EL TEATRO-RITUAL POLÍTICO COBRA FUERZA.

EL TEATRO-RITUAL POLÍTICO COBRA FUERZA.

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EL TEATRO-RITUAL POLÍTICO COBRA FUERZA.

 

Se suele pensar equivocadamente que desde la edad moderna se han abandonado casi totalmente las relaciones rituales, míticas y simbólicas propias de las denominadas “sociedades atrasadas”. Es cierto que desde el siglo XVIII, la ciencia cobra importancia en muchos aspectos sociales, culturales, y políticos.; pero desde muchos aspectos los ritos, los mitos y los símbolos, no solo siguen vivos, sino que juegan un papel importante en nuestras sociedades. En esta REFLEXIÓN, se hablará de los rituales políticos a los cuales denominaré ceremonias-teatrales rituales políticas.

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Primero expongo en forma muy resumida los conceptos de rito, mito y símbolo. Me basaré en varios autores, principalmente en Victor Turnes, pero también en Marcel Eliade, Godelier, Lévi-Strauss y algunos otros. Una ceremonia es un acto en el cual se establecen papeles y comportamientos a individuos predeterminados que los deben realizar u actuar conforme a regles preestablecidas con un objeto recordar, honorar, etcétera. Un rito es una ceremonia basada en tradiciones y creencias, en la que se establece una relación con los seres del más allá con el objeto de honrarlos o hacerles una petición para arreglar problemas o disfunciones de este mundo; parte de asimetrías (problemas, enfermedades, disfunciones) para lograr simetrías. Siguiendo al antropólogo (hoy Rector de la UAM-I) Rodrigo Díaz Cruz es indispensable distinguir entre ritos que están en relación con seres del más allá, lo sagrado; de ceremonias rituales que solo tienen relación con lo profano. El antropólogo francés Marc Auge en su libro “Pour une anthropologie des mondes contemporains”, nos dice que los políticos hacen muchos ritos para promoverse a sí mismos y a sus ideas; para distinguir estos actos de los ritos (lo sagrado), de ceremonias rituales (lo profano); yo les llamaré a estos actos “ceremonia-teatral-ritual política”.

Pondré unos ejemplos sencillos. Un rito es una misa; una celebración indígena para pedir lluvia; un matrimonio por la iglesia, etcétera. Un matrimonio civil es una ceremonia ritual; el matrimonio por la iglesia es ante Dios, lo sagrado, el civil es ante la ley, lo profano. Los reyes en occidente, juraban ante Dios (lo sagrado), los presidentes lo hacen ante el parlamento y la nación (lo profano). El rito o la ceremonia le dan emoción y vigor a la ceremonia. Por ejemplo, la ceremonia de paso en la cual se le otorga la licenciatura, maestría o doctorado a alguien, tiene un ceremonial con cierto fausto y mucha emoción y se sigue de acuerdo a ciertas reglas y conductas preestablecidas; entra un individuo y sale un licenciado, maestro o doctor. Algo similar pasa con los ritos de investidura por ejemplo de sacerdotes o monjas o con las ceremonias de investidura en la toma de posesión de un cargo.

El mito es un relato ligado al rito.  Todo rito y/o ceremonia se desarrolla dentro de un relato; el rito tiene reglas, pero en el se representa un relato. Mito y rito forman un sistema complejo. El mito no es un relato cualquiera, cuando está ligado a un rito, es un relato que tiene contenido sagrado, es un relato clave para comunicarse con el más allá, con Dios o los dioses y con los santos. Los relatos de las ceremonias de investidura son los que guían y hacen comprender que aquel a quien se inviste tiene poder y merece respeto y/o obediencia; esto se da en las organizaciones civiles, de salud, de educación, las empresas y en las organizaciones políticas. El mito es un relato que conduce a una forma de ver y comprender al mundo y a la sociedad, es un relato que guía la manera de comportarse. Son relatos centrales que configuran la consciencia colectiva y estructuran la manera de concebir la vida, la sociedad y el poder y establecen la diferencia entre lo bueno y lo malo.

Los mitos ligados a los ritos son relatos en y sobre lo sagrado; los mitos que se relacionan a ceremonias rituales están ligados a lo profano. Ambos tienen su lógica. Hoy día hay relatos míticos profanos que tienen relación con el pensamiento científico, no son la ciencia, son relatos que toman elementos de la ciencia para darse validez y justificación; son relatos no científicos que usan a la ciencia pero que son muy diferentes de la ciencia de los científicos y de los libros de ciencia; este tipo de mitos tuvo mucho auge en el siglo XX; este tipo de relatos míticos  son mucho más frecuentes en los relatos ideológicos, es decir en aquellos que buscan la legitimación de un poder o de ideas políticas. 

