QUIÉN PUEDE JUSTIFICAR LA AGRESIÓN NORTEAMERICANA EN VENEZUELA

QUIÉN PUEDE JUSTIFICAR LA AGRESIÓN NORTEAMERICANA EN VENEZUELA

Conozco hace muchos años a Rodrigo Ávalos Arizmendi, vivimos en la infancia de ambos en el mismo barrio, el de La Purísima. Lo respeto e incluso lo leo siempre en sus colaboraciones periódicas en El Heraldo de Aguascalientes, aunque muchas veces (la mayoría) no coincida con él. Lo considero conservador, filopriísta y de derecha. Está en su derecho en defender sus puntos de vista, pero ahora se ha pasado de la raya en su artículo publicado el pasado miércoles 7 de enero  (Al fin cayó el nefasto Maduro), por el cúmulo de ligerezas y la falta de rigor analítico. A ello me quiero referir.

No se requiere aludir a todo su corto texto, sólo habría que revisar el primer párrafo. Inicia su colaboración afirmando lo siguiente:

“Lo acontecido a Nicolás Maduro no es solamente su caída. Representa el principio del fin de una detestable oligarquía que detentó Venezuela en los últimos veinticinco años, empobreciendo a una enorme masa social, realizando ejecuciones sumarias, mandando al destierro a millones de inconformes y metiendo en la cárcel a quienes no pensaban como él, que eran muchos, por cierto. Representa también el fin del privilegio de los que dicen llamarse de izquierda progresista. El mensaje de Donald Trump ha sido muy claro. La excusa, o tal vez no, era el narco, pero el fondo real es que no pueden caber más dictaduras y, dentro de todo ese caos que ha habido, hay un mensaje muy claro: el mausoleo de Hugo Chávez fue bombardeado. Se trata de un mensaje inequívoco de que este régimen ya no tiene ningún tipo de cabida. Atención con los Diosdado Cabello, a los Deisy Rodríguez y a toda esa camarilla que ha seguido a este terrible dictador que es Nicolás Maduro”.

Insisto. Me da escozor esta serie de afirmaciones carentes de análisis, con ligerezas en las aseveraciones, faltos de datos duros, con imprecisiones y posturas que de manera implícita aceptan la agresión norteamericana a un país soberano. Pero sobre todo, que denota que no tiene claro cuál es la raíz de lo que él llama “el principio del fin de una detestable oligarquía”.

1.    No hay el menor apego al pensamiento crítico, que debiera ser una particularidad de cualquier analista y/o articulista, sin distingos ideológicos o políticos. Lo importante es estudiar, cruzar información, analizar y entonces si, llegar a conclusiones. Rodrigo no lo hizo. A la manera de Marchall Mcluhan, se centra en el mensaje, su mensaje, no en la realidad.

2.    Por lo menos debió de ser más preciso, en beneficio de quienes no conocen del tema. Afirma que con los hechos del pasado 3 de enero, fue el principio del fin de 25 años de una detestable oligarquía. Dato dado a la limón, porque Nicolás Maduro asumió la presidencia en 2013 y si considera su paso como Canciller de 2006 a 2012, en todo acaso serían 19 años, no 25. Salvo que considere la etapa chavista, cuyo líder ganó las elecciones del país y asumió la presidencia del mismo a principios de 1999. En todo caso son 26 años no 25. No es preciso entonces.

3.    Afirma que en dicho periodo se llevó a Venezuela al empobrecimiento de “una enorme masa social”, pero sin dar datos comprobables, solo suelta el balazo, a ver si pega. Olvida que solo el año pasado, Venezuela creció 7.71 % del Producto Interno Bruto (PIB), muy por encima del registrado por nuestro país en el mismo periodo. El ingreso mínimo integral llegó a 160 dólares, lo que permitió, a diferencia de lo que señala Rodrigo, disminuir la pobreza en ese país.  El sector que más contribuyó al crecimiento económico venezolano fue el petróleo, con un aumento de 18,23%, seguido por la minería, con 13,46%. No se si Rodrigo sepa que Venezuela es el país con mayores reservas petroleras en el mundo, tiene actualmente 18 mil pozos habilitados, rico en oro y plata, además de tierras raras. Un rico atractivo entonces para los chacales de Washington.

4.    No merecen comentarios las ligeras afirmaciones de ejecuciones sumarias, expulsiones del país y encarcelamiento a la oposición, pues es recurrir a los mismos recursos de los mexicanos que afirman que aquí hay una dictadura, aunque sigan hablando con toda libertad y publicando en medios como El Heraldo de Aguascalientes.

