La capital que aprobó: el municipio de Aguascalientes ante la ASF en la Cuenta Pública 2024
258 millones auditados, gestión adecuada y el cierre de la serie:qué nos enseña la brecha entre la capital y los municipios del interior
Esta serie comenzó con Asientos y su gran saqueo, Cosío 150 millones sin rastro documental, 98% de la muestra en irregularidades, y cierra con el municipio capital: 258 millones auditados, todos los señalamientos resueltos durante el proceso y dictamen de gestión adecuada. Municipios del mismo estado, auditados en el mismo ejercicio fiscal, bajo las mismas reglas federales. Varios resultado completamente distinto.
La diferencia no es difícil de explicar, pero sí merece ser explicada con precisión, porque el contraste dice algo importante sobre el sistema de gobierno municipal en Aguascalientes y en México. El municipio capital no aprobó la auditoría por casualidad ni por mérito personal de su alcalde lo hizo porque tiene el aparato técnico-administrativo, el presupuesto y los recursos humanos necesarios para cumplir con los requerimientos de la ASF. Los municipios del interior que fallaron no fallaron principalmente por falta de voluntad, fallaron en parte porque no tienen esos recursos por falta de profesionalismo y capacitación.
Leonardo Montañez Castro gobierna Aguascalientes capital en su segundo periodo consecutivo (2024-2027). Es panista, politólogo, abogado, y lleva más de dos décadas en la política y la administración pública del municipio. Conoce la institución como pocos. Y la institución que encabeza tiene un presupuesto de más de 4 mil 900 millones de pesos para 2025, una planta de funcionarios técnicos en cada área y una Contraloría que sabe cómo responder a la ASF (Gobierno Municipal de Aguascalientes, 2024). Eso no hace a Montañez un alcalde superior en valores o en intención, hace a su municipio un gobierno con más herramientas para cumplir.
Lo que revisó la ASF y cómo respondió el municipio
La escala: el municipio más grande del estado
El municipio capital concentra más del 60% de la población total del estado, con cerca de 950 mil habitantes. Su presupuesto de egresos 2025 se aprobó en 4 mil 988 millones de pesos, gasto propio y transferencias combinados, lo que lo convierte en el municipio con mayor capacidad financiera del estado por un margen amplio (Gobierno Municipal de Aguascalientes, 2024). La muestra auditada por la ASF para la Cuenta Pública 2024 fue de 258.1 millones de pesos, que incluye Participaciones Federales, FORTAMUN, FAISMUN y recursos del SUBSEMUN, el subsidio para seguridad pública municipal (Valtierra Navarro, 2026).
Esa escala tiene implicaciones directas para la capacidad de respuesta ante la ASF. Un municipio que maneja casi 5 mil millones de pesos anuales tiene departamentos de contabilidad, finanzas, adquisiciones, obras públicas y contraloría con personal especializado cuya función primaria es exactamente eso: llevar los registros que los organismos fiscalizadores requieren. El municipio de Cosío, con un presupuesto que ronda los 120 millones de pesos y una plantilla de quizás una docena de funcionarios en áreas clave, no tiene esa estructura. Esa asimetría no justifica las irregularidades del interior, pero las contextualiza.
Las observaciones iniciales y cómo se solventaron
El proceso de auditoría no fue sin contratiempos para la capital. En una primera etapa, la ASF señaló la falta de registros contables y presupuestales de dos contratos pagados con Participaciones Federales por 202.6 millones de pesos. Es un monto significativo (casi el doble del presupuesto total de varios municipios del interior). El municipio respondió: entregó la documentación durante la auditoría y acreditó las erogaciones. La observación se cerró antes del informe definitivo (Valtierra Navarro, 2026).
También se detectaron faltantes en los expedientes técnicos de los contratos PPS-001-2020 y AD074/2024, constancias de suficiencia presupuestal e inscripción en el padrón y señalamientos sobre la vinculación entre empresas en cuatro contratos del FAISMUN. El municipio respondió que las personas referidas no eran socias ni accionistas, y los puntos se tuvieron por atendidos. El señalamiento más complejo fue el del contrato PPS-002/2019 para generación de energía eléctrica para alumbrado público: sin entregables ni comprobantes iniciales, el municipio presentó constancias de proceso legal para rescisión y recuperación de pagos, con resoluciones judiciales que acreditan el depósito en fideicomisos y la suspensión autorizada de transferencias (Valtierra Navarro, 2026). Ese expediente habría paralizado a cualquier municipio del interior. La capital lo solventó porque tiene abogados, proceso judicial activo y la documentación que lo respalda.