Los símbolos están íntimamente correlacionados con los ritos y los mitos. En general son signos que contienen una semejanza metafórica con algo. Por ejemplo “la Virgen María”, hace referencia inmediata a la madre de Dios (en el cristianismo), y en el catolicismo a la virtud, al milagro y a la concepción de Cristo. Cristo evoca al Dios redentor; Alá, es el nombre de Dios para los mahometanos; el infierno, el lugar donde se purgan los pecados; los mandamientos marcan la diferencia entre el bien y el mal, etcétera.  Desde el punto vista profano los símbolos son abundantes: la bandera, el himno, los héroes patrios, los monumentos son lugares representativos de símbolos. Los símbolos tienen una fuerte carga emocional y conducen a cosmovisiones y deseos. Hay símbolos dominantes que son elementos centrales en la reflexión individual y colectiva y que además configuran finalidades de la acción y del comportamiento. 

Aclarado lo anterior, no es para nada extraño que los políticos en su lucha por el poder o por mantenerse en él, busquen  generar mitos y símbolos que les den legitimidad, atracción de las masas, justifiquen sus acciones y provoque impulsos de acción a sus seguidores. Para que sus ideas que los conducen en la lucha por el poder, tengan fuerza tienen que contener importantes elementos míticos y simbólicos, con contenido sagrado antes de la modernidad y con contenido profano hoy día. En muchos casos aún se usa una mezcla de mitos símbolos profanos y sagrados.

Pero los mitos y los símbolos no existen por sí solos ya que están asociados a los ritos. Los ritos son necesarios al nacimiento y vigencia de los mitos y los símbolos, tanto en el caso sagrado como en el profano. De ahí nace el uso de los ritos en lo político siguiendo a Marc Auge y que yo he denominado ceremonias-teatrales rituales. En lo político generalmente no son ceremonias comunes ya que para darles fuerza y emoción suelen tener un contenido teatral muy fuerte. En un mitin no solo cuentan los discursos que suelen contener componentes míticos y simbólicos, se busca una presentación teatral que le dé contenido ritual al mitin y por lo tanto genere una emoción que no solo resalte los mitos y símbolos evocados, sino que el propio partido convocante y sus dirigentes se transformen en símbolos. Que sean integrantes de un discurso mítico. La teatralidad en lo político es un elemento clave. 

Hay muchos tipos de teatralidades, en cada país y en cada uno de ellos sus políticos de cualquier tendencia, usan su imaginación para establecer teatralidades que le den fuerza a sus ceremonias rituales.  Los ritos, los mitos y los símbolos son una parte importante de los sistemas complejos adaptativos de la cultura, de la sociedad, de la economía y del poder. 

Hay una diferencia importante entre los ritos y ceremonias normales y la teatralidad ceremonia política. Tradicionalmente los ritos y ceremonias partían de asimetrías es decir de problemas y disfuncionamientos personales o sociales para buscar la simetría y el lazo social, curar una enfermedad o mantener el orden y la estabilidad social; las ceremonias teatrales rituales políticas, por el contrario buscan la asimetría, o sea, diferenciar el bueno y la buena concepción y orientación de la sociedad y cultura pregonado par el o las (persona y/o partido)  que realizan el teatro ritual de los otros, que se les presenta como los adversarios, los malos o incluso, los enemigos 

Vea usted a Trump ya que mucho de su empuje político proviene de la fuerza de sus ceremonias-teatrales. Vea usted que los demócratas también tienen ceremonias teatrales que son muy diferentes. Pero vea también a cualquier país europeo, asiático o latinoamericano. Vea a México; El teatro ritual político del PRI fue durante décadas muy fuerte y dominante, hoy su teatralidad ha perdido fuerza considerable.

Cada partido tiene su estilo ceremonial teatral. Por estilo entiendo el conjunto de formas, ritmos y valores. La forma de hacer política y las ceremonias teatrales de presentarlas, los ritmos que llevas la teatralidad y los valores que se exaltan en ellas y que se busca convertir en símbolos. Los estilos son diferentes, pero la relación compleja rito, mito, símbolo se mantiene; diría Lévi-Strauss son “grupos de transformaciones” de una estructura. En México hoy, Las “mañaneras”, son muy fuertes y dominantes y marcan relatos míticos y símbolos; pero nadie sabe lo que nos depara el porvenir. 

 

Juan Castaingts Teillery.      Profesor Investigador UAM-I.

Juan Castaingts Teillery

Profesor Investigador UAM-I

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