidad. ¡Qué pena que la lucha por el orden y la justicia tenga que tener tan alto precio!. No hay palabras para amortiguar la pena, salvo la certeza que cumplía más que con su deber, con su convicción. Las más sentidas condolencias para sus cercanos. No falta el prietito en el arroz, algún funcionario estatal que tomó esta desgracia para proyección propia.)

Un chauvinismo trasnochado, un diz que nacionalismo rancio, una patriotería folklórica, han sido características lamentables de una idiosincracia nacional, Checo Pérez es el mejor piloto del mundo y la envidia lo hace objeto de todas las chapucerías habidas y por haber para evitar sus triunfos. Los mexicanos somos los mejores para todo, aunque siempre existen los pretextos que tratan de justificar las derrotas honrosas, pero, Acapulco es el mejor lugar turístico del mundo, la comida mexicana no tiene parangón en el orbe, el ballet mexicano es el mejor despuecito del Bolshoi, el Himno Nacional es el mejor del mundo ligeramente después de la Marsellesa, y la bandera nacional ha ganado todos los concursos de banderas, banderolas y pendones,

No es nuevo. Mi primo Pascuala hace muchos años cuando los encuentros de box del Ratón Macías Vs. Alphonse Halimi, detectó que los rounds en que iba ganando el Ratón el campanero los acortaba y en los que iba ganando el francés, los alargaba para que siguiera golpeando al mexicano. Don Efrén González Cuellar sostenía que Aguascalientes tenía el segundo lugar mundial en atardeceres. No recuerdo cual era el primero. En fin que en general los mexicanos estamos como los toros de Jalpa, que son bravos como la fregada, los más bravos, sólo que no cuernan por güevones.

En buena parte a esta visión de México y los mexicanos han contribuido los mitos y mitotes que en su momento las autoridades han inventado para dotarnos de héroes, creando una mitología fantástica que como el catecismo a fuerza de repetirse termina por aprenderse y lo que es peor, por creerse. ¿Alguién en su sano juicio puede poner en duda las cuatro apariciones, ni el abad Schulemberg, así le fue; ¿Alguién cuestionaria el patriotismo de Juárez, negociando la Baja California y el cruce libre de los soldados estadounidenses por el istmo de Tehuantepec?. ¿Qué los niños héroes, ni eran niños ni está documentada su gesta heroica?. En fin, de esas y otras parecidas está formada nuestra historia patria, pero le “cai” al que la cuestione.

Todos estos circunloquios antipatrióticos vienen a cuento por la “patinada” que se dieron el ex secretario de relaciones Marcelo Ebrard que se llevó de la mano a la científica, que, antes de toda comprobación, le secundó. La “Calca”, como en el jueguito infantil, lo que hizo la mano, hizo la tras.

El bocón de Donald Trump, que ya en su momento había ninguneado a López Obrador y a su correveidile Marcelo, volvió a las andadas y en plena campaña ha insistido en cerrar las fronteras para “proteger” a los trabajadores de su país, migrantes e inmigrados incuídos, mayormente de origen mexicano. Si ya lo conocen para que lo invitan. Pero ya lo sabemos, tratándose de defender a la patria, los masiosares andamos a la caza de enemigos o adversarios, reales o inventados y como a aquel, hasta lo que no comemos no hace daño.

Ahí tiene, amable y despistado lector, que Mr. Trump luego de una breve alusión a Ebrard, se arrancó hablando mal de quien negocia con Putin y trata con Macron y tiene un IQ (nivel de inteligencia) de 50, subnormal y pa’ pronto que Marcelo gritó: “¿Yo por qué?” y la Calca también, defenderemos la patria, el honor y la dignidad de México, de los mexicanos, en cualquier foro, etc., etc.. Pero resulta que Trump se refería, por supuesto, al presidente Biden, pero algún acomedido, que no falta, llevó el chisme a Marcelo, que con la enjundia y valentía que lo caracteriza peor que pronto, increpó a Donald y con el refuerzo de la Sheinbaum, que pa’ pronto se envolvió en la bandera nacional, pusieron en su lugar al güero.

Pero, siempre hay un pero, Ni Trump, ni Marcelo, ni Calca son funcionarios. El gringo es solamente un candidato, Calca todavía no es declarada presidenta electa y Marcelo es solo un posible futuro secretario de economía. Ni uno ni otros encarnan a sus respectivos gobiernos, ni mucho menos a sus respectivos países. Una desmesura que da cuenta, lamentablemente, del tamaño, formación y falta de tino de nuestros políticos. El exabrupto de Mr. Trump no va más allá de eso, un exabrupto de campaña, entendible por sus antecedentes, su personalidad y las conveniencias del momento. Lo que es menos entendible y justificable es que, en un momento complicado de las relaciones bilaterales, se sobrerreaccione ante una declaración de quien, no tiene ninguna representación oficial, por quienes tampoco la tienen,

Ojalá no fuera un anticipo de lo que será su gobierno, de piel sensible, de posesión absoluta de la verdad, de encarnación del Tlatoani, de reacción inmediata, desmesurado e imprudente y eso que todavía no tiene la vaca.

(LA CIUDAD DEL DESORDEN.- ¿Qué nos está pasando? Más allá del número de servidores públicos, policías, agentes de tránsito, inspectores de mercados y reglamentos, autorizadores de licencias diversas, el problema parece ser la falta de preparación y de compromiso. Policías incapaces de levantar un papel o de llamar la atención a quien lo tira, agentes viales que aprovechan su guardia en el crucero para chatear o ver reels o series y no ver ciclistas ni motociclistas, calles y banquetas invadidas por los comerciantes que como verdolaga en huerto de indio, son una plaga, cantinas y restorantes que no respetan ni horario, ni volumen de sonido, ni limitantes de admisión, construcciones ad libitum, al tamaño del postor, dicen. El hecho es que la ciudad está tomando un declive peligroso que cada vez será mas complicado enmendar.)

jemartinj@aim.com facebook jemartinj X @jemartinj

Jesús Eduardo Martín Jáuregui

Abogado, maestro universitario, taurino en retiro, lector compulsivo y escribidor catártico. Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, Notario Público 19 en Aguascalientes México, Ex-presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Ags., Integrante del Comité Técnico del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, maestro de Derecho Romano y de Hermenéutica Jurídica en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, miembro fundador de la Academia Mexicana de Derecho Notarial, miembro correspondiente del Seminario de Cultura Mexicana.

Jesús Eduardo Martín Jáuregui

Abogado, maestro universitario, taurino en retiro, lector compulsivo y escribidor catártico. Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, Notario Público 19 en Aguascalientes México, Ex-presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Ags., Integrante del Comité Técnico del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, maestro de Derecho Romano y de Hermenéutica Jurídica en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, miembro fundador de la Academia Mexicana de Derecho Notarial, miembro correspondiente del Seminario de Cultura Mexicana.

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