De siete resultados, uno no tuvo irregularidades y seis se aclararon antes del cierre. Dictamen final: gestión adecuada (Valtierra Navarro, 2026). El municipio no salió limpio desde el primer momento, salió limpio porque respondió bien. Esa distinción importa: no es que no haya tenido observaciones, es que tuvo la capacidad técnica para resolverlas en tiempo.
El modelo PPS: contratos complejos, gestión compleja
Un elemento que distingue al municipio capital del resto de los once es la presencia de contratos de Asociación Público-Privada bajo la modalidad PPS (Proyectos de Prestación de Servicios). El contrato PPS-001/2020 es uno de los que aparece en la auditoría de la Cuenta Pública 2023 del municipio, relacionado con la modernización de la red de alumbrado público mediante sustitución de luminarias LED y un sistema de telegestión (ASF, 2026). Estos contratos implican pagos periódicos a un prestador privado durante un horizonte de varios años, algo estructuralmente más complejo que una licitación ordinaria, y con más superficie de exposición a observaciones de auditoría.
El hecho de que la capital gestione contratos PPS dice algo sobre su escala y sus ambiciones: puede comprometer recursos públicos en esquemas de largo plazo que ningún municipio del interior tiene capacidad de administrar. También dice algo sobre sus riesgos: los contratos PPS tienen expedientes extensos, pagos diferidos y procesos de verificación física que requieren personal técnico dedicado. La capital los tiene. El ISSSSPEA, el OSFAGS, la ASF federal, para la capital, estos son interlocutores cotidianos. Para El llano o Tepezalá, son instituciones con las que el contacto es esporádico y frecuentemente traumático.
Leonardo Montañez Castro: el alcalde que conoce la institución
Leonardo Montañez Castro nació en Aguascalientes en 1978. Es licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UAA y en Derecho por el Centro de Estudios Superiores del Estado; tiene maestría en Políticas Públicas por la Universidad Santa Fe. Ha militado en el PAN desde joven. Fue secretario del Ayuntamiento (2017-2019), Secretario de Desarrollo Social (2019-2021), alcalde en su primer mandato (2021-2024) y alcalde reelecto desde octubre de 2024 (LJA, 2021; SDP Noticias, 2025).
Esa trayectoria significa que Montañez conoce la estructura del ayuntamiento desde adentro, desde distintas posiciones, durante casi una década antes de llegar a la presidencia municipal. Cuando la ASF señaló faltantes en expedientes técnicos o en registros contables, el municipio respondió rápido porque hay personas en las áreas correspondientes que saben exactamente qué documento hay que presentar y en qué formato. Eso no es mérito personal de Montañez en el sentido estricto, es el resultado de construir una institución con memoria y cuadros competentes.
Sus proyectos emblemáticos del segundo mandato han sido el Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes (MIAA), la municipalización del servicio de agua potable, que quitó a la CAPAS del gobierno estatal el control del servicio en la capital, el Instituto de Salud Emocional y la ampliación de las sub-bases de protección civil (C&E México, 2025). Son proyectos de escala y complejidad que ningún municipio del interior podría plantearse. No porque sus alcaldes no tengan ambición, sino porque no tienen el presupuesto, el equipo ni la masa crítica de usuarios que hace viables esas inversiones.
La brecha que la auditoría no cierra
Esta serie ha documentado once municipios en once ensayos. Al leerlos en conjunto, emerge un patrón que va más allá de las irregularidades individuales: hay una brecha estructural entre el municipio capital y los municipios del interior que la auditoría de la ASF registra, pero no explica.
La capital tiene presupuesto, personal especializado, asesoría legal permanente y experiencia acumulada en responder a auditorías federales. Sus funcionarios conocen los Lineamientos del FAISMUN, los requerimientos del SUBSEMUN, los formatos que exige la ASF para los expedientes técnicos. Esa competencia institucional no se construye en un año, se construye en décadas de administración continúa con recursos suficientes para pagarla.