5.    Rodrigo afirma que, “el mensaje de Donald Trump ha sido muy claro. La excusa, o tal vez no, era el narco, dice, pero el fondo real es que “no pueden caber más dictaduras”. En dos líneas el articulista duda si la excusa (así acepta llamarle) fue por el narco, pero duda, aunque dos días después del artero ataque, el propio gobierno norteamericano haya aseverado cínicamente que el Cartel de los soles (del que se decía que Maduro era el líder) fue una invención, no existió. No se si se acuerde Rodrigo, que la “excusa” norteamericana para atacar, detener y ejecutar al mandatario de Irak, fue la presunta existencia de armas nucleares, afirmación que nunca se comprobó.

6.    El otro aspecto es que no pueden caber más dictaduras. Sin ser tácito, Rodrigo acepta la intervención del gobierno de Trump en un país soberano, donde solo su pueblo puede determinar su destino. Quién le dio a Estados Unidos la atribución de convertirse en soldado del mundo y violador del Derecho Internacional y la dignidad humana.

7.    Supongo que Rodrigo no ha leído nada de lo que representa la Doctrina Monroe, los términos del recién emitido en noviembre Estrategia de Seguridad Nacional, la cínica afirmación de Trump y demás halcones de que su objetivo era el petróleo venezolano, el cual comercializarán de ahora en adelante, que tienen 800 bases militares en todo el mundo y que pretendían tener otras dos en Ecuador con la complicidad del presidente Daniel Novoa, intención frustrada por el resultado del plebiscito recientemente realizado en la tierra de Eloy Alfaro.

8.    Rodrigo asume posturas como las de Juan Nepomuceno Almonte en el siglo XIX, pero sobre todo desinforma porque plantea una realidad que no existe,  simplemente es reflejo de su postura visceral e irresponsablemente no pensada. Aunque lo más peligroso de sus afirmaciones es que, le abriría la puerta a la intervención norteamericana en México.

Daniel Carlos García

Aguascalentense de nacimiento, comunista por convicción y médico por estudios en la UNAM. Militante activo de la izquierda marxista desde la década de los 70’s; fue miembro y dirigente de los partidos: PCM, MAUS, PSUM, PMS Y PRD. Periodista por vocación y colaborador de diversas publicaciones. Ha escrito diversos libros, entre ellos: “Fulgor rebelde. La guerrilla en Aguascalientes”, “El perredismo en Aguascalientes” y el “Diccionario de la Izquierda en Aguascalientes”, “Historia y situación del cooperativismo en el DF” y “Las mujeres en la Revolución Mexicana”. Fue Director de Capacitación para el Empleo del Gobierno del Distrito Federal (2000-2005); asesor del Srio. de Gobierno del GDF y Director de Estudios y Estadísticas del Trabajo (GDF 2007-2012). Actualmente es Gerente de Saludo en CENFES, AC, así como organizador y dirigente del Movimiento Comunista Mexicano (MCM). Trabajó en Comunicación social de Pemex; en el Sistema Estatal de Telecomunicaciones de Puebla; publicó otro libro: Zapata en la Mixteca poblana; se tiituló en 2023 de Licenciado en Ciencias de la Comunicación y actualmente es Coordinador de Proyecto de lo Contencioso, Fiscalización y Partidos Políticos en la Coordinación de Comunicación Social del INE.

Daniel Carlos García

Aguascalentense de nacimiento, comunista por convicción y médico por estudios en la UNAM. Militante activo de la izquierda marxista desde la década de los 70’s; fue miembro y dirigente de los partidos: PCM, MAUS, PSUM, PMS Y PRD. Periodista por vocación y colaborador de diversas publicaciones. Ha escrito diversos libros, entre ellos: “Fulgor rebelde. La guerrilla en Aguascalientes”, “El perredismo en Aguascalientes” y el “Diccionario de la Izquierda en Aguascalientes”, “Historia y situación del cooperativismo en el DF” y “Las mujeres en la Revolución Mexicana”. Fue Director de Capacitación para el Empleo del Gobierno del Distrito Federal (2000-2005); asesor del Srio. de Gobierno del GDF y Director de Estudios y Estadísticas del Trabajo (GDF 2007-2012). Actualmente es Gerente de Saludo en CENFES, AC, así como organizador y dirigente del Movimiento Comunista Mexicano (MCM). Trabajó en Comunicación social de Pemex; en el Sistema Estatal de Telecomunicaciones de Puebla; publicó otro libro: Zapata en la Mixteca poblana; se tiituló en 2023 de Licenciado en Ciencias de la Comunicación y actualmente es Coordinador de Proyecto de lo Contencioso, Fiscalización y Partidos Políticos en la Coordinación de Comunicación Social del INE.

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