Los municipios del interior que fallaron, Cosío, El Llano, Rincón de Romos, Calvillo, tienen presupuestos que representan entre el 2% y el 5% del presupuesto de la capital. Sus áreas de obra pública, finanzas y contraloría son frecuentemente de una o dos personas. Los titulares de esas áreas cambian con cada administración porque los salarios son bajos y los incentivos para quedarse son escasos. La memoria institucional se pierde cada tres años. Cuando llega la ASF, no hay nadie que sepa exactamente qué formato necesita la observación número 3 del resultado número 2. El expediente está incompleto no necesariamente por corrupción dolosa, está incompleto por debilidad institucional crónica.
Eso no absuelve a quienes sí se apropiaron de recursos que no les correspondían y en esta serie hay casos que apuntan en esa dirección. Pero mezclar debilidad institucional con corrupción deliberada como si fueran el mismo fenómeno impide el diagnóstico correcto y, por tanto, la solución correcta. Para los municipios con debilidad institucional, la solución es capacitación, sistemas de gestión compartidos y transferencias condicionadas a resultados de gestión. Para los casos de apropiación deliberada, la solución es sanción y responsabilidad. No son el mismo problema.
La ASF mide si los recursos se ejercieron con la documentación correcta. Eso es valioso. Pero no mide la capacidad instalada para cumplir con esa documentación. Un municipio de 8,000 habitantes con una contraloría de una persona a medio tiempo no tiene la misma probabilidad de éxito ante la ASF que uno de 950 mil habitantes con un departamento de cuarenta funcionarios. El sistema de fiscalización federalizado aplica los mismos criterios a realidades radicalmente distintas y eso produce resultados que reflejan esas disparidades más que la ética de los alcaldes individuales.
La capital como espejo de lo que podría ser
Hay una tensión en cerrar esta serie con el municipio más grande y mejor equipado del estado. El riesgo es crear la impresión de que el estándar que la capital alcanzó es el que todos deberían alcanzar, como si la diferencia fuera solo de voluntad o de honestidad. Eso sería una lectura parcial.
El estándar que la capital alcanzó es deseable y debe ser aspirado por todos los municipios. Pero alcanzarlo requiere condiciones que hoy no están equitativamente distribuidas en el estado. Requiere presupuesto suficiente para mantener personal técnico estable. Requiere sistemas de información que sobrevivan los cambios de administración. Requiere mecanismos de transferencia de conocimiento entre administraciones salientes y entrantes. Requiere que la Contraloría del Estado y el OSFAGS tengan presencia activa en los municipios pequeños, no solo cuando hay irregularidades que reportar. Ya sospechamos que por parte de la OSFAGS no lo habrá.
El municipio capital no puede resolver esos problemas por sí solo. Pero sí puede ser parte de la solución si comparte sus sistemas, sus protocolos y sus cuadros técnicos con los municipios que lo necesitan. ¿Porque no un sistema de los municipios en el que se intercambien y compartan verdaderamente buenas prácticas y no solo las malas. Aguascalientes es un estado pequeño once municipios, menos de un millón y cuarto de habitantes. La distancia institucional entre Cosío y la capital no debería ser tan grande como esta serie demuestra que es.
Leonardo Montañez Castro tiene en su segundo mandato la oportunidad de hacer de la rendición de cuentas de la capital no solo un logro propio, sino un modelo activo de apoyo técnico a los municipios del interior. No como filantropía, como inversión en la gobernanza del estado del que también forma parte.
Reflexión de cierre: once municipios, una radiografía
Esta serie ha recorrido todos los municipios de Aguascalientes auditados por la ASF en la Cuenta Pública 2024. Lo que emerge, municipio a municipio, no es simplemente una lista de quién hizo bien las cosas y quién las hizo mal. Es una radiografía de la desigualdad institucional en el sistema de gobierno municipal mexicano, con Aguascalientes como escenario.
En un extremo, Cosío: 150.5 millones sin rastro documental, 98% de su muestra en irregularidades, opacidad que sugiere no sólo debilidad técnica sino prácticas deliberadamente opacas. En el otro extremo, la capital: 258 millones auditados, observaciones resueltas en tiempo, dictamen limpio. Entre ambos, nueve municipios con historias distintas: colusión en licitaciones (El Llano, Pabellón), deuda laboral crónica (Tepezalá, Rincón de Romos), expedientes incompletos por cambio de administración (Jesús María), subsidios sin sustento (San Francisco de los Romo) y municipios que aprobaron sin montos por aclarar pero con responsabilidades sancionatorias activas (San José de Gracia).
Ninguna de esas historias es simple. Todas comparten, sin embargo, la misma pregunta de fondo que esta serie ha repetido en cada ensayo: ¿el dinero público que llegó al municipio se convirtió en el bien o servicio que debía producir para la gente? Cuando esa pregunta no tiene respuesta documental clara, la obligación de quienes gobiernan es producir esa respuesta. Cuando no pueden o no quieren, los órganos fiscalizadores tienen el deber de exigirla. Y cuando los órganos fiscalizadores la publican como lo hizo la ASF en febrero de 2026, el periodismo y la ciudadanía tienen la responsabilidad de leerla, entenderla y usarla.
Eso es lo que esta serie intentó hacer. Once municipios, once ensayos, una radiografía que no es definitiva pero sí es honesta. El estado de Aguascalientes puede hacerlo mejor. Algunos de sus municipios ya lo hacen. El estándar existe. Lo que falta es la voluntad política y los recursos institucionales para extenderlo a todos.
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El municipio capital de Aguascalientes cerró la Cuenta Pública 2024 con gestión adecuada, según la ASF. Eso es un resultado que merece ser reconocido y que debe servir como referencia para los demás municipios del estado. También merece ser analizado con honestidad: el municipio capital aprobó porque tiene los recursos y la capacidad institucional para hacerlo. Esa capacidad no es igual en todos los municipios, y cerrar esa brecha es una tarea del sistema de gobierno estatal, no solo de los alcaldes individuales.
Leonardo Montañez Castro inicia su segundo mandato con ese activo. La pregunta que le corresponde responder no es si puede gobernar la capital bien, ya lo demostró en el primero. La pregunta es si puede contribuir a que el estado de Aguascalientes tenga un sistema de gobierno municipal más homogéneamente competente, donde no sea la excepción que los municipios pasen la auditoría sino la regla.
Once municipios. Once historias. Una sola responsabilidad: que el dinero público de Aguascalientes produzca los bienes y servicios que sus ciudadanos necesitan, con la transparencia que la ley exige y la rendición de cuentas que la democracia requiere.
Referencias
Auditoría Superior de la Federación [ASF]. (2026). Informe Individual del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2024. Municipio de Aguascalientes, Aguascalientes. Auditorías 489, 490 y 491. https://informe.asf.gob.mx
C&E México. (2025, junio). Leonardo Montañez. Alcalde de Aguascalientes, Aguascalientes. Campaigns and Elections México. https://ceonline.com.mx/post/leo-montanez-2/
El Clarinete. (2026, febrero). ASF detecta anomalías por más de 200 mdp en municipios del interior de Aguascalientes. https://elclarinete.com.mx/asf-detecta-anomalias-por-mas-de-200-mdp-en-municipios-del-interior-de-aguascalientes/
El Sol del Centro. (2026, 23 de febrero). Municipios de Aguascalientes en la mira: ASF detecta irregularidades que podrían costar más de 200 millones de pesos. https://oem.com.mx/elsoldelcentro/finanzas/aguascalientes-en-la-mira-asf-detecta-irregularidades-que-podrian-costar-mas-de-200-millones-de-pesos-28609811
Gobierno Municipal de Aguascalientes. (2024). Presupuesto de Egresos del Municipio de Aguascalientes para el Ejercicio Fiscal 2025. H. Ayuntamiento de Aguascalientes 2024-2027. https://www.ags.gob.mx
INEGI. (2021). Censo de Población y Vivienda 2020. Resultados por municipio: Aguascalientes, Aguascalientes. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. https://www.inegi.org.mx
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Merino, M. (2013). La captura de los municipios en México. Foro Internacional, 53(2), 521-559. El Colegio de México.
Merino, M., López, S., y Cejudo, G. (2010). La rendición de cuentas de los municipios mexicanos. CIDE.
SDP Noticias. (2025). ¿Quién es Leonardo Montañez? Presidente municipal de Aguascalientes. https://www.sdpnoticias.com/estados/quien-es-leonardo-montanez-presidente-municipal-de-aguascalientes/
Valtierra Navarro, M. (2026, 2 de marzo). Municipio supera auditoría federal. El Heraldo de Aguascalientes. https://www.heraldo.mx/municipio-supera-auditoria-federal